{"id":3696,"date":"2025-10-15T19:18:44","date_gmt":"2025-10-15T17:18:44","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/pa-cantar-bien-hay-que-tener-buena-solera\/"},"modified":"2025-10-15T19:18:44","modified_gmt":"2025-10-15T17:18:44","slug":"pa-cantar-bien-hay-que-tener-buena-solera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/pa-cantar-bien-hay-que-tener-buena-solera\/","title":{"rendered":"Pa cantar bien hay que tener buena solera","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Releyendo el magn\u00edfico libro de <strong>Manuel Herrera<\/strong> que me regal\u00f3 su hija cuando estuve en Los Palacios, me encuentro con estas sabias palabras de <strong>Jos\u00e9 de los Reyes, El Negro del Puerto de Santa Mar\u00eda<\/strong>: \u00abPa cantar gitano no hay que ser gitano, pero s\u00ed saber cantar gitano\u00bb. Aquel cantaor de romances rescatado por el a\u00f1orado <strong>Luis Su\u00e1rez \u00c1vila<\/strong> us\u00f3 en aquella entrevista &#8216;gitano&#8217; como adjetivo. Y he aqu\u00ed, en mi opini\u00f3n, el m\u00e1s grande malentendido de los muchos que inundan las frecuentes discusiones entre aficionados a la m\u00fasica jonda: confundir, creo que intencionadamente, o sea, haber pretendido confundir al personal entre el calificativo gitano, esto es: cantar, tocar o bailar gitano, lo gitano, respecto del sustantivo, el ser o no ser gitano como condici\u00f3n para cantar, tocar o bailar flamenco como Dios manda.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si nos remontamos al a\u00f1o 1847, la primera vez que aparece escrita la palabra flamenco, al menos hasta hoy, en relaci\u00f3n con un g\u00e9nero de m\u00fasica cantable, concretamente el 6 de junio, fue en el diario madrile\u00f1o <em>El Espectador<\/em> en una gacetilla titulada \u00abCantante Flamenco\u00bb, en referencia al gaditano y sobrino de <strong>Antonio Monge El Planeta, L\u00e1zaro Quintana<\/strong>. Ah\u00ed podemos leer bien clarito: \u00abEl cantante del g\u00e9nero gitano\u00bb, literal. Habida cuenta de que L\u00e1zaro, quien seguramente ni siquiera era gitano, s\u00ed fue, y es lo que nos importa en el contexto que estamos comentando, un pionero en la interpretaci\u00f3n de canciones del g\u00e9nero gitano, aquel nuevo tipo de m\u00fasica, seg\u00fan se viene a relatar en ese anuncio, que se interpret\u00f3 aquella noche en Madrid, vemos que <strong>gitano se refiere al g\u00e9nero, y no a quien lo interpreta<\/strong>. Y resulta que un siglo largo despu\u00e9s un cantaor, nada sospechoso de intentar barrer para su casta, Jos\u00e9 El Negro, la noticia de 1847 viene a corroborar sus palabras: \u00abPa cantar gitano no hay que ser gitano, pero s\u00ed saber cantar gitano\u00bb. Y as\u00ed, queridos lectores, vamos a meternos en un jard\u00edn que veremos si podemos salir, o no, ilesos.<\/p>\n<p class=\"p1\">En otro momento, la sabidur\u00eda natural de Jos\u00e9 de los Reyes afirma con rotundidad que los cantes gitanos son la seguiriya, la sole\u00e1, el martinete, la buler\u00eda, la alegr\u00eda y la malague\u00f1a. \u00a1Anda que no! Ah\u00ed tienen la canti\u00f1a gaditana y el supremo fandango malacitano como cantes gitanos. \u00a1Claro que s\u00ed! Lo dice porque gitanos son los cantes, la m\u00fasica, la forma de interpretar melod\u00edas, armon\u00edas y ritmos, y no qui\u00e9n los hace. Y saber cantar gitano es cantar bien por seguiriya, sole\u00e1, alegr\u00edas o la malague\u00f1a del Canario, aunque quien lo cante se apellide Kawasaki.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abQu\u00e9 quieren que les diga. Nunca miro el ADN de quien canta, toca o baila, jam\u00e1s se me ocurrir\u00eda elegir entre H\u00e4ndel o Scarlatti por el hecho de ser uno alem\u00e1n y el otro italiano, o elegir entre Mozart y Haydn, por ser de Salzburgo y Viena respectivamente\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">Me gusta el libro de Herrera porque deja hablar a los artistas, aunque casi todos gitanos, para gustos los colores y las preferencias de Manuel iban por ese palo, y esos maestros, la mayor\u00eda bien entrados en a\u00f1os, son la voz de la experiencia y no suelen contener trampa ni cart\u00f3n. Ah\u00ed siempre se aprende o al menos se aclaran las ideas, y casi siempre es un ejercicio muy recomendable eso de escuchar la voz de la experiencia.<\/p>\n<p class=\"p1\">Y ahora viene el quid de la cuesti\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 es realmente cantar gitano? Para muchos, en mi opini\u00f3n err\u00f3neamente, tiene que ver con el timbre, ya expres\u00e9 esta idea en otro art\u00edculo. Hay que tener la voz ronca, voz de piedra, es decir, estar en las ant\u00edpodas del cante de <strong>Jos\u00e9 Tejada Mart\u00edn<\/strong>, para el arte <strong>Ni\u00f1o de Marchena<\/strong>, que en general a o\u00eddos del aficionado representa el colmo del cante&#8230; digamos payo. Para aquellos que son de esa opini\u00f3n, para cantar gitano hay que poseer la voz de <strong>Manuel Agujetas, Alonso N\u00fa\u00f1ez Rancapino, Gregorio El Borrico, T\u00eda Anica La Piri\u00f1aca, Fernando Terremoto<\/strong>, voces at\u00e1vicas, de hondura inconmensurable, esas que cuando cantan por seguiriya la boca les sabe a sangre, seg\u00fan la po\u00e9tica del mundillo jondo, que suele reconfortar las enso\u00f1aciones raciales de aquellos que consideran que si no eres gitano no puedes cantar flamenco. Una cuesti\u00f3n de gustos elevada a categor\u00eda del ser o no ser. Y yo me pregunto: <strong>\u00bfcu\u00e1ntos apellidos gitanos hay que tener para ser considerado gitano, en Andaluc\u00eda, el para\u00edso del mestizaje?