{"id":5937,"date":"2026-03-11T22:08:21","date_gmt":"2026-03-11T21:08:21","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=5937"},"modified":"2026-03-12T19:16:54","modified_gmt":"2026-03-12T18:16:54","slug":"el-mochuelo-la-piedra-de-roseta-del-cante-ocho-grabaciones-ineditas-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-mochuelo-la-piedra-de-roseta-del-cante-ocho-grabaciones-ineditas-i\/","title":{"rendered":"El Mochuelo, la piedra de Roseta del cante: ocho grabaciones in\u00e9ditas (I)","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Empecemos con una an\u00e9cdota. Todo buen aficionado a la guitarra flamenca conoce a <strong>\u00c1ngel Luis Ca\u00f1ete D\u00edaz<\/strong>, que acompa\u00f1a en algunos cap\u00edtulos de <em>Rito y geograf\u00eda del cante<\/em> a <strong>Diego el Perote, Manolillo el Herraor, \u00c1ngel de \u00c1lora<\/strong> y <strong>Antonio de Canillas<\/strong>, en la antigua sede de la <strong>Pe\u00f1a Juan Breva<\/strong>. Pero, sobre todo, por haber tenido una de las mejores colecciones de guitarras de Espa\u00f1a y, lo que es m\u00e1s importante, por dar los \u00aboles\u00bb m\u00e1s flamencos del mundo. El padre del t\u00edo \u00c1ngel era un gran aficionado que gustaba ir a festivales y pe\u00f1as, y tambi\u00e9n organizar fiestas particulares con flamencos de su gusto. Una vez compr\u00f3 en un rastro un disco del <strong>Mochuelo<\/strong> y, al escucharlo, lo parti\u00f3 en dos por lo malo que le pareci\u00f3 el cantaor. Sus o\u00eddos estaban acostumbrados a <strong>Fernanda de Utrera, Chocolate, Antonio Calzones y Amina<\/strong>, entre otros, con quienes les un\u00eda una buena amistad.<\/p>\n<p>En ese arrebato de <strong>don Rafael Ca\u00f1ete<\/strong> se sustanciaba una actitud muy com\u00fan entre las personas: el presentismo. En su segunda acepci\u00f3n, el DRAE define esta palabra as\u00ed: \u00abProyecci\u00f3n de los valores del presente en el pasado\u00bb. Es un hecho muy com\u00fan al estudiar Historia ver \u2013o juzgar\u2013 con los ojos del presente hechos acaecidos tiempo atr\u00e1s. En el flamenco no ocurre algo muy distinto. Grande fue la decepci\u00f3n de muchos aficionados al escuchar la voz de <strong>Cagancho de Triana<\/strong> en un cilindro de cera. Esperaban \u2013esper\u00e1bamos\u2013 una voz como la de <strong>Juan Talega<\/strong> por lo menos. No fue as\u00ed, su eco y formas cantaoras no se diferenciaban mucho de los de otros cantaores que grabaron en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIX y primeros del XX como <strong>Macaca, el Diana, el Se\u00f1or Revuelta, el Pena, el Garrido de Jerez, el Ni\u00f1o de Triana<\/strong>\u2026 y el Mochuelo.<\/p>\n<p>Pero, \u00bftodos los que grabaron cilindros de cera sonaban igual? Parece que no: los registros en ese soporte que conocemos de Chac\u00f3n son otra cosa. Creo no equivocarme mucho si digo que, en cuanto a registros sonoros se refiere, el cante moderno comienza con la t\u00e9cnica cantaora de don Antonio Chac\u00f3n. De \u00e9l bebieron <strong>Manuel Torres<\/strong> y <strong>la Ni\u00f1a de los Peines<\/strong>, cuyas grabaciones primeras recogen un modo de cantar mucho m\u00e1s acorde con los gustos actuales que el de los int\u00e9rpretes citados antes (no se me olvida el nunca bien valorado <strong>Ni\u00f1o de Cabra<\/strong>, que quedar\u00eda en un estadio intermedio). Sobre la terna Chac\u00f3n, Torres y Pastora se asentar\u00e1 gran parte del cante del siglo XX, con artistas tan dispares como <strong>Vallejo, Tom\u00e1s Pav\u00f3n, Marchena, Caracol, Mairena, Valderrama, Chocolate, Fosforito, Agujetas, Morente y Carmen Linares<\/strong>.<\/p>\n<p>En estos tres art\u00edculos vamos a intentar huir del presentismo para centrarnos en los ocho cantes del Mochuelo que ha descubierto recientemente <strong>Carlos Mart\u00edn Ballester<\/strong> en la colecci\u00f3n Kurt Schindler de m\u00fasica popular del CSIC, que estaba en la biblioteca del eminente fil\u00f3logo <strong>Tom\u00e1s Navarro Tom\u00e1s<\/strong>. Se registraron el 13 de diciembre de 1934 en unos discos de aluminio de 30 cm de di\u00e1metro, de los llamados de \u00abgrabaci\u00f3n inmediata\u00bb. En ellos se indica que el cantaor cuenta con 65 a\u00f1os, lo que indicar\u00eda que la fecha de su nacimiento hubo de ser 1869, dos a\u00f1os de diferencia respecto a la que aporta <strong>Boh\u00f3rquez<\/strong>. El tocaor que lo acompa\u00f1a es <strong>Florencio Campillo<\/strong>, de 60 a\u00f1os. Es muy probable que estos sean los \u00faltimos cantes que registr\u00f3 el sevillano, que fallece en 1937.