{"id":876,"date":"2024-03-13T20:08:27","date_gmt":"2024-03-13T19:08:27","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/la-sintaxis-del-cante-2-recursos-para-cerrar\/"},"modified":"2024-03-13T20:08:27","modified_gmt":"2024-03-13T19:08:27","slug":"la-sintaxis-del-cante-2-recursos-para-cerrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/la-sintaxis-del-cante-2-recursos-para-cerrar\/","title":{"rendered":"La sintaxis del cante (2): recursos para cerrar","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Hablamos <a href=\"https:\/\/www.expoflamenco.com\/prensa\/la-sintaxis-del-cante-1-una-de-combinados\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en la entrega anterior<\/a> de la sintaxis en el cante flamenco, o sea, de los mecanismos utilizados para alcanzar un todo arm\u00f3nico. Esto se consigue al conjugar con talento \u2013en un recital o en un corte de un disco\u2013 una serie de cantes, ya sean del mismo palo o incluso de distintos. Esa elecci\u00f3n y ordenaci\u00f3n es m\u00e1s compleja cuanto menos sujeta est\u00e9 a normas establecidas por la tradici\u00f3n. As\u00ed, si un artista quiere cantar por tientos, soleares o buler\u00edas, no deber\u00eda caer en la indolencia y calcar un corte completo de un disco de alg\u00fan maestro de referencia. Tampoco ser\u00eda deseable que amalgamara sin ton ni son varios estilos. Tiene, en cambio, que valerse de la memoria y el conocimiento, y tambi\u00e9n tener las suficientes dotes para la improvisaci\u00f3n, y as\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Saber cu\u00e1l es la melod\u00eda id\u00f3nea con que empezar una serie.<\/li>\n<li>Discernir de entre las decenas de variantes o estilos que conoce cu\u00e1les casan bien con el primer cuerpo interpretado y hacer la elecci\u00f3n.<\/li>\n<li>Escoger una letra para tal estilo de entre las much\u00edsimas que guarda en la memoria. Los cantaores m\u00e1s capaces a veces toman coplas asociadas normalmente a un determinado estilo para interpretarlas por otro distinto, lo que no deja de ser una manera de crear. Algunos \u2013muy pocos\u2013 componen letras propias, y otros \u2013tampoco muchos\u2013 las toman de cancioneros o se las escribe alguien.<\/li>\n<li>Seguir el mismo proceso para las siguientes estrofas.<\/li>\n<li>Rematar la serie de manera adecuada.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es en este \u00faltimo aspecto en el que nos vamos a detener. Los recursos que hay para cerrar una serie de cantes son limitados y en absoluto exclusivos del flamenco. He conseguido discriminar siete modos. Aunque se pueden usar varios de ellos simult\u00e1neamente, los analizaremos por separado y los ilustraremos con ejemplos.<\/p>\n<h3>&nbsp;<\/h3>\n<h3><strong>1. Aumento del tempo<\/strong><\/h3>\n<p>Es normal que para concluir una serie de un determinado palo se recurra a acelerar el ritmo, cosa habitual en la m\u00fasica cl\u00e1sica y en otros g\u00e9neros. Como ya dijimos, es muy com\u00fan que de los tientos \u2013tangos lentos\u2013 se pase a los tangos para terminar; o que para las malague\u00f1as sirvan de cierre unos fandangos abandolaos; o bien que el final de las buler\u00edas, alegr\u00edas, peteneras, guajiras o tangos se aceleren. Sirva de muestra lo que hacen <strong>la Repompa y Paco Aguilera<\/strong> en estos tangos (<em>Tangos de M\u00e1laga<\/em>, Alhambra, 1958) en los que dej\u00f3 una huella indeleble la malograda cantaora:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Tangos de M\u00e1laga (Popular)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/FKhrXR9pEvk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo hace <strong>Enrique Morente<\/strong> con <strong>Pepe Habichuela<\/strong> en las soleares <em>T\u00fa vienes vendiendo flores<\/em> (<em>Despegando,<\/em> CBS, 1977).