{"id":4873,"date":"2026-02-16T19:50:09","date_gmt":"2026-02-16T18:50:09","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=4873"},"modified":"2026-02-18T18:26:12","modified_gmt":"2026-02-18T17:26:12","slug":"la-consagracion-a-la-guitarra-de-manuel-cano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/la-consagracion-a-la-guitarra-de-manuel-cano\/","title":{"rendered":"La consagraci\u00f3n a la guitarra de Manuel Cano","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>A la b\u00fasqueda de documentos traspapelados, me topo con un telegrama fechado el 13 de enero de 1990, dirigido a <strong>Emilia Robles Cano<\/strong> por el fallecimiento de su marido, el amigo y maestro Manuel Cano, que se hab\u00eda despedido de este mundo en la ma\u00f1ana del d\u00eda anterior, en su domicilio granadino de Colonia Cervantes (Stella Maris).<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana un concierto de campanas, desde el alminar granadino, anunci\u00f3 el fat\u00eddico desenlace. Despu\u00e9s de casi dos meses de agon\u00eda, el siempre respetado y admirado <strong>Manuel Cano<\/strong> dejaba de ser misionero en la tierra para ejercer de ap\u00f3stol en el cielo.<\/p>\n<p>Manuel Cano Tamayo hab\u00eda sido el primer catedr\u00e1tico de guitarra flamenca que registra la historia, pero quiso emular con su compa\u00f1era Emilia a <strong>Jorge Luis Borges<\/strong>: \u00abQuiero ser recordado menos como concertista que como amigo\u00bb. Y ah\u00ed nos gan\u00f3 a todos.<\/p>\n<p>Esta era la grandeza de un andaluz ilustre del que el pr\u00f3ximo lunes, d\u00eda 23, brindaremos por el centenario de su nacimiento, al tiempo de recordar que ten\u00eda una virtud tan propia que, aun acaparando toda suerte de interpretaciones, evitaba con una sonrisa cualquier enfrentamiento. Y eso que debat\u00edamos en informales tertulias ante su magisterio variado, necesario, y, a veces, fugitivo. \u00abSiempre quise proyectar la guitarra flamenca al mundo, sentenciaba a modo de punto final en nuestras charlas\u00bb. \u00abObjetivo cumplido\u00bb, le contestaba quien firma.<\/p>\n<p>La explosi\u00f3n de este colmo de la bondad \u2013<em>San Manolo Cano<\/em> lo llamaba <strong>Francisco Vallecillo Pecino<\/strong>\u2013 no se entiende sin la eclosi\u00f3n del cari\u00f1o a los dem\u00e1s, como as\u00ed analizamos en su d\u00eda en <em>Diario 16<\/em>, sin el conflicto que produce tener el tesoro de lo vivido en el fondo y desbordarlo a modo de herida de amor generoso.<\/p>\n<p>Fruto de una lenta maduraci\u00f3n, fue analizando y hermoseando, de forma incesante y continua, todos los borbotones sonoros de la tradici\u00f3n al objeto de darlos a conocer. Merced a este altruismo, Manolo Cano \u2013como as\u00ed le llam\u00e1bamos los amigos\u2013 fue forjando una considerada tendencia de belleza est\u00e9tica, un campo de aprendizaje y un aljibe para bucear en el pasado, o para acercarnos a la lejan\u00eda de un compromiso. Hab\u00eda logrado, en suma, llegar a ser una referencia hist\u00f3rica y situarse en el punto de partida que todos debieran alcanzar.<\/p>\n<p>Con el correr de los a\u00f1os, mientras aqu\u00ed habl\u00e1bamos con voz prestada, con \u00e9l encontr\u00f3 Andaluc\u00eda su propia voz allende los mares. El estallido de su imperecedera sensibilidad le hizo poner el mundo a los pies del flamenco. Incluso a\u00f1adir\u00eda que, como elemento aglutinante e integrador, fue nuestro propagandista ideal, el embajador de la cultura andaluza. Y lo explico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abRescatar las voces originales y encumbrar las escuelas que quedaron en los recodos del camino ocuparon, junto a su did\u00e1ctica, el prop\u00f3sito de toda una vida. Nadie hasta Manuel Cano hab\u00eda ofrecido un programa tan ambicioso con la inexplicable eficacia de ser rabiosamente actual, o de estar continuamente presente en el esp\u00edritu de los contempor\u00e1neos\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_4875\" aria-describedby=\"caption-attachment-4875\" style=\"width: 