{"id":5062,"date":"2026-02-20T18:29:46","date_gmt":"2026-02-20T17:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=5062"},"modified":"2026-02-20T21:01:11","modified_gmt":"2026-02-20T20:01:11","slug":"araceli-munoz-y-la-porcelana-fina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/araceli-munoz-y-la-porcelana-fina\/","title":{"rendered":"Araceli Mu\u00f1oz y la porcelana fina","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"
Araceli Mu\u00f1oz<\/strong> es una mu\u00f1eca de porcelana fina. No por delicada se rompe, porque se lanza a los quiebros y replantes sin perder la compostura, as\u00ed como menea sus caderas picantonas o pasea luciendo su hermosa estampa clavando la mir\u00e1 a sentencias jondas y caricias dulces, lo que el baile pida. No busquen en ella el trap\u00edo o la herida. Todo es elegancia y gallard\u00eda, aunque arremete con fuerza en los pasajes valientes y conjuga el baile de pies bien definidos con un braceo brioso, exquisito. Verla bailar es todo un espect\u00e1culo. Te roba los ojos y la sonrisa. Pero, atentos, que sabe pararse. Y sus silencios pesan quintales a pesar de su rabiosa juventud.<\/p>\n Jos\u00e9 Luis Medina<\/strong> son sus manos. Compa\u00f1ero de cuadro y de vida sentimental al que le endi\u00f1\u00f3 un beso al concluir el recital. Un desprop\u00f3sito de guitarrista que avanza a pasos agigantaos para ocupar un sitio entre los grandes. Fue quien abri\u00f3 la noche, pre\u00f1ado de fresca musicalidad sin dejar de sonar flamenco. No se aferra solo a la armon\u00eda, sino que lo mel\u00f3dico transita en la concepci\u00f3n de sus composiciones, como la taranta con buler\u00eda con la que nos dej\u00f3 la boca abierta y las palmas rojas de aplaudir su proeza. Destac\u00f3 en el solo y al acompa\u00f1amiento, con falsetones que recog\u00edan el cante y el baile para meterlos por la boca de su sonanta, respondiendo en los tiempos justos, siempre a comp\u00e1s, descollando en tr\u00e9molos, bordoneos y unos cuantos momentazos de tira\u00edllos y alzap\u00faas. T\u00e9cnico, sensible y original.<\/p>\n El cante de Javi Rivera<\/strong> nos dej\u00f3 algunos instantes de gusto cuando se acord\u00f3 de Triana o la sole\u00e1 de In\u00e9s Bac\u00e1n<\/strong>, sin desmerecer el resto de su intervenci\u00f3n, por distinta, pero el color de su voz y sus formas no terminaron de convencer al respetable, ya que las comparaciones son odiosas y ten\u00eda al lado a un tit\u00e1n. Miguel Lavi<\/strong> fue de menos a m\u00e1s, quiz\u00e1s guard\u00e1ndose una mijita para no ablandar los callos de su tragaero, porque pronto canta en solitario en el Festival de Jerez<\/strong>. Aun as\u00ed, escarb\u00f3 como siempre abonando mi debilidad por sus ara\u00f1ones y esa forma de masticar los tercios, aguantarlos y empujar despu\u00e9s, o la manera que tiene de mecer los bajos y rajarse arriba como si no hubiera un ma\u00f1ana, jincando las u\u00f1as. Primero en el temple por sole\u00e1, donde el ga\u00f1ote del jerezano ya dol\u00eda. Y luego en los ecos de El Carbonerillo<\/strong> por C\u00e1diz o las variantes jerezanas de la buler\u00eda pa escuch\u00e1.<\/p>\n <\/p>\n \u00abTodo es elegancia y gallard\u00eda, aunque arremete con fuerza en los pasajes valientes y conjuga el baile de pies bien definidos con un braceo brioso, exquisito. Verla bailar es todo un espect\u00e1culo. Te roba los ojos y la sonrisa. Pero, atentos, que sabe pararse. Y sus silencios pesan quintales a pesar de su rabiosa juventud\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n <\/p>\n