{"id":6705,"date":"2026-04-24T16:18:46","date_gmt":"2026-04-24T14:18:46","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=6705"},"modified":"2026-04-24T16:18:46","modified_gmt":"2026-04-24T14:18:46","slug":"aficion-y-tolerancia-en-el-flamenco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/aficion-y-tolerancia-en-el-flamenco\/","title":{"rendered":"Afici\u00f3n y tolerancia en el flamenco","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p><strong>Nunca, jam\u00e1s, <em>never<\/em> comprender\u00e9 la obsesiva necesidad de tantas personas de apartar a los hombres de las mujeres en la casi totalidad de los empe\u00f1os, sean art\u00edsticos, acad\u00e9micos o de cualquier tipo que se puede nombrar.<\/strong> En algunas circunstancias es justificable. Como en los deportes cuando importa la fuerza f\u00edsica o la corpulencia. Pero con decir \u201cpersona\u201d, no veo necesidad de aludir al aparato reproductor asociado para hablar de la funci\u00f3n de cada uno o \u201cuna\u201d.<\/p>\n<p>Ni para hablar de flamenco hay que fijarse en la edad, aspecto o procedencia del int\u00e9rprete. Son temas interesantes y relevantes para tratar la sociolog\u00eda de cada int\u00e9rprete y las caracter\u00edsticas de su producto. Pero a lo que voy, <strong>el feroz localismo en el flamenco simplemente no aporta<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el flamenco extreme\u00f1o queda ninguneado? \u00bfPor qu\u00e9 sus artistas no hacen las pe\u00f1as de Andaluc\u00eda o los festivales, en lugar de tanta repetici\u00f3n de las figuras andaluzas de siempre? Que buenas son, pero ser\u00eda refrescante sentir aires distintos que siguen siendo flamencos.<\/p>\n<p>Nuestro querido <strong>Camar\u00f3n<\/strong>, que junto a <strong>Paco<\/strong> revolucion\u00f3 el cante, populariz\u00f3 el dejillo musical canastero a trav\u00e9s del cante interesant\u00edsimo de <strong>Juan Cantero, Ram\u00f3n el Portugu\u00e9s, Guadiana, Marelu<\/strong> y otros. Es cuando \u201cfestero\u201d deja de ser descripci\u00f3n acertada de lo que nos canta esta gente. Tonalidades inesperadas y frescas, un sentir campestre, casi inocente a la vez que hiere, todo menos festivo. Dicen \u201cfestera\u201d porque la <strong>Kaita<\/strong> pr\u00e1cticamente se limita a cantar tangos y jaleos (variedad de buler\u00eda). Pero su voz y decir te hieren sin piedad, menuda fiesta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abPara los extranjeros no aficionados, flamenco solo hay uno: el de los lunares, taconeo, flores de pl\u00e1stico, \u201ccasta\u00f1etas\u201d y mucho baile. La identidad extreme\u00f1a es cante con aire campestre canastero que da la mano al flamenco andaluz gracias al temperamento de la Kaita y otros artistas pacenses\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hablemos de <strong>Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Salazar Saavedra<\/strong>, la Kaita (Badajoz, 1964). Cara de cheroque, voz cruda y flamenca con la tesitura de papel de lija buscando lo jondo entre verso y verso. Cadencias limpias y seductoras, frases hirientes que te llegan al o\u00eddo ya pidiendo paracetamol.<\/p>\n<p>Para algunos aficionados, quiz\u00e1s la mayor\u00eda, el cante de la Kaita les llega como exageraci\u00f3n. Para otros, es el dolor m\u00e1s crudo llevado con valent\u00eda habilitada con brillante fuerza interior. Es el estado flamenco que \u201cduele bien\u201d, como se suele decir.<\/p>\n<p>Cuando yo era joven iba cada a\u00f1o a la romer\u00eda de los gitanos en <strong>Fregenal de la Sierra, Badajoz<\/strong>. Miles de personas con caravanas y tiendas de campa\u00f1a pasaban el fin de semana alrededor del santuario de la <strong>Virgen de los Remedios<\/strong>. All\u00ed conoc\u00ed a la Kaita en medio de un gran c\u00edrculo de creyentes, lanzando su cante tremendo. Aquel fr\u00edo domingo de octubre por la ma\u00f1ana con olor de caf\u00e9 de olla, me sedujo esa forma alternativa de sentir lo jondo, musical y expresivamente.<\/p>\n<p>Ignoro el sistema de financiaci\u00f3n de las actividades culturales de los municipios de Espa\u00f1a, pero se supone que <strong>la corporaci\u00f3n de cada lugar se esfuerza en complacer a los ciudadanos que les han votado<\/strong>. Si es as\u00ed, la falta de variedad en los programas es atribuible a estos, incluso cuando las personas no tienen inter\u00e9s en el flamenco ni intenci\u00f3n de asistir a las funciones programadas. Rige la mentalidad de \u201cen mi pueblo abundan los artistas, no necesitamos importarlos\u201d.<\/p>\n<p>Para los extranjeros no aficionados, flamenco solo hay uno: el de los lunares, taconeo, flores de pl\u00e1stico, \u201ccasta\u00f1etas\u201d y mucho baile. La identidad extreme\u00f1a es cante con aire campestre canastero que da la mano al flamenco andaluz gracias al temperamento de la Kaita y otros artistas pacenses.<\/p>\n<p>En alg\u00fan lugar he le\u00eddo que <strong>Antonio Mairena<\/strong> declar\u00f3 que el cante extreme\u00f1o no era cante de verdad. Pero el maestro llegar\u00eda a premiar a un jovenc\u00edsimo Camar\u00f3n en el <strong>Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena<\/strong> con el decir <em>nainero<\/em> del joven, y naci\u00f3 una nueva \u00e9poca del cante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablamos de Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Salazar Saavedra, la Kaita (Badajoz, 1964). Cara de cheroque, voz cruda y flamenca con la tesitura de papel de lija buscando lo jondo entre verso y verso. 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