<\/p>\n<p>Sobre el proceso de limpieza y digitalizaci\u00f3n del fondo de Kurt Schindler que ha realizado Carlos Mart\u00edn Ballester remito a <a href=\"https:\/\/biblioteca.cchs.csic.es\/Musica-Popular-Schindler\/Limpieza-Digitalizacion.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">este enlace<\/a>. Al final del mismo, en el apartado \u00abM\u00e1s informaci\u00f3n\u00bb, encontramos m\u00e1s detalles en \u00abUna aproximaci\u00f3n musicol\u00f3gica y discogr\u00e1fica a la colecci\u00f3n Kurt Schindler\u00bb, que escriben <strong>Zaida Hern\u00e1ndez-\u00darculo<\/strong> y Mart\u00edn Ballester.<\/p>\n<p>Antes de adentrarnos en el an\u00e1lisis de los ocho cantes conviene hablar algo del Mochuelo, aunque de manera muy sucinta. Como <a href=\"https:\/\/manuelbohorquez.com\/la-gazapera-flamenca\/identificando-a-el-mochuelo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">nos indica Manuel Boh\u00f3rquez<\/a>, <strong>Antonio de Padua Pozo Rodr\u00edguez<\/strong> naci\u00f3 en Sevilla el 24 de julio de 1871 y falleci\u00f3 en Torrent (Valencia) en 1937. Con solo siete a\u00f1os se buscaba la vida con el cante y con nueve ya grab\u00f3 su voz en las primitivas l\u00e1minas de esta\u00f1o, sistema anterior al de los cilindros de cera. Con doce, siendo aprendiz de cuchillero, entra a cantar en el <strong>Caf\u00e9 de Silverio<\/strong>. En una entrevista publicada el 23 de mayo de 1936 en el semanario madrile\u00f1o <em>Estampa<\/em> (rescatada por <strong>David P\u00e9rez Merinero<\/strong> en su blog <a href=\"http:\/\/www.papelesflamencos.com\/2009\/04\/antonio-pozo-el-mochuelo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Papeles flamencos<\/em><\/a>), relata que siendo todav\u00eda un zagal march\u00f3 de gira con <strong>Silverio Franconetti<\/strong> por M\u00e1laga, C\u00f3rdoba y Ronda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5938\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos.jpg\" alt=\"\" width=\"1025\" height=\"1733\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos.jpg 1025w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos-177x300.jpg 177w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos-606x1024.jpg 606w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos-768x1298.jpg 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos-908x1536.jpg 908w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/cantaor-el-mochuelo-con-doce-anos-750x1268.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 1025px) 100vw, 1025px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, hasta 1889, a\u00f1o en que fallece Silverio, hubo tiempo y se dieron las ocasiones suficientes para que el joven Antonio \u2013no olvidemos que fue un ni\u00f1o muy precoz\u2013 asimilara gran parte del repertorio del genial cantaor. En esa entrevista \u2013hecha en su decadencia, mientras trabaja de camarero en un caf\u00e9\u2013, a la pregunta que le hace <strong>Jos\u00e9 Sim\u00f3n Valdivieso<\/strong> sobre qu\u00e9 es lo que canta mejor, contesta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5939\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo.jpg\" alt=\"\" width=\"1170\" height=\"454\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo.jpg 1170w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo-300x116.jpg 300w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo-1024x397.jpg 1024w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo-768x298.jpg 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo-750x291.jpg 750w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/declaraciones-de-el-mochuelo-1140x442.