{"id":7433,"date":"2026-05-25T20:16:41","date_gmt":"2026-05-25T18:16:41","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=7433"},"modified":"2026-05-25T21:14:11","modified_gmt":"2026-05-25T19:14:11","slug":"luxemburgo-tiene-su-compas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/luxemburgo-tiene-su-compas\/","title":{"rendered":"Luxemburgo tiene su comp\u00e1s","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 se le ha perdido al flamenco en Luxemburgo? A juzgar por la creciente afici\u00f3n de este pa\u00eds europeo, y sobre todo a las dos d\u00e9cadas de vida de su <a href=\"https:\/\/flamencofestivalesch.lu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Festival de Esch<\/a>, m\u00e1s de lo que pudiera parecer a simple vista. La \u00faltima edici\u00f3n de esta cita, que culmin\u00f3 el domingo 24 de mayo, ha vuelto a poner de manifiesto el idilio entre el arte jondo y un territorio fronterizo con Alemania, Francia y B\u00e9lgica, de tan solo 2.586 kil\u00f3metros cuadrados y una poblaci\u00f3n que no llega a los 700.000 habitantes, muchos de los cuales son de origen extranjero: portugueses, italianos&#8230; Y por supuesto, espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Seguramente es imposible determinar cu\u00e1ndo son\u00f3 por primera vez una guitarra flamenca en Luxemburgo, pero hay hitos que ayudan a entender, al menos, lo ocurrido en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Una espa\u00f1ola, <strong>Paca Rimbau<\/strong>, lleg\u00f3 aqu\u00ed en 1985. \u201cVine para un mes, pero hay meses que se prolongan mucho\u201d, sonr\u00ede. Tres a\u00f1os despu\u00e9s de su llegada, en el 88, organiz\u00f3 junto a una amiga un recital en una sala de fiestas, con un cantaor emigrado en Par\u00eds, <strong>Pepe El Toro<\/strong>, <strong>La Miajita<\/strong> y <strong>Antonio Moya<\/strong>. Y al d\u00eda siguiente, otro de <strong>Pedro Bac\u00e1n<\/strong>, que se hallaba de gira por la regi\u00f3n. Ambos d\u00edas, la sala se llen\u00f3 de gente que no quer\u00eda marcharse, pidiendo m\u00e1s. Y solo una peque\u00f1a parte eran paisanos de la madre Espa\u00f1a. \u201cNo puede decirse que hubiera propiamente una afici\u00f3n\u201d, se\u00f1ala Paca, \u201cpero s\u00ed un gusto por el flamenco, y unas ganas\u201d.<\/p>\n<p>Luxemburgo fue creando as\u00ed su propio comp\u00e1s: moroso, como de tientos, pero firme y rotundo. En el a\u00f1o 1991, el periodista granadino <strong>Miguel \u00c1ngel Gonz\u00e1lez<\/strong> ofreci\u00f3 una charla ilustrada sobre nuevas tendencias del flamenco en la sede del <strong>C\u00edrculo Antonio Machado de Esch<\/strong>, un \u00f3rgano fundamental en el desarrollo del arte jondo en el pa\u00eds, y no solo: actuaba como un centro de ayuda mutua, promoviendo desde cursos de lengua y cultura espa\u00f1ola o sesiones de cine a reuniones festivas. Hasta un equipo de f\u00fatbol de espa\u00f1oles lleg\u00f3 a crearse.<\/p>\n<p>En 1997, coincidiendo con el A\u00f1o Europeo contra el Racismo, <strong>Enrique Morente<\/strong> pone a sus pies el entonces Teatro Municipal de la capital. A partir de entonces, las visitas de flamencos se van haciendo regulares. No solo las de \u00eddolos m\u00e1s o menos medi\u00e1ticos como <strong>Manitas de Plata<\/strong> o <strong>Paco de Luc\u00eda<\/strong>, que llevaban a\u00f1os incluyendo Luxemburgo en sus giras, sino tambi\u00e9n nombres como <strong>Carmen Linares, Eva Yerbabuena, Ketama, Andr\u00e9s Mar\u00edn, Ricardo Mi\u00f1o y Pepa Montes, Mercedes Ruiz y Andr\u00e9s Pe\u00f1a<\/strong>&#8230; A los que, andando el tiempo, se sumar\u00edan <strong>Javier Latorre, India Mart\u00ednez, Roc\u00edo Molina, Sara Baras, Mercedes