{"id":968,"date":"2024-04-16T17:06:05","date_gmt":"2024-04-16T15:06:05","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/por-una-sola-nota\/"},"modified":"2024-04-16T17:06:05","modified_gmt":"2024-04-16T15:06:05","slug":"por-una-sola-nota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/por-una-sola-nota\/","title":{"rendered":"Por una sola nota","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Una nota, por un solo tono un cante cambia de aspecto exterior con una habilidad musical que ignoro si es posible en cualquier otro g\u00e9nero musical. El flamenco tiene eso, que es m\u00fasica de inteligentes, de gente lista, de vivos, personas muy despiertas, con los ojos y o\u00eddos bien abiertos por las heridas que provoca la vida. De ah\u00ed que existan cantes que estando a un paso uno de otro en apariencia son muy diferentes al o\u00eddo, aunque <strong>en realidad son el mismo solo que travestido por el arte de los cantaores<\/strong>, las m\u00e1s de las veces de forma totalmente inconsciente, o habr\u00eda que decir casi que por mor del subconsciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">He podido comprobar c\u00f3mo un cante por sole\u00e1, por ejemplo, cambiando una sola nota se convierte en una canti\u00f1a por aparente arte de magia, aunque no tenga nada de extraordinario, al ser producto como digo de la habilidad que tienen cantaores y guitarristas de transformar el cante para obtener otro con apariencia totalmente distinta. En un <a href=\"https:\/\/youtu.be\/7S4JRIGqM4w?si=5_T37OcZvsO0oA1Z\"><span class=\"s1\">v\u00eddeo<\/span><\/a> que grab\u00e9 hace a\u00f1os hice el experimento de convertir un cante por sole\u00e1 de <strong>Joaqu\u00edn el de la Paula<\/strong>, el estilo corto que cae al modo menor, en una canti\u00f1a, simplemente haciendo la cadencia al modo mayor. Y me preguntaba entonces, y me sigo cuestionando hoy, si muchos cantes no habr\u00e1n surgido de ese modo, si el repertorio jondo se expandi\u00f3 por medio de recrear de forma inteligente melod\u00edas, de tal forma que modelando un poquito la melod\u00eda digamos original o matriz se pudieron obtener nuevos cantes en apariencia alejados, por causa de la natural maleabilidad de la m\u00fasica flamenca cuando se alteran los diversos modos mel\u00f3dicos. Es lo que tiene el hecho de que la pr\u00e1ctica del flamenco sea oral y los dichos modos que usa para forjarse como arte musical est\u00e9n tan emparentados entre s\u00ed, a saber, el modo menor respecto del de Mi o flamenco, y este en relaci\u00f3n al modo mayor, y el mayor con los otros dos. Algo parecido ocurre con el comp\u00e1s, por medio de la tan hispana y sana tradici\u00f3n de combinar el dos con el tres, altern\u00e1ndolos o superponi\u00e9ndose uno al otro para as\u00ed obtener la r\u00edtmica singular que caracteriza <strong>nuestra cultura musical y bailable<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"De cantin\u0303a a solea\u0301 (y viceversa) por Faustino N\u00fa\u00f1ez\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7S4JRIGqM4w?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">Adem\u00e1s, de un cante se pueden obtener hasta tres y cuatro diferentes cambiando la tesitura. Cuando hice la parte que se me asign\u00f3 para el informe de la Unesco, las canti\u00f1as, transcrib\u00ed decenas de ellas, entre alegr\u00edas y canti\u00f1as propiamente dichas, y sobre el papel pautado me di cuenta de que algunas eran el mismo cante pero una tercera o una quinta m\u00e1s agudas. Me explic\u00f3: tienes una melod\u00eda que empieza en la fundamental, Do, y la recreas de nuevo partiendo de la tercera, Mi, y haces lo propio con una tercera variante iniciando en la quinta, Sol, con las pertinentes adaptaciones a las que obliga el buen gusto musical, <strong>de un cante salen tres. As\u00ed, sin querer, sin pretenderlo<\/strong>. Todo es posible gracias a la ley de la oferta y la demanda, la demanda de cantes en los caf\u00e9s que oblig\u00f3 a los grandes creadores de aquellos a\u00f1os a recrear nuevas variantes usando, insisto, de forma inconsciente, recursos como estos para engordar el repertorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abResulta relativamente simple aflamencar una m\u00fasica cualquiera introduciendo alguno de los elementos caracter\u00edsticos que definen la est\u00e9tica musical de la m\u00fasica jonda. Cualquier g\u00e9nero es susceptible de ser revestido de acentos flamencos con muy poco esfuerzo, y viceversa, empapar cualquier canci\u00f3n con jip\u00edos no suele resultar complicado para