{"id":501,"date":"2025-11-20T21:43:26","date_gmt":"2025-11-20T20:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/rocio-molina-calentamiento-previo-al-calentamiento\/"},"modified":"2026-01-16T08:36:35","modified_gmt":"2026-01-16T07:36:35","slug":"rocio-molina-calentamiento-previo-al-calentamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/rocio-molina-calentamiento-previo-al-calentamiento\/","title":{"rendered":"Roc\u00edo Molina: calentamiento previo al calentamiento","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Desde el 15 al 23 de noviembre, la malague\u00f1a<strong> Rocio Molina <\/strong>tiene colapsadas las taquillas del <a href=\"https:\/\/www.centrodanzamatadero.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro de Danza Matadero<\/a> de Madrid. Un <em>sold out<\/em> clamoroso que se reafirm\u00f3 ante el vuelo medi\u00e1tico que rode\u00f3 la pieza ante su estreno. Figuras de la cultura le rend\u00edan pleites\u00eda a la comprometedora pieza de la bailaora. Digo comprometedora porque las propuestas de Roc\u00edo Molina no suelen estar caracterizadas por la complacencia, y este <em>Calentamiento <\/em>no iba a ser menos.<\/p>\n<p>Conforme el p\u00fablico acced\u00eda a la sala, comprobaba en un escenario con tarima a ras de suelo a una Roc\u00edo vestida de ch\u00e1ndal, descalza con calcetines, haciendo estiramientos, flexiones y dem\u00e1s ejercicios gen\u00e9ricos previos a un trabajo exigente.<\/p>\n<p>La bailaora miraba al p\u00fablico, observaba su entrada, c\u00f3mo se situaba, a su vez se le ve\u00eda concentrada, procur\u00e1ndose una atenci\u00f3n dedicada.<\/p>\n<p>Rocio, una vez puestos los zapatos de oficio, comenz\u00f3 a mostrarnos c\u00f3mo es el calentamiento de una bailaora, con sus <em>duquelas<\/em>, sus man\u00edas y sus conocimientos. \u00abVoy a hacer lo que se conoce en el flamenco como tabla de pies\u00bb, dec\u00eda. Treinta y cinco minutos sin parar de taconear, ni veinticinco ni treinta. \u00a1Treinta y cinco minutos! Un ejercicio que llevo haciendo desde que ten\u00eda siete a\u00f1os. A un comp\u00e1s de doce tiempos, como unas alegr\u00edas, unas sole\u00e1s por buler\u00edas o unas buler\u00edas lentas, a ciento cincuenta bpm\u00bb. Ella misma se jaleaba, se daba indicaciones: \u00ab\u00a1Despacito! \u00a1Marcando bien! \u00a1Date aire, Roc\u00edo! \u00a1Cambia!\u00bb. Lo prodigioso se daba cita con lo prosaico, unas formas de entender su cuerpo, un ejercicio de pura t\u00e9cnica. El afecto radicaba en el di\u00e1logo que ella manten\u00eda con su cuerpo, un cuerpo que se iba resintiendo, doli\u00e9ndose. Las gotas de sudor se le met\u00edan en los ojos, le picaban, se le empapaba la camiseta, se le encharcaba el suelo, lo que provocaba que el golpe de tac\u00f3n no fuera tan certero, realidades que asolan el d\u00eda d\u00eda de un cuerpo dedicado al baile, del baile hecho cuerpo.<\/p>\n<p>Rocio Molina cog\u00eda el testigo de las conferencias bailadas, de ese acto de llevar la voz donde no suele estar. Una bailaora que pisa y que habla. Record\u00e1ndonos a <em>El lenguaje de las l\u00edneas, <\/em>de principios del siglo pasado, de <strong>Antonia Merc\u00e9 &#8216;La Argentina&#8217;<\/strong>, o a las conferencias actuales de <strong>Leonor Leal<\/strong><em>.<\/em> Este gesto permite la oportunidad de acercarnos al universo m\u00e1s personal de una bailaora, salirnos de la observaci\u00f3n pasiva, a veces voyerista, para situarnos en una relaci\u00f3n m\u00e1s humana, m\u00e1s cercana, m\u00e1s \u00edntima con el cuerpo que baila.