Ruiz, Javier Bar\u00f3n, Israel Galv\u00e1n, La Macanita,<\/strong> etc\u00e9tera, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 se le ha perdido al flamenco en Luxemburgo? A juzgar por la creciente afici\u00f3n de este pa\u00eds europeo, y sobre todo a las dos d\u00e9cadas de vida de su <a href=\"https:\/\/flamencofestivalesch.lu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Festival de Esch<\/a>, m\u00e1s de lo que pudiera parecer a simple vista. La \u00faltima edici\u00f3n de esta cita, que culmin\u00f3 el 24 de mayo, ha vuelto a poner de manifiesto el idilio entre el arte jondo y un territorio fronterizo con Alemania, Francia y B\u00e9lgica\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero si se recuerda un concierto en estos pagos, es el de <strong>Diego Rubichi<\/strong> y su hijo, <strong>Domingo<\/strong>, en 2003, que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s para la afici\u00f3n luxemburguesa. El espacio elegido fue la <strong>Kulturfabrik de Esch<\/strong>, un antiguo matadero de reses abandonado y transformado en espacio cultural, cuyo responsable de m\u00fasicas del mundo, <strong>Jang Kayser<\/strong>, en colaboraci\u00f3n con los emigrantes espa\u00f1oles m\u00e1s involucrados, apost\u00f3 por los sonidos del Jerez profundo e hizo las delicias de un largo centenar de espectadores. Ah\u00ed empez\u00f3 a tomar forma la idea de una primavera flamenca que, andando el tiempo, ser\u00eda el germen del festival que hoy se conoce en todo el mundo.<\/p>\n<p>En toda la evoluci\u00f3n del flamenco en Luxemburgo tienen mucho que ver los cambios que ha sufrido la propia emigraci\u00f3n. Si en la primera oleada de los a\u00f1os 60 hab\u00eda un marcado acento ideol\u00f3gico, de resistencia antifranquista, as\u00ed como al sector de la miner\u00eda, de mucho peso entonces en esta zona, con el tiempo el perfil del emigrante vino asoci\u00e1ndose m\u00e1s a las modernas instituciones europeas. En todo caso, como apunta Rimbau, \u201c<strong>en Luxemburgo ha habido siempre una gran simpat\u00eda por lo espa\u00f1ol<\/strong>. Si bien la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola no ha sido la m\u00e1s numerosa, s\u00ed ha sido de las m\u00e1s \u2018ruidosas\u2019, de las m\u00e1s comprometidas a nivel pol\u00edtico. Los primeros se incorporaron con fuerza al movimiento sindical, se solidarizaron con los luxemburgueses y recibieron solidaridad, dinamizando la vida pol\u00edtica del pa\u00eds. Mucha gente recuerda que su primera manifestaci\u00f3n fue contra los procesos de Burgos. Y poco despu\u00e9s, en el 73, hubo un respaldo enorme a los dem\u00f3cratas chilenos tras el golpe de Pinochet, como con los portugueses en la Revoluci\u00f3n de los Claveles&#8230; Es una comunidad que ha querido y se ha hecho querer mucho. Nunca hicimos gueto\u201d.<\/p>\n<p>Paralelamente, iban asent\u00e1ndose las escuelas de flamenco, el 90 por ciento de cuyos alumnos no eran de origen espa\u00f1ol, lo que supuso un importante impulso para la difusi\u00f3n de esta m\u00fasica; y la consolidaci\u00f3n, dos d\u00e9cadas atr\u00e1s, del Festival Flamenco de Esch, impulsado por un grupo de entusiastas nucleado en torno al C\u00edrculo Machado: la propia Paca, <strong>Miguel Beteg\u00f3n, Edel \u00c1lvarez, Mario Vel\u00e1zquez, Juan Mart\u00edn, Victoria Villalba, Jes\u00fas Iglesias o \u00c1ngela Aguilar<\/strong> son algunos de los nombres que han luchado por poner a Luxemburgo en el mapa flamenco europeo, y no en un nivel menor, para tratarse de una ciudad de solo 40.000 habitantes.