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Tu Vienes Vendiendo Flores (Sole\u00e1)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/FIEHMjKvyoU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este recurso tambi\u00e9n es habitual para la guitarra solista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>2. Trabalenguas<\/strong><\/h3>\n<p>Algunos cantaores sobrados de comp\u00e1s han rematado una serie de buler\u00edas con un trabalenguas. Este recurso consiste en cantar una o varias estrofas a contratiempo y trufadas de consonantes oclusivas, principalmente \/k\/, \/t\/ y \/p\/. Se busca con ello acelerar el ritmo del final aunque, a veces, con esta t\u00e9cnica lo que se consigue es una falsa percepci\u00f3n de aumento del tempo ya que la guitarra, en realidad, apenas acelera. La pronunciaci\u00f3n sincopada es la responsable de esa percepci\u00f3n. En el manejo del trabalenguas destacaron la <strong>Ni\u00f1a de los Peines<\/strong> y, sobre todo, <strong>Antonio el Chaqueta<\/strong>, que hizo verdaderas virguer\u00edas con ello. Prueba de ello es este <em>Chaqueteo por buler\u00edas<\/em> (Columbia, 1951), con el acompa\u00f1amiento de <strong>Paco Aguilera<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"A Dios Le Pido un Favor (Chaqueteo por Buler\u00edas)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/f0G7ebUntOo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Agradezco a Faustino N\u00fa\u00f1ez que me hiciera reparar en los trabalenguas como recurso para concluir cuando le pas\u00e9 un borrador de este art\u00edculo)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>3. Aumento de la potencia en la voz<\/strong><\/h3>\n<p>Hay cantes especialmente brillantes que sirven de coda musical. As\u00ed, por ejemplo, si se quiere rematar unas malague\u00f1as con abandolaos, es probable que se eche mano de la ronde\u00f1a (del tipo <em>Navegando me perd\u00ed<\/em>), el jabegote (<em>Se me mojaron las velas<\/em>) o el verdial de <strong>Juan Breva<\/strong> (<em>Solo el o\u00edrte nombrar<\/em>), todos ellos estilos muy brav\u00edos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro ejemplo son los llamados \u00abfandangos valientes de Huelva\u00bb, que son ideales para terminar una serie. Se percibe claramente en estos estilos de <strong>Paco Isidro<\/strong> que interpreta <strong>Jos\u00e9 Salazar<\/strong> con la guitarra de <strong>Juan Morao<\/strong> (<em>Antolog\u00eda del Cante Flamenco, selecci\u00f3n n\u00ba3,<\/em> Columbia, 1960), los dos primeros con igual melod\u00eda y el tercero de m\u00e1s relumbr\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Fandangos De Huelva\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ST50bVZcn8g?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay variantes de distintas zonas soleaeras (Alcal\u00e1, Triana, C\u00e1diz,\u2026) id\u00f3neas para poner fin a un recital de soleares. Por otro lado, en lo tocante a las seguiriyas, en el \u00e1rea de los puertos gaditanos se crearon algunas modalidades que se cantan con gran intensidad y a las que recurren los int\u00e9rpretes para concluir una serie. Y lo mismo pasa con las ton\u00e1s: muy com\u00fan es terminar con la debla o con la archiconocida coda <em>Si no es verdad<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se canta por grana\u00ednas se suele empezar con la media grana\u00edna \u2013o grana\u00edna corta, del tipo <em>Engarz\u00e1 en oro y marfil<\/em>\u2013 y cerrar con la grana\u00edna propiamente dicha \u2013o grana\u00edna larga, como <em>La que habita en la Carrera<\/em>\u2013, denominaciones que muchos usan al rev\u00e9s debido a una confusi\u00f3n discogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las alegr\u00edas y peteneras ocurre igual, y tambi\u00e9n en la combinaci\u00f3n, ya vista en la entrega anterior, de liviana, seguida de la serrana y cerrada con la seguiriya de los Puertos de <strong>Mar\u00eda Borrico<\/strong>, que cumple su cometido a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una muestra m\u00e1s que traemos es el soberbio taranto que <strong>Fosforito<\/strong> cre\u00f3 a partir de la taranta del <strong>Fruto de Linares<\/strong>. Adem\u00e1s, la letra que escribi\u00f3 el maestro subraya esa funci\u00f3n de completitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Taranto. Fosforito. 