{"id":453,"date":"2025-12-01T13:34:51","date_gmt":"2025-12-01T12:34:51","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/navidad-por-bulerias-con-juan-tejero\/"},"modified":"2026-01-16T08:35:47","modified_gmt":"2026-01-16T07:35:47","slug":"navidad-por-bulerias-con-juan-tejero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/navidad-por-bulerias-con-juan-tejero\/","title":{"rendered":"Navidad por buler\u00edas con Juan Tejero","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>El alumbrado en nuestras calles marca el comienzo de la fiesta de Navidad, la conmemoraci\u00f3n que, adem\u00e1s del profundo significado religioso que la justifica, hemos anticipado con tanta urgencia que no es que no hayan esperado al montaje de los belenes, sino que hasta la localidad sevillana de Estepa le ha cogido la vez a Vigo como ciudad espa\u00f1ola de referencia iluminada a nivel nacional.<\/p>\n<p>La clave est\u00e1 en la anticipaci\u00f3n y en captar la atenci\u00f3n del visitante y motivarlo para acudir al destino, tal que las ofertas del <strong>Black Friday<\/strong>, el evento que nos vino de los Estados Unidos, como <strong>Papa Noel<\/strong>, y que en 2025 se anunci\u00f3 la celebraci\u00f3n para el cuarto viernes de noviembre, os\u00e9ase, el pasado d\u00eda 28. Y como el turismo de negocio es el principal atractivo de la capital hispalense, Sevilla adelant\u00f3 para ese mismo d\u00eda el tradicional encendido de las luces, reluciendo, seg\u00fan me informan, 304 calles, avenidas, plazas y glorietas de todos los distritos de la ciudad.<\/p>\n<p>Estamos ante un momento solemne y mercantil, pero pomposo. Un rito que no es un mero gesto mec\u00e1nico, sino que, como dicen los especialistas sociol\u00f3gicos, es un acto consciente que busca conectar a las personas con un prop\u00f3sito mayor, el hacer de puente entre lo material y lo trascendental. Marcar la diferencia, en definitiva, entre las sombras de lo cotidiano y lo crucial de la noche.<\/p>\n<p>A tanta suntuosidad le vino como anillo al dedo la actual <strong>zambomba jerezana<\/strong>. Se rompi\u00f3, pues, la tradici\u00f3n popular que se transmiti\u00f3 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, y aquel tiempo de preparaci\u00f3n de la Navidad que, al son de campanilleros y otras coplas populares, arrancaba a finales de noviembre hasta conmemorar el 8 de diciembre el <strong>D\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n<\/strong>, pas\u00f3 a mejor vida, o por ser m\u00e1s preciso, a darle vida a este <em>totum revolutum<\/em> donde la campa\u00f1a de la publicidad navide\u00f1a es la que manda.<\/p>\n<p>Para los flamencos sin artificios, Sevilla empez\u00f3 a brillar, por el contrario, con la tradicional zambomba del maestro de baile <strong>Juan Tejero<\/strong>, que alumbr\u00f3 a Serva la Bari \u2013como la llamaron los \u00e1rabes\u2013 el mi\u00e9rcoles, d\u00eda 26, musicando la jornada al son de villancicos moldeados sobre la tipolog\u00eda jonda, pero con preferencia aplastante de la buler\u00eda, en la que no se busca la volatilidad perfeccionista de la danza, sino la honda r\u00e9plica del baile al cante.<\/p>\n<p>Porque se trata de eso, de bailar con alegr\u00eda como fuente de vida, pero con el sustento del cante. Ese es el objetivo de Juan Tejero, que no se pierdan los c\u00e1nones, las normas y las reglas que nos transmitieron los grandes maestros, que son los que, en realidad, dan sentido a la creaci\u00f3n de los pasos, las formas, los movimientos, la precisi\u00f3n t\u00e9cnica y la est\u00e9tica que propugnaron. En definitiva, los c\u00f3digos y valores que conforman las distintas escuelas que nos han precedido.<\/p>\n<p>Retener esas im\u00e1genes es, pues, el remedio para <strong>evitar que los restos de la tradici\u00f3n que naufragan en las aguas del mal llamado vanguardismo no se hundan del todo<\/strong>. Y para ello hay que acudir a los recuerdos que se conservan en la memoria, porque es la memoria la \u00fanica que retiene la foto fija de los preceptores hist\u00f3ricos, una comunicaci\u00f3n visual cuya cesi\u00f3n s\u00f3lo se nos transfiere a trav\u00e9s del aprendizaje en los centros y academias dignos de confianza.<\/p>\n<p>\u00bfY cu\u00e1les son \u2013se preguntar\u00e1 el lector\u2013 las que inspiran confianza? Las que ofrecen credibilidad, fiabilidad, y son, por tanto, leales a lo jondo. Es decir, las que custodian lo esencial del baile, para lo que es tan necesario como imprescindible tener el saber cultural del eje que lo articula: el cante, en vivo y en directo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abLa zambomba de Juan Tejero es un modo de redescubrir la Navidad por buler\u00edas, un juego de referencias pict\u00f3ricas, musicales y experienciales que se anudan en el sue\u00f1o del alumnado hecho realidad. Esperemos que dure otros quince a\u00f1os m\u00e1s en Sevilla porque es un lujazo poderla disfrutar\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para ello hace falta, mismamente, un ambiente positivo, interacci\u00f3n entre profesores y alumnos, valorar los aspectos de uni\u00f3n e identidad y posibilitar el bienestar emocional desde el conocimiento de un profesorado de cante, que es, reitero, el factor primordial para favorecer el acercamiento al baile.