{"id":7077,"date":"2026-05-13T13:38:35","date_gmt":"2026-05-13T11:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=7077"},"modified":"2026-05-13T13:40:57","modified_gmt":"2026-05-13T11:40:57","slug":"el-cabrero-nacio-para-ser-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-cabrero-nacio-para-ser-libre\/","title":{"rendered":"El Cabrero naci\u00f3 para ser libre","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>La muerte de <strong>El Cabrero<\/strong>, ocurrida a las siete de la ma\u00f1ana en el <strong>Hospital San Juan de Dios<\/strong> del Aljarafe, nos incita a una reflexi\u00f3n. El flamenco, como fuente de nuestra memoria musical, es hijo de su tiempo; tambi\u00e9n de los protagonistas y los cambios sociales de su tiempo, por eso es siempre nuevo y original. Pero, aunque expuesto a los vientos de la \u00e9poca, esta se\u00f1a de identidad andaluza se refresca con las brisas tradicionales que le permiten una nueva ordenaci\u00f3n de valores.<\/p>\n<p>Desde esta sistematizaci\u00f3n surge el ideario de El Cabrero, que, <strong>con su adi\u00f3s a los 81 a\u00f1os de edad, nos sit\u00faa ante un valor de autenticidad que crea y testimonia su propia po\u00e9tica a partir de s\u00ed mismo y su entorno<\/strong>, y que desde los a\u00f1os setenta fue confirmando una voluntad de estilo en virtud de la cual no s\u00f3lo agit\u00f3 el \u00e1nimo de sus seguidores, sino que mantuvo la virtud \u2013hasta su retirada a principios de 2020\u2013 de no pasar jam\u00e1s inadvertido.<\/p>\n<p>Hemos conocido muy de cerca a la persona y al cantaor, dualidad que en El Cabrero no podemos obviar por cuanto aparte de un ant\u00f3logo de lo muy jondo, era un personaje, y no porque derredor de \u00e9l se creara un relato, sino porque no es usual en la historia del flamenco toparnos a diario con seres como el de Aznalc\u00f3llar.<\/p>\n<p>Al tiempo de escribir estas l\u00edneas, imagino ya estar\u00e1 siendo trasladado al <strong>Teatro Municipal de Aznalc\u00f3llar<\/strong>, donde en su frontispicio quedar\u00e1 escrito con gruesas letras el concepto de libertad en el arte, que puede entenderse como la capacidad que tiene para actuar de acuerdo con su propia voluntad, sin ser coaccionado por fuerzas externas. Pero en el caso que nos atiene, hay que concebirlo como el derecho fundamental de todo individuo a tomar decisiones aut\u00f3nomas y a vivir de acuerdo con sus propios valores y deseos.<\/p>\n<p>As\u00ed se justifica la vida y obra de mi amigo Jos\u00e9, trayectoria que tan bien capt\u00f3 <strong><em>Mi patria es la libertad<\/em><\/strong>, el extraordinario documental ensay\u00edstico de <strong>Joaquin Mimbrero<\/strong>. Un audiovisual que, en torno a poco m\u00e1s de una hora, ofrece distintas visiones del mismo personaje, pero sin atenerse a limitaciones m\u00e1s que las propias de cada entrevistado, que, de modo argumentativo, van perfilando la figura que, por preeminencia y autoridad, permite dar solidez a nuestro Cabrero.<\/p>\n<p>Ese ser\u00eda un referente para la memoria, como lo es, obviamente, su obra discogr\u00e1fica, toda una llamada de acci\u00f3n a la toma de conciencia. Porque este principio no aparece de la nada, generada espont\u00e1neamente como un accidente en la existencia y la vida humana, sino que el hombre lo tiene que desarrollar con su vida y sus decisiones. Por eso <strong>la vida de El Cabrero es una invitaci\u00f3n a obrar en consecuencia ante quien ha hecho de la libertad una forma de vida<\/strong>.