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1170px) 100vw, 1170px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El nombre art\u00edstico con que fue conocido se debe al <strong>Moreno de Ronda<\/strong>. En el Caf\u00e9 de Silverio estaban de cantaores <strong>el Canario de \u00c1lora y el Canario chico<\/strong>, y vio que all\u00ed trabajaba tambi\u00e9n un chavalillo que cantaba de noche, as\u00ed que lo llam\u00f3 \u00abMochuelo\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.papelesflamencos.com\/2014\/10\/dos-entrevistas-el-mochuelo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>El Eco Toledano<\/em>, 19 de junio de 1912<\/a>).<\/p>\n<p>Antonio Pozo tuvo una intens\u00edsima vida art\u00edstica y gan\u00f3 mucho dinero en las fiestas privadas y tambi\u00e9n gracias a la gran cantidad de grabaciones que registr\u00f3. Su cante lo llev\u00f3 a la Argentina, M\u00e9xico, Uruguay, Cuba, Francia y Alemania, pero su estrella empez\u00f3 a apagarse en la segunda d\u00e9cada del siglo XX. Gast\u00f3 todo lo ganado y acab\u00f3 sus d\u00edas vendiendo loter\u00eda, como camarero y cantando por las calles, como se ve en <a href=\"https:\/\/manuelbohorquez.com\/la-gazapera-flamenca\/el-mochuelo-limosneando-en-madrid\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un reportaje rescatado por Boh\u00f3rquez<\/a> y publicado en abril de 1936 por el diario republicano <strong><em>Ahora<\/em><\/strong>, de Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5940\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando.jpg\" alt=\"\" width=\"1432\" height=\"1848\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando.jpg 1432w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-232x300.jpg 232w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-793x1024.jpg 793w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-768x991.jpg 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-1190x1536.jpg 1190w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-750x968.jpg 750w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/Mochuelo-limosneando-1140x1471.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1432px) 100vw, 1432px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda, lo que hoy m\u00e1s nos interesa del Mochuelo es su extensa obra grabada, que comprende registros en esta\u00f1o \u2013perdidos\u2013, cilindros de cera, placas de pizarra y, como sabemos ya, discos de aluminio. Respecto a los cilindros y placas, el cantaor comenta en algunas entrevistas que registr\u00f3 miles (ya se sabe que los cilindros hab\u00eda que grabarlos uno a uno o, al menos, unos pocos en una sola toma). Es casi seguro que no podremos reunir nunca toda la obra sonora del sevillano, pero con lo localizado hasta ahora \u2013que es una discograf\u00eda muy amplia\u2013 nos basta para saber que era un cantaor enciclop\u00e9dico, que abarcaba casi todo el cante flamenco de la \u00e9poca y muchos cantos populares de otras regiones de Espa\u00f1a, todo ello interpretado con una expresi\u00f3n cantaora antigua, alejada de los gustos actuales. Por tanto, el principal inter\u00e9s del Mochuelo radica en el vasto repertorio que atesoraba, que nos da cabal idea de c\u00f3mo era el cante en el siglo XIX. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n he dicho que Antonio Pozo es la piedra de Roseta del cante flamenco. De hecho, casi siempre que accedemos a una nueva grabaci\u00f3n suya nos depara alguna sorpresa pues ayuda a conocer mejor el cante del siglo antepasado. Y los ocho cantes que vamos a ver no son excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5943\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1600\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito.jpg 1600w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-300x300.jpg 300w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-150x150.jpg 150w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-768x768.jpg 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-75x75.jpg 75w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-350x350.jpg 350w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-750x750.jpg 750w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/mochuelo-inedito-1140x1140.