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abPese a todas las pruebas que lanza \u2013cant\u00e1ndole a una silla, bailando alrededor de ella, revolvi\u00e9ndose por el suelo, tocando la bater\u00eda, bailando a ritmo ravero, hablando y ensay\u00e1ndose\u2013, mantiene el puro esp\u00edritu flamenco. Flamenco en cuanto a actitud, en cuanto a situarse con coraje, con garbo, con jechura\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_84213\" aria-describedby=\"caption-attachment-84213\" style=\"width: 1198px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/11\/rocio-molina-2-calentamiento-en-centro-danza-matadero-madrid-nov25-foto-simone-fratini.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-84213\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/11\/rocio-molina-2-calentamiento-en-centro-danza-matadero-madrid-nov25-foto-simone-fratini.jpg\" alt=\"'Calentamiento', de Rocio Molina. Centro de danza Matadero, Madrid. 19 nov 2025. Foto: Simone Fratini\" width=\"1198\" height=\"1800\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-84213\" class=\"wp-caption-text\">&#8216;Calentamiento&#8217;, de Rocio Molina. Centro de danza Matadero, Madrid. 19 nov 2025. Foto: Simone Fratini<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Roc\u00edo bromea, deja caer el bucle en el que est\u00e1 metida y en el que nos sit\u00faa: \u00abAntes de empezar con el calentamiento har\u00e9 un calentamiento previo al calentamiento para empezar a calentar mi cuerpo antes de empezar\u00bb. Un juego con la propia pulsi\u00f3n vital, el no empezar por miedo a terminar. Roc\u00edo no quiere terminar, hasta comenta lo que su m\u00e9dico le dice: \u00abUsted no pare, no vaya a ser que luego no pueda empezar\u00bb. Aqu\u00ed, en el trabajo con el texto se ve la direcci\u00f3n y relaci\u00f3n con el argentino <strong>Pablo Messiez<\/strong>, donde se percibe la capacidad que han tenido para aunar sus disciplinas y ponerse al servicio de la pieza, para que las cosas funcionen, partiendo de premisas tan sencillas como humanas: el trabajo, la observaci\u00f3n y la escucha. Destaca tambi\u00e9n el trabajo de <strong>Marquerie <\/strong>en la iluminaci\u00f3n, aportando sensualidad y rabia, y de <strong>Ni\u00f1o de Elche<\/strong> en la elecci\u00f3n musical, expandiendo los lugares de encuentro con la obra.<\/p>\n<p>Una obra de dos horas. Una obra en la que Roc\u00edo deja al p\u00fablico a la deriva de su hacer. Ofreci\u00e9ndonoslo con naturalidad, el artificio est\u00e1 delicadamente colocado. Esa naturalidad se traduce en admiraci\u00f3n ante una artista que explora el arte desde sus deseos internos, desde sus posibilidades, abierta a la prueba, al ensayo, al error, al asombro, inclinada por un mundo que descubrir.<\/p>\n<p>La malague\u00f1a pone en el centro al cuerpo, el cuerpo en disputa, el cuerpo al servicio constante del baile, del flamenco. Un cuerpo que no se apaga, que no se quiere apagar, que sigue sonando. Un cuerpo llevado al l\u00edmite. \u00abUna vez que llega el dolor es cuando puedo empezar a bailar, es cuando encajo los golpes\u00bb, dec\u00eda. Esto me recuerda al libro <em>El sacrificio como acto po\u00e9tico <\/em>de <strong>Ang\u00e9lica Lidell<\/strong><em>, <\/em>donde la catalana sentencia: \u00abLo que la violencia exterior del sacrificio revelaba era la violencia interior del ser (\u2026). El sacrificio es exceso, bello exceso, exceso liberador\u00bb.<\/p>\n<p>Molina ofrece la posibilidad de dejarse llevar. Es sutil con la emoci\u00f3n. Abandona en momentos el genio flamenco y lo regala cuando toca, y cuando toca se hace notar, se ilumina, le brillan los ojos y nosotros sonre\u00edmos por su pasi\u00f3n, por su coraz\u00f3n flamenco. Y es que, pese a todas las pruebas que lanza \u2013cant\u00e1ndole a una silla, bailando alrededor de ella, revolvi\u00e9ndose por el suelo, tocando la bater\u00eda, bailando a ritmo ravero, hablando y ensay\u00e1ndose\u2013, mantiene lo que para m\u00ed es puro esp\u00edritu flamenco. Flamenco en cuanto a actitud, en cuanto a situarse con coraje, con garbo, con <em>jechura, <\/em>el cuerpo enraizado, el cuerpo sentido, con predisposici\u00f3n para la fiesta. Una fiesta que, como nos ense\u00f1a el flamenco, es como la vida, con sus penas y alegr\u00edas, pero siempre celebrando.