1800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/02\/MMM.1989-I-20.Chano-Farruco-Matilde-Mario-El-Negro-Manolo-Cano-Pilar-Lopez.V-Compas-del-Cante.webp\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4875 size-full\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/46\/2026\/02\/MMM.1989-I-20.Chano-Farruco-Matilde-Mario-El-Negro-Manolo-Cano-Pilar-Lopez.V-Compas-del-Cante.webp\" alt=\"Manuel Cano, rodeado de Chano Lobato, Farruco, Matilde Coral, Mario Maya, Rafael el Negro y Pilar L\u00f3pez en 1989 durante la celebraci\u00f3n del V Comp\u00e1s del Cante. 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Imagen: Archivo M.M.M.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo abarcaba todo el panorama estil\u00edstico desvelando el secreto virtuosista de <strong>don Ram\u00f3n Montoya<\/strong>, por ejemplo, que desempolvaba las valiosas aportaciones de la m\u00fasica popular andaluza u ofrec\u00eda unas variaciones que escapaban a todo an\u00e1lisis. Con todo, destac\u00f3 como el ant\u00f3logo m\u00e1s importante de la historia, capaz de abrir nuevas brechas por los infinitos senderos de la guitarra, esa bondadosa mujer ahuecada con cuerpo de madera.<\/p>\n<p>En este sentido, y por aquello de que los investigadores no llegaron en su tiempo a ponderar suficientemente obra de tama\u00f1a importancia, Manuel Cano tuvo siempre el gran m\u00e9rito de querer expresarlo todo. Apoyado en su sabidur\u00eda inagotable, en su gigantesco conocimiento, hizo que el pret\u00e9rito guitarr\u00edstico respirara el aroma de lo amable. Cualquier intento de agresividad exterior o exasperaci\u00f3n mor\u00eda entre las cuerdas. Cada sonido, cada falseta o rasgueo, llevaban impl\u00edcitos la historia en que surgi\u00f3 y los \u00e1mbitos en los que hab\u00eda resonado. Pero siempre de manera placentera.<\/p>\n<p>Rescatar las voces originales y encumbrar las escuelas que quedaron en los recodos del camino ocuparon, junto a su did\u00e1ctica, el prop\u00f3sito de toda una vida. Nadie hasta Manuel Cano hab\u00eda ofrecido un programa tan ambicioso con la inexplicable eficacia de ser rabiosamente actual, o de estar continuamente presente en el esp\u00edritu de los contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Abordamos, pues, a un artista docente al que hay que retrotraerse cada vez que intentamos bojear las violetas aguas del diapas\u00f3n. Siempre hay, hasta en la vigilia de la noche, una voz casi en sordina, apagada por el latido de la malague\u00f1a de <strong>Lecuona<\/strong>, para exprimir la dignidad de quien ostentaba vocaci\u00f3n seria y entregado esmero.<\/p>\n<p>La ascendencia que ejerci\u00f3 sobre otros concertistas se debe, indudablemente, al ejemplo de una vida consagrada entra\u00f1ablemente a la guitarra flamenca. Al principio pas\u00f3 desapercibido para todo aquel que no fuera un especialista. Pero desde la cosecha de los primeros aplausos internacionales, sedujo a los j\u00f3venes, salt\u00f3 a la luz p\u00fablica y traspas\u00f3 con incre\u00edble humildad las barreras de todos los cen\u00e1culos.<\/p>\n<p>Su gran lecci\u00f3n \u2013una obra dentro de las grandes obras\u2013 pasaba por el trato benevolente que a todos nos concedi\u00f3, desprendido siempre con el pr\u00f3jimo, tanto que dedic\u00f3 todos sus a\u00f1os a compartir el \u00faltimo dato investigador, a contrastar opiniones y enriquecerse de saberes para enriquecernos.<\/p>\n<p>Esta fue, queridos lectores, la magnitud de un andaluz ilustre y un maestro amigo por quien el pr\u00f3ximo lunes, d\u00eda 23, brindaremos al cielo para celebrar el centenario de su nacimiento, saludo que enviamos a quien, aun acaparando toda suerte de interpretaciones, evitaba con una sonrisa cualquier enfrentamiento. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Cano Tamayo (Granada, 1925 &#8211; 1990), catedr\u00e1tico de guitarra. 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