<\/strong> Porque la gran <strong>Lola de Jerez<\/strong>, que para muchos sigue siendo un paradigma de lo gitano, al parecer de cuatro abuelos solo uno lo era, aunque su arte, su voz, su baile, aquel del \u00abno se lo pierdan\u00bb, no pod\u00eda ser m\u00e1s gitano, como adjetivo calificativo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hace unos d\u00edas, en mis labores de rat\u00f3n de biblioteca, me top\u00e9 con un anuncio del <strong>Ballet de Jos\u00e9 Greco<\/strong> sobre una actuaci\u00f3n en Guadalajara, M\u00e9xico, de 1966, donde se anuncia al \u00abc\u00e9lebre guitarrista gitano <strong>Paco de Luc\u00eda<\/strong>\u00ab, y hace mucho encontr\u00e9 una cr\u00f3nica de Nueva York donde destacaban la maestr\u00eda gitana de <strong>Antonio Gades<\/strong>. Para los cronistas lo gitano era un adjetivo, una forma de calificar el toque y el baile de dos payos. No es el verbo ser, es el verbo cantar, tocar o bailar. \u00bfSi eres gitano sabes cantar gitano mejor que alguien que no lo es? No siempre. <strong>Chac\u00f3n<\/strong> por malague\u00f1as fue un portento y seg\u00fan El Negro es un cante gitano. Tambi\u00e9n fue <strong>Don Antonio<\/strong> grande por sole\u00e1, seguiriya y por canti\u00f1as, y nadie le puede quitar el haber sido el faro que ilumin\u00f3 la senda por la que circul\u00f3 el flamenco durante un siglo, camino recorrido por <strong>Pastora, Tom\u00e1s, Mojama, Caracol<\/strong>, y hasta <strong>Camar\u00f3n<\/strong> est\u00e1 en deuda con aquel tit\u00e1n jerezano que algunos osados que jam\u00e1s lo escucharon cantar lo llegaron a calificar de cantante, neg\u00e1ndole la categor\u00eda flamenca de cantaor, por ser gach\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abPuedes ser fino, palo cortao, oloroso o Pedro Xim\u00e9nez, todos tienen su solera, es decir: saben transformar lo viejo en nuevo, con ra\u00edces profundas, mucho m\u00e1s hondas que las cuestiones de sangre, alcurnia, y otras purezas de sangre tan sobrevaloradas hoy en d\u00eda\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y en esas estamos. Como es natural de toda naturalidad, cada uno tenemos nuestras preferencias. Es cuesti\u00f3n de gustos, y, como suelo decir, para gustos las versiones. Personalmente tengo debilidad por <strong>Vallejo<\/strong> y por <strong>Tom\u00e1s Pav\u00f3n<\/strong>, por Camar\u00f3n y <strong>Morente<\/strong>, por Caracol y Marchena, por <strong>Mairena<\/strong> y <strong>Fosforito<\/strong>, por <strong>Menese<\/strong> y <strong>Panseco<\/strong>, por <strong>Antonio Reyes<\/strong> y <strong>Mayte Mart\u00edn<\/strong>. Qu\u00e9 quieren que les diga. Nunca miro el ADN de quien canta, toca o baila, jam\u00e1s se me ocurrir\u00eda elegir entre H\u00e4ndel o Scarlatti por el hecho de ser uno alem\u00e1n y el otro italiano, o elegir entre Mozart y Haydn, por ser de Salzburgo y Viena respectivamente.<\/p>\n<p class=\"p1\">Todo es una cuesti\u00f3n de solera, para cantar bien parece imprescindible el haberse forjado con los preciosos metales de la jondura, y esos se dan en los hogares m\u00e1s variopintos y a nadie se le ocurre que intervengan cuestiones raciales en tan exquisita y sofisticada selecci\u00f3n natural. Puedes ser fino, palo cortao, oloroso o Pedro Xim\u00e9nez, todos tienen su solera, es decir: saben transformar lo viejo en nuevo, con ra\u00edces profundas, mucho m\u00e1s hondas que las cuestiones de sangre, alcurnia, y otras purezas de sangre tan sobrevaloradas hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Releyendo el magn\u00edfico libro de Manuel Herrera, me encuentro con estas sabias palabras de Jos\u00e9 de los Reyes, El Negro del Puerto de Santa Mar\u00eda: \u00abPa cantar gitano no hay que ser gitano, pero s\u00ed saber cantar gitano\u00bb. Aquel cantaor de romances rescatado por el a\u00f1orado Luis Su\u00e1rez \u00c1vila us\u00f3 en aquella entrevista &#8216;gitano&#8217; como adjetivo.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":21,"featured_media":3697,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"256"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[98,38,94],"tags":[54,3273,3274,3275,3276,3277,3239],"class_list":["post-3696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-cuerda-pela","category-en-portada","category-firmas","tag-cantaor-flamenco","tag-cantar-gitano","tag-cante-flamenco-gitano","tag-el-negro-del-puerto-de-santa-maria","tag-gitano-adjetivo","tag-jose-de-los-reyes","tag-manuel-herrera","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}