{"id":306,"date":"2024-01-20T12:15:21","date_gmt":"2024-01-20T11:15:21","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/2024\/01\/20\/lole-montoya-flamenco-con-mayusculas-en-una-sala-de-rock\/"},"modified":"2024-01-20T12:15:21","modified_gmt":"2024-01-20T11:15:21","slug":"lole-montoya-flamenco-con-mayusculas-en-una-sala-de-rock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/lole-montoya-flamenco-con-mayusculas-en-una-sala-de-rock\/","title":{"rendered":"Lole Montoya: flamenco con may\u00fasculas en una sala de rock","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Es julio de 1975, en Canet del Mar, a unos pocos kil\u00f3metros de Barcelona. All\u00ed se celebra la primera edici\u00f3n del Woodstock catal\u00e1n, el <strong>Festival Canet Rock<\/strong>, ante casi 30.000 aficionados que acamparon en las inmediaciones. Toda la contracultura catalana fusionada con el hippismo de la \u00e9poca. Y all\u00ed, en ese entorno, se presentan <strong>Lole y Manuel<\/strong>, con su juventud y sus canciones bajo el brazo y much\u00edsimo miedo a recibir el rechazo de un p\u00fablico en absoluto acostumbrado a escuchar flamenco. Tal vez por ello les pusieron los \u00faltimos de la noche. Puedo imaginar la extra\u00f1eza del p\u00fablico cuando en ese escenario por el que acababan de pasar <strong>Pau Riba<\/strong>, <strong>Companyia El\u00e8ctrica Dharma<\/strong> o <strong>Iceberg<\/strong> plantan dos sillas de madera, que podr\u00edan haber sido de enea aunque no lo eran, y aparecen ambos artistas, Lole con un mant\u00f3n para mitigar el fr\u00edo de la noche y Manuel con su guitarra y extrema sensibilidad. Entonces, empiezan a sonar los primeros versos de <em>Todo es de color<\/em> (\u201cDe lo que pasa en el mundo, por Dios que no entiendo nada\/ el cardo siempre gritando y la flor siempre callada\u201d) y, como ocurriera unos a\u00f1os antes con <strong>Leonard Cohen<\/strong> en su m\u00edtico concierto de la Isla de Wight, se empieza a hacer el silencio entre los asistentes que terminan rendidos frente a un enemigo que no esperaban. Ah\u00ed, en ese momento, en esa noche, se empezaba a fraguar la leyenda del <em>Nuevo D\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"jeg_video_container jeg_video_content\"><iframe title=\"LOLE  Y  MANUEL &quot;Canet Rock 1975&quot; &quot;El r\u00edo de mi Sevilla&quot; (Letra-M\u00fasica: Manuel Molina)\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/v3k9-GuyqkM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De aquel momento han pasado ya casi 50 a\u00f1os y Manuel ya no est\u00e1, pero mucha de esa esencia sigue a\u00fan vigente y se apareci\u00f3 en el concierto del jueves, que inauguraba el primer ciclo de flamenco en la <a href=\"https:\/\/lasalax.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sala X<\/a>. Un ciclo que devuelve esta cultura a un p\u00fablico y un universo que llevaba muchos a\u00f1os pareciendo ajeno a \u00e9l. Con las entradas agotadas desde d\u00edas antes, sent\u00edamos una gran curiosidad por saber qu\u00e9 p\u00fablico nos \u00edbamos a encontrar en una de las salas referentes del pop rock en Sevilla. Y nada m\u00e1s entrar comprendimos que nosotros, que cuando se public\u00f3 <em>Nuevo D\u00eda<\/em> tendr\u00edamos 4 a\u00f1os, podr\u00edamos doblar en edad al 80 por ciento de los presentes. El primer \u00e9xito lleg\u00f3 antes de comenzar siquiera el recital con la certificaci\u00f3n de que existe un relevo y que el flamenco sigue siendo universal y no el nicho que a veces nos hacen creer que es. Solo hay que hacer cierto esfuerzo para no anquilosarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo y m\u00e1s importante triunfo es, siempre, el de tener a <strong>Lole Montoya<\/strong> en el escenario. Sentir c\u00f3mo sigue siendo esa mujer que hipnotiza y enamora con su voz y su forma de ser. Es evidente que ya no es la joven de su disco de debut, que su timbre ha cambiado con los a\u00f1os, y que <strong>Jos\u00e9 del Valle<\/strong> no es ni pretende ser <strong>Manuel Molina<\/strong>, pero su presencia sigue teniendo la magia que la ha hecho \u00fanica desde siempre. Y, adem\u00e1s, <strong>comprende que su repertorio con Manuel es historia de la m\u00fasica y se entrega a \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n comienza con una Lole dubitativa, como en Canet, y con el mismo tema que all\u00ed, el himno <em>Todo es de color<\/em>. Arranca con timidez, voz baja y una cara que parece reflejar cierto temor, quiz\u00e1s de un p\u00fablico y un tipo de local tan ajeno habitualmente a sus recitales. La Sala X llena es una olla a presi\u00f3n, hace calor, \u00abmucha cal\u00f3\u00bb, como nos recalcar\u00eda a lo largo del repertorio pidiendo auxilio en forma de ventilador, pero a la velocidad justa para no perjudicar su hilo de voz. El p\u00fablico recibe este primer tema de forma muy calurosa con aplausos y voces de \u00e1nimo, creando ya desde el principio una especial comuni\u00f3n entre artista y p\u00fablico. Siguen con otra canci\u00f3n inmortal, <em>Dime<\/em>, con voz firme y guitarra \u00abbajita\u00bb acompa\u00f1ando suavemente y, en ese mismo \u00abson\u00bb, contin\u00faan con <em>Un cuento para mi ni\u00f1o<\/em>, con el regusto \u00fanico en la poes\u00eda de las letras del bohemio <strong>Juan Manuel Flores<\/strong> (\u00abSobre un clavel se pos\u00f3 una mariposa blanca\/ y el clavel se molest\u00f3\/ blanca la mariposa y rojo el clavel\/ rojo como los labios de quien yo s\u00e9). M\u00e1s aplausos, silbidos y v\u00edtores (\u00ab\u00a1guapa!