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a> <a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5944\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1481\" srcset=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo.jpg 1600w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-300x278.jpg 300w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-1024x948.jpg 1024w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-768x711.jpg 768w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-1536x1422.jpg 1536w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-750x694.jpg 750w, https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/serrana-mochuelo-1140x1055.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a><\/p>\n<h3><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Serrana<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5937-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/01-Mochuelo-Serrana.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/01-Mochuelo-Serrana.mp3\">https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/01-Mochuelo-Serrana.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Mochuelo &#8211; Serrana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el disco de dos caras se indica que interpreta \u00abSerrana y martinetes\u00bb. Efectivamente, escuchamos una serrana cantada as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Yo crie en mi reba\u00f1o<\/em><br \/>\n<em>a una cordera (ter),<\/em><br \/>\n<em>yo crie en mi reba\u00f1o<\/em><br \/>\n<em>crie yo en mi reba\u00f1o<\/em><br \/>\n<em>a una corde\u2026 ay<\/em><br \/>\n<em>a una cordera (ter),<\/em><br \/>\n<em>de tanto acariciarla (bis)<\/em><br \/>\n<em>se volvi\u00f3 fie\u2026 ay<\/em><br \/>\n<em>se volvi\u00f3 fiera.<\/em><br \/>\n<em>Y las mujeres (bis)<\/em><br \/>\n<em>mientras m\u00e1s se acarician (bis)<\/em><br \/>\n<em>fieras se vuelven (bis).<\/em><\/p>\n<p>La letra ya la grab\u00f3 antes y aparece en el c\u00e9lebre libro de <strong>Dem\u00f3filo<\/strong> <em>Colecci\u00f3n de cantes flamenco<\/em>, editado en 1881. Es la serrana n\u00ba 8 del repertorio de Silverio y solo hay una peque\u00f1a variante en el pen\u00faltimo verso (\u00abde tanto acarisiarlas\u00bb). Gracias a las repeticiones de versos, los siete versos que conforman la seguidilla alcanzan a ser veinte tercios cantados. Esta manera de engrandecer cantes que en su origen debieron ser m\u00e1s simples era una tendencia habitual en Silverio. Es de notar la forma tan particular de romper las palabras \u00abcordera\u00bb y \u00abfiera\u00bb. El Mochuelo hace lo mismo en otra grabaci\u00f3n (en las palabras \u00abcelos\u00bb y \u00abajeno\u00bb) con la letra:<\/p>\n<p><em>El le\u00f3n en su cueva<\/em><br \/>\n<em>rabia de celos<\/em><br \/>\n<em>en\u00a0 ver a su leona<\/em><br \/>\n<em>en brazo ajeno.<\/em><br \/>\n<em>Ay pobrecito,<\/em><br \/>\n<em>tambi\u00e9n de celos rabia<\/em><br \/>\n<em>el animalito.<\/em><\/p>\n<p>Dem\u00f3filo la recoge como la n\u00ba 3 de las serranas de Silverio, pero sin los tres versos finales, que m\u00e9tricamente corresponden al estribillo o estrambote y, musicalmente, al macho de la serrana. Hay que recordar que la seguiriya de Mar\u00eda Borrico que suele rematar la serrana no es propiamente el \u00abmacho\u00bb, como suele decirse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Jabera y ronde\u00f1a del Negro<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5937-2\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/02-Mochuelo-Jabera-y-rondena-del-Negro.mp3?_=2\" \/><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/02-Mochuelo-Jabera-y-rondena-del-Negro.mp3\">https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/03\/02-Mochuelo-Jabera-y-rondena-del-Negro.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Mochuelo &#8211; Jabera y ronden\u0303a del Negro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la otra cara del disco cabr\u00eda esperar que encontr\u00e1semos unos martinetes. No es as\u00ed, en ella hay dos cantes de naturaleza muy distinta. El Mochuelo canta:<\/p>\n<p><em>Que ay<\/em><br \/>\n<em>los lamentos de un cautivo (bis)<\/em><br \/>\n<em>no pueden llegar a Espa\u00f1a<\/em><br \/>\n<em>porque est\u00e1 la mar por medio ay<\/em><br \/>\n<em>y se ahogan en el agua,<\/em><br \/>\n<em>ay los lamentos de un cautivo.