• Nosotros
  • Contacto
  • Membresias
sábado, octubre 3, 2026
No hay resultados
Ver todos los resultados
expoflamenco
Banner expoflamenco Fan
  • Revista
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop
  • Login
expoflamenco
  • Revista
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop
No hay resultados
Ver todos los resultados
expoflamenco
  • Revista
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop

Andrés Marín: «Hoy las cantaoras quieren ser Beyoncé, y los bailaores Michael Jackson»

El bailaor sevillano estrena el viernes 25 de septiembre en el Teatro Central su obra 'Desierto', en la que plasma su visión de la Alameda de Hércules. “Me interesa todo lo que tenga carne y sea crudo”, dice.

Alejandro Luque por Alejandro Luque
25 septiembre 2026
10
0
'Desierto', de Andrés Marín. Foto: web Bienal de Sevilla

'Desierto', de Andrés Marín. Foto: web Bienal de Sevilla

111
Vistas
Comparte en Facebook
Comparte en X
Comparte por correo
Comparte en Whatsapp

Andrés Marín (Sevilla, 1969) es el verso libre del baile flamenco actual. Nadie parece tan desentendido del mercado como él; nadie, tal vez, ha hecho su camino con tantos riesgos como él. Ahora trae a la Bienal una nueva propuesta, Desierto, en la que plasma su visión de la Alameda de Hércules de ayer a hoy.

 

En esta Bienal ya se estrenó como codirector de la gala inaugural. ¿Cómo lo vivió?

Ese trabajo pretendía hacer un guiño a los cien años de la Llave de Oro de Vallejo, la Copa Pavón, cuando el Niño Marchena entra en la Ópera flamenca y se da el salto al público a las plazas de toros. Para mí fue muy importante mantener ese espíritu de la plaza de toros, quitándole todo el tema del videomapping. Yo sé que la distancia puede ser un problema, pero prefería que el espectador hiciera el esfuerzo, porque el espectador de hoy lo que quiere son básicamente musicales y conciertos, y antaño era todo muy distinto. Lo más importante era trabajar la teoría de la escucha y la liturgia de lo que es el cante.

¿En un sentido casi religioso?

El cante es una manifestación al público, ya sea laico o creyente. Pero los que no son súper entendidos en el cante, que serían en este caso los laicos, o los que sean más abiertos, me parece que tienen que hacer ese esfuerzo de escucha. A Luis Ybarra, director de la Bienal, le dije ‘si me meto en esto, me gustaría que tú me acompañaras’, porque él tenía el guion y el mapa en su cabeza de lo que quería hacer. Y luego yo trabajé la puesta en escena, musicalicé la Catalina junto con Patricia Guerrero, planteé la caña que se hace a tres, que es un guiño a la que hicieron Valderrama, Fosforito y Pinto, esta vez entre voces jóvenes. Ese intercambio intergeneracional también me interesaba, era muy bonito.

En los montajes de Andrés Marín, desde luego, nunca hay puntada sin hilo. ¿En Desierto también habrá esas claves para iniciados?

Desierto habla de un espacio que ya no existe, de una desolación personal, de ese espacio de la Alameda, que era un sitio de escucha, donde todos los grandes se reunían a escucharse y a aprender del cante. Y ahora lo que hay en la Alameda es un espacio muy alternativo, como siempre fue, pero de ruido. Presento lo que yo veo de la Alameda de hoy, con José de la Tomasa como el último faraón que queda de la Alameda de Hércules, y se podría decir del cante clásico en general. También me parece interesante rescatar una figura, la figura torera. Bueno, es mi mundo, un mundo experimental…

Hace tiempo me dijo que, el día que le gustara a todo el mundo, colgaba las botas y se iba para su casa. ¿Lo mantiene?

Es que gustar a todo el mundo debe de ser aburridísimo.

¿Qué parte hay también, aparte de su indagación personal, de sacudir a ese público que siempre quiere ver lo mismo o que solo quiere pisar terrenos conocidos? A ese espectador, ¿quiere darle un zamarreón en su espectáculo?

Yo no busco zamarrear a nadie. Yo busco zamarrearme a mí, y eso solo ya zamarrea a la gente. Cuando hago un espectáculo, pienso en tener mi propia línea, que no se ajuste a lo que el público quiere ver, sino a lo que yo quiero mostrar. Yo no hago espectáculos facilones de mucho movimiento, que es casi gimnasia, que es entretenimiento. Yo me alejo mucho de eso. Y asumo todas las reacciones, como si tú vas a un museo y hay cuadros que pasan por delante de ti y no los miras, un Rothko o un Kandinsky, porque a lo mejor vas a ver la Mona Lisa. Muchos de los espectadores van buscando sencillamente los clichés. Para ellos, el flamenco de hoy es un tipo con los pelos largos zapateando mucho, todo el mundo gritando mucho atrás –con mi respeto– y las palmas muy fuertes, todo muy arriba, muy arriba. Y el flamenco no siempre ha sido eso. También ha habido un Manuel Torres, y un Chacón, y el cante por malagueñas, por levante… Una bailadora bailando sola, rebuscándose, un silencio: eso es el flamenco. Y luego también ha tenido estéticas rompedoras. Por ejemplo, Léonide Massine, el bailarín de los ballets rusos de Diaghilev… El flamenco está muy hibridado desde siempre. Lo que yo hago es buscar las temáticas, profundizar en ello y no hacer algo ligero o facilón.

