• Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores
viernes, agosto 21, 2026
No hay resultados
Ver todos los resultados
Revista
Advertisement
  • Revista
    • Internacional
    • Actualidad
    • Artículos
    • Opinión
    • Crónicas
    • Entrevistas
    • Firmas
      • A cuerda pelá
      • De Guitarreras Maneras
      • Con una copla de más
      • Desde dentro
      • Estela Flamenca
      • Los Elegidos
      • Sala de Flamencas
      • Una ventana al cante
      • Firmas invitadas
    • Investigaciones
    • Archivo
  • Internacional
  • Actualidad
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Crónicas
  • Firmas
  • Archivo
  • Login
  • Revista
    • Internacional
    • Actualidad
    • Artículos
    • Opinión
    • Crónicas
    • Entrevistas
    • Firmas
      • A cuerda pelá
      • De Guitarreras Maneras
      • Con una copla de más
      • Desde dentro
      • Estela Flamenca
      • Los Elegidos
      • Sala de Flamencas
      • Una ventana al cante
      • Firmas invitadas
    • Investigaciones
    • Archivo
  • Internacional
  • Actualidad
  • Entrevistas
  • Opinión
  • Crónicas
  • Firmas
  • Archivo
No hay resultados
Ver todos los resultados
Revista
No hay resultados
Ver todos los resultados

Luxemburgo tiene su compás

El país europeo atesora una larga tradición flamenca, en buena medida gracias a la emigración española que se afincó en él y lo hizo suyo, y que cristalizó en un festival –el Festival Flamenco de Esch– con dos décadas de vida.

Alejandro Luque por Alejandro Luque
5 junio 2026
Tiempo de lectura: 5 mins lecturas
293
A A
0
Lucía Campillo, en la Kulturfabrik de Esch, Luxemburgo. Foto: Paulo Lobo

Lucía Campillo, en la Kulturfabrik de Esch, Luxemburgo. Foto: Paulo Lobo

597
Compartir
1.7k
Vistas
Share on Facebook
Share on Twitter
Comparte por correo
Comparte en Whatsapp
Comparte con ChatGPT
Comparte con Perplexity

¿Qué se le ha perdido al flamenco en Luxemburgo? A juzgar por la creciente afición de este país europeo, y sobre todo a las dos décadas de vida de su Festival de Esch, más de lo que pudiera parecer a simple vista. La última edición de esta cita, que culminó el domingo 24 de mayo, ha vuelto a poner de manifiesto el idilio entre el arte jondo y un territorio fronterizo con Alemania, Francia y Bélgica, de tan solo 2.586 kilómetros cuadrados y una población que no llega a los 700.000 habitantes, muchos de los cuales son de origen extranjero: portugueses, italianos… Y por supuesto, españoles.

ArtículosRelacionados

'Raíz viva', de Jafelín Helten (fundadora de ExpoFlamenco), en el Vancouver Flamenco Festival 2026.

El Vancouver Flamenco Festival celebra su 36ª edición

13 agosto 2026
La bailaora californiana Anna Galindo.

Anna Galindo: in memoriam

13 agosto 2026
Un paseo marroquí por el flamenco

Un paseo marroquí por el flamenco

8 agosto 2026

Seguramente es imposible determinar cuándo sonó por primera vez una guitarra flamenca en Luxemburgo, pero hay hitos que ayudan a entender, al menos, lo ocurrido en las últimas décadas. Una española, Paca Rimbau, llegó aquí en 1985. “Vine para un mes, pero hay meses que se prolongan mucho”, sonríe. Tres años después de su llegada, en el 88, organizó junto a una amiga un recital en una sala de fiestas, con un cantaor emigrado en París, Pepe El Toro, La Miajita y Antonio Moya. Y al día siguiente, otro de Pedro Bacán, que se hallaba de gira por la región. Ambos días, la sala se llenó de gente que no quería marcharse, pidiendo más. Y solo una pequeña parte eran paisanos de la madre España. “No puede decirse que hubiera propiamente una afición”, señala Paca, “pero sí un gusto por el flamenco, y unas ganas”.

