{"id":3220,"date":"2025-08-01T19:02:23","date_gmt":"2025-08-01T17:02:23","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/lecciones-de-la-macarena\/"},"modified":"2025-08-01T19:02:23","modified_gmt":"2025-08-01T17:02:23","slug":"lecciones-de-la-macarena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/lecciones-de-la-macarena\/","title":{"rendered":"Lecciones de la Macarena","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Mi condici\u00f3n de laico no me ha impedido seguir con inter\u00e9s la reciente \u2013y muy encendida\u2013 pol\u00e9mica en torno a la restauraci\u00f3n de <strong>La Macarena<\/strong>. Para quienes hayan vivido en otro planeta durante el \u00faltimo mes, les resumir\u00e9 que esta popular virgen sevillana fue sometida a una intervenci\u00f3n, despu\u00e9s de la cual muchos feligreses pusieron el grito en el cielo por entender que la talla hab\u00eda perdido su expresividad hasta volverse irreconocible.<\/p>\n<p>Entre estos devotos exigiendo la restituci\u00f3n de la imagen a su estado original y quienes ven en el asunto un caso de histeria fundamentalista, propia de fan\u00e1ticos ociosos, las redes han ardido dejando escapar, tal vez, una buena ocasi\u00f3n para plantear un debate sosegado sobre qu\u00e9 significa conservar y c\u00f3mo debemos hacerlo. Los defensores de mantener a la Macarena como siempre (y que, seg\u00fan las \u00faltimas noticias, han logrado finalmente su objetivo) estaban sin duda en su derecho de reclamar una restauraci\u00f3n fiel, a la altura de la importancia de la obra. <strong>Ojal\u00e1 nos encendi\u00e9ramos todos as\u00ed ante los frecuentes atropellos sobre nuestra cultura y nuestro patrimonio material e inmaterial.<\/strong><\/p>\n<p>Deber\u00edamos pensar, sin embargo, hasta qu\u00e9 punto las obras \u201cde toda la vida\u201d son tales, o han sido un producto de intervenciones y modificaciones m\u00e1s o menos felices, que el paso del tiempo se encarga de homologar y sancionar favorablemente. Sin salir de Sevilla, a nadie se le ocurrir\u00eda restituir <strong>la Giralda<\/strong> a su aspecto primitivo, el del alminar de la antigua mezquita del siglo XII, como nadie osar\u00eda devolver <strong>la catedral de Siracusa<\/strong> a su condici\u00f3n de templo griego, ni siquiera eliminar la recent\u00edsima pir\u00e1mide de cristal de <strong>Ieoh Ming Pei<\/strong> del parisino <strong>Museo del Louvre<\/strong>.<\/p>\n<p>Estos casos no se limitan a la arquitectura: son muchas las pinturas de los museos que poseen un aspecto no precisamente ajustado al color, luz y forma originales, por no hablar de aquellas cuyas figuras, en su d\u00eda, a\u00f1adieron alas angelicales y aureolas doradas con el objeto de cristianizarlas. No hace falta echar mano del socorrido <strong>Ecce Homo de Borja<\/strong> para saber que la Historia del Arte est\u00e1 llena de modificaciones osadas que, en ocasiones y por sorprendente que parezca, acaban resultando preferibles para las masas.<\/p>\n<p>En el fondo de la angustia y la indignaci\u00f3n de los macarenos est\u00e1 la tranquilidad de lo inmutable o, lo que es lo mismo, el terror a los cambios. <strong>Que las cosas sigan siendo como las conoc\u00edamos nos apacigua con el b\u00e1lsamo de la familiaridad y la certeza, mientras que las transformaciones nos abocan al terreno de lo inc\u00f3gnito<\/strong>, de lo incomprensible o, peor a\u00fan, de lo imprevisible. Sin embargo, negar esos cambios no supone solo negar el curso natural de la vida, sino cerrar la puerta a la entrada de cosas mejores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abTambi\u00e9n en el flamenco sabemos algo de esa tensi\u00f3n entre la necesidad de preservar y los beneficios de la evoluci\u00f3n. (&#8230;) Los que rescataron, grabadora en mano, los cantes y letras que estaban a punto de perderse hace tan solo cuatro o cinco d\u00e9cadas son tan merecedores de elogio como quienes vulneraron las reglas establecidas y se adentraron en zonas desconocidas\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escritora alemana <strong>Judith Schalansky<\/strong> recordaba que, mientras trabajaba en su libro <em>Inventario de algunas cosas perdidas<\/em>, una sonda espacial hab\u00eda ardido poco despu\u00e9s de entrar en la atm\u00f3sfera de Saturno; un m\u00f3dulo espacial se hab\u00eda estrellado en Marte; los templos de Bel y de Baalshamin, de 2.