un artista flamenco que se precie de serlo con una sola nota\u00bb<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">No digamos ya si nos referimos al cante por seguiriya. \u00bfCu\u00e1ntos derivan del cante matriz atribuido a <strong>Perico Pi\u00f1a \u201cEl Viejo de la Isla\u201d<\/strong>? Al menos el de <strong>Marrurro, Paco La Luz, Lacherna<\/strong> y <strong>T\u00edo Jos\u00e9 de Paula<\/strong> est\u00e1n en deuda con el cante del de San Fernando. Y que conste que esto no quita m\u00e9rito alguno a las recreaciones que de ese cante hicieron estos cuatro jerezanos, al contrario, supieron moldear y adaptar a su modo el cante del hermano de <strong>La Borrica<\/strong> para lograr cuatro monumentos por seguiriya que han sido y son recreados por los m\u00e1s importantes maestros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">El flamenco es lo que tiene. Un repertorio de enorme variedad cuyas variantes se prestan motivos mel\u00f3dicos entre s\u00ed y con esos pr\u00e9stamos se obtienen cantes en principio de muy distinto origen. Un buen ejemplo de esto es la s\u00e9ptima menor que suelo llamar \u201ctono minero\u201d, que es caracter\u00edstico de tarantas, cartageneras, mineras, murcianas y tambi\u00e9n, como estudi\u00f3 el cantaor pontan\u00e9s <strong>David Pino<\/strong>, en los cantes de Lucena. Un tono caracter\u00edstico que encontramos en cantes de Murcia, Linares, Lucena o Almer\u00eda. Tan distantes y a la vez tan distintos pero con el tono com\u00fan de los mineros. Una sola nota, una sola cadencia que impregna todo <strong>un conjunto de cantes que enriquecen el repertorio para mayor gloria del flamenco<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">Y vuelvo sobre lo comentado anteriormente. Si ponemos sobre el tapete los tres modos mel\u00f3dicos que cultivan los flamencos, el frigio modo de Mi, el mayor y el menor, analizando cualquier cante encontramos como los tres modos, con sus especiales caracter\u00edsticas cada uno tienen una dependencia entre s\u00ed que, con un an\u00e1lisis superficial del entramado mel\u00f3dico de un estilo cualquiera observamos como un cante en el modo de Mi, tiene elementos del menor y cadencias propias del modo mayor. Se prestan tantos elementos entre s\u00ed que, por medio de una interacci\u00f3n milagrosa, han acabado logrando <strong>un lenguaje mel\u00f3dico y arm\u00f3nico de tremenda calidad art\u00edstica<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">Todo responde a principios est\u00e9ticos comunes que hacen del flamenco una m\u00fasica bien identificable propiciando que otros g\u00e9neros tomen prestado este o aquel otro elemento para \u201caflamencar\u201d su acento original. Resulta relativamente simple aflamencar una m\u00fasica cualquiera introduciendo alguno de los elementos caracter\u00edsticos que definen la est\u00e9tica musical de la m\u00fasica jonda. Cualquier g\u00e9nero es susceptible de ser revestido de acentos flamencos con muy poco esfuerzo, y viceversa, empapar cualquier canci\u00f3n con jip\u00edos no suele resultar complicado para un artista flamenco que se precie de serlo con una sola nota, de ah\u00ed las miles de creaciones que, al ser interpretadas por un cantaor o cantaora, cobran enseguida categor\u00eda flamenca poniendo sobre la mesa la sempiterna cuesti\u00f3n de qu\u00e9 fue antes, si la canci\u00f3n o el cante, si el huevo o la gallina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2192\u00a0\u00a0<a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/prensa\/author\/faustinonunez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver aqu\u00ed las entregas anteriores de la secci\u00f3n\u00a0<em>A Cuerda Pel\u00e1<\/em>\u00a0de Faustino N\u00fa\u00f1ez en expoflamenco<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nota, por un solo tono un cante cambia de aspecto exterior con una habilidad musical que ignoro si es posible en cualquier otro g\u00e9nero musical. El flamenco tiene eso, que es m\u00fasica de inteligentes, de gente lista, de vivos, personas muy despiertas.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":21,"featured_media":969,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":[],"footnotes":""},"categories":[98,94,73],"tags":[889,195,890],"class_list":["post-968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-cuerda-pela","category-firmas","category-opinion","tag-diferencias-entre-cantes-jondos","tag-flamenco","tag-notas-flamencas","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/968\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}