Todavía con la emoción y la sensibilidad a flor de piel por el reciente fallecimiento del maestro Antonio Fernández Díaz Fosforito, Puente Genil se entregó a esta gran figura del cante y quiso acompañarlo en su tierra, sin estar presente por primera vez. Lourdes Gálvez del Postigo, presentadora del LX Festival de Cante Grande, aseveró acertadamente que es el Año Uno sin Fosforito. Llevó el hilo conductor del festival magistralmente, sin alardes, poniendo el foco en a cada uno de los protagonistas sin tomar ella protagonismo, como debe ser. Así, con un escenario diseñado por Mario Quero, excelente e innovador a partes iguales además de muy colorido, arrancó esta edición con un cartel de lujo. Tras la semblanza al maestro, se atrevió a decir y no sin razón que si Fosforito no hubiera abierto el camino, tras proclamarse vencedor del Concurso de Córdoba de 1956, probablemente no hubiera habido Llave de Oro para Antonio Mairena.
El festival de Puente Genil es lugar de reunión de aficionados de toda Andalucía por su importancia histórica y por su cartel de primer nivel desde hace décadas. Se preocupa de incluir a jóvenes promesas, artistas emergentes y las máximas figuras en una sola noche. Por ello, inauguró la noche la bailaora local Inma Carmona con un cuadro de lujo: Miriam Montes y Bernardo Miranda al cante, la guitarra de Luis Morillo y Mariano Delgado, la percusión de Rafael del Pino Keko y la flauta de Francisco Carmona. Bailó al cante, tonás y seguiriyas, con técnica precisa y líneas rectas en su figura. Tiene presencia y llena el escenario. Por alegrías y con mantón también demostró tablas y conocimiento.
Tras un receso breve para recomponer las tablas y adecuarlas al cante, subió al impresionante escenario el cantaor David Pino con las guitarras de José Tomás y Gabriel Expósito y las palmas de Richard Gutiérrez y Alberto Parraguilla. Profeta en su tierra, cantó malagueñas de El Mellizo que engarzó con serranas y recuerdo a Juan Breva. Arriesgó en cada tercio metiéndose al público en el bolsillo desde el inicio. Por soleá siguió soltando todo lo que tenía dentro, potente y soberbio, tirando pa arriba sin medirse, alargando y balanceando los tercios homenajeando a Fosforito con las letras. Hubo hasta quien preguntó por la nota que había que ponerle. Y se le calificó con sobresaliente. Fue, sin duda, el triunfador, junto con El Pele. Continuó con su vidalita Mi largo caminar y finalizó por caracoles como empezó: entregado, generoso y personalísimo.
«El Pele, imponente de voz, rasgándose las entrañas y echando las higadillas por tonás, por seguiriya, a su aire. Soltando los versos y recogiéndolos sin medida. Sin tempo pero imprimiendo jondura como solo hay una, la suya. Cantó además malagueñas, soleares de la casa, las más personales de los últimos años, y remató por alegrías»
Fallaron las transiciones entre artistas con vacíos de tiempo desmedidos que no pasaron factura, sin embargo, para el público. Hubo que reorganizar de nuevo el espacio, con una mesita baja para que Mayte Martín se acomodara junto a José Gálvez para ofrecer un repertorio que creo no fue el acertado para un festival al aire libre. Tanda de tarantas, malagueñas de Gayarrito y de Baldomero Pacheco, muy mecidas y rematadas con el cante de Dolores de la Huerta, con rondeñas de Almadén a las que le faltó imprimir la valentía y el brío que las hace reconocibles y remate de Frasquito Yerbabuena. Por seguiriyas acertó de pleno y finalizó por bulerías, aunque le pidieron un bis y eligió S.O.S., que creo no pegaba para rematar.
El otro gran triunfador de la gala fue El Pele. Imponente de voz, rasgándose las entrañas y echando las higadillas por tonás, por seguiriya, a su aire, soltando los versos y recogiéndolos sin medida, sin tempo pero imprimiendo jondura como solo hay una, la suya. Cantó además malagueñas, soleares de la casa, las más personales de los últimos años, y remató por alegrías. Le acompañaron al toque Niño Seve, y a las palmas Manuel Bellido, Manuel González y José Moreno junto con el violín de Ana de la Viña.
A continuación cantó la jerezana María Terremoto acompañada de Nono Jero a la guitarra y al compás por Manuel Cantarote y Juan Diego Valencia. Portentosa de facultades, su metal de voz es inconfundible, mantiene el legado familiar y lo remeda en las letras. Empezó por malagueñas encorsetando unos tonos desaireados del Mellizo a los que acompañó rondeña chica y recuerdo lejano del fandango de Frasquito Yerbabuena. En cantes festeros es de las mejores de su generación. Se acuerda en los tangos de Aurora Vargas, de Juana del Revuelo, de Camarón, de Juan Villar, de Morente y de Extremadura. Remató su actuación por alegrías y bulerías de su tierra. Por ahí va de lujo, como no puede ser de otra manera, pero se alejó del micro y su cante quedó hueco en el horizonte a pesar del torrente de su voz.
Cuando parecía que todo transcurría con normalidad e iba a cerrar el artista local Julián Estrada, una tormenta pasajera provocó que hubiera que paralizar por momentos la actuación y apagar el sonido que no pudo encenderse de nuevo. El público se levantó de las sillas abandonando, en parte, el recinto. El que se quedó, el fiel a Julián, se esperó con sillas en la cabeza, recordando la fatídica noche de aguacero del Concurso de Cante Jondo de 1922 y aprovechó cuando cesó el agua para arrimarse al escenario y jalear al cantaor y a Manuel Silveria y Jesús Zarrías en el toque para que cantara a pie de escenario. Los pocos y valientes que quedaron disfrutaron de los fandangos de Julián, de su homenaje a Fosforito y de su taranto hecho por tangos que remató con Libre en la versión autorizada y original del maestro pontanés.
Ficha artística
LX Festival de Cante Grande de Puente Genil
14 de agosto de 2026
Cante: David Pino, El Pele, Mayte Martín, María Terremoto, Julián Estrada, Bernardo Miranda, Miriam Montes.
Baile: Inma Carmona
Guitarras: José Tomás, Gabriel Expósito, José Gálvez, Niño Seve, Nono Jero, Manuel Silveria, Jesús Zarrías, Luis Morillo Peña, Mariano Delgado
Compás: Manuel Bellido, Manuel González, José Moreno, Manuel Cantarote, Juan Diego Valencia, Richard Gutiérrez, Alberto Parraguilla. Rafael del Pino Keko
Flauta: Francisco Carmona
Violín: Ana de la Viña












































































Gracias Antonio por el detallado resumen de la velada. Así da gusto.