En la larga recta del reino de Almería, donde nacen los Tempranos, y tras varias horas de viaje en coche desde Jerez, pensamos en voz alta cómo serían los trayectos de aquellos intérpretes a finales del XIX y principios del XX. «Ellos sí que tenían mérito», se comentó, una vez se divisaba en lontananza la Totana de los pícaros tartaneros. «Y hacían este recorrido de cualquier manera para aprender, a lo mejor, el matiz de un cante minero», se apostilló con verdadera empatía.
Sustrayendo la parte romántica de aquellas odiseas, esos traslados debieron ser interminables pero, gracias al empeño de los antiguos maestros, se fue configurando nuestro arte y no siempre bajo una acorde remuneración. Cuánto debemos pues a quienes ofrecieron sus vidas a la causa jonda en circunstancias muy desfavorables, si tenemos en cuenta los medios actuales.
Me permitís este pequeño preámbulo, justo y necesario. Os aclaro, el pasado miércoles iba a La Unión (Murcia) en la mejor de las compañías. La formada por Melchora Ortega, David Lagos y Manuel Valencia. Juntos para desarrollar la conferencia cata De los vinos de Jerez y sus cantes, prevista para el 6 de agosto, en el marco de la 65ª edición del certamen. Una experiencia que contó con la colaboración especial de ExpoFlamenco, que facilitó la presencia de quien suscribe, servidor de ustedes, mientras la organización convocó la parte artística.
Dado que por la tarde, en las vísperas de la segunda semifinal, se hacía entrega del galardón ‘Rojo el Alpargatero’ a la Federación Local de Peñas Flamencas de Jerez, la jornada giró hacia un nuevo capítulo del histórico lazo que han mantenido La Unión con la ciudad jerezana. El reconocimiento fue recogido por Jesús López, presidente de la Federación, en compañía de Juan Alfonso Romero y Juan Garrido. Paco Zurita compareció representando al Ayuntamiento de Jerez, en calidad de delegado de Cultura del mismo.
«David Lagos intenta a su forma seguir a Chacón y Morente en lo conceptual. Para mí es lo más interesante a nivel de propuesta diferencial a día de hoy. Creo que muy tarde le estamos dando a David la categoría de maestro que le corresponde por derecho propio. Y si no, tiempo al tiempo»

Este aspecto lo comentó en su discurso el querido Joaquín Zapata, alcalde de la localidad, a la sazón presidente de la Fundación del Cante de las Minas: «Desde la línea estilística de Antonio Grau a Don Antonio Chacón, o la continua presencia de los artistas jerezanos en la Catedral del Cante, pasando por su más o menos reciente corona triple con Salomé Ramírez, Antonio Rey y David Lagos. Desplante, Bordón y Lámpara, respectivamente».
Pero me váis a permitir que me detenga en el cantaor, David Lagos Aguilar. En su vuelta a la Unión algunos años después, hizo un verdadero alarde de oficio, conocimiento y compromiso con nuestro arte. Por la mañana, en su versión digamos más ortodoxa, desarrolló un repertorio clásico de gran magnitud por un itinerario de jerezanas maneras en bulerías, bulerías para escuchar, soleá, siguiriya y fandangos. Con destacados guiños a la historia que legaron Serneta, La Moreno o el Marrurro, pero sin obviar algún retoque propio desde el respeto a lo aprehendido. La guitarra de Manuel Valencia fue un cómplice perfecto para la ejecución de los cantes por su flamenquería a raudales y justeza en el acompañamiento.
Luego por la tarde, en la histórica Casa del Piñón unionense, mostró ese perfil más creativo y arriesgado del intérprete que no se conforma con repetir una y otra vez lo heredado. Su discurso cantaor se tornó en abrir caminos desde el más profundo conocimiento, para alistarse con los maestros que dieron un paso adelante. Ahí quedaron su Pregón del Miedo, las cantiñas y alegrías toreras, el Desalivio en forma de liviana pero con aires siguiriyeros al exigente 4 por medio. Y para rematar, bulerías con el apoyo al baile de su señora Melchora Ortega. De nuevo con el concurso de la excelente guitarra de Manuel Valencia con unos tonos que le exigieron transitar por otros terrenos distintos a los acostumbrados. Sinceramente, David Lagos, salvando las distancias, intenta a su forma seguir a Chacón y Morente en lo conceptual. Para mí es lo más interesante a nivel de propuesta diferencial a día de hoy. Creo que muy tarde le estamos dando a David Lagos la categoría de maestro que le corresponde por derecho propio. Y si no, tiempo al tiempo.
Aprovecho para agradecer a todo el equipo del Festival Internacional de las Minas su apoyo, así como al personal del Restaurante El Patrón de La Unión por su colaboración. Cómo no, envío a Alfredo Lagos el más fuerte de los abrazos y deseos de total recuperación. Y felicito a todos los ganadores del concurso. Y como dijo El Torta, ¡viva la Unión… que hace la fuerza! ♦




















































