1996\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bMZQLtlePMQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>4. Mantener con insistencia la misma nota hasta el final<\/strong><\/h3>\n<p>Es lo que se conoce en teor\u00eda musical como \u00abtenuto\u00bb y es muy com\u00fan en la m\u00fasica sinf\u00f3nica. Por su efecto dram\u00e1tico se usa tambi\u00e9n mucho en la canci\u00f3n mel\u00f3dica, por eso a veces se recurre al tenuto para cerrar la adaptaci\u00f3n de una canci\u00f3n \u2013el \u00abcupl\u00e9\u00bb en el argot flamenco\u2013 por buler\u00edas, tangos o rumbas. Lo vemos en esta ranchera de <strong>Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez<\/strong> que canta por buler\u00edas la gran <strong>Adela la Chaqueta<\/strong>, con las guitarras de <strong>Melchor de Marchena<\/strong> y su hijo <strong>Enrique<\/strong> (<em>Pa todo el a\u00f1o,<\/em> RCA, 1973).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Adela \u201cLa Chaqueta\u201d - Pa todo el a\u00f1o (1966)\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/9aARdfyO4wo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n terminaban as\u00ed algunas alegr\u00edas grabadas por artistas cuya est\u00e9tica casaba con la dominante de la \u00f3pera flamenca. Un ejemplo de ello son estas de <strong>Juanito Valderrama<\/strong> con <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Pardo<\/strong> (<em>A C\u00e1diz le echaban flores,<\/em> Montilla, 1962), compuestas por <strong>Quintero y Solano<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"A Cadiz Le Echaban Flores (Alegr\u00edas)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WsfpzW1-abk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un estilo que siempre cierra as\u00ed son los caracoles, cuyo final \u2013y las estrofas anteriores\u2013 no deja de ser la adaptaci\u00f3n de un fragmento de una canci\u00f3n, concretamente el preg\u00f3n de <em>La Casta\u00f1era<\/em>, de la zarzuelita <em>Geroma la Casta\u00f1era<\/em>, con letra del actor <strong>Mariano Fern\u00e1ndez<\/strong> y m\u00fasica del compositor <strong>Mariano Soriano Fuertes<\/strong>. <strong>Don Antonio Chac\u00f3n<\/strong> fue quien le dio lustre a ese cante al desvincularlo del baile y ponerlo como cante <em>alante<\/em>. De \u00e9l es esta grabaci\u00f3n de 1928 junto a <strong>Perico el del Lunar<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Manuela Reyes \/ V\u00e1monos, V\u00e1monos \/ Y Eres Bonita \/ A las Huertas del Retiro \/ Caracoles...\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/-Tb-Aqy-HNk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>5. Estribillo final<\/strong><\/h3>\n<p>Esta t\u00e9cnica se ha impuesto en el flamenco en los \u00faltimos a\u00f1os al tomar elementos de la m\u00fasica pop. No obstante, el uso de estribillos exist\u00eda, aunque en muy pocos cantes. No tiene por qu\u00e9 estar compuesto de palabras sino que tambi\u00e9n pueden ser glosolalias. Entre ellas destacan las consabidos <em>lolailos<\/em>, <em>lereles<\/em> o <em>nonainos<\/em>, algunas de las cuales han terminado siendo adjetivos en el lenguaje cotidiano: \u00abmi primo es un <em>lolailo<\/em>\u00bb. Valgan de ejemplos los anteriores tangos de la Repompa, que terminan con el estribillo <em>yali, yali, yali, ya<\/em>, propio de la albor\u00e9a, o la sole\u00e1 de Morente ya citada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cantes que tradicionalmente se han cantado con estribillos son la farruca (<em>tran, tran, treiro<\/em>), el garrot\u00edn (<em>al garrot\u00edn, al garrot\u00e1n de la vera, vera de San Juan<\/em>) y algunos tangos como los del Piyayo, cuando se rematan con un tanguillo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Si tu boquita fuera<\/em><br \/>\n<em>aceitunitas verdes,<\/em><br \/>\n<em>to\u00edta la noche estuviera<\/em><br \/>\n<em>muele que muele.