La XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla ha encontrado en la calle Feria uno de sus espacios expositivos más singulares. La muestra Paisaje y paisanaje, protagonizada por Rafael Iglesias y Patricio Hidalgo, propone sacar el arte de los espacios convencionales y llevarlo al corazón de uno de los barrios con mayor identidad de la ciudad. Hasta el próximo 3 de octubre, una veintena de obras creadas expresamente para la ocasión ocupan 16 escaparates de comercios y establecimientos de la zona.
La iniciativa, incluida en el programa Otras perlas de la Bienal y desarrollada con el apoyo de la Universidad Loyola, plantea un recorrido artístico que se integra en la vida cotidiana del barrio. Los escaparates dejan de ser únicamente lugares comerciales para convertirse en puntos de una galería urbana que puede contemplarse mientras se pasea, se compra o se transita por la calle.
El proyecto parte de una relación directa entre flamenco y territorio. Iglesias e Hidalgo han escogido Feria no solo por su tradición y su vinculación histórica con la cultura popular sevillana, sino también por el papel de sus vecinos y comerciantes. El paisaje al que alude el título no se limita, por tanto, a la arquitectura o al trazado urbano: incluye también a las personas que mantienen vivo el barrio.
Iglesias ha definido esta concepción mediante el término “barrionalismo”, entendido como una forma de reivindicar la identidad y las relaciones que se construyen en los barrios. La propuesta busca así que el arte dialogue con su entorno en lugar de presentarse como un elemento aislado.
«Esta iniciativa quiere representarse y sugerirse, de forma integral y transversal, el concepto del barrionalismo, como seña de identidad ciudadana y como expresión de cultura popular. El flamenco, en Sevilla, es omnipresente. Es un magma patente que todo lo inunda, en cada calle, en cada esquina» (Rafael Iglesias)
Según el propio Iglesias, “esta iniciativa quiere representarse y sugerirse, de forma integral y transversal, el concepto del barrionalismo, como seña de identidad ciudadana y como expresión de cultura popular. El flamenco, en Sevilla, es omnipresente. Es un magma patente que todo lo inunda, en cada calle, en cada esquina”.
“Reinterpretando la fórmula de Einstein”, concluye el diseñador, “podríamos expresarlo como F= mc2. Es decir, flamenco, igual a la equivalencia de musa (en su lectura polisémica de inspiración) y compás al cuadrado. Los grandes espectáculos de flamenco en escenarios diversos y teatros, son magníficos, por supuesto. Pero no olvidemos sus abisales raíces, que parten de una cultura popular singular y propia, creada desde humildes orígenes, que trasciende hasta el punto de dimensionarse como Patrimonio de la Humanidad, pero que reclaman su legítimo lugar y espacio desde esta iniciativa, focalizando en la expresión gráfica y visual como un palo más englobado en el duende”.
Las obras reúnen distintas aproximaciones visuales al universo flamenco y combinan lenguajes como la pintura, el grabado o la fotografía. Para Hidalgo, la elección de la calle Feria responde además a su propia historia como espacio de encuentro y a su relación con los orígenes y las transformaciones del flamenco. La exposición pretende mirar simultáneamente al arte y a la ciudad que lo acoge, estableciendo un intercambio entre las obras, los comercios y quienes recorren la calle.
Paisaje y paisanaje se suma así a la voluntad de la Bienal de ampliar sus escenarios más allá de teatros y auditorios. En esta edición, el programa ‘Otras perlas’ incorpora exposiciones, cine y otras actividades que extienden la presencia del flamenco por distintos puntos de Sevilla. En el caso de Feria, la apuesta pasa por convertir durante unas semanas una calle cotidiana en un espacio cultural abierto, sin horarios de museo y en contacto directo con la ciudad.
La muestra podrá visitarse hasta el final de la Bienal, el 3 de octubre, como una invitación a recorrer Feria con otra mirada: la de un barrio convertido temporalmente en sala de exposiciones y la de un flamenco que, en lugar de esperar al público, sale a su encuentro. ♦














