Hace justo un año, un 26 de septiembre de 2025, el día amaneció con una triste noticia: la gaditana Alicia Cifredo, actriz de larga trayectoria y directora originalísima, había fallecido después de una vida en la que se había mostrado invariablemente como un volcán de valentía y creatividad. Así han querido recordarla un año después sus familiares, amigos y admiradores en el marco del Festival Alcances de la ciudad que la vio nacer, en una velada muy flamenca en la que se proyectó el que tal vez sea uno de sus más seguros pasaportes a la posteridad: el documental Tocaoras.
El acto, que fue conducido por el director de contenidos de la revista ExpoFlamenco, Alejandro Luque, comenzó con un reconocimiento a la labor de Cifredo como intérprete, destacando en los repartos de producciones como Los lobos de Washington o Malaka, así como su condición de creadora todoterreno, desde la escritura a la dirección de cine. “Vivimos tiempos en los que tendemos a olvidar deprisa, como si estuviéramos ansiosos por pasar las páginas y ver qué viene después”, aseveró Luque. “Pero una sociedad que se precie debe tener memoria y reconocer a quienes han aportado cosas valiosas en el pasado. Este homenaje a Alicia Cifredo quiere honrar su memoria, pero también nos dignifica a nosotros”.
«’Tocaoras’, de la cineasta Alicia Cifredo, fue en trabajo de exaltación de la mujer guitarrista que se adelantó a la ola feminista por venir, y que supuso una fuerte reivindicación del papel histórico de la mujer en el toque flamenco»

La parte musical corrió a cargo de la guitarrista Antonia Jiménez, uno de los rostros visibles de Tocaoras, junto a la cantaora gaditana Leo Power, a quien Cifredo grabó un desenfadado videoclip Bocaítos. Ambas desgranaron tangos, bulerías y alegrías alternados con la lectura de una serie de poemas que la gaditana dejó inéditos al morir.
Antes de la proyección de Tocaoras, varias personas que tuvieron una estrecha relación personal y profesional con Alicia Cifredo se pasaron el micro para recordarla como una mujer “atrevida, casi temeraria”, sin miedos de ninguna clase en el terreno creativo y “dispuesta a jugárselo todo por sacar adelante su carrera profesional”; siempre dispuesta a sacar uno o los dos pies de los convencionalismos, y “defensora a ultranza de su propia libertad”.
Finalmente, se exhibió la cinta que en 2015 obtuvo seis candidaturas a los Goya y fue premiado con la Biznaga de plata, del Festival de Málaga y con una Mención especial del Jurado en el Festival Internacional de Bogotá, además de recorrer México, Chile, El Salvador, Uruguay, Colombia o Luxemburgo, entre otros países. Un trabajo de exaltación de la mujer guitarrista que se adelantó a la ola feminista por venir, y que supuso una fuerte reivindicación del papel histórico de la mujer en el toque flamenco. ♦

