<\/em><\/p>\n<p><em>Del \u00e1rbol que la sostiene,<\/em><br \/>\n<em>cuando se cae una rama<\/em><br \/>\n<em>del \u00e1rbol que la sostiene<\/em><br \/>\n<em>el viento juega con ella<\/em><br \/>\n<em>y al fin la rama se pierde,<\/em><br \/>\n<em>al fin la rama se pierde.<\/em><\/p>\n<p>La primera copla corresponde a una jabera, cante que Antonio Pozo grab\u00f3 en ocasiones anteriores con esta otra letra:<\/p>\n<p><em>A m\u00ed me pueden mandar<\/em><br \/>\n<em>a servir a Dios y al rey<\/em><br \/>\n<em>pero dejar tu querer<\/em><br \/>\n<em>no lo manda eso la ley.<\/em><\/p>\n<p>No es la jabera que suele cantarse en la actualidad, que es la grabada por <strong>Victoriano Gamoneda <em>Ni\u00f1o de M\u00e1laga<\/em><\/strong> (tambi\u00e9n conocido por <em>Cogetrenes<\/em>) en la <em>Antolog\u00eda del Cante Flamenco<\/em> de 1954. A esa variante se la conoc\u00eda en M\u00e1laga como \u00abcante de Mar\u00eda Tac\u00f3n\u00bb, mujer de la que poco sabemos, probablemente del barrio de la Trinidad (all\u00ed estaba ubicada la huerta de Tac\u00f3n, como ya comentamos en <a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/trini-de-donde-sacaste-tu-cante\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un art\u00edculo dedicado a La Trini<\/a>).<\/p>\n<p>Sin embargo, la jabera que escuchamos al Mochuelo es distinta. Su temple es muy similar al de la ca\u00f1a, estilo que grab\u00f3 <strong>Rafael Romero<\/strong> en la citada antolog\u00eda, precisamente con la letra \u00abA m\u00ed me pueden mandar\u00bb. Asimismo, la melod\u00eda de dicha salida es casi igual a la del verso quebrado que abre la malague\u00f1a del Canario (\u00abCastigo\u00bb, \u00abEsp\u00edas\u00bb).<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta tambi\u00e9n que la copla que canta el Mochuelo en el disco de aluminio suele interpretarse al finalizar un polo, como sole\u00e1 apol\u00e1. Recordemos que <strong>Est\u00e9banez Calder\u00f3n<\/strong> mienta la jabera en su <em>Asamblea general de los Caballeros y Damas de Triana y toma de h\u00e1bito en la \u00f3rden de cierta rubia bailadora<\/em> (fiesta que pudo celebrarse durante la v\u00edspera de Santa Ana \u2013o sea, el 25 de julio, d\u00eda de Santiago\u2013 de 1841) y que aparece en sus <em>Escenas Andaluzas<\/em> (1847). Al hablar de la joven <strong>Dolores<\/strong>, bailaora y cantaora gitana de C\u00e1diz, dice (respeto la puntuaci\u00f3n y acentuaci\u00f3n originales):<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00abEntre las cosas que cant\u00f3 dos de ellas sobre todo fueron alabadas. \u00c9rase una la <em>Malague\u00f1a<\/em> por el estilo de la <em>Jabera <\/em><em>(\u2026)<\/em><em>.<\/em> Cuantos habian oido \u00e1 la <em>Jabera<\/em> todos \u00e1 una la dieron en esto el triunfo y decian y aseguraban que lo que cant\u00f3 la gitanilla no fu\u00e9 la <em>Malague\u00f1a<\/em> de aquella c\u00e9lebre cantadora, sino otra cosa nueva con diversa entonacion, con distinta caida y de mayor dificultad, y que por el nombre de quien con tal gracia la entonaba, pudiera llam\u00e1rsela <em>Dolora<\/em>. La copla tenia principio en un arranque \u00e1 lo malague\u00f1o muy corrido y con mucho estilo, retray\u00e9ndose luego y viniendo \u00e1 dar salida \u00e1 las desinencias del <em>Polo T\u00f3balo<\/em>, con mucha hondura y fuerza de pecho, concluyendo con otra subida al primer entono: fu\u00e9 cosa que arrebat\u00f3 siempre que la oy\u00f3 el concurso\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguramente Silverio reelabor\u00f3 esa jabera que escuch\u00f3 Est\u00e9banez y la transmiti\u00f3 al Mochuelo, en cuya configuraci\u00f3n se abrazan con naturalidad malague\u00f1as con polos y ca\u00f1as. La letra no la recoge Dem\u00f3filo pero aparece as\u00ed en el <em>Cancionero popular <\/em>de Lafuente y Alc\u00e1ntara, que se edit\u00f3 en 1865 (p\u00e1g. 452, tomo II):<\/p>\n<p><em>Los suspiros de un cautivo<\/em><br \/>\n<em>no pueden llegar a Espa\u00f1a,<\/em><br \/>\n<em>que est\u00e1 la mar de por medio<\/em><br \/>\n<em>y se han de hundir en el agua.