Luxemburgo fue creando así su propio compás: moroso, como de tientos, pero firme y rotundo. En el año 1991, el periodista granadino Miguel Ángel González ofreció una charla ilustrada sobre nuevas tendencias del flamenco en la sede del Círculo Antonio Machado, un órgano fundamental en el desarrollo del arte jondo en el país, y no solo: actuaba como un centro de ayuda mutua, promoviendo desde cursos de lengua y cultura española o sesiones de cine a reuniones festivas. Hasta un equipo de fútbol de españoles llegó a crearse.

En 1997, coincidiendo con el Año Europeo contra el Racismo, Enrique Morente pone a sus pies el entonces Teatro Municipal de la capital. A partir de entonces, las visitas de flamencos se van haciendo regulares. No solo las de ídolos más o menos mediáticos como Manitas de Plata o Paco de Lucía, que llevaban años incluyendo Luxemburgo en sus giras, sino también nombres como Carmen Linares, Eva Yerbabuena, Ketama, Andrés Marín, Ricardo Miño y Pepa Montes, Mercedes Ruiz y Andrés Peña… A los que, andando el tiempo, se sumarían Javier Latorre, India Martínez, Rocío Molina, Sara Baras, Mercedes Ruiz, Javier Barón, Israel Galván, La Macanita, etcétera, etcétera.

 

«¿Qué se le ha perdido al flamenco en Luxemburgo? A juzgar por la creciente afición de este país europeo, y sobre todo a las dos décadas de vida de su Festival de Esch, más de lo que pudiera parecer a simple vista. La última edición de esta cita, que culminó el 24 de mayo, ha vuelto a poner de manifiesto el idilio entre el arte jondo y un territorio fronterizo con Alemania, Francia y Bélgica»

 

Pero si se recuerda un concierto en estos pagos, es el de Diego Rubichi y su hijo, Domingo, en 2003, que marcó un antes y un después para la afición luxemburguesa. El espacio elegido fue la Kulturfabrik de Esch, un antiguo matadero de reses abandonado y transformado en espacio cultural, cuyo responsable de músicas del mundo, Jang Kayser, en colaboración con los emigrantes españoles más involucrados, apostó por los sonidos del Jerez profundo e hizo las delicias de un largo centenar de espectadores. Ahí empezó a tomar forma la idea de una primavera flamenca que, andando el tiempo, sería el germen del festival que hoy se conoce en todo el mundo.

En toda la evolución del flamenco en Luxemburgo tienen mucho que ver los cambios que ha sufrido la propia emigración. Si en la primera oleada de los años 60 había un marcado acento ideológico, de resistencia antifranquista, así como al sector de la minería, de mucho peso entonces en esta zona, con el tiempo el perfil del emigrante vino asociándose más a las modernas instituciones europeas. En todo caso, como apunta Rimbau, “en Luxemburgo ha habido siempre una gran simpatía por lo español. Si bien la emigración española no ha sido la más numerosa, sí ha sido de las más ‘ruidosas’, de las más comprometidas a nivel político. Los primeros se incorporaron con fuerza al movimiento sindical, se solidarizaron con los luxemburgueses y recibieron solidaridad, dinamizando la vida política del país. Mucha gente recuerda que su primera manifestación fue contra los procesos de Burgos. Y poco después, en el 73, hubo un respaldo enorme a los demócratas chilenos tras el golpe de Pinochet, como con los portugueses en la Revolución de los Claveles… Es una comunidad que ha querido y se ha hecho querer mucho. Nunca hicimos gueto”.

Paralelamente, iban asentándose las escuelas de flamenco, el 90 por ciento de cuyos alumnos no eran de origen español, lo que supuso un importante impulso para la difusión de esta música; y la consolidación, dos décadas atrás, del Festival Flamenco de Esch, impulsado por un grupo de entusiastas nucleado en torno al Círculo Machado: la propia Paca, Miguel Betegón, Edel Álvarez, Mario Velázquez, Juan Martín, Victoria Villalba, Jesús Iglesias o Ángela Aguilar son algunos de los nombres que han luchado por poner a Luxemburgo en el mapa flamenco europeo, y no en un nivel menor, para tratarse de una ciudad de solo 40.000 habitantes.

