Se presenta Arcángel en esta XXIV Bienal, siendo ya un habitual en la cita sevillana, veinticinco años después de aquel primer espectáculo que le consagró en 1998, tal y como nos contaba en la entrevista que hace unos días le hacía nuestro compañero Alejandro Luque. Recordadas y valoradas siempre sus intervenciones y actuando casi como artista local, tiene en su haber un Giraldillo por Las idas y las vueltas junto a la Academia del Piacere en 2012. Este año 2026 anda conmemorando el décimo aniversario de su recordado espectáculo y disco Tablao y preparando la grabación de un nuevo disco inspirado en el rock andaluz.
Hoy ha traído al Teatro Lope de Vega La copla del cante, obra en la que, como él mismo nos contaba ya avanzado el recital, homenajea y rememora ese cruce de caminos tan habitual y transitado en nuestro arte como es la bisectriz flamenco-copla, de donde han surgido artistas y creaciones que han ido cayendo de un lado o de otro según los vientos, modas, gustos y/o capacidades de públicos, empresarios e intérpretes. En este caso se trata de celebrar el repertorio de coplas que los intérpretes flamencos hicieron suyas y adoptaron y adaptaron a sus formas y sus maneras.
Cuando todos a oscuras mirábamos al escenario esperando que subiera el telón, un foco cenital nos reubicó en el centro justo del patio de butacas, donde Arcángel y sus habituales Mellis acompañados de cañas o cañetas siguiendo al percusionista Lito Mañez comienzan los primeros cantes: Cuando nos vieron del brazo / cruzar platicando la calle Real / entre la gente del pueblo / fui la letanía de nunca acabar. / Que si puede ser su pare / que es mucho lo que ha corrío / que un hombre así de sus años / no es bueno para marío. Ecos de Marifé de Triana, al laíto del barrio que le dio nombre artístico. Declaración de intenciones de lo que será esta propuesta, una continua hilazón de conocidas coplas engarzadas en cantes flamencos con diferentes aditamentos, siempre con la voz de Arcángel y la guitarra de Francis Gómez como sustento principal, a las que se irán sumando voces, percusiones, teclado, flauta, armónica y violín con más o menos acierto en el resultado final, cuestión de gustos.
«Silencio, sobre un compás de cajón suena el alilianda de la añorada Paquera. Imposible imitar ese chorro de voz, pero Arcángel, a su también virtuoso estilo, hace suyas estas famosas bulerías por soleá que conseguirán los mayores aplausos del recital. Encaramos ya el final dando paso a una ronda de zambras»

Sube ya el telón y los focos se apuntan a los seis artistas que comparecen hoy y que abordan Limón, limonero. Recordamos a Concha Piquer, Rocío Jurado, Angelillo o Valderrama en una interpretación multiinstrumental de amplio espectro que contrasta con la inmediata primera parada jonda en el camino. Llamada y ayeo por siguiriya para atacar Por los rincones a llorar de Manolo Caracol, que arranca los primeros oles del público, como pasará cada vez que se llegue a estos hitos más reconocibles en palos flamencos claros. Francis Roca da paso a unos peculiares fandangos ejecutados con un peculiar protagonismo de su armónica que desembocan en una soleá que la guitarra nos enseña y nos oculta hasta que ya se hace incontestable: Cojo pan y voy comiendo / pa que no diga la gente / que con verte me mantengo. Este el comienzo de una secuencia maravillosamente ejecutada por Arcángel y Francis que, sin solución de continuidad, nos lleva en volandas al Pregón de los Caramelos de Macandé o los versos que Valderrama dedicaba a la Muerte del Piyayo: To en este mundo es mentira / No hay más verdá que la muerte / y no hay quien me lo contradiga, que acaban casi murmurados sobre los arpegiados de Francis. Continúa una almibarada versión de Mi Niña Lola del Pinto y mientras Arcángel hace un pequeño receso, Los Mellis nos interpretan la Señorita de Enrique Montoya.
Silencio, sobre un compás de cajón suena el alilianda de la añorada Paquera. Imposible imitar ese chorro de voz, pero Arcángel, a su también virtuoso estilo, hace suyas estas famosas bulerías por soleá que conseguirán los mayores aplausos del recital. Encaramos ya el final dando paso a una ronda de zambras con Soleá de mis pesares y las caracoleras más famosas, como son Carcelero, Carcelero o el mítico Romance de Juan de Osuna que cierran el espectáculo.
Pero ya sabemos que no hay recital de este cantaor en que no le pida su público ese deseado lazo final por fandangos, que empieza por Toronjo: Que no hago más que beber / tol mundo a mí me critica / Si la gente supiera / el motivo por el que es / conmigo también bebiera. Y culmina con Calle Real del Alosno a tres voces y con todo el teatro en pie aplaudiendo.
Ficha artística
La copla del Cante, de Arcángel
XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla
Teatro Lope de Vega
17 de septiembre de 2026
Cante: Arcángel
Guitarra: Francis Gómez
Coros y palmas: Los Mellis
Percusión: Lito Manéz
Teclado, flauta y armónica: Francis Roca
Violín: Ángel Bocanegra




