 

«’Desierto’ habla de un espacio que ya no existe. De una desolación personal. De ese espacio de la Alameda, que era un sitio de escucha, donde todos los grandes se reunían a escucharse y a aprender del cante. Y ahora lo que hay en la Alameda es un espacio muy alternativo, como siempre fue, pero de ruido. Presento lo que yo veo de la Alameda de hoy, con José de la Tomasa como el último faraón que queda de la Alameda de Hércules»

 

Y la nostalgia, ¿juega algún papel en este espectáculo?

Más que la nostalgia, la memoria. Se puede parecer, pero no es nostalgia. Yo lo entiendo como una cosa más personal mía, como un vacío mío. Presento diferentes tiempos. Van sucediendo diferentes imágenes con diferentes motivos, hasta llegar a la Alameda de hoy. Y echo mano, por ejemplo, de un texto de El teatro de la crueldad de Artaud…

Artaud es un poeta que le ha interesado siempre, ¿no? No es la primera vez que echa mano de él.

Siempre. Me interesa todo lo que tenga carne y sea crudo. Y Artaud me sigue hablando, como el Quijote. Una obra, un artista como esos, como Manuel Torre, o como Chacón, o Mozart, Beethoven, Schumann, Schubert… Siempre te van a contar algo. Los grandes siempre están vivos.

Acabo de terminar el libro El cuerpo sonoro, de Corinne Frayssinet, donde figura junto a Israel Galván y Rocío Molina como precursor de una apertura del baile flamenco. ¿Sabía lo que hacía desde el principio?

Yo he tenido mucho interés con la música contemporánea, con las lecturas… Yo creo que he sido de los primeros que ha introducido ese tipo de emociones nuevas, porque las veo.

 

 

Esa condición de pionero, ¿se la han escatimado algunas veces? ¿No se la reconocen tanto como deberían?

Bueno, el que me conoce, me conoce, y el que no me conoce, no me conoce. ¿Sabes lo que te quiero decir? Yo tengo mi nombre, he hecho mis cosas, he llegado a mi Premio Nacional, como tú bien sabes, he estado con los mejores artistas, con muchos de los mejores artistas de Francia, y mi nombre… Y cuando veo a los cantaores, pues me dan mucho respeto. Pero hay algunos que no me conocen, porque no soy mediático. Huyo de todo eso.

¿No se ve para nada en los circos mediáticos o en las redes, donde muchos flamencos hacen hoy su marketing?

Yo no me veo. La vida para mí es otra cosa. Me tengo que nutrir de otra cosa, mucho más profunda, más espiritual, más rica en contenido, porque esas redes no tienen contenido. Hombre, las redes te ponen mucha información, si la sabes coger. Si no, te come la información, porque tú ves cosas y te crees que las puedes hacer. Yo reivindico que nosotros tenemos que hacer nuestras cosas de raíces. Y como estamos todos tan globalizados, uno tiene que buscar su identidad y saber. Se puede hacer cocina de autor, pero no matar la materia prima. Los grandes chefs no matan la materia prima, la realzan. Y ahora te viene otro y te dice: «A mí me gustan más los garbanzos con papas». Me parece muy bien. Pero él puede hacer de esos garbanzos con papas algo creativo, que no pierda el sabor y sea una manera diferente de presentar la propuesta. Yo creo que el flamenco tiene, socialmente, mal gusto. No antes, porque Chacón tenía buen gusto. Los flamencos antes eran personas muy pulcras, con mucha cultura. Ahora las cantadoras quieren ser más Beyoncé o Rosalía, que cantaoras. Y los bailaores quieren ser Michael Jackson. Casi todos mirando a la cosa americana, latina. Una cosa americana, pero para llegar a los premios, los Grammys y todo eso. Y a mí eso, la verdad, me chirría bastante. La gente quiere ser famosa, Alejandro. Sí o sí, que quiere ser popular y famosa, y que la saluden por la calle. A mí me encanta que me vean por la calle y que no me reconozcan.