<\/p>\n<p>Aludo, pues, a un cantaor que ni despu\u00e9s de estar ausente del escenario pas\u00f3 desapercibido. La explicaci\u00f3n la hallo en que El Cabrero, que bebe los vientos del cante a la luz del m\u00e9todo emp\u00edrico y que encuentra en las vivencias la solidez de su conocimiento, no s\u00f3lo ha dado garant\u00edas de verdad sobre la base de su experiencia, sino que persisti\u00f3 en medir la verdad de quienes musicaron el soplo agridulce de Andaluc\u00eda, por lo que utilizaba <strong>el cante como relato en primera persona para poner de manifiesto un alegato por la libertad de pensamiento y en pro del prestigio y honra del arte flamenco<\/strong>.<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese, por ejemplo, aquellos a\u00f1os en que El Cabrero ya se codeaba con las grandes figuras de su tiempo, y se inici\u00f3 una cruel campa\u00f1a contra \u00e9l. Lo he dicho en varias ocasiones. Lo quisieron quitar de la vida y del cante. Unos, por la batalla que le plant\u00f3 a quienes se adue\u00f1aron de las veredas o servidumbre de paso, y otros, porque no pod\u00edan permitir la libertad de expresi\u00f3n en un sistema democr\u00e1tico, al punto que para joderlo \u2013con perd\u00f3n\u2013 llegaron a decir de todo: que si no ten\u00eda cabras, que lo que ten\u00eda era una finca de olivos, que si patat\u00edn que si patat\u00e1n, y que incluso era millonario&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abDespedimos hoy a un hombre rom\u00e1ntico y buc\u00f3lico. Una voz amasada con una fuerte levadura humanista, con un humanismo arrancado de un apasionado deseo de abrazar la sustanciaci\u00f3n del arte. Para ello tuvo que sortear obst\u00e1culos que para otros siguen infranqueables, y hacer m\u00fasica jonda de aquellos dolores universales que, hist\u00f3ricamente, justifican nuestras l\u00e1grimas\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2290\" aria-describedby=\"caption-attachment-2290\" style=\"width: 1140px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero.webp\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2290\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero.webp\" alt=\"Escena de 'Mi patria es mi libertad'.\" width=\"1140\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero.webp 1140w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero-300x150.webp 300w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero-1024x512.webp 1024w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero-768x384.webp 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero-360x180.webp 360w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/01\/documental-el-cabrero-750x375.webp 750w\" sizes=\"(max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2290\" class=\"wp-caption-text\">Escena de &#8216;Mi patria es la libertad&#8217;.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mentiras tras mentiras para deteriorar la imagen de quien en no pocas ocasiones \u2013fui testigo de ello\u2013 practic\u00f3 el ejercicio de solidaridad con sus compa\u00f1eros, o la de veces que donaba \u00edntegramente su cach\u00e9 en los festivales que organizaba la <strong>Instituci\u00f3n para la Tercera Edad de los Artistas Flamencos<\/strong> (ITEAF).<\/p>\n<p>Nos ha dicho hasta luego, pues, <strong>un gran hombre, hijo y nieto de cabreros que ha estado dedicado toda su vida a su reba\u00f1o, al que s\u00f3lo abandonaba para participar en festivales, hacer giras o grabar discos<\/strong>, por m\u00e1s que le colgaran el sambenito de que era poco sociable, infamia que profer\u00edan quienes nunca le vieron c\u00f3mo recib\u00eda a las gentes normales en el camerino sin confundir lo sociable con lo pegajoso, ya que Jos\u00e9 era s\u00f3lo amigo de los humildes, hermano de los que sufren y aliado de los honestos. Y esto hay gentes que no lo pod\u00edan admitir.