Casi doce años del adiós al genial cantaor de la Plazuela de Jerez, su compañera ya forma parte de un recuerdo compartido. Porque Almudena Molinares fue quien, en todos estos años, custodió y defendió el legado de Juan Moneo ‘El Torta’ para mantenerlo muy vivo entre sus miles de seguidores repartidos por todo el mundo.
Ella fue quien consiguió, con tesón y valentía, organizar dos grandes homenajes en recuerdo de Juan. El último fue un multitudinario encuentro en Sanlúcar de Barrameda, lugar donde la pareja vivió una larga temporada. Fue para conmemorar el décimo aniversario del adiós al cantaor.
Los últimos desvelos de Almudena iban dirigidos a su hijo Juanito, a quien nombró legatario de la tarea de mantener siempre viva la llama de su padre Juan. Y como es lógico a su otra hija, Axel.
Fue una gran amiga de nuestro Espacio expoflamenco. No en vano, acudió en varias ocasiones a presentar proyectos y actividades concernientes a la memoria de aquel en nuestra sede de Jerez. Lamentamos que no pudiera superar unos problemas de salud sobrevenidos a última hora y que a la postre han resultado fatales.
¡Descanse en paz!
De cómo el vinilo atrapó el duende moreno de El Torta con Moraíto







































































