La Fundación Cajasol celebró este miércoles 14 de octubre la tercera edición de sus Premios del Flamenco, que en esta ocasión han distinguido a Manuela Carrasco, Carmen Linares y Rafael Riqueni. La ceremonia tuvo lugar en la sede de la entidad, en la Plaza de San Francisco de Sevilla, con la asistencia de numerosos representantes del mundo flamenco y de la cultura andaluza.
Los galardones reconocieron tres trayectorias fundamentales del arte jondo. Manuela Carrasco recibió el premio de baile por una carrera marcada por la personalidad y la pureza de su expresión artística. La bailaora sevillana agradeció la distinción y recordó que el flamenco se lo ha dado todo, porque hay cosas que «solo se dicen bailando».
En la modalidad de cante, el reconocimiento fue para Carmen Linares, una de las grandes voces del flamenco de las últimas décadas. La cantaora jiennense, referente por su conocimiento de los estilos y su capacidad interpretativa, aseguró que todavía le quedan muchas cosas por hacer y recordó que en el flamenco nunca se deja de aprender.
Por su parte, el guitarrista trianero Rafael Riqueni recibió el premio correspondiente al toque. El jurado destacó su genialidad y la creación de un universo musical propio, construido a partir de una sensibilidad que ha dejado una profunda huella en la guitarra flamenca contemporánea. Riqueni resumió su relación con el instrumento al afirmar que su guitarra es «el fruto de lo que he vivido».
«Con esta tercera edición, los Premios del Flamenco Cajasol continúan su trayectoria como una cita de reconocimiento a los artistas que han contribuido al desarrollo y la difusión del arte jondo. La iniciativa se suma a la programación flamenca que la Fundación mantiene durante el año, especialmente a través de sus ciclos Jueves Flamencos y Flamenco Aparte»

La ceremonia estuvo presentada por el periodista José Antonio Rodríguez. Los premiados recibieron una estatuilla diseñada por el artista Ricardo Gil. El presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, destacó la importancia de dedicar una noche al reconocimiento de las grandes figuras del flamenco y expresó su satisfacción por la continuidad de estos galardones.
La gala también contó con actuaciones en directo. David de Arahal abrió la velada con su guitarra solista. Posteriormente intervinieron la bailaora Lucía la Piñona, con una farruca, y el cantaor El Perrete. El cierre correspondió a Luisa Palicio, cuya actuación sirvió también como homenaje a Cristina Heeren, coincidiendo con el trigésimo aniversario de la fundación que lleva su nombre.
A la ceremonia asistió, entre otras autoridades, la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo.
Con esta tercera edición, los Premios del Flamenco Cajasol continúan su trayectoria como una cita de reconocimiento a los artistas que han contribuido al desarrollo y la difusión del arte jondo. La iniciativa se suma a la programación flamenca que la Fundación mantiene durante el año, especialmente a través de sus ciclos Jueves Flamencos y Flamenco Aparte. ♦























