{"id":6381,"date":"2026-04-09T12:52:19","date_gmt":"2026-04-09T10:52:19","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=6381"},"modified":"2026-04-09T12:52:19","modified_gmt":"2026-04-09T10:52:19","slug":"juan-tejero-ensena-e-instruye","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/juan-tejero-ensena-e-instruye\/","title":{"rendered":"Juan Tejero ense\u00f1a e instruye","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>A todo establecimiento o espacio que se dedique a la ense\u00f1anza del baile, que forme al individuo y que, por tanto, promueva el desarrollo personal, le llamamos academia, instituci\u00f3n que se rige por aquellas normas que garantizan la calidad educativa.<\/p>\n<p>Hasta ah\u00ed, de acuerdo. La discrepancia surge en el modelo did\u00e1ctico, tal y como constat\u00e9 durante la jornada de ayer en la <strong>Academia de<\/strong> <strong>Juan Tejero<\/strong>, centro docente que desde que implement\u00f3 la esencia de Jerez en Sevilla hace 16 a\u00f1os, potencia la experiencia pr\u00e1ctica del baile por buler\u00edas, pero a trav\u00e9s del cante, que es lo que permite la exploraci\u00f3n del movimiento y la comprensi\u00f3n de conceptos no tanto f\u00edsicos cuanto de tiempos musicales.<\/p>\n<p>Y para establecer la veracidad de cuanto afirmo, los cantes en directo de <strong>Juan de la Mar\u00eda<\/strong>, <strong>Miguel Lavi<\/strong>, <strong>Sebasti\u00e1n del Puerto<\/strong>, <strong>Sandra Rinc\u00f3n,<\/strong> <strong>Kina M\u00e9ndez<\/strong> y <strong>Rosario Heredia<\/strong>, a m\u00e1s de la guitarra de <strong>Juan Manuel Moneo<\/strong>, todos al servicio del baile de Juan Tejero, <strong>Irene Carrasco<\/strong> y los cuantiosos disc\u00edpulos que transmiten sus emociones conect\u00e1ndose al cante.<\/p>\n<p>Para contextualizar el asunto, tendr\u00edamos que remontarnos a la <strong>Real Orden de 28 de diciembre de 1799<\/strong>, por la que se daba un tratamiento privilegiado al \u2018baile nacional\u2019, y la ulterior creaci\u00f3n en 1807 de una academia oficial del baile teatral para cultivo de la danza espa\u00f1ola. Preparado el terreno, ser\u00eda el antequerano <strong>don Miguel Barrera<\/strong> quien abre el a\u00f1o 1845, en la sevillana calle Jimios, la primera Academia de Baile \u2013de ah\u00ed se ir\u00eda a la calle Tarifa\u2013, locales que se expandieron con \u00e9xito por la ciudad a fin de ofrecer veladas principalmente para los guiris de entonces.<\/p>\n<p>En esas academias, como confirmaron tanto <strong>Alejandro Casona<\/strong> como <strong>Glinka<\/strong>, coincidieron en 1846 y 1847 el ole, el vito y los fandangos de las bailarinas boleras (Baile de Palillos) con las bailaoras gitanas de Triana (Bailes de Candil), con lo que ambas escuelas de origen andaluz (Escuela Bolera y Flamenco) convivir\u00e1n influenci\u00e1ndose mutuamente durante el siglo XIX.<\/p>\n<p>Luego contrataron a cantaores profesionales a lo gitano, hecho \u00e9ste que marca el cambio en las Academias: de lo did\u00e1ctico pasan a lo art\u00edstico, convirti\u00e9ndose en Salones de Baile, donde ir\u00e1n poco a poco imponi\u00e9ndose nuevas formas que, hasta 1860, no aparecen definidas como flamenco en sentido estricto.<\/p>\n<p>De aquellos establecimientos sevillanos destacamos el <strong>Sal\u00f3n Oriente<\/strong>, de <strong>don Miguel Barrera<\/strong>, y el <strong>Sal\u00f3n El Recreo<\/strong>, de <strong>don Manuel Barrera<\/strong>, que no eran ni primos ni hermanos, adem\u00e1s del <strong>Sal\u00f3n de la Aurora<\/strong>, de <strong>La Campanera<\/strong>, con ensayos abiertos al p\u00fablico en los que se mostrar\u00edan todo tipo de bailes, nacionales y andaluces.