{"id":2673,"date":"2025-03-05T19:13:53","date_gmt":"2025-03-05T18:13:53","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/la-partitura-flamenca-de-la-cuaresma\/"},"modified":"2025-03-05T19:13:53","modified_gmt":"2025-03-05T18:13:53","slug":"la-partitura-flamenca-de-la-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/la-partitura-flamenca-de-la-cuaresma\/","title":{"rendered":"La partitura flamenca de la Cuaresma","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>El <strong>Mi\u00e9rcoles de Ceniza<\/strong>, 5 de marzo, es el d\u00eda en que el calendario de 2025 marca el inicio de la <strong>Cuaresma<\/strong>, el comienzo de las celebraciones lit\u00fargicas dentro de la comunidad cat\u00f3lica. Es, por tanto, la temporada en que los flamencos nos preparamos para conmemorar la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas mediante la oraci\u00f3n cantada.<\/p>\n<p>La fecha se determina en funci\u00f3n del ciclo lunar. Se fija contando hacia atr\u00e1s 46 d\u00edas desde el Domingo de Resurrecci\u00f3n o Pascua, excluyendo los domingos. Y es el tiempo en que <strong>los saeteros ya tienen engrasadas sus gargantas para la reflexi\u00f3n, la penitencia y la conversi\u00f3n a trav\u00e9s de un cante<\/strong>, la saeta, que, aunque profesionalizado, no deja de ser una llamada a la transformaci\u00f3n interior y a la preparaci\u00f3n espiritual para la Pascua. A fin de cuentas, es el modo en que nuestros cantaores reconocen su fragilidad y buscan la gracia de Dios en su camino de la fe.<\/p>\n<p>Pero hasta alcanzar el Domingo de Pascua, cuando, de acuerdo a los evangelios can\u00f3nicos, conmemoramos la resurrecci\u00f3n de Jesucristo al tercer d\u00eda despu\u00e9s de haber sido crucificado, los flamencos despiertan la atenci\u00f3n de aquellos amantes del g\u00e9nero que encuentran <strong>en el saetero al portavoz del llanto de un pueblo que ans\u00eda rememorar el Drama Sacro<\/strong> en toda su trascendencia popular.<\/p>\n<p>Andaluc\u00eda, por generalizar, vuelve, pues, a la verdad cruda y directa de la saeta, aquella que alarga los brazos de su queja por entre la muchedumbre. Y lo hace con las <strong>Escuelas de Saetas<\/strong> que proliferan en localidades como <strong>Sevilla<\/strong>, <strong>M\u00e1laga<\/strong>, <strong>El Puerto de Santa Mar\u00eda<\/strong>, <strong>Carmona<\/strong> o <strong>Utrera<\/strong>, entre otras, pero tambi\u00e9n con el realce de las exaltaciones, actos que, ora organizados por las instituciones p\u00fablicas, ora por el tejido asociativo, se celebran en diversos contextos religiosos, culturales y emocionales, dado que las saetas no son impersonales ni opacas, pues gozan del inter\u00e9s de la afici\u00f3n y en no pocos momentos llegar\u00e1n a conmover al m\u00e1s exigente.<\/p>\n<p>El acto m\u00e1s cercano a quien firma se anuncia como <strong>Exaltaciones de Cuaresma<\/strong>, conciertos que organiza el \u00e1rea de Cultura y Juventud de la <strong>Diputaci\u00f3n Provincial de Sevilla<\/strong> y que, coordinados por <strong>Pedro Chicharro<\/strong>, este a\u00f1o se expanden a localidades como <strong>Constantina<\/strong> (9 de marzo), <strong>La Rinconada<\/strong> (d\u00eda 16), <strong>La Puebla de Cazalla<\/strong> (d\u00eda 23), <strong>Umbrete<\/strong> (d\u00eda 29) y <strong>Aznalc\u00e1zar<\/strong> (d\u00eda 30), donde, como acto religioso que es, todas se desarrollar\u00e1n en un templo a excepci\u00f3n del pueblo morisco, que acoger\u00e1 la exaltaci\u00f3n en la <strong>Bodega Antonio Fuentes<\/strong>.