<\/p>\n<p>Tejero activa la convivencia desde el mediod\u00eda. Los alumnos, todas personas adultas al menos en Sevilla, no acuden ese d\u00eda a las clases ordinarias de estudio. Antes bien, se citan en un restaurante del Muelle de las Delicias y, como si de una comida de empresa se tratara, fomentan una proximidad cuasi familiar, cohesionada y muy positiva.<\/p>\n<p>Tras el almuerzo, sirven el men\u00fa especial. El lleno es absoluto y el silencio, maestrante. Los cuerpos se preparan para la b\u00fasqueda de experiencias memorables desde la buler\u00eda, que los arropa como la piel a los animales. Los asistentes forman un corro derredor de los int\u00e9rpretes, tal y como lo conoc\u00ed en los ambientes gitanos de Jerez hace casi medio siglo, y en tanto las cuerdas de la guitarra de un <strong>Agui de Jerez<\/strong> totalmente entregado, reflejan todos los matices que ha de subrayar la banda sonora cantada, <strong>Isra L\u00f3pez<\/strong>, con la mano humedecida, frota de arriba abajo el carrizo de la zambomba.<\/p>\n<p>A las manos que ta\u00f1en las notas cord\u00f3fonas y las que friccionan el instrumento r\u00fastico, se suma el viol\u00edn de <strong>Bernardo Parrilla<\/strong>, genial, todo un lujo en sus matices expresivos por la plenitud de bellos momentos que le aporta a la partitura, y se a\u00f1ade el cante a pelo, sin trucos, para reforzar la idea de lo natural. Ah\u00ed est\u00e1 el secreto, incrustar en el ADN del alumnado el recurso fundamental, lo originario, la melod\u00eda cantada y el ritmo que la sostiene, que es el que marca el flujo del movimiento.<\/p>\n<p>Reconozco sin ambages que disfrut\u00e9 con los ricos y cavernosos graves de <strong>Mara Rey<\/strong>, de tanta versatilidad; la sensibilidad intencionada y muy flamenca de <strong>Juan de la Mar\u00eda<\/strong>; la dicci\u00f3n y fraseo mod\u00e9lico de <strong>Sandra Rinc\u00f3n<\/strong>; el supremo gusto expresivo de <strong>Miguel Lavi<\/strong>; y la considerable ascensi\u00f3n de <strong>Sebasti\u00e1n del Puerto<\/strong>. Voces que dieron autoridad al baile, pero todos al servicio de la flexible actitud danc\u00edstica del alumnado, donde <strong>Pepe Luis <\/strong>y el arte de <strong>Elisa P\u00e9rez<\/strong> a sus 86 a\u00f1os de edad, unidos a <strong>Conchita Gallego<\/strong>, <strong>Paula Moscoso<\/strong>, <strong>Maika<\/strong>, <strong>Chelo de Utrera<\/strong> o <strong>Chon<\/strong>, llaman la atenci\u00f3n del analista por la asimilaci\u00f3n que tienen de la codificaci\u00f3n corporal ante el desaf\u00edo de la gravedad y frente a las llamadas, el matiz del gesto, los quiebros y los cierres. Ah, y a comp\u00e1s.<\/p>\n<p>Claro que dignos de todos los elogios son Juan Tejero, de gran convicci\u00f3n y firmeza, e <strong>Irene Carrasco<\/strong>, de subyugante delicadeza, quienes, con una impoluta l\u00ednea discursiva, exhibieron el irreprochable basamento t\u00e9cnico que da sentido al p\u00e1rrafo anterior.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no hay, por tanto, danza contempor\u00e1nea, ni escuela bolera o danza l\u00edrica, y menos a\u00fan despliegue f\u00edsico y acrob\u00e1tico. <strong>Aqu\u00ed el lenguaje corporal procedente de Sevilla, Utrera, Jerez y El Puerto de Santa Mar\u00eda se rebela ante el orden impuesto por el cante por buler\u00edas<\/strong>, unas de escuche, otras acancionadas con retazos de romance y cupl\u00e9s, y las m\u00e1s del eje Arcos, Jerez, C\u00e1diz y Lebrija.<\/p>\n<p>Esta zambomba de Juan Tejero es, en consecuencia, un modo de redescubrir la Navidad por buler\u00edas, un juego de referencias pict\u00f3ricas, musicales y experienciales que se anudan en el sue\u00f1o del alumnado hecho realidad. Esperemos que dure otros 15 a\u00f1os m\u00e1s en Sevilla porque es un lujazo poderla disfrutar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los flamencos sin artificios, Sevilla empez\u00f3 a brillar con la tradicional zambomba del maestro de baile Juan Tejero, que alumbr\u00f3 a Serva la Bari \u2013como la llamaron los \u00e1rabes\u2013 el mi\u00e9rcoles 26 de noviembre musicando la jornada al son de villancicos moldeados sobre la tipolog\u00eda jonda, pero con preferencia aplastante de la buler\u00eda.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":454,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,73],"tags":[361,362,363],"class_list":["post-453","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-opinion","tag-zambomba-de-juan-tejero","tag-zambomba-flamenca","tag-zambomba-navidena","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=453"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":543,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/453\/revisions\/543"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}