<\/em><\/p>\n<p>El cante que sucede a la jabera lo tiene grabado el Mochuelo en otros registros anteriores con esa letra y tambi\u00e9n con estas otras:<\/p>\n<p><em>Era poco y se acab\u00f3,<\/em><br \/>\n<em>el querer que te ten\u00eda<\/em><br \/>\n<em>era poco y se acab\u00f3,<\/em><br \/>\n<em>era un castillo de plumas<\/em><br \/>\n<em>y el viento se lo llev\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el tronco siente el dolor,<\/em><br \/>\n<em>cuando se muere una rama<\/em><br \/>\n<em>y el tronco siente el dolor,<\/em><br \/>\n<em>las ra\u00edces lloran sangre,<\/em><br \/>\n<em>de luto viste la flor.<\/em><\/p>\n<p>En los discos del Mochuelo tal estilo viene titulado como \u00abronde\u00f1a del Negro\u00bb. Y no solo en los discos. <strong>Rafael Mar\u00edn<\/strong>, en la p\u00e1gina 72 de su <em>M\u00e9todo de guitarra<\/em>, de 1902, escribe: \u00abLa \u2018jabera\u2019 tiene su macho, \u00f3 sea, su complemento, al que los inteligentes dan el nombre de \u2018Ronde\u00f1as del Negro\u2019\u00bb. Esa melod\u00eda encontr\u00f3 arraigo en Lucena y hubo de conformar un cante nuevo. As\u00ed, la primera mitad del cante que interpreta el Mochuelo viene a coincidir con lo que hoy conocemos como fandango lucentino de la calle Rute o de Rafael Rivas (\u00abDe la santa Cari\u00e1\u00bb, \u00abQue mi mare se muriera\u00bb). De ello trata con m\u00e1s detalle <strong>Rafael Chaves<\/strong> en la entrada \u00abEntonando ronde\u00f1as (II)\u00bb de su blog <em><a href=\"https:\/\/aventurerosdelflamenco.blogspot.com\/2021\/06\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Aventureros del flamenco<\/a>.<\/em><\/p>\n<p>En la grabaci\u00f3n que comentamos del Mochuelo canta la jabera sin ritmo, al modo en que se interpretan hoy las malague\u00f1as, para entrar ya con el toque abandolao para el segundo cante. Ello supone una novedad respecto a otros registros que impresion\u00f3 el sevillano de estos dos estilos juntos. Este esquema tan actual \u2013un toque libre de malague\u00f1a m\u00e1s abandolao\u2013 deber\u00eda ser retomado por las generaciones actuales de cantaores que podr\u00edan tener a Antonio Pozo como una fuente en la que abrevar para ampliar repertorio. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2192 Continuar\u00e1&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos dos art\u00edculos vamos a intentar huir del presentismo para centrarnos en los ocho cantes del Mochuelo que ha descubierto recientemente Carlos Mart\u00edn Ballester en la colecci\u00f3n Kurt Schindler de m\u00fasica popular del CSIC, que estaba en la biblioteca del eminente fil\u00f3logo Tom\u00e1s Navarro Tom\u00e1s. <\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":19,"featured_media":5948,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"3","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"top","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_popup_post":"1","show_comment_section":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"crop-500","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"En estos tres art\u00edculos vamos a intentar huir del presentismo para centrarnos en los ocho cantes del Mochuelo que ha descubierto recientemente Carlos Mart\u00edn Ballester en la colecci\u00f3n Kurt Schindler de m\u00fasica popular del CSIC, que estaba en la biblioteca del eminente fil\u00f3logo Tom\u00e1s Navarro Tom\u00e1s."},"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,72,73],"tags":[7292,7293,7291,76],"class_list":["post-5937","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-investigaciones","category-opinion","tag-angel-luis-canete-diaz","tag-carlos-martin-ballester","tag-el-mochuelo","tag-investigacion-flamenca","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5937"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5952,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5937\/revisions\/5952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5948"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}