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad, hab\u00edan sido volados con explosivos; la ciudad iraqu\u00ed de Mosul asisti\u00f3 a la destrucci\u00f3n tanto de la gran mezquita de al Nuri como de la mezquita del profeta Jon\u00e1s y, en Siria, el monasterio paleocristiano de San Eli\u00e1n qued\u00f3 reducido a escombros y cenizas; un terremoto derrumb\u00f3 por segunda vez la torre de Dharahara en Katmand\u00fa; y un tercio de la Gran Muralla china fue v\u00edctima del vandalismo y de la erosi\u00f3n; en Guatemala, la laguna de Atescatempa se sec\u00f3; en Malta, la formaci\u00f3n rocosa conocida como la Ventana Azul se hundi\u00f3 en el mar; y la rata cola de mosaico y el rinoceronte blanco se extinguieron definitivamente\u2026<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n apareci\u00f3 un disco perdido de <strong>John Coltrane<\/strong>, un estudiante en pr\u00e1cticas de 19 a\u00f1os hab\u00eda hallado cientos de dibujos de Piranesi en el Gabinete de Grabados de la Galer\u00eda Nacional de Arte de Karlsruhe; se identific\u00f3 el alfabeto m\u00e1s antiguo del mundo, tallado sobre una losa de piedra hace tres mil ochocientos a\u00f1os; se recuperaron los archivos de imagen con las fotograf\u00edas tomadas por los orbitadores lunares en 1966-1967; se descubrieron fragmentos de dos poemas de <strong>Safo<\/strong> desconocidos; los ornit\u00f3logos avistaron en Brasil varios ejemplares de columbina ojiazul, un ave que se cre\u00eda extinguida desde d\u00e9cadas atr\u00e1s; y los bi\u00f3logos describieron una nueva especie de avispa, entre otros acontecimientos\u2026<\/p>\n<p>En vista de estas noticias, llegamos a la conclusi\u00f3n de que nuestro mundo, con sus desastres naturales y con los provocados por la mano del hombre, con sus debacles y sus milagros, es <strong>cualquier cosa menos algo est\u00e1tico<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo encajar unas cosas y otras? \u00bfC\u00f3mo conciliar el hecho de que se destruyan ante la indiferencia general piezas arqueol\u00f3gicas de miles de a\u00f1os con los r\u00edos de tinta que han hecho correr los mil\u00edmetros de pesta\u00f1as arriba o abajo de la Macarena?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el flamenco sabemos algo de esa tensi\u00f3n entre la necesidad de preservar y los beneficios de la evoluci\u00f3n. El prestigio de lo antiguo ignora que las obras can\u00f3nicas son a menudo traiciones de algo precedente, y que <strong>el arte, por definici\u00f3n, solo est\u00e1 vivo si se mueve en ambas direcciones, como el bifronte Jano: mirando hacia atr\u00e1s para nutrirse<\/strong>, y mirando hacia delante para no morir. Los que rescataron, grabadora en mano, los cantes y letras que estaban a punto de perderse hace tan solo cuatro o cinco d\u00e9cadas son tan merecedores de elogio como quienes vulneraron las reglas establecidas y se adentraron en zonas desconocidas.<\/p>\n<p>Huyamos de las simplificaciones, no cedamos tan f\u00e1cilmente a los impulsos viscerales. Atendamos a las intenciones, a los procesos y al resultado. No es lo mismo dejar la <strong>Acr\u00f3polis de Atenas<\/strong> como est\u00e1, que pintarla de colores para restituir el aspecto que ten\u00eda en tiempos de los griegos, o hacerlo para rendir homenaje al maestro del pop <strong>Andy Warhol<\/strong>. O permitir su demolici\u00f3n para alimentar nuestro esp\u00edritu rom\u00e1ntico en la contemplaci\u00f3n de las ruinas.<\/p>\n<p><strong>Mu\u00f1oz Molina<\/strong> recordaba que, en los a\u00f1os 60, <strong>Francisco Moreno Galv\u00e1n<\/strong>, el mentor de <strong>Jos\u00e9 Menese<\/strong>, quer\u00eda fundar una revista llamada <em>Los conservadores<\/em>. Defend\u00eda a los verdaderos conservadores, aquellos que \u201cquer\u00edan conservar el aire limpio y la tierra no contaminada, las ciudades habitables, las mejores tradiciones del arte y la cultura popular\u201d, frente a esos conservadores que en el fondo solo estaban preocupados en conservar sus privilegios, y que merecen m\u00e1s bien ser llamados reaccionarios. Quiz\u00e1 deber\u00edamos acompa\u00f1ar al maestro Moreno Galv\u00e1n, <strong>despojar a la palabra <em>conservador<\/em> de sus connotaciones peyorativas<\/strong>, reconocer su costado \u00e9tico y sobre todo preguntar a los que as\u00ed se proclaman: \u201cPero usted, \u00bfqu\u00e9 quiere conservar exactamente?\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>La pol\u00e9mica restauraci\u00f3n de la virgen sevillana nos invita a reflexionar sobre nuestro miedo a los cambios y sobre qu\u00e9 vale la pena o no conservar.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":13,"featured_media":3221,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"top","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"no-crop","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"La pol\u00e9mica restauraci\u00f3n de la virgen sevillana nos invita a reflexionar sobre nuestro miedo a los cambios y sobre qu\u00e9 vale la pena o no conservar."},"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,73],"tags":[2927,2928,2543],"class_list":["post-3220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-opinion","tag-cambios-en-el-flamenco","tag-restauracion","tag-virgen-macarena","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3220\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3221"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}