 

«Muchos de los espectadores van buscando sencillamente los clichés. Para ellos, el flamenco de hoy es un tipo con los pelos largos zapateando mucho, todo el mundo gritando mucho atrás y las palmas muy fuertes, todo muy arriba. Y el flamenco no siempre ha sido eso. También ha habido un Manuel Torres, y un Chacón, y el cante por malagueñas, por levante… Una bailadora bailando sola, rebuscándose, un silencio: eso es el flamenco. Lo que yo hago es buscar las temáticas, profundizar en ello y no hacer algo ligero o facilón»

 

Le hago la misma pregunta que le hice hace poco a Mayte Martín: al cabo de tantos años, ¿no tiene ningún arrepentimiento? ¿No tomó ningún camino equivocado y tuvo que rectificar?

No, yo no creo que haya tenido tropiezos. He tenido dificultades, unas veces más que otras. He hecho un camino bastante recto, como decía San Mateo: «Coge la senda estrecha y no cojas la senda ancha». Y cogiendo la senda estrecha, el camino será más largo, pero al final funcionará mejor. Serás más honesto contigo mismo y llegarás siempre, sin molestar a nadie, en tu línea. Lo que no puedes es ir buscando la oportunidad.

Buscar la oportunidad es la manera segura de equivocarte, ¿no?

Eso seguro.

¿De qué está harto Andrés Marín?

¿De qué puedo estar harto? De que sea difícil sostener la cultura y la continuidad, de que falte realmente una industria de mánagers que proponga, que invierta, como hacía Diaghilev. Y se ha mejorado mucho, pero queda mucho por andar… Que las compañías tengan giras continuas, que las infraestructuras de los políticos en realidad también se comprometan. Y que ayuden. Se ayuda, pero que pueda seguir, porque tenemos una materia muy bonita y el flamenco es muy grande. La familia del flamenco es muy grande. Por ejemplo, la danza vasca no tiene eso, ni la sardana catalana. Desde Gades o Carmen Amaya hasta nosotros, hemos estado en primera línea de los mejores teatros, y eso hay que seguir potenciando.

A veces España no es consciente del peso que tiene el flamenco fuera de nuestras fronteras…

Efectivamente. Ha habido programadores que han tenido las ganas de hacer cosas más experimentales, cambiar la programación a un aperturismo del flamenco. Pero es que el público, algunas veces, o los directores de teatro, lo que quieren es llenar, colgar el cartel de no hay billetes, y entonces dan un paso atrás. Y es una pena, porque el flamenco tiene que seguir vivo y todo cabe en el flamenco. Desde lo más clásico a lo más contemporáneo, todo cabe. Pienso en la Bienal, por ejemplo, y creo que Luis Ybarra está haciendo una programación estupenda. Tiene la cabeza súper bien amueblada, y mucha afición. Es un niño muy respetuoso que ha metido también tendencias nuevas.

Su antecesor, Chema Blanco, como director de la Bienal, metió vanguardia y lo crucificaron. Luis ha tenido más suerte, ¿no?

Chema apostó mucho y muy de frente, fue muy valiente. Pero claro, todo esto es política, tú sabes. ♦

 

Andrés Marín, en el Festival de Nimes 2025. Foto: Sandy Korzekwa
Andrés Marín, en el Festival de Nimes 2025. Foto: Sandy Korzekwa

 

 

Tags: "Andrés Marín"Alameda de Hérculesbailaor flamencoDesiertoXXIV Bienal de Flamenco de Sevilla
Artículo anterior

‘A canela y clavo’: noche de soníos negros

Siguiente artículo

Andrés Marín, vanguardia desde el origen

Alejandro Luque

Alejandro Luque

Un pie en Cádiz y otro en Sevilla. Un cuarto de siglo de periodismo cultural, y contando. Por amor al arte, al fin del mundo.

Siguiente artículo
'Desierto', de Andrés Marín. XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla. Teatro Central. 25 sep 2026. Foto: Archivo fotográfico Bienal @Laura León

Andrés Marín, vanguardia desde el origen

Por favor logeate para unirte a la conversación
Banner Manolo Sanlucar
Banner Bienal de Sevilla 2026
Banner San Roque
Banner expoflamenco Fan
Academia ExpoFlamenco
expoflamenco

La Voz del Flamenco en el Mundo.

Sigue a expoflamenco

Facebook X-twitter Instagram Youtube Whatsapp
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal
  • Términos y condiciones
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Aviso Legal

© 2015 - 2026 . Todos los derechos reservados.

  • Nosotros
  • Contacto
  • Membresias
  • Nosotros
  • Contacto
  • Membresias

Ok

Recuperar la contraseña

Introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer tu contraseña.

Log In

Añadir nueva lista de reproducción

ExpoFlamenco - La Voz del Flamenco en el Mundo
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
ExpoFlamenco - La Voz del Flamenco en el Mundo
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Login
  • Revista
  • Espacio
  • Agenda
  • Academia
  • Comunidad
  • Podcast
  • TV
  • Shop

© 2015- 2026 ExpoFlamenco
La Voz de Flamenco en el mundo.