<\/p>\n<p>Entre las propuestas figuraban Seguidillas, Boleros, Manchegas, Boleras de Jaleo, Jaleo de Jerez, Jaleo de Sevilla, La Malague\u00f1a y el Torero, Boleras robadas, Jota aragonesa, Ole de la Curra, Sole\u00e1 de Arcas, Polo del contrabandista, los Panaderos de C\u00e1diz, Bailes por Alegre, Soledades, El Garrot\u00edn, Tango Americano, Madrile\u00f1a, Ole de la Esmeralda, Gallegada, Baile ingl\u00e9s, La Sal de Andaluc\u00eda, Fandango y El Vito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abJuan Tejero no s\u00f3lo ense\u00f1a los beneficios del desarrollo integral del bailaor\/a, tambi\u00e9n instruye transmitiendo conocimientos, en tanto coge la sart\u00e9n de la buler\u00eda por el mango para que no se olvide lo fundamental: bailarle al cante\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Obvio es se\u00f1alar que no aparece la buler\u00eda, dado que esa \u00e9poca de Escuela Bolera, Danza Estilizada, Flamenco Estilizado y Bailes Populares se enmarca entre 1840 y 1930. Habr\u00edamos de esperar, pues, a diciembre de 1909 a que la grabara como tal apelativo <strong>La Ni\u00f1a de Los Peines<\/strong>, \u00e1lbum editado en abril de 1910, y t\u00e9rmino que introduce ella misma en la Prensa a partir de noviembre de 1911, donde define a la buler\u00eda como estilo suyo, queriendo decir que fue la primera que lo grab\u00f3, no que la creara.<\/p>\n<p>Ahora bien: <strong>\u00bfdesde cu\u00e1ndo se baila la buler\u00eda?<\/strong> No podemos decir que desde la \u00e9poca romana. Se bailaba, sin duda, en las fiestas privadas, en los patios y en los corrales de vecinos. \u00bfPero cu\u00e1ndo florece a la luz p\u00fablica? L\u00f3gico es pensar que el baile asomara en paralelo con la aparici\u00f3n del cante. Hago esta afirmaci\u00f3n porque no hay recursos en la videoteca para demostrar lo contrario, por lo que tenemos que acudir obligatoriamente a la hemeroteca. Y \u00e9sta nos obliga de nuevo a fijarnos en La Ni\u00f1a de los Peines.<\/p>\n<p>Leemos en <em>El Liberal<\/em> de Sevilla, al respecto, dos noticias de sumo inter\u00e9s. La primera fechada principiando la primavera de 1911, donde tras anunciar su actuaci\u00f3n y la de <strong>don Antonio Chac\u00f3n<\/strong> en el Sal\u00f3n Imperial, a\u00f1ade: \u00abMa\u00f1ana despedida de estos dos \u00faltimos artistas. La Ni\u00f1a de los Peines, en obsequio al p\u00fablico, bailar\u00e1\u00bb. Y la segunda, la m\u00e1s expl\u00edcita, apareci\u00f3 tambi\u00e9n en <em>El Liberal<\/em> en julio de 1917, donde leemos: \u00abHoy, despedida de la notable y aplaudida cantadora Ni\u00f1a de los Peines, la que en obsequio al p\u00fablico bailar\u00e1 por primera vez Buler\u00edas Gitanas\u00bb.<\/p>\n<p>Hay m\u00e1s datos que nos llevan a ratificar que, una vez instalado el cante por buler\u00edas, es a partir de los a\u00f1os veinte del pasado siglo cuando adquiere categor\u00eda art\u00edstica como baile por mor de virtuosos como <strong>Frasquillo<\/strong> o <strong>Las Coquineras<\/strong>, hasta llegar a los aportes de C\u00e1diz, Jerez o Utrera, a m\u00e1s de <strong>Carmen Amaya<\/strong>, que hacia 1940 le imprimi\u00f3 un dominio del ritmo y del contratiempo espeluznantes.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo, en 1997 se inaugura el <strong>Festival de Jerez<\/strong>, centrado en la danza espa\u00f1ola y el flamenco, pero con actividades complementarias para reforzar la acci\u00f3n formativa, quedando la buler\u00eda a merced de <strong>Angelita G\u00f3mez<\/strong>. Y surge la pregunta del mill\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 ense\u00f1aba la maestra hace ahora 29 a\u00f1os? \u00a1O\u00eddo!: bailarle al cante.