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es com\u00fan que, adem\u00e1s, el estribillo suela ir parejo con un aumento del ritmo. Es lo que le escuchamos a <strong>Manolillo el Herraor<\/strong> al interpretar los tangos de su maestro Piyayo con la guitarra de <strong>Manuel C\u00f3mitre<\/strong> (<em>Mi amigo el Piyayo,<\/em> Movieplay, 1971).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"La tierra que a m\u00ed me cubra\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/xnOSu6z8uqQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los guitarristas solistas hacen uso de una frase musical que repiten insistentemente al finalizar una pieza con el mismo prop\u00f3sito que el estribillo cantado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>6. Desvanecimiento del sonido<\/strong><\/h3>\n<p>En los estudios de grabaci\u00f3n es conocido m\u00e1s com\u00fanmente como <em>fade out<\/em>. Consiste en una paulatina bajada de sonido que lleva al silencio final. Es una t\u00e9cnica frecuente en la m\u00fasica pop que entr\u00f3 con fuerza en el flamenco en los 70 y 80. Esto se dio, sobre todo, en las buler\u00edas y tangos escritos por autores para artistas con el fin de llegar a p\u00fablicos m\u00e1s amplios que los propios del flamenco tradicional. El <em>fade out<\/em> es casi inconcebible en el cante m\u00e1s cl\u00e1sico a no ser como forma <em>suave<\/em> de amputar una serie demasiado larga de una grabaci\u00f3n casera que se quiera editar en disco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El <em>fade out<\/em> entr\u00f3 en liza en el flamenco con la entronizaci\u00f3n de la figura del productor (que pod\u00eda ser tambi\u00e9n un m\u00fasico interviniente o el mismo t\u00e9cnico de sonido). Nombres se\u00f1eros en este quehacer han sido y son, entre otros, <strong>Jos\u00e9 Luis de Carlos, Ricardo Pach\u00f3n, Jos\u00e9 Torregrosa, Jos\u00e9 Miguel \u00c9voras, Pepe de Luc\u00eda, Queco, Isidro Sanl\u00facar, Javier Lim\u00f3n, Paco Ortega, Jes\u00fas Bola<\/strong>, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[Inciso: est\u00e1 por estudiar el papel decisivo de los productores en el desarrollo del flamenco grabado desde hace ya la friolera de medio siglo]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un buen ejemplo de <em>fade out<\/em> es el archiconocido tango <em>Como el agua<\/em> que le escribi\u00f3 <strong>Pepe de Luc\u00eda<\/strong> a <strong>Camar\u00f3n<\/strong> para el disco hom\u00f3nimo de 1981. Por cierto, con el toque de <strong>Paco de Luc\u00eda<\/strong> y <strong>Tomatito<\/strong> \u2013y el bajo del gran <strong>Carles Benavent<\/strong>, ausente en los cr\u00e9ditos\u2013, el genio de San Fernando interpreta en la serie el tanguillo final con que remataba Manolillo el Herraor los cantes del Piyayo. No sabemos si en esto sigui\u00f3 las indicaciones de Pepe de Luc\u00eda o rescat\u00f3 la letra de su memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Como El Agua (Tangos)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jYhIhIuZRJI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y ya que hemos citado a Paco de Luc\u00eda, conviene recordar el <em>fade out<\/em> de <em>Entre dos aguas<\/em> (<em>Fuente y caudal<\/em>, Philips, 1973).