{"id":345,"date":"2024-01-01T12:25:57","date_gmt":"2024-01-01T11:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/2024\/01\/01\/colita-la-mirada-que-capturo-el-duende\/"},"modified":"2024-01-01T12:25:57","modified_gmt":"2024-01-01T11:25:57","slug":"colita-la-mirada-que-capturo-el-duende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/colita-la-mirada-que-capturo-el-duende\/","title":{"rendered":"Colita, la mirada que captur\u00f3 el duende","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Ya hab\u00eda pasado los 80 a\u00f1os cuando vino por \u00faltima vez a Sevilla. Menuda, con su cabello corto y nevado, haciendo gala de su proverbial naturalidad y de su paciencia y amabilidad para con los compa\u00f1eros de la prensa. A <strong>Chema Blanco<\/strong>, al que tantos chaparrones le cayeron en la Bienal 2022, le debemos esa visita de una leyenda de la fotograf\u00eda espa\u00f1ola, la irrepetible <strong>Colita<\/strong>, que falleci\u00f3 anoche, poco antes de las campanadas de Nochevieja. Pero su trabajo es inmortal, como los propios genios a los que retrat\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Isabel Steva Hern\u00e1ndez<\/strong>, como rezaba su carnet de identidad, hab\u00eda echado los dientes como fot\u00f3grafa al lado de profesionales tan deslumbrantes como <strong>Oriol Maspons, Xavier Miserachs<\/strong> o <strong>Ram\u00f3n Masats<\/strong>. Era la benjamina, pero tambi\u00e9n una colega m\u00e1s. Cuando en 1962 la llam\u00f3 <strong>Rovira Beleta<\/strong> para trabajar en el filme <em>Los Tarantos<\/em>, no pod\u00eda imaginar que entraba en un mundo que cambiar\u00eda su vida para siempre. Trab\u00f3 amistad con <strong>Carmen Amaya<\/strong>, y como ella misma dec\u00eda, esa fue la llave que le abri\u00f3 todas las puertas del flamenco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luego llegar\u00edan los a\u00f1os de la Gauche divine, la amistad con las estrellas de la nova can\u00e7\u00f3 e infinidad de proyectos, pero el flamenco hab\u00eda llegado para quedarse. Tanto en el escenario como en la intimidad, acompa\u00f1\u00f3 a innumerables artistas y capt\u00f3 atributos de todos ellos que no se perciben en la superficie. La mirada lancinante de la propia Amaya. <strong>La Singla<\/strong> jugando con su c\u00e1mara en la playa del Somorrostro. <strong>Antonio Gades<\/strong> y <strong>Vicente Escudero<\/strong> ensayando figuras en Las Ramblas de Barcelona, y con <strong>Alberti<\/strong> en Roma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y m\u00e1s, mucho m\u00e1s: <strong>Aurelio Sell\u00e9s<\/strong> con su capa. <strong>La Chunga<\/strong> en su camerino. <strong>T\u00edo Borrico, Fernanda y Bernarda, La Piri\u00f1aca<\/strong>. <strong>Mairena<\/strong> con <strong>Chocolate<\/strong> y <strong>Pepe Pinto<\/strong> en la Taberna del Pinto, en la imagen que version\u00f3 la \u00faltima Bienal. Mairena bajo el r\u00f3tulo de azulejos de la calle Pureza. <strong>Caracol<\/strong>. <strong>Santiago Donday<\/strong> en su fragua. <strong>Peret<\/strong> ba\u00f1ado por la luz de la Ciudad Condal que se derrama por los ventanales de un caf\u00e9. <strong>Paco de Luc\u00eda<\/strong> con un cigarrillo entre los dientes. <strong>Manolo Sanl\u00facar<\/strong> ensayando. <strong>Lola Flores<\/strong> viendo en la tele a <strong>Adolfo Su\u00e1rez<\/strong>. <strong>Camar\u00f3n<\/strong> en escena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abColita