<\/p>\n<p>La terna de saeteros convenidos por la Administraci\u00f3n provincial sevillana representa a las localidades de Utrera, La Puebla de Cazalla y <strong>Lebrija<\/strong>, respectivamente, y son <strong>Ana Consolaci\u00f3n Garc\u00eda Segovia<\/strong>, <strong>Rubito Hijo<\/strong> y <strong>Fernanda Pe\u00f1a<\/strong>, saeteros que viven, obviamente, del caudal de los viejos y grandes maestros, pero que conforman una personalidad tendente a dotar de complejidad al estilo, al par de marcar distancia con los or\u00edgenes a fin de que parezcan nuevas y con invenci\u00f3n actualizada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abLas Exaltaciones de Cuaresma est\u00e1n organizadas por el \u00c1rea de Cultura y Juventud de la Diputaci\u00f3n Provincial de Sevilla y este a\u00f1o se expanden a localidades como Constantina (9 de marzo), La Rinconada (d\u00eda 16), La Puebla de Cazalla (d\u00eda 23), Umbrete (d\u00eda 29) y Aznalc\u00e1zar (d\u00eda 30). Todas se desarrollar\u00e1n en un templo a excepci\u00f3n del pueblo morisco, que acoger\u00e1 la exaltaci\u00f3n en la Bodega Antonio Fuentes\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por la confesi\u00f3n que hacen de los sentimientos, podemos decir que Ana Consolaci\u00f3n, Rubito y Fernanda son rom\u00e1nticos, y por la solidez estructural que expresan de la saeta y el orden de sus desarrollos, aparecen como cl\u00e1sicos, aunque cada uno a su manera.<\/p>\n<p>Esto confirma, de igual modo, el porqu\u00e9 en la saeta la aparente facilidad para la melod\u00eda perjudica la profundidad y la fuerza dram\u00e1tica de la idea musical, sin que por ello dejen de penetrar en la peculiaridad de este cante de temporada.<\/p>\n<p>La regla es v\u00e1lida e incontestable para la inmensa mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos. Porque si bien es cierto que nada muere tan pronto como un cante infecundo, la actitud que adoptamos ante la saeta es considerarla por su ilimitada permanencia en nuestro \u00e1nimo y por la perpetuidad hist\u00f3rica conseguida.<\/p>\n<p>Es la t\u00f3nica dominante en estos enaltecimientos sonoros cuaresmales. Obs\u00e9rvese si no la <strong>XII Exaltaci\u00f3n de la Saeta<\/strong>, organizada por los ayuntamientos de <strong>Mairena del Alcor<\/strong> (9 de marzo), Utrera (d\u00eda 13), <strong>\u00c9cija<\/strong> (d\u00eda 23) y <strong>V\u00e9lez-M\u00e1laga<\/strong> (d\u00eda 28) \u2013\u00e9sta con el concurso de la <strong>Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga<\/strong>\u2013, donde cada localidad aporta a sus propios saeteros, con la novedad este a\u00f1o de que \u00c9cija contribuir\u00e1, adem\u00e1s, con la creaci\u00f3n de una nueva marcha procesional, <em>Misericordias de Mar\u00eda<\/em>, del compositor <strong>Aurelio Gurrea Chal\u00e9<\/strong>.<\/p>\n<p>Nombres como los de <strong>Bonela Hijo<\/strong>, <strong>Manuel C\u00e1stulo<\/strong>, <strong>Virginia G\u00e1mez<\/strong> o <strong>Jos\u00e9 de Chaparro<\/strong> son, entre los muchos, ejemplos claro de voces que no s\u00f3lo conocen los c\u00f3digos de la tipolog\u00eda de la saeta, sino que su pr\u00e1ctica les enorgullece, de ah\u00ed que sean la espiritualidad del temperamento flamenco y el hondo sentir religioso quienes les piden la necesidad de echar el coraz\u00f3n huracanado por la boca para llevar, al terreno que le es propicio, el misterio \u00e9pico de los primeros a\u00f1os cristianos.<\/p>\n<p>As\u00ed es como los territorios flamencos, desde <strong>Madrid<\/strong> a las comunidades de <strong>Catalu\u00f1a<\/strong> y <strong>Extremadura<\/strong>, y principalmente en todos los rincones de <strong>Andaluc\u00eda<\/strong>, anuncian desde el inicio de la Cuaresma el verso preparatorio que da paso a la efervescencia del grito, ese que el cantaor clava de manera fulgurante en la sicolog\u00eda del gent\u00edo y que desemboca en unos tercios espeluznantes, <strong>composiciones por las que procesionan las virtudes po\u00e9ticas de nuestras advocaciones<\/strong> y plegarias an\u00f3nimas e inquietas que, por transparentar asombro y sugesti\u00f3n m\u00e1gica, tan cabalmente calan en la sangre de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Andaluc\u00eda vuelve a la verdad cruda y directa de la saeta, aquella que alarga los brazos de su queja por entre la muchedumbre. 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