{"id":3652,"date":"2025-10-25T23:15:10","date_gmt":"2025-10-25T21:15:10","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/la-sevilla-flamenca-de-eva-diaz-perez\/"},"modified":"2025-10-25T23:15:10","modified_gmt":"2025-10-25T21:15:10","slug":"la-sevilla-flamenca-de-eva-diaz-perez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/la-sevilla-flamenca-de-eva-diaz-perez\/","title":{"rendered":"La Sevilla flamenca de Eva D\u00edaz P\u00e9rez","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\"><em>A mi amigo Sergio Avecilla y a su chico<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy he visto llegar a la <strong>Esperanza de Triana<\/strong> a Sevilla, cruzando un puente de barcas imaginario, sobre un r\u00edo de cabezas mirando el azul pur\u00edsima de la ma\u00f1ana a trav\u00e9s de los encajes del palio que se bord\u00f3, con redes marineras de oro, en el <strong>Taller de Caro<\/strong>.<\/p>\n<p>La Virgen ha ido flamenqueando por la frontera que divide lo real de lo imaginado, la verdad de lo so\u00f1ado. La he visto y sentido con un libro bajo el brazo, con el <strong><em>Sevilla. Biograf\u00eda de la ciudad dorada<\/em><\/strong>, de <strong>Eva D\u00edaz P\u00e9rez<\/strong>. Un libro que recoge en sus casi quinientas p\u00e1ginas la esencia de esta ciudad que canta y exalta las dualidades de la vida: Triana y Sevilla, Jos\u00e9 y Juan, Sevilla y Betis, \u201cMacarena de Triana\u201d en la voz de <strong>Silvio<\/strong>, los tres pasitos y los palios de caj\u00f3n, el palillo y el tambor destemplado, las seguiriyas gitanas y un cante por sevillanas\u2026 <strong>Un libro que busca, casi n\u00e1, el alma de la ciudad. Y lo mejor de todo es que lo consigue.<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, me he ido tras los pasos del pasopalio, mirando y escuchando, sintiendo\u2026 y leyendo. Buscando esa esencia que me cuentan sus p\u00e1ginas. Partimos muy cerca de la calle Castilla y all\u00ed nos tuvimos que acordar de la fiesta flamenca que nos cont\u00f3 <strong>Est\u00e9banez Calder\u00f3n<\/strong> en sus <em>Escenas andaluzas<\/em>, con <strong>El Planeta<\/strong> y <strong>El Fillo<\/strong> mano a mano. As\u00ed, nos hemos arrimado a la <strong>C\u00e1rcel del P\u00f3pulo<\/strong>, con la marcha <em>Sole\u00e1 dame la mano<\/em>, que por los imaginarios barrotes del presidio a\u00fan asoman las manos de los galeotes pidi\u00e9ndole salud y libertad a la que todo lo puede.<\/p>\n<p>Hemos pasado junto al busto de <strong>Antonio Mairena<\/strong>, con la mano levantada al cielo de la voz flamenca del maestro, donde se encontraba el <strong>Caf\u00e9 sin Techo y la Never\u00eda<\/strong>, que <strong>Silverio Franconetti<\/strong> \u2013\u201crey de los cantadores\u201d\u2013 se tra\u00eda el <strong>Caf\u00e9 del Burrero<\/strong> a la orilla del r\u00edo, buscando la mare\u00edta de Sanl\u00facar, los meses de verano. Aqu\u00ed fue donde <strong>Lorenzo<\/strong> le meti\u00f3 dos palmos de acero en las entra\u00f1as al <strong>Canario<\/strong>, por cosas de amores con su hija, <strong>La Rubia Colomer<\/strong>.<\/p>\n<p>La m\u00fasica no ha parado ni un momento. En el entre tanto, los ramos de cera se iban gastando al comp\u00e1s del pasito a pasito. Y nos hemos acordado de <strong>El Pali<\/strong> en la puerta del <strong>Baratillo<\/strong>, junto a su Morena, que <strong>Caridad<\/strong> la llaman en la ciudad. Que all\u00ed fue donde le cant\u00f3 a la Piedad su primera saeta cuando era un ni\u00f1o, aupado sobre una silla de enea.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9, Paco, c\u00f3mo te sali\u00f3 aquella saeta?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQue c\u00f3mo me sali\u00f3? Lo que yo no s\u00e9 es c\u00f3mo no se baj\u00f3 el Cristo y me peg\u00f3 dos bofet\u00e1s all\u00ed en medio\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abHa sido una ma\u00f1ana de recuerdos y memorias, buscando a la Esperanza desde el flamenco perdido que D\u00edaz P\u00e9rez recoge en su flamante libro, el que nos hubiera gustado escribir a todos\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/10\/eva-diaz-perez-portada-libro-sevilla-biografia-ciudad-sonada.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-83574\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/10\/eva-diaz-perez-portada-libro-sevilla-biografia-ciudad-sonada.jpg\" alt=\"\" width=\"552\" height=\"819\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos hecho una parada en la \u201cimperial calle Adriano\u201d (<strong>Antonio Burgos<\/strong> dixit) para tomarnos una copita de aguardiente de Cazalla, y quitarnos la carraspera de la garganta, por si se tercia hacer un cante por sole\u00e1 a la Virgen morena de los gitanos del arrabal, que nos han susurrado al o\u00eddo los esp\u00edritus de los cantaores viejos, que por all\u00ed andaban <strong>Juraco, Lorente, Perea<\/strong> y <strong>Sartorio<\/strong>.<\/p>\n<p>La <strong>Plaza de la Campana<\/strong>, donde estaba el <strong>Sal\u00f3n de Recreo<\/strong>, la hemos dejado a nuestra siniestra. Igual que al <strong>Kursaal<\/strong> de la calle Vel\u00e1zquez, donde derrochaba flamencuras egipcias <strong>La Macarrona<\/strong>. Y el bronce \u201cde cintura para arriba\u201d de <strong>Pastora Imperio<\/strong>, que sigue bailando y recordando el misterio de <strong>Rafael G\u00f3mez Ortega, El Gallo<\/strong>. Y el humo del tabaco del <strong>Caf\u00e9 de los Lombardos<\/strong> de la calle Tetu\u00e1n.<\/p>\n<p>Ha sido una ma\u00f1ana flamenca con las palabras de Eva D\u00edaz, que siguen buscando esa esencia, ese porqu\u00e9 de esta ciudad bendita. Por all\u00ed andaban los recuerdos de los descoloridos tablaos flamencos. <strong>Manuel Torre<\/strong>, con un pu\u00f1ado de poetas a su lado, para ver si le ven\u00eda la inspiraci\u00f3n y le cantaba una saeta a la de Triana, para que le sacaran pa\u00f1uelos de lunares al viento tras hacerse el \u201csilencio, pueblo cristiano\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos llegado. La Virgen ha entrado bajo un repique imposible de campanas en la torre que llaman <strong>Giralda<\/strong>, mientras nosotros nos hemos tomado un mosto en lo que fue <strong>Taberna del Ti\u00f1oso<\/strong>, frente a la Catedral.<\/p>\n<p>Ha sido una ma\u00f1ana de recuerdos y memorias, buscando a la Esperanza desde el flamenco perdido que D\u00edaz P\u00e9rez recoge en su flamante libro, el que nos hubiera gustado escribir a todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy la Esperanza de Triana ha ido flamenqueando por la frontera que divide lo real de lo imaginado, la verdad de lo so\u00f1ado. La he visto y sentido con un libro bajo el brazo, con el &#8216;Sevilla. 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