<\/p>\n<p>Pero rese\u00f1ado asunto tan repulsivo, no olvidemos que en los a\u00f1os ochenta del pasado siglo El Cabrero copaba la m\u00e1xima atenci\u00f3n junto a figuras como <strong>La Paquera, Fernanda y Bernarda, Fosforito, El Lebrijano o Camar\u00f3n de la Isla<\/strong>. Y con ellos siempre se mantuvo en la legitimidad jonda, aunque eso s\u00ed, poniendo m\u00fasica a la tierra, al trabajo, a la libertad, al amor y a la rebeld\u00eda desde la m\u00e1s absoluta veracidad e insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El padre \u2013recuerdo cuando me lo contaba\u2013 era natural de Nerva; la madre de Toledo, y \u00e9l queriendo ser artista, as\u00ed que despunt\u00f3 en Sanl\u00facar, march\u00f3 a Madrid y tuvo que volver con tan poco dinero que el tren s\u00f3lo pudo dejarle en C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>De la capital califal, pero ya acompa\u00f1ado por la polic\u00eda, a Sevilla, y, como su orgullo de hombre no le permit\u00eda volver a casa como un fracasado, recal\u00f3 en los aleda\u00f1os del campo del <strong>Sevilla FC<\/strong>, donde dorm\u00eda por la noche, hasta que vio un letrero, \u2018La Cuadra\u2019, de <strong>Paco Lira<\/strong>, y ah\u00ed conoci\u00f3 a <strong>Salvador T\u00e1vora<\/strong> y a <strong>Alfonso Jim\u00e9nez Romero<\/strong>, que lo contrataron para que debutara el 15 de febrero de 1972 como miembro del grupo La Cuadra, de Sevilla, con la que realiz\u00f3 una gira \u2013representando la obra <em>Quej\u00edo<\/em>\u2013 que le llev\u00f3 por Madrid, Francia, Italia y Ginebra, donde conoci\u00f3 a <strong>Elena Berm\u00fadez<\/strong>, de ella se enamor\u00f3 y all\u00ed se qued\u00f3, lo que le permiti\u00f3 dar en marzo de 1973 su primer concierto en solitario en el <strong>Th\u00e9atre de l\u2019Atelier de Ginebra<\/strong>.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed se propuso demostrar al mundo que \u00e9l es un hombre de campo y amigo de los cantes, m\u00e1s que un cantaor al uso. Firm\u00f3 por el sello Belter y sus obras planificaron la semilla y planificaron la siembra hasta profundidad insospechada, hasta lograr frutos que fueron fuente de inspiraci\u00f3n y de denuncia de la realidad andaluza.<\/p>\n<p>Despedimos hoy, por tanto, a un hombre rom\u00e1ntico y buc\u00f3lico, despreciador de la zafiedad de ciertos responsables culturales. Una voz amasada con una fuerte levadura humanista, con un humanismo arrancado de un apasionado deseo de abrazar la sustanciaci\u00f3n del arte. Para ello tuvo que sortear obst\u00e1culos que para otros siguen infranqueables, y hacer m\u00fasica jonda de aquellos dolores universales que, hist\u00f3ricamente, justifican nuestras l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Acaso sean estos los atributos m\u00e1s sobresalientes que han llevado a la admiraci\u00f3n de sus incontables seguidores, que encontraron en \u00e9l al cantaor profundo que un\u00eda su sed de justicia con la esperanza resplandeciente de hallar un d\u00eda caridad para la tierra. El Cabrero ser\u00e1, por consiguiente, para sus fieles seguidores, bastante m\u00e1s que un consuelo, aunque nunca remedio de sus males. Ser\u00e1, es, la libertad. Y esta es una raz\u00f3n m\u00e1s para creer en \u00e9l. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus incontables seguidores encontraron en Jos\u00e9 Dom\u00ednguez Mu\u00f1oz (Aznalc\u00f3llar, Sevilla, 1944) al cantaor profundo que un\u00eda su sed de justicia con la esperanza resplandeciente de hallar un d\u00eda caridad para la tierra. Ser\u00e1, es, la libertad. 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