Un escueto párrafo en el Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz es todo lo que se ha merecido el cante de José Fernández Granados, Perrate de Utrera. Te quedas con la sensación de que es poco reconocimiento para una de las voces más expresivas y flamencas de aquella época que estaba despidiendo a la llamada ópera flamenca cuando reinaban los fandangos y las voces melindrosas.
Con diez años, Perrate cantaba en el café cantante Kursaal de Utrera. Con la perfecta integración que siempre ha caracterizado el pueblo de Utrera, no debe de sorprendernos que el cantaor tuviera una estrecha amistad con el venerable Curro de Utrera, con el que pasaba mil y una aventuras. En las palabras de Curro, «El Perrate fue compare mío, buscamos la vía juntos en Utrera, cantando por las ventas, o por la feria. Era mayor que yo, me juntaba con él pa’ cantar, me he criao junto a él. Hacía sillas, y yo iba todas las tardes a buscarlo: venga, vamos a la taberna a cantar a los señoritos. Yo era soltero, pero a él le hizo falta para la casa. Tomamos alguna copa, y a cantar. Perrate en aquel tiempo cantaba muy bien por soleares y por siguiriyas. Un cantaor muy grande… Del Perrate aprendí yo mucho. Cuando pregunté a Gaspar de Utrera por sus cantaores preferidos, rápidamente contestó: Antonio Mairena, Juan Talega y mi tío Perrate».
Según Curro, Perrate se basaba principalmente en Talega, Juaniquí y José, el padre de Fernanda y Bernarda. Nos daba explicaciones del cante de La Serneta, lo cual revela la importancia de Perrate como eslabón transmisor de los cantes de la jerezana que hoy en día la afición identifica con Utrera. ¿Pero qué hacía Perrate cantando los tangos del Piyayo o del Titi? “Las chuflas de mi padre”, como dice su hijo Tomás. Un detalle que delata la libertad de espíritu y creatividad del Perrate de Utrera.
Me contaba Curro que «Perrate escuchó cantar en directo al Pinini, a su suegro Manuel Torre, a Joaquín de la Paula y mucho a Juan Talega, loco con éste, y a Antonio Mairena por supuesto. Y todos los sábados, Juaniquí de Lebrija venía a Utrera, que había una bodega con reñíos de gallos, le gustaban los gallos, y era seguro que nos llamaran para cantar. Me acuerdo un día que estábamos el hermano de Manuel Torre, Pepe Torre, Juaniquí, el Perrate y yo, no veas, cuando terminaron los gallos se quedaron los señoritos, cerraban la puerta del reñidero y allí escuchamos bien a esa gente tan grande. Perrate ha sido una maravilla. Tengo una letra de soleá que dice: ‘Fernanda, tú te criaste con los cantes del Pinini, y la firma del Perrate’».
«Nuestro cantaor enfermó pronto para haber aprovechado la época buena de los festivales y el auge de los tablaos cuando hubiera podido recibir mayor recompensa y reconocimiento por su arte. La sobriedad y tristeza siempre latente en él quedan reflejadas y expresadas elocuentemente en unas pocas grabaciones que nos dejó de su majestuoso cante»
Nuestro cantaor enfermó pronto para haber aprovechado la época buena de los festivales y el auge de los tablaos cuando hubiera podido recibir mayor recompensa y reconocimiento por su arte. La sobriedad y tristeza siempre latente en él quedan reflejadas y expresadas elocuentemente en unas pocas grabaciones que nos dejó de su majestuoso cante.
En marzo de 1989 la Tertulia Cultural Peña el Gallo de Morón organizó un homenaje al Perrate, confinado entonces en silla de ruedas, nombrándolo socio de honor. Actuaban Andorrano, Luis Caballero, Fernanda de Utrera, El Poeta de Alcalá, Concha Vargas, Gaspar de Utrera, José de la Tomasa, Miguel Vargas, Manuel de Paula, El Turronero, Pepa de Utrera, Antonio el Carpintero, José Luis Postigo, Paco del Gastor y Manuel de Palma.
La XXXI edición del Potaje Gitano, celebrado en 1990 en el Colegio Salesianos de Utrera, se hizo en homenaje al Perrate de Utrera. El Lebrijano intervino con la Orquesta Andalusí, completando el cartel Enrique Montoya y Curro de Utrera, Turronero, Pepa, Gaspar de Utrera, Diego Chamona, Pedro Peña, la Revuelo, el Marquesito, Manuel Requelo, Manolo Domínguez, Manuel de Palma, Pedro María y David Peña, Diego de Perrate y Manuel de Angustias. El XXXIV Potaje Gitano fue dedicado conjuntamente a Perrate y su hermana María La Perrata. El cartel reunió otra vez a los grandes.
El Perrate de Utrera se nos fue el 12 de octubre de 1992 a los 77 años. En las palabras de su desaparecido sobrino Pedro Peña, guitarrista y cantaor, «fue sin duda alguna el cantaor más completo que ha dado Utrera». ♦