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Entre Dos Aguas (Remastered 2014)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/0vq3qZwaXrw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El desvanecimiento de sonido est\u00e1 algo pasado de moda y los productores actuales tienden a evitarlo. Es un recurso f\u00e1cil con el que se elude saber cerrar adecuadamente un n\u00famero musical.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>7. Cambio de tonalidad<\/strong><\/h3>\n<p>Ya hablamos en la entrega anterior de c\u00f3mo <strong>Chano Lobato<\/strong> cerraba una serie de tangos (garrot\u00edn con tangos del Piyayo) cambiando al modo menor de la farruca en el tramo final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para cerrar una tanda de seguiriyas se puede optar por una seguiriya de cambio o bien por una seguiriya cabal. Las cabales son seguiriyas en modo mayor con cierto sabor aguajirado en su acompa\u00f1amiento. As\u00ed, tanto si se ha acordado previamente como si ante una se\u00f1al del cantaor hacia el tocaor este cambia al modo mayor, el cantaor interpretar\u00e1 alg\u00fan estilo de cabal que ponga fin a la serie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De todos modos, las cabales se pueden interpretar tambi\u00e9n como cantes independientes. Hay grabaciones en las que escuchamos en un corte una cabal como n\u00famero \u00fanico y otras que son una serie de dos o tres cabales. Ah\u00ed est\u00e1n los registros can\u00f3nicos del <strong>Chaqueta, Pepe Torres, Sernita de Jerez y Antonio Mairena<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puede ocurrir al contrario, que se pase del modo mayor al modo flamenco. Mismamente se puede cantar una seguiriya, pasar a la cabal y terminar, volviendo al modo flamenco, con una seguiriya de los Puertos. Eso era habitual en <strong>Jos\u00e9 Menese<\/strong>, como notamos en <em>Se abrieron las puertas <\/em>(<em>Cantes flamencos b\u00e1sicos<\/em>, RCA, 1967). El cantaor morisco, tras una seguiriya de <strong>Paco la Luz<\/strong> y otra de <strong>Cagancho<\/strong>, canta la cabal de <strong>Silverio<\/strong> con el acompa\u00f1amiento de <strong>Melchor de Marchena<\/strong> en modo mayor, como es propio. Pero no termina ah\u00ed sino que se vuelve al modo flamenco para rematar con una seguiriya de <strong>Perico Frascola<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"S\u00b4abrieron las Puertas (Sequiriyas y Cabales)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/zeYvHaFjLp0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, para finalizar un recital de soleares se acostumbra a rematar con un juguetillo en modo mayor. Pero ese caso lo analizaremos m\u00e1s detenidamente en la siguiente entrega, pues estimamos de inter\u00e9s su posible origen y posterior desarrollo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.expoflamenco.com\/prensa\/author\/ramonsoler\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u2192&nbsp;&nbsp;Ver aqu\u00ed todos los art\u00edculos de&nbsp;Ram\u00f3n Soler en expoflamenco<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Los recursos que hay para cerrar una serie de cantes son limitados y en absoluto exclusivos del flamenco. He conseguido discriminar siete modos. Aunque se pueden usar varios de ellos simult\u00e1neamente, los analizaremos por separado y los ilustraremos con ejemplos.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":19,"featured_media":877,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":[],"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[195,774,608,609],"class_list":["post-876","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-flamenco","tag-recursos-para-cerrar-un-cante","tag-sintaxis-en-el-flamenco","tag-sintaxis-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/876\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}