<\/p>\n<p>El equipo en escena representa una parte final de la pieza, donde aparecen de forma radical aportando unas formas que dialogan desde dentro con el flamenco. <strong>Oruco<\/strong>, el bailaor sevillano, recoge a Roc\u00edo del suelo: \u00abHay que ver, Roc\u00edo, hija, la que est\u00e1s liando, si\u00e9ntate bien, anda\u00bb. La va \u201ccentrando\u201d y dirigiendo al ensayo. Ambos mantienen un di\u00e1logo corporal poderoso, momentos de j\u00fabilo, diversi\u00f3n y profundidad. Dos cuerpos hablando el mismo idioma, dos cuerpos en sinton\u00eda con el ritmo. Se sientan cara a cara muy de cerca. Gestos delicados para romper el silencio con compases por buler\u00eda. Y aqu\u00ed uno sonr\u00ede ante las poderosas embestidas del arte flamenco, por la capacidad de uni\u00f3n, de familiaridad, de simpat\u00eda, de \u00edmpetu, de juego y de goce. Y es que, como dec\u00eda <strong>Jos\u00e9 Bergam\u00edn,<\/strong> \u00aben el juego, cada uno de los participantes potencia los placeres del otro\u00bb. Esto ocurri\u00f3 tambi\u00e9n con el grupo de cantaoras, cuatro cuerpos feminizados \u2013sin representar lo que se entiende por el cuerpo normativo de la mujer flamenca\u2013 ubicadas en el interior de lo que parec\u00eda un espejo. De ese interior, desde esa especie de galer\u00eda cantaban, probaban y ensayaban cantes sin guitarra. A los cantes le suced\u00edan palmas a comp\u00e1s para que Roc\u00edo bailara a gusto. Acord\u00e1ndose de <strong>Mar\u00eda Pag\u00e9s<\/strong>, record\u00e1ndonos a <strong>Carmen Amaya<\/strong>. Y de nuevo explosiones de pasi\u00f3n, y de nuevo trabajo y dedicaci\u00f3n en un grupo que se sent\u00eda con pasi\u00f3n y disfrute. Dedicaci\u00f3n y amor, la prueba definitiva de un respeto profundo hacia el flamenco, un arte siempre en movimiento, que al ser ocupado por cuerpos ofrece la posibilidad de una continua exploraci\u00f3n de sus l\u00edmites, de sus formas. Con la volatilidad de la carne, un cuerpo, el de Roc\u00edo que se conoce, pero que a\u00fan as\u00ed convive con la duda: se pregunta, se cuestiona, vive.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ficha art\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p><em>Calentamiento<\/em>, de Roc\u00edo Molina<br \/>\nCentro de Danza Matadero, Madrid<br \/>\nBaile: Roc\u00edo Molina<br \/>\nEn escena: Ana Polanco, Ana Salazar, Mar\u00eda del Tango, Gara Hern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Manuel Ramos Oruco<br \/>\nDirecci\u00f3n y coreograf\u00eda: Roc\u00edo Molina<br \/>\nDirecci\u00f3n musical: Ni\u00f1o de Elche<br \/>\nAforo: Completo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Texto: <strong>Manuel Cid Fern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La bailaora malague\u00f1a presenta en el Centro de Danza Matadero (Madrid) su nueva pieza, &#8216;Calentamiento&#8217;, en la que explora con profundidad flamenca en un ensayo que ni empieza ni acaba.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":1158,"featured_media":502,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[46,38],"tags":[48,412,413,317],"class_list":["post-501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-en-portada","tag-bailaora-flamenca","tag-calentamiento","tag-centro-matadero-madrid","tag-rocio-molina","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1158"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=501"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":565,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501\/revisions\/565"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/502"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}