La prestigiosa colección de ensayo dedicada al flamenco de la editorial andaluza Almuzara publica un libro de Juan Toro Barea, reconocido aficionado e investigador de flamenco, dedicado a Diego de Morón. Lo subtitula Biografía del duende, lo que no puede ser más acertado, pues si algo tiene este guitarrista único, como su tío y maestro Diego del Gastor, y en general el toque de gastoreño de Morón, es precisamente duende, pellizco, enganche emocional, capacidad de transmisión emocional, de elevación digo yo también, reconociéndome uno de los muchos que sienten algo especial con este tipo de tocaores. Tal vez con menos técnica que otros muchos, con trayectoria más irregular, con menos popularidad, pero, sin duda, con una faceta solo dada a algunos, la de causar una viva impresión por la vía más rápida, no la de la técnica, que existe, sino por la de sumarle, con una sencillez profunda, una carga de sugestión, de radical vivencia desde la más pura emoción. De todas formas, es algo, como suele decir, personal, «en mi pellizco mando yo», así que habrá otros, como ocurre al revés, con los virtuosos, a los que no les inmute o casi. Ahí lo dejo.
Desde ya una muestra de lo que digo, el tocaor Diego Torres Amaya, Diego de Morón, con su emblemático toque por soleá, herencia de la casa. Lo vemos en esta grabación en vídeo publicada en YouTube en marzo de 2011:
El autor del libro, Juan Toro, es natural, como el artista, de Morón de la Frontera, donde nació en 1958. Emigró a Cataluña, pero tuvo la oportunidad en su juventud de tratar mucho a Diego de Morón, nacido en 1947 y fallecido el mismo año de edición de su biografía, en 2025. Como se nos dice en la contraportada, esta no es solo una biografía, sino un acto de justicia, un testamento del alma, un himno al duende. Es decir, una necesidad de contar la historia en primera persona, sin bibliografía –que no aparece, por tanto– ni sesudos análisis, pero sí con testimonios personales y de otros aficionados o familiares. Una reivindicación de la calidad emocional del arte de Diego, lamentando, y me sumo a esto, que artistas así no hayan tenido y tengan mayor presencia, más alto reconocimiento.
El libro se divide en varios capítulos en los que se recogen aspectos como la genealogía y vivencia familiar, la infancia, los primeros aprendizajes, la etapa del servicio militar, los amores y amoríos, la familia y los hijos, el Morón de los años sesenta hasta el siglo XXI, las idas y venidas a Estados Unidos o Japón, las grabaciones discográficas, los apuros económicos o vitales, etc., más una discografía final.
Toro nos describe el ambiente familiar, siempre en el contexto del trasfondo social de los años sesenta en adelante del siglo pasado, últimas décadas de la dictadura y luego el inicio de la etapa democrática. La pobreza, la poca instrucción como camino inicial. La rama familiar es de una alcurnia flamenca contrastada, sin embargo: su tío Diego del Gastor como patriarca, y luego sus sobrinos y familiares como el mismo Diego, su padre el cantaor Joselero, otros como El Andorrano, o los primos y sobrinos como el bailaor Fernandillo de Morón, Paco del Gastor, que tiene biografía en esta misma colección, Pepe Torres, entre otros.
Para conocer mejor al autor, nuestra compañera Estela Zatania le hizo una entrevista en septiembre de 2025:
Entrevista con Juan Toro, autor de ‘Diego de Morón – Biografía del Duende’
Toro, así como otros testimonios, nos ofrecen una visión del artista realmente sincera, que no encuentra más que en la poesía, con su lirismo, una certera descripción, pues el sentimiento que produce el arte, el sentimiento en general es inefable y las palabras son apenas, como decía Bécquer, un grosero idioma. El primero escribe: «Dieguito es uno de esos locos maravillosos. Un músico puro, de verdad. Sin ambages ni dobleces. Un alma libre. Pasional hasta el arrebato y siempre directo al corazón» –p. 91–. Y más adelante esta otra que no ha gustado: «La fuerza que sustenta su universo y que forjó su carácter apasionado tiene formas delicadas y alma de ciprés. Está ahí, con seis espadas morenas afiladas y dominadas por llantos lacerados donde habita su existencia» –p. 226–.
Aquí con uno de sus temas más reconocibles, que llegó, dice Toro, a las listas de éxitos en su momento, los setenta, Aire fresco, unas bulerías intensas, del disco Diego de Morón.
Veremos aquí diversos testimonios de personalidades del flamenco como Ortiz Nuevo, que lo tuvo unos días en su casa en Madrid, o Raúl Rodríguez, encandilado con su música, etc. Y no faltan las anécdotas, como el mareo tras muchas horas tocando, o cuando lo pararon unos guardias y acabó tocándoles un buen rato… para compensar las páginas dedicadas, que las hay, a las tribulaciones de su vida, la sensación de que no se le valoraba suficientemente o las muertes de familiares y amigos muy cercanos. A su novia Julia dedicó este tema, dolorido. Escuchamos con atención, y no se queden en la introducción, este Recuerdo de Julia, editado en 1977:
Admirador de él mismo, de su tío y de Paco de Lucía, se nos dice, Diego de Morón es un encantador de aficionados con su guitarra. Tuve la oportunidad de contratarlo cuando fui presidente de la Tertulia de enseñantes Calixto Sánchez de Sevilla hace ya muchos años. Un lujo que no olvido. Gracias a Juan Toro por su libro y por reivindicar la figura de este artista único, mágico. Lo ha hecho, y no lo oculta, desde la experiencia personal y la total admiración, y se nota, pero siempre lo hace con elegancia.
→ Juan Toro, Diego de Morón. Biografía del duende, Almuzara, Córdoba, 2025, 269 págs.