Este esfuerzo se ha traducido en un progresivo aumento de los músicos y bailarines nativos atraídos por el flamenco. Uno de ellos es Samuel Attal, un joven guitarrista de formación clásica que ha crecido participando en los talleres del festival, y que el año próximo continuará sus estudios en la Fundación Cristina Heeren. “Estaba buscando algo para desarrollar mi camino artístico, y encontré este festival. Luego tomé clases en Bélgica con Anthony Carruba, ‘El Carru’, que ahora vive entre Jerez y Bélgica, y participé en las jams de la escuela de baile de Jil Kelhetter en Bereldange. También he acompañado a Sabrina Le Guen en sus clases en Bonnevoie, en una escuela que se llama Triana, un air de flamenco à Luxembourg. Y hasta hemos formado un grupo con varias personas que nos gusta el flamenco, y que se llama Pa’lante, con Giorgos Christodoulakis, Rocío Meza Suárez, Ilias Petalas y Rosa María Fernández. El mundo de la guitarra clásica es más solitario, pero el flamenco tiene más posibilidades y más oportunidades de compartir”.

Esta idea, la de compartir, tiene mucho que ver con el papel del flamenco entre las distintas comunidades que habitan Luxemburgo. “Es un elemento de cohesión”, concluye Paca Rimbau. “Para los aficionados, es una ocasión de reencontrarse y de ver cosas interesantes, y sienten un orgullo especial cuando la gente lo disfruta. Es una forma de regalar lo mejor que tienes, de mostrar un elemento fundamental de nuestro universo cultural. Pero también hacemos una labor de mediación a la inversa: es una forma de mostrar este país, que hemos hecho nuestro, a los artistas flamencos”. ♦

 

Alejandro Luque

Alejandro Luque

Un pie en Cádiz y otro en Sevilla. Un cuarto de siglo de periodismo cultural, y contando. Por amor al arte, al fin del mundo.

Artículos Relacionados

Acto de presentación del reformado Teatro Pemán. Foto: Ayto Cádiz
Actualidad

Paco y Chick Corea en ‘petit comité’ (y otras historias del Pemán)

por Alejandro Luque
20 agosto 2026
Discos producidos por Ricardo Pachón. Fotografía del salón de casa de Manuel Domínguez.
Opinión

La leyenda de Ricardo Pachón, en diez discos

por ExpoFlamenco
20 agosto 2026
Delfín Amaya, el penúltimo de una estirpe rumbera
A cuerda pelá

Delfín Amaya, el penúltimo de una estirpe rumbera

por Faustino Núñez
19 agosto 2026
El productor Ricardo Pachón, fotografiado en su casa de la calle Goya, Nervión, con motivo del aniversario de 'La leyenda del tiempo'. Foto: perezventana
Opinión

Ricardo Pachón, gori-gori al gurú de los sonidos nuevos

por Eduardo J. Pastor
19 agosto 2026
El escritor Juan Carlos Muñoz, presentando el libro 'Lorca - Legado flamenco', 2026. Foto: Mercedes Sánchez
Con una copla de más

Federico García Lorca sigue invocando el duende

por José Cenizo
18 agosto 2026
Danza flamenca en la Bienal de Sevilla. Foto: Bienal
Actualidad

Bienal de Sevilla: formas de entender el movimiento, el cuerpo y la creación flamenca

por ExpoFlamenco
18 agosto 2026
Three performers bow on stage: a guitarist in a blazer, a smiling woman in a red dress, and a man in a dark shirt, under colored lights.
Firmas

Lucía Aliaño: voz y piano, y un sinfín de cosas más

por Juan Garrido
17 agosto 2026
Siguiente artículo
Centro de Interpretación de Camarón, San Fernando. Foto: perezventana

San Fernando acoge un congreso sobre la vida, obra y legado de Camarón

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

banner_fundacion_manolo_sanlucar
Banner Lorca y Granada
Banner Bienal de Sevilla
Banner Lateral Academia
Banner Laterla FAN

La Voz del Flamenco en el Mundo. 

Sigue a ExpoFlamenco

Facebook X-twitter Instagram Youtube Whatsapp
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal
  • Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores
  • Nosotros
  • Servicios
  • Contacto
  • Membresias
  • Colaboradores

© 2015 - 2026 expoflamenco . Todos los derechos reservados.

Ok

Recuperar la contraseña

Introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer tu contraseña.

Log In
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop

© 2015- 2026 ExpoFlamenco
La Voz de Flamenco en el mundo.