Es uno de los recuerdos que tengo impresos para siempre en el fichero mental. Un domingo soleado, íbamos unas cuarenta personas en el autocar fletado por la Hermandad de los Gitanos de Utrera para llevarnos al lugar de la misa flamenca en honor al Beato Ceferino Mártir. Cada año por estas fechas, desde el 2009, se recuerda la beatificación del Fray Ceferino Giménez Malla ‘El Pelé’ (nada que ver con el cantaor cordobés), el primer gitano así honrado. La beatificación es un paso importante y obligatorio en el largo proceso que conduce al nombramiento como santo.
Salimos de Utrera aquel domingo temprano, con muy buen humor en día primaveral y soleado, camino de un pueblo “del Río”, no recuerdo cuál de ellos, con su magnífica iglesia que vigila la ciudad desde lo alto de una empinada cuesta que aquel año celebraba una misa flamenca en honor al flamante Beato Ceferino. Cada año por estas fechas, especialmente en Andalucía, hay diversos actos religiosos, misas, pastorales y romerías, a veces con comida para compartir gratuitamente, y mucho cante para recordar al Fray Ceferino.
Pero espera, una voz inconfundible… Justamente detrás de mí en el autocar, palmoteo a compás relajado como es típico de Utrera, y es Bernarda. Pasando Dos Hermanas Una dalia cuidaba Sevilla, en el Parque de los Montpensier… y la señora busca su pataíta en el estrecho pasillo del vehículo con el tambaleo que nos daba la carretera.
En la misa, pequeños grupos de voces cantan por bulerías y tangos, algunos bailan, pero lo mejor de lo mejor, el no va más del arte fue la pataíta del cura, inspiración que ni pintao, con las vestiduras litúrgicas rebanando el aire con el ímpetu de una bata de cola.
«La Hermandad de los Gitanos de Utrera celebra el encuentro diocesano de Pastoral Gitana con una misa flamenca y procesión de la imagen del beato, generalmente cerca de la parroquia de Santiago el Mayor. Se recomienda consultar las redes sociales de esta Hermandad o la Pastoral Gitana de Sevilla a principios de mayo para conocer la ubicación exacta»
A todo esto, ¿qué heroísmo o bondad tan grande cometería nuestro Ceferino en su día para merecerse tanta atención casi un siglo más tarde?
Ceferino Giménez Malla, el Pelé, nació en agosto del 1861 en Benavent de Segriá (Lérida), y murió fusilado por los milicianos al comienzo de la guerra civil española en 1936. Era analfabeto, conocido por su bondad y honestidad. Hoy en día representa la fe del pueblo gitano y su dignidad dentro de la Iglesia. Es considerado el primer gitano beatificado por la Iglesia Católica.
La festividad de Ceferino es el 2 de agosto, pero las celebraciones flamencas suelen adelantarse a mayo, cerca del aniversario de su beatificación, el 4 de mayo de 1997.
En estos años, ha habido misas dedicadas al Beato Ceferino celebradas en Granada, Barbastro (Huesca), Málaga, Madrid, Sevilla, Lebrija, Morón de la Frontera, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Córdoba, Jerez de la Frontera y otras localidades con presencia gitana.
La Hermandad de los Gitanos de Utrera celebra el encuentro diocesano de Pastoral Gitana con una misa flamenca y procesión de la imagen del beato, generalmente en la Iglesia de Santiago o cerca de la parroquia de Santiago el Mayor. Se recomienda consultar las redes sociales de la Hermandad Gitanos de Utrera o la Pastoral Gitana de Sevilla a principios de mayo para conocer la ubicación exacta. Son misas cantadas por artistas flamencos, con participación de hermandades gitanas y la Pastoral Gitana de las respectivas diócesis. ♦