fue una enamorada, s\u00ed, del flamenco y de Andaluc\u00eda, sobre la que proyect\u00f3 una mirada a la vez tierna y profundamente humana. Cuando bajaba al sur nunca pensaba en que viajara a otra galaxia, como ahora algunos pretenden, sino a otra habitaci\u00f3n de su casa. La manipulaci\u00f3n pol\u00edtica que pretend\u00eda alejar Catalu\u00f1a y Andaluc\u00eda le parec\u00eda, simple y llanamente, \u201casquerosa\u201d\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conoci\u00f3 las bambalinas y las fiestas privadas. Me asegur\u00f3 que nunca se sinti\u00f3 discriminada en ninguno de esos lugares, ni como mujer, ni como paya ni como burguesa. Y que la mala fama de tales ambientes era una recreaci\u00f3n rom\u00e1ntica, pues nunca consider\u00f3 preceptivo ni consumir demasiado alcohol ni ser una campeona del trasnoche, aunque admit\u00eda muchas horas de vuelo en Bocaccio y otros locales de su Barcelona natal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Su afici\u00f3n se prolong\u00f3 durante d\u00e9cadas, aunque se metiera en proyectos variopintos. Vio morir a toda una generaci\u00f3n y surgir una nueva: <strong>Mayte Mart\u00edn, Duquende, Ca\u00f1izares<\/strong>, un <strong>Poveda<\/strong> casi ni\u00f1o, <strong>Mora\u00edto<\/strong>\u2026 Estaba convencida de que el duende, aunque nadie sepa explicarlo, se puede fotografiar: \u201cS\u00ed. Ese momento m\u00e1gico cada cual lo siente de una manera diferente, pero sabes que est\u00e1 pasando algo importante, y eso se transmite en una fotograf\u00eda. La alegr\u00eda\u2026 s\u00ed, s\u00ed, se puede transmitir\u201d, aseguraba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue una enamorada, s\u00ed, del flamenco y de Andaluc\u00eda, sobre la que proyect\u00f3 una mirada a la vez tierna y profundamente humana, que siempre nos interpela y nos emociona. Cuando bajaba al sur nunca pensaba en que viajara a otra galaxia, como ahora algunos pretenden, sino a otra habitaci\u00f3n de su casa. La manipulaci\u00f3n pol\u00edtica que pretend\u00eda alejar Catalu\u00f1a y Andaluc\u00eda le parec\u00eda, simple y llanamente, \u201casquerosa\u201d. \u201cDe repente, han llegado al poder una serie de personas fan\u00e1ticas y mediocres, que es lo peor que nos puede pasar en la vida, y han convertido a Catalu\u00f1a en una cosa que no es. Y no s\u00e9 cu\u00e1ndo volveremos a recobrar la cordura, de verdad. Ojal\u00e1 sea pronto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cordura tal vez no se ha reestablecido plenamente, puede que Catalu\u00f1a tarde en volver a ser lo que es. Pero las palabras y las im\u00e1genes de Colita hablan de un esp\u00edritu que es tambi\u00e9n genuinamente flamenco. \u201cCuanto m\u00e1s seamos, m\u00e1s reiremos\u201d, sol\u00eda decir. Hoy somos muchos los que lloramos su muerte, pero solo hoy. Su memoria y su genio van a seguir siendo una invitaci\u00f3n para la emoci\u00f3n y la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Imagen superior: Inauguraci\u00f3n de la exposici\u00f3n &#8216;Archivo Colita&#8217; en el Edificio Turina. Bienal de Sevilla, sep 2022. Foto: Claudia Ruiz Caro.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La fot\u00f3grafa catalana Isabel Steva Hern\u00e1ndez &#8216;Colita&#8217; falleci\u00f3 antes de las campanas de Nochevieja, pero su trabajo es inmortal como los genios a los que retrat\u00f3. 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