\u00bb, \u00ab\u00a1se\u00f1ora!\u00bb). Este p\u00fablico tambi\u00e9n conoce las letras, ya sea como en nuestro caso, o\u00eddas en casa, en las radios, bares, o fiestas o, como en las generaciones actuales, en las distintas plataformas de streaming. Porque da igual el formato si transmite sentimientos comunes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEste concierto y este ciclo es la clara demostraci\u00f3n de que se puede hablar de flamenco partiendo de lo ortodoxo y sin necesidad de recurrir al manido concepto de la fusi\u00f3n. Porque lo que se disfrut\u00f3 el jueves fue solo eso, un recital de flamenco, con todas sus palabras, en una sala de conciertos de rock y electr\u00f3nica\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando viajaron a C\u00e1diz por alegr\u00edas muchos se animaron a acompa\u00f1ar a Lole con sus palmas. Ella con la voz un poco rozada pero con toda su esencia, ese inconfundible \u00abquej\u00edo\u00bb marca de la casa que a tantas generaciones nos lleva enamorando. Ella lleva las palmas y Jos\u00e9 no puede negar sus or\u00edgenes en el balanceo con que la lleva&#8230; Tras ellas suena el arpegiado de guitarra para salir al <em>Balc\u00f3n<\/em>, de su disco de 1984 (Casta) que languidece con la s\u00faplica de Lole para que bajen el ventilador que antes pidi\u00f3 que le encendieran: \u00abPonlo, pero no as\u00ed, que es mucho viento&#8230;\u00bb. Estamos entre amigos, no se parece esto mucho a un tablao en las formas pero quiz\u00e1s s\u00ed en el fondo, el ambiente y el sentimiento de confianza entre los que all\u00ed estamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya en la recta final, Lole templa la voz para entrar en los <em>Tangos canasteros<\/em>, tangos de Triana, con esa cadencia tan negra con la que solo en Triana quedaron impregnados y, tras ellos, nos lleva al norte de \u00c1frica materno con las letras en \u00e1rabe a las que nos unimos como si las entendi\u00e9semos de manera nativa. Y, ya que estamos animados al ritmo de los tangos, seguimos con las famosas y recordadas buler\u00edas del <em>Romero verde<\/em>, cargadas de ol\u00e9s espont\u00e1neos entre un p\u00fablico que poco a poco se fue soltando, igual que ellos. Finalmente, la guitarra comienza con lo que parece la <em>Gnossienne: No 1.<\/em> de <strong>Erik Satie<\/strong> para encarar <em>Al Mutamid<\/em> en un ensamble que les queda m\u00e1s que sugerente. Lole y esos quiebros de voz que siempre estremecer\u00e1n a pesar de los a\u00f1os, mientras la guitarra sigue con sus engarces de Gnossienne entre estrofa y estrofa y, en un suspiro y un hilo de voz, se ha ido la velada sin darnos cuenta, a excepci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de ba\u00f1os \u00e1rabes con sauna a m\u00e1xima temperatura. Pero la gente no les permiti\u00f3 retirarse y toc\u00f3 echar el resto, como mandan los c\u00e1nones, con unas letrillas por buler\u00edas dedicadas a <em>La Negra<\/em>, su madre, que, ya s\u00ed, sirvieron para cerrar la noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez se hab\u00edan marchado definitivamente, confirmamos esa sensaci\u00f3n previa de que nos tocaba vivir algo significativo, especialmente en lo simb\u00f3lico que supone este inicio de ciclo y con un p\u00fablico que perfectamente podr\u00eda haber seguido la noche en cualquiera de las sesiones habituales de la programaci\u00f3n de la sala. En parte es solo consecuencia de algo que ya adelantamos hace un a\u00f1o con nuestro art\u00edculo sobre <a href=\"https:\/\/www.expoflamenco.com\/archivo\/firmas\/flamenco-disruptivo-resumen-jondo-2022-el-ano-en-el-que-el-flamenco-se-rompio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el flamenco m\u00e1s disruptivo de 2022<\/a> y que podr\u00eda haber tenido continuaci\u00f3n en 2023. Algo se est\u00e1 moviendo otra vez en el panorama musical de este pa\u00eds y lo que empez\u00f3 como un inocente \u00abroneo\u00bb empieza a dar sus frutos por encima de la ya presente cuota de mestizaje con lo popular. Este concierto y este ciclo es la clara demostraci\u00f3n de que se puede hablar de flamenco, creemos que con may\u00fasculas, partiendo de lo ortodoxo y sin necesidad de recurrir obligatoriamente al manido concepto de la fusi\u00f3n. Porque lo que se disfrut\u00f3 el jueves fue solo eso, un recital de flamenco, con todas sus palabras, en una sala de conciertos de rock y electr\u00f3nica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Texto: <strong>Manolo Dom\u00ednguez y Fede Calder\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Lole Montoya y Jos\u00e9 del Valle inauguraron el primer ciclo de flamenco en la Sala X (Sevilla). 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