<\/p>\n<p>Este esfuerzo se ha traducido en un progresivo aumento de los m\u00fasicos y bailarines nativos atra\u00eddos por el flamenco. Uno de ellos es <strong>Samuel Attal<\/strong>, un joven guitarrista de formaci\u00f3n cl\u00e1sica que ha crecido participando en los talleres del festival, y que el a\u00f1o pr\u00f3ximo continuar\u00e1 sus estudios en la <a href=\"https:\/\/www.flamencoheeren.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fundaci\u00f3n Cristina Heeren<\/a>. \u201cEstaba buscando algo para desarrollar mi camino art\u00edstico, y encontr\u00e9 este festival. Luego tom\u00e9 clases en B\u00e9lgica con <strong>Anthony Carruba, \u2018El Carru\u2019<\/strong>, que ahora vive entre Jerez y B\u00e9lgica, y particip\u00e9 en las jams de la escuela de baile de <strong>Jil Kelhetter<\/strong> en Bereldange. Tambi\u00e9n he acompa\u00f1ado a <strong>Sabrina Le Guen<\/strong> en sus clases en Bonnevoie, en una escuela que se llama Triana, un air de flamenco \u00e0 Luxembourg. Y hasta hemos formado un grupo con varias personas que nos gusta el flamenco, y que se llama <strong>Pa\u2019lante<\/strong>, con G<strong>iorgos Christodoulakis, Roc\u00edo Meza Su\u00e1rez, Ilias Petalas y Rosa Mar\u00eda Fern\u00e1ndez<\/strong>. El mundo de la guitarra cl\u00e1sica es m\u00e1s solitario, pero el flamenco tiene m\u00e1s posibilidades y m\u00e1s oportunidades de compartir\u201d.<\/p>\n<p>Esta idea, la de compartir, tiene mucho que ver con el papel del flamenco entre las distintas comunidades que habitan Luxemburgo. \u201cEs un elemento de cohesi\u00f3n\u201d, concluye Paca Rimbau. \u201cPara los aficionados, es una ocasi\u00f3n de reencontrarse y de ver cosas interesantes, y sienten un orgullo especial cuando la gente lo disfruta. Es una forma de regalar lo mejor que tienes, de mostrar un elemento fundamental de nuestro universo cultural. Pero tambi\u00e9n hacemos una labor de mediaci\u00f3n a la inversa: es una forma de mostrar este pa\u00eds, que hemos hecho nuestro, a los artistas flamencos\u201d. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>El pa\u00eds europeo atesora una larga tradici\u00f3n flamenca, en buena medida gracias a la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola que se afinc\u00f3 en \u00e9l y lo hizo suyo, y que cristaliz\u00f3 en un festival \u2013el Festival Flamenco de Esch\u2013 con dos d\u00e9cadas de vida.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":13,"featured_media":7434,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"3","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar-narrow","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"top","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_popup_post":"1","show_comment_section":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"crop-500","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"El pa\u00eds europeo atesora una larga tradici\u00f3n flamenca, en buena medida gracias a la emigraci\u00f3n espa\u00f1ola que se afinc\u00f3 en \u00e9l y lo hizo suyo, y que cristaliz\u00f3 en un festival \u2013el Festival Flamenco de Esch\u2013 con dos d\u00e9cadas de vida."},"jnews_primary_category":{"id":"47"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,47],"tags":[7513,7461,120],"class_list":["post-7433","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-internacional","tag-flamenco-en-luxemburgo","tag-flamenco-festival-esch-luxemburgo","tag-flamenco-internacional","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7433"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7433\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7437,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7433\/revisions\/7437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7434"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}