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MANUEL CANTAROTE
Es de los que pueden presumir de haber nacido y criado en la calle Nueva del barrio de Santiago de Jerez. Es uno de los que más galas tienen en el año, requerido por las mejores voces, guitarristas y bailaores por su compás, buenas palmas y por esa armonía que crea a modo de equipo. Manuel (julio del 83) es de la familia de los Cantarote, de apellido Peña, una buena saga que han formado y forman parte del flamenco local en fiestas y en cualquier reunión. «Mi ventana daba a la peña Los Juncales, he estudiado en el Colegio Carmen Benítez… El barrio era el barrio y yo pertenecí a esa última etapa en la que te encontrabas a Diego Carrasco o Moraíto con una copa en el bar de casa», dice. Le debe mucho a Manuel Soto ‘El Bo’, el rey de los palmeros, pues se lo llevó a Madrid con «19 o 20 años y nos llevamos grabando unos días con Paco de Lucía, que le producía el disco a la Tana y llegué a Jerez como en una nube». Continúa explicando los cambios de compases: «Ahora repitequeamos más, se dobla un poco más, dibujamos más las palmas». En definitiva, «se ha profesionalizado». Da clases de palmas y se preocupa de que se toquen bien las palmas, «sordita si no se sabe», que aporte y no moleste. Desde Bodegas Almocadén. «En el flamenco hasta la respiración es a compás y eso hay que llegar a entenderlo»
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T10-CAP04
- 26 min
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Es de los que pueden presumir de haber nacido y criado en la calle Nueva del barrio de Santiago de Jerez. Es uno de los que más galas tienen en el año, requerido por las mejores voces, guitarristas y bailaores por su compás, buenas palmas y por esa armonía que crea a modo de equipo. Manuel (julio del 83) es de la familia de los Cantarote, de apellido Peña, una buena saga que han formado y forman parte del flamenco local en fiestas y en cualquier reunión. «Mi ventana daba a la peña Los Juncales, he estudiado en el Colegio Carmen Benítez… El barrio era el barrio y yo pertenecí a esa última etapa en la que te encontrabas a Diego Carrasco o Moraíto con una copa en el bar de casa», dice. Le debe mucho a Manuel Soto ‘El Bo’, el rey de los palmeros, pues se lo llevó a Madrid con «19 o 20 años y nos llevamos grabando unos días con Paco de Lucía, que le producía el disco a la Tana y llegué a Jerez como en una nube». Continúa explicando los cambios de compases: «Ahora repitequeamos más, se dobla un poco más, dibujamos más las palmas». En definitiva, «se ha profesionalizado». Da clases de palmas y se preocupa de que se toquen bien las palmas, «sordita si no se sabe», que aporte y no moleste. Desde Bodegas Almocadén. «En el flamenco hasta la respiración es a compás y eso hay que llegar a entenderlo»
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