<\/p>\n<p>Mi admirada Angelita rectific\u00f3 a los alumnos de la <strong>Compa\u00f1\u00eda Andaluza de Danza<\/strong> la llamada, y no admit\u00eda que se zapateara sobre el cante. \u00bfSaben por qu\u00e9? Porque hab\u00eda que escuchar el cante sin prisas, y hab\u00eda que respetarlo porque el baile significa expresi\u00f3n, arte, creatividad, pasi\u00f3n, movimiento y libertad. Pero tambi\u00e9n disciplina, constancia y esfuerzo. Y para ello hay que tener los c\u00f3digos, las normas claras, sin olvidar que todo bailaor\/a est\u00e1 obligado a seguir las reglas. A los dem\u00e1s, al p\u00fablico, no se les pide ni tan siquiera que las lea, pero eso s\u00ed, estamos obligados a reclamar autenticidad y no timo.<\/p>\n<p>Ese conjunto de c\u00e1nones lo lleva a la pr\u00e1ctica Juan Tejero, que, <strong>instalado en el Mercado del Arenal, de Sevilla, desde 2010, me honra con nombrarme padrino de su Academia<\/strong> en tanto que persiste no s\u00f3lo en facilitar el aprendizaje, sino que adem\u00e1s inculca a sus alumnos las v\u00edas para alcanzar objetivos espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Por eso Juan Tejero no s\u00f3lo ense\u00f1a los beneficios del desarrollo integral del bailaor\/a, tambi\u00e9n instruye transmitiendo conocimientos, en tanto coge la sart\u00e9n de la buler\u00eda por el mango para que no se olvide lo fundamental: bailarle al cante. Y el lector se preguntar\u00e1: \u00bfpor qu\u00e9? Y la respuesta se interroga a s\u00ed misma: \u00bfbailar\u00eda usted las sevillanas sin bailarle al cante? No, \u00bfverdad? Pues exactamente igual hay que hacer en el flamenco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La Academia de Juan Tejero es un centro docente que desde que implement\u00f3 la esencia de Jerez en Sevilla hace 16 a\u00f1os potencia la experiencia pr\u00e1ctica del baile por buler\u00edas, pero a trav\u00e9s del cante, que es lo que permite la exploraci\u00f3n del movimiento y la comprensi\u00f3n de conceptos no tanto f\u00edsicos cuanto de tiempos musicales.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":6382,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"3","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar-narrow","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"top","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_popup_post":"1","show_comment_section":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"crop-500","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"La Academia de Juan Tejero es un centro docente que desde que implement\u00f3 la esencia de Jerez en Sevilla hace 16 a\u00f1os potencia la experiencia pr\u00e1ctica del baile por buler\u00edas, pero a trav\u00e9s del cante, que es lo que permite la exploraci\u00f3n del movimiento y la comprensi\u00f3n de conceptos no tanto f\u00edsicos cuanto de tiempos musicales."},"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,73],"tags":[7372,76],"class_list":["post-6381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-opinion","tag-academia-de-juan-tejero","tag-investigacion-flamenca","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6381"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6383,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6381\/revisions\/6383"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}