{"id":3654,"date":"2025-10-25T21:21:45","date_gmt":"2025-10-25T19:21:45","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/concha-vargas-la-gitaneria-del-baile\/"},"modified":"2025-10-25T21:21:45","modified_gmt":"2025-10-25T19:21:45","slug":"concha-vargas-la-gitaneria-del-baile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/concha-vargas-la-gitaneria-del-baile\/","title":{"rendered":"Concha Vargas: la gitaner\u00eda del baile","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>\u00abHay tres formas de cant\u00e1: una es bonito, otra es bien y otra es cant\u00e1 bien y gitano\u00bb. Corre hace tiempo por las redes como un reguero de p\u00f3lvora esta afirmaci\u00f3n que <strong>Miguel El Funi<\/strong> sentenci\u00f3 sembrando la pol\u00e9mica. \u00c9l fue quien bendijo a esta bailaora con el trap\u00edo calorr\u00f3 cuando junto a <strong>Pepa de Utrera<\/strong> la llevaron ante Undib\u00e9 a la pila bautismal. Dos padrinos de categor\u00eda para una gitana de pare y mare. La hija de <strong>Quint\u00edn Vargas<\/strong> y <strong>Curra Torres<\/strong> se subi\u00f3 a los maderos del templo del flamenco sevillano para reivindicar su sangre. Y los duendes la asistieron record\u00e1ndole las vivencias que desde ni\u00f1a marcan la impronta que se refleja en sus hechuras. Endi\u00f1\u00f3 un pu\u00f1ao de zamarreones de locura. Brot\u00f3 la gitaner\u00eda. Bail\u00f3 <strong>Concha Vargas<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"width: 720px;\" class=\"wp-video\"><video class=\"wp-video-shortcode\" id=\"video-3654-1\" width=\"720\" height=\"404\" preload=\"metadata\" controls=\"controls\"><source type=\"video\/mp4\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/10\/Funi-Cante-Gitano.mp4?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/10\/Funi-Cante-Gitano.mp4\">https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/10\/Funi-Cante-Gitano.mp4<\/a><\/video><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alguna vez me han pedido explicaciones que desgranen qu\u00e9 es el toque gitano. Y esa noche las tuve todas ante mis ojos. Ah\u00ed estaba <strong>Curro Vargas<\/strong>, desfigura\u00edto con los moh\u00ednes de su cara, porque el cante y el baile lo traspasaba de tal manera que le retorc\u00eda el gesto y lo inundaba de penas y alegr\u00edas, traducidas en el espejo del alma. Y en sus manos. Toc\u00f3 pa besarle ca uno de sus deos, llevando en volandas el baile de su mare y el cante de bronces fund\u00edos de <strong>El Pechuguita<\/strong> y <strong>Moi de Mor\u00f3n<\/strong> que, especialmente inspirado, asest\u00f3 pu\u00f1ala\u00edtas pre\u00f1\u00e1s de gusto y sabidur\u00eda. El cuadro parti\u00f3 las esquinas. Curro transit\u00f3 las vetas del cipr\u00e9s apretando con pulsaci\u00f3n rotunda bordones y primas. Recogi\u00f3 cada uno de los tercios de los cantaores con la respuesta justa: impetuosa en los envites, con caricias en las llanuras de los melismas. No se le iba un tono de transici\u00f3n. Y peg\u00f3 trescientos pellizcos. <strong>Tr\u00e9molos pulcros y sent\u00edos, falsetas jondas, rasgueos redondos\u2026 El toque tiznao y de campanas gordas<\/strong> acompa\u00f1\u00f3 al cante y el baile rancios que hicieron las delicias del respetable en una noche para el recuerdo. Otra m\u00e1s. Pero no como cualquiera. Concha, Curro, Moi y El Pechu formaron el l\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abMuero en Lebrija, que est\u00e1 pa empadronarse. Pero es que el que no huele a clavito y canela no sabe istingu\u00ed. As\u00ed ol\u00eda. Y a mu\u00f1equilla de guiso de caracoles. A terru\u00f1o y a botijo. A potaje de hinojos\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muero en Lebrija, que est\u00e1 pa empadronarse. Pero es que <em>el que no huele a clavito y canela no sabe istingu\u00ed<\/em>. As\u00ed ol\u00eda. Y a mu\u00f1equilla de guiso de caracoles. A terru\u00f1o y a botijo. A potaje de hinojos. Desde que Curro trenz\u00f3 el son\u00edo de las cuerdas de su guitarra por taranta y malague\u00f1a, sin alardes arm\u00f3nicos pero colmao de melod\u00eda y jondura, hasta que Concha se despidi\u00f3 contando <strong>la privilegiada infancia que vivi\u00f3 rode\u00e1 de la crema del flamenco<\/strong>.<\/p>\n<p>Al jaleo de \u00abamo a echarle papas que carne ya lleva\u00bb de Jos\u00e9 El Pechuguita abrieron los ga\u00f1otes por canti\u00f1as. Se acord\u00f3 Moi de <em>los hilvanes de las prendas<\/em> y <em>la cucarachita<\/em>. Bord\u00f3 Jos\u00e9 la alegr\u00eda de C\u00f3rdoba derritiendo el caramelo. No se olvidaron del gui\u00f1o a <strong>Pinini<\/strong> y al final se arromeraron para acabar despu\u00e9s en Cai por La Vi\u00f1a y El Mentidero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lleg\u00f3 solemne la sole\u00e1.