{"id":4515,"date":"2026-02-04T09:44:21","date_gmt":"2026-02-04T08:44:21","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=4515"},"modified":"2026-02-18T18:37:59","modified_gmt":"2026-02-18T17:37:59","slug":"luis-soler-la-otra-voz-de-malaga-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/luis-soler-la-otra-voz-de-malaga-i\/","title":{"rendered":"Luis Soler, la otra voz de M\u00e1laga (I)","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo de este art\u00edculo obituario ya lo esgrim\u00ed en multitud de ocasiones, al menos desde los fastos de la primera <strong>Bienal M\u00e1laga en Flamenco<\/strong> (2005). Lo que nunca pens\u00e9 era que acudir\u00eda a \u00e9l por el adi\u00f3s de <strong>Luis Soler Guevara<\/strong>, al que no s\u00e9 si conoc\u00ed antes de nacer quien suscribe, porque lo cierto es que lo recuerdo de toda la vida, sobre todo despu\u00e9s que \u00e9l dejara el cargo de responsable de Urbanismo en el <strong>Ayuntamiento de Algeciras<\/strong>, que fue cuando muchos tragaldabas empezaron a tomar nota de que tan ilustre malague\u00f1o no estaba hecho para flotar entre la corruptela ni para sobrevivir c\u00f3modamente entre la inmundicia, y menos aun dej\u00e1ndose llevar por la corriente del trampantojismo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tantas d\u00e9cadas de experiencias compartidas, llego a la convicci\u00f3n de que por mucho que sople el viento y que cambien las velas, las intenciones de Luis Soler viajan hoy en el mismo barco que retorna a la d\u00e1rsena de la coherencia, el puerto que recoge las olas que se pierden en el mar del confusionismo. Y todo porque nuestro protagonista estuvo marcado por la espera, ya que si el r\u00edo del cante se precipita por fragosos terrenos a Luis no le importaba, pues no hay r\u00edo caudaloso que no se abra paso tarde o temprano hacia el mar, actitud que no se consigue m\u00e1s que con tenacidad, la fuerza de voluntad y el esfuerzo, que es la que hace a los hombres l\u00edderes.<\/p>\n<p>Obvio es se\u00f1alar que si en todas las sociedades y en todos los momentos de la historia ha habido personas y grupos que lograron hacer de sus ideas una batalla por ganar, tambi\u00e9n ha habido quien, como Luis Soler, se ha preocupado \u2013sin pedir nada a cambio\u2013 por la dignidad de la cultura que mejor nos representa, el flamenco, por la inclusi\u00f3n en el sistema de los artistas m\u00e1s vulnerables y por el rescate de quienes, cargados de olvidos a sus espaldas, dieron un esplendor especial a este patrimonio andaluz.<\/p>\n<p>Este compromiso, que cuando es asumido con firmeza y desde el af\u00e1n investigador lo llamamos responsabilidad, es el eje central de la vida de nuestro protagonista, Luis Soler Guevara, natural de M\u00e1laga, donde naci\u00f3 en noviembre de 1944, y en la que se inici\u00f3 desde ni\u00f1o en el flamenco, afici\u00f3n que ensanch\u00f3 en Algeciras, a donde lleg\u00f3 en 1967 de la mano del arquitecto <strong>Joaqu\u00edn Cuello<\/strong> en cuyo estudio hab\u00eda trabajado en M\u00e1laga desde 1963, y que altern\u00f3 con su compromiso pol\u00edtico, ya que como n\u00famero 2 en las listas del PCE fue <strong>teniente alcalde concejal de Urbanismo<\/strong> del Ayuntamiento de Algeciras en el periodo 1979-1983, esto es, en las primeras Elecciones democr\u00e1ticas, y con el valor incalculable de no codearse con los contratistas, ni hacerse un chalet y ni cobrar comisiones, por la sencilla raz\u00f3n de que aludo a una persona decente.<\/p>\n<p>Como responsable p\u00fablico, Luis coordin\u00f3 una acci\u00f3n pol\u00edtica inusual en estos tiempos, la de impulsar la actividad de gobierno al servicio de la sociedad \u2013ah\u00ed su primer Plan General de Ordenaci\u00f3n Urbana que se aprob\u00f3 por unanimidad\u2013, la pol\u00e9mica sana, desarrollada en el clima de cordialidad que demandan los hombres de bien, y la contribuci\u00f3n de manera efectiva al enriquecimiento espiritual de sus compa\u00f1eros de izquierda desde una perspectiva anal\u00edtica y cr\u00edtica, \u00fanico modo de afinar la sensibilidad ante los problemas de los dem\u00e1s, de fortalecer la responsabilidad inherente al cargo y de determinar los compromisos consigo mismo y con la sociedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abDesde estas vivencias es como Luis Soler tomar\u00eda impulso para erigirse en un defensor a ultranza de la autenticidad de este arte\u00a0hasta convertirse en un mairenista confeso y en uno de los m\u00e1s acreditados investigadores que ha deparado el mundo del flamenco en los \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo a ra\u00edz de que, junto a su sobrino paterno, Ram\u00f3n Soler D\u00edaz, obtuviera el III Premio de Periodismo Antonio Mairena\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son muchas m\u00e1s actuaciones las que conforman la gesta pol\u00edtica de Luis, quien, desde su militancia en el <strong>Partido Comunista<\/strong>, posey\u00f3 adem\u00e1s la autonom\u00eda y el car\u00e1cter suficientes como para actuar en escenarios que, aunque de fuertes intereses, jam\u00e1s pudieron traspasar la seguridad que tan admirado malague\u00f1o conced\u00eda al sentido de lo p\u00fablico, lo que unido a la creatividad de ideas, responsabilidad, tolerancia y afectividad en su relaci\u00f3n vital con los dem\u00e1s, dio una visi\u00f3n que, a buen seguro, deja perplejas a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dejar la pol\u00edtica meses antes de agotar la legislatura, pero con el saldo en rojo de su cuenta corriente y con un balance sin parang\u00f3n, justo es se\u00f1alar que la ciudad no le reconoci\u00f3 estas virtudes. Las pas\u00f3 nada m\u00e1s que regular. Regres\u00f3 a M\u00e1laga y, como delineante, trabaj\u00f3 en el estudio de arquitectura de Joaqu\u00edn Cuello hasta 1994. Pero se qued\u00f3 en el paro y se puso a vender enciclopedias.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en 1999, firm\u00f3 un contrato administrativo para la difusi\u00f3n del flamenco en Algeciras, y a finales de 2005, por mor de la desidia de quienes dicen representar lo que agravian, en tanto pon\u00edamos un punto sobre las \u00edes en el <strong>Congreso sobre Pastora Pav\u00f3n \u2018Ni\u00f1a de los Peines\u2019,<\/strong> fue quedando relegado al olvido del desempleo cuando s\u00f3lo le faltaban cinco a\u00f1os para la jubilaci\u00f3n, por lo que, a la vista de que nadie le daba un puesto de trabajo, se vio obligado a regresar de nuevo a M\u00e1laga, donde acaba de darnos su \u00faltimo adi\u00f3s.<\/p>\n<p>Esta es la intrahistoria de este h\u00e9roe que luch\u00f3 por la democracia hasta que fue vencida por la tiran\u00eda de la dedocracia. Pero lo que aqu\u00ed importa resaltar es c\u00f3mo la calidad de un investigador nunca es por accidente, sino por el esfuerzo de la inteligencia y el registro de la memoria. Soler lleg\u00f3 al flamenco a trav\u00e9s de las vivencias, sobre todo gracias a la afici\u00f3n insobornable de su padre, <strong>Ram\u00f3n el Palito<\/strong>, que gustaba como pocos del cante por sole\u00e1, y de su padrino, <strong>Pepe Yuste<\/strong>, reconocido representante art\u00edstico de M\u00e1laga, Granada y C\u00f3rdoba en los a\u00f1os 20 y 30 del pasado siglo.<\/p>\n<p>Desde estas vivencias es como Luis Soler tomar\u00eda impulso para erigirse en un defensor a ultranza de la autenticidad de este arte \u2013recu\u00e9rdese, por ejemplo, el rescate que hizo, entre otros, de <strong>T\u00edo Mollino<\/strong> (1989)\u2013 hasta convertirse en un mairenista confeso y en uno de los m\u00e1s acreditados investigadores que ha deparado el mundo del flamenco en los \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo a ra\u00edz de que, junto a su sobrino paterno, <strong>Ram\u00f3n Soler D\u00edaz<\/strong>, obtuviera el 30 de enero de 1992 el <strong>III Premio de Periodismo Antonio Mairena<\/strong>, galard\u00f3n en el que tuve el alto honor de presidir el jurado y que le concedimos por unanimidad merced a su incomparable trabajo <strong><em>Origen y evoluci\u00f3n de la seguiriya y la sole\u00e1 en Antonio Mairena<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Fue precisamente este trabajo el que le permiti\u00f3 seguir profundizando en la obra del maestro <strong>Antonio Mairena<\/strong>, al punto que, despu\u00e9s de ocho a\u00f1os de analizar la complejidad de sus estilos y tiempo en el que ejercimos de testigo en fila preferente poniendo a su servicio nuestro archivo personal, vio la luz su hasta por entonces obra m\u00e1s acabada, <strong><em>Antonio Mairena en el mundo de la sole\u00e1 y la seguiriya <\/em><\/strong>(01-08-1992), volumen que le encumbra junto a su sobrino Ram\u00f3n y que ha sido, y sigue siendo, referencia obligada para todos los aficionados, investigadores y cr\u00edticos del flamenco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2192 Continuar\u00e1&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La calidad de un investigador nunca es por accidente, sino por el esfuerzo de la inteligencia y el registro de la memoria. 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