<\/strong> Concha desparram\u00f3 los mandamientos del baile recio y gitano por cada uno de los jirones y flecos rojos de su vest\u00edo. Dicen que la veteran\u00eda es un grado. Y en el caso de Concha, una espuerta. Porque supo condensar la esencia sin ostentaciones, sin dejarse los pies a zapatazos apuntillando las tablas, bailando predominantemente de cintura pa arriba, con su cara, los virajes, los desplantes, un braceo de ensue\u00f1o y las figuras que dominan solo las que saben. \u00a1Qu\u00e9 manera de peg\u00e1 ara\u00f1ones con una mir\u00e1! \u00a1Qu\u00e9 forma de estrujar el izquierdo bailando para\u00edta! Concha ya no tiene que demostrar nada. Pero se\u00f1al\u00f3 las vereas por donde rondan los repelucos, el sendero para tocar los corazoncitos y dejarlos compung\u00edos. Le hizo un monumento a la sole\u00e1. Moi se faj\u00f3 los centros henchido de emoci\u00f3n y jiri\u00f3 con el cante, meciendo la media voz, mascando los tercios y rajando las embestidas provocando escalofr\u00edos. El Pechuguita le regal\u00f3 los ojos y el sitio admirando el estado de gracia de su compa\u00f1ero. Aunque \u00e9l no se qued\u00f3 atr\u00e1s, porque cada d\u00eda canta mejor. Y contagiao por la sensibilidad que rebosaba en el entarimao, escarb\u00f3 en las entretelas de su pecho para entregarse enterito a los pies de Concha y sobre los seis r\u00edos de plata de Curro, conformando el ritual de lo jondo, la ceremonia de los metales primitivos y los ecos viejos de oro mol\u00edo. Dolieron la sal\u00eda y las fatiguitas de <strong>Talega<\/strong> en el tragaero de Moi y las cadencias de <strong>La Andonda<\/strong> o <strong>La Roezna<\/strong> en la nuez de El Pechuguita. Concha le bail\u00f3 al cante. Y nos mang\u00f3 la respiraci\u00f3n con su temple, sujetando el tiempo. Fue capaz de doblegar a la afici\u00f3n sin adornar el baile. La t\u00e9cnica sirve. Pero Concha es ya toda una obra de arte. \u00bfPa qu\u00e9 queremos m\u00e1s?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abConcha desparram\u00f3 los mandamientos del baile recio y gitano por cada uno de los jirones y flecos rojos de su vest\u00edo. (&#8230;) \u00a1Qu\u00e9 manera de peg\u00e1 ara\u00f1ones con una mir\u00e1! \u00a1Qu\u00e9 forma de estrujar el izquierdo bailando para\u00edta!\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por tangos rompieron moldes exquisitos. Y la buler\u00eda se convirti\u00f3 al inicio en un tributo a <strong>Gaspar de Utrera<\/strong> y <strong>Luis de la Pica<\/strong> en las voces de los cantaores hasta que subi\u00f3 los pelda\u00f1os Concha y el comp\u00e1s se arromanz\u00f3 por Lebrija. Letras alusivas a ella, rindi\u00e9ndole honores, y un aluvi\u00f3n de escalofr\u00edos en los que todos echaron los restos brindaron el gozo en bandeja para que Concha se luciera con cuatro pat\u00e1s, alzando los brazos, esas recog\u00edas tan particulares que tiene y sus vueltecitas simulando una cambay\u00e1. <strong>Romances, corr\u00edos y buler\u00edas con soniquete lebrijano echaron el cerrojo al recital. La despidi\u00f3 una ovaci\u00f3n tremenda.<\/strong><\/p>\n<p>Concha no se guard\u00f3, pero descubri\u00f3 de nuevo que menos es m\u00e1s. Mene\u00f3 las caderas, meti\u00f3 los pies cuando ven\u00edan, se mostr\u00f3 con temperamento y racial. Rubric\u00f3 en el aire caliente de la <a href=\"https:\/\/www.xn--peaflamencatorresmacarena-9nc.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena<\/a> los dibujos que atestiguaron su proeza <strong>y el dec\u00e1logo de los misterios de la gitaner\u00eda del baile de verd\u00e1.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ficha art\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p>Recital de baile de Concha Vargas<br \/>\nPe\u00f1a Flamenca Torres Macarena, Sevilla<br \/>\n24 de octubre de 2025<br \/>\nBaile: Concha Vargas<br \/>\nCante: Moi de Mor\u00f3n y El Pechuguita<br \/>\nGuitarra: Curro Vargas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"Concha Vargas - Pe\u00f1a Torres Macarena\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jKvenGAPRH0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La lebrijana Concha Vargas rubric\u00f3 en el aire caliente de la Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena de Sevilla el dec\u00e1logo de los misterios del baile de verd\u00e1. La acompa\u00f1aron la guitarra gitana de su hijo Curro Vargas y las gargantas de El Pechuguita y Moi de Mor\u00f3n, en estado de gracia.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":63,"featured_media":3655,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"248"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[46,38],"tags":[48,2627,3235,3236,70],"class_list":["post-3654","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-en-portada","tag-bailaora-flamenca","tag-concha-vargas","tag-el-pechuguita","tag-moi-de-moron","tag-pena-flamenca-torres-macarena-de-sevilla","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3654\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}