{"id":2671,"date":"2025-03-06T11:09:14","date_gmt":"2025-03-06T10:09:14","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/los-indomables-de-marco-flores\/"},"modified":"2025-03-06T11:09:14","modified_gmt":"2025-03-06T10:09:14","slug":"los-indomables-de-marco-flores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/los-indomables-de-marco-flores\/","title":{"rendered":"Los indomables de Marco Flores","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Hay quienes bailan sobre un azulejo y les sobra espacio, y quienes son capaces de llenar con su danza todo un escenario. <strong>Marco Flores<\/strong>, asistido por tres cantaores y un guitarrista en su nuevo espect\u00e1culo, <strong><em>Tierra virgen<\/em><\/strong>, sabe que pertenece a los segundos. Hay que bailar mucho, s\u00ed, para llenar las tablas del <strong>Teatro Villamarta<\/strong> de gracia, de pellizco y de sentimiento.<\/p>\n<p>Al comienzo del montaje, Marco Flores y los suyos recrean con m\u00ednimos medios el imaginario campesino. Suena una canci\u00f3n de siega burgalesa, seguida de un popurr\u00ed de arrieras de Arcos, carceleras, cantes de la escarda y ese otro cante de Palacio que nos habla de <strong>Rodrigo Mart\u00ednez<\/strong>, el que silbaba a los \u00e1nsares pensando que eran vacas. Es suficiente para que estemos metidos en ese mundo de sonidos ancestrales y fuerzas tel\u00faricas. Y para levantar la primera ovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El bailaor emula a una yegua o un mulo, y pronto caen sobre \u00e9l las cuerdas que quieren domarlo. La sombra de <strong>Gades<\/strong> y <strong>Mario Maya<\/strong> planea fugazmente sobre el escenario, pero es solo un instante. El arcense quiere explorar un vasto territorio de la herencia musical de la que viene, de la que venimos todos, y se adentra en el cupl\u00e9 y el bolero. Una impetuosa <strong>Chelo Pantoja<\/strong> ataca <em>Pena, penita, pena<\/em> en la tierra de <strong>Lola Flores<\/strong>, que es tambi\u00e9n la suya, y el teatro vuelve a venirse abajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEl viaje entre lo festivo y lo lit\u00fargico concluye ah\u00ed, pero despu\u00e9s de haberlo acompa\u00f1ado de un derroche de comp\u00e1s y de arte que deja de nuevo bien alto el list\u00f3n de la irregular programaci\u00f3n de Jerez. Y pone de manifiesto que esta compa\u00f1\u00eda es sencilla y gozosamente indomable\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es el momento de amansarse un poco, y la guajira, hija del punto cubano, parece una buena opci\u00f3n. La inconfundible flauta del afilador anuncia la entrada en escena de un singular pavo real, que no es otro \u2013claro\u2013 que <strong>Marco Flores en su versi\u00f3n m\u00e1s desenfadada y juguetona<\/strong>, dispuesto a bordar ese palo \u201cde chifla y vuelta\u201d blandiendo un abanico con estela de gasa. Una hermosura de baile en el que le vemos incorporar elementos del claqu\u00e9 y los viejos musicales de Hollywood sin perder su flamencura.<\/p>\n<p>El buen humor se mantiene en el n\u00famero de la pluma y el pito de ca\u00f1a que da paso a nuevas referencias musicales del pasado, desde <em>Las violeteras<\/em> al <em>Fumando espero<\/em>, y entre veras y bromas (\u201c\u00a1T\u00fa tienes que ir al gimnasio!\u201d, le dice Chelo a Flores) llegamos a esa soberbia sole\u00e1 caracolera que termina de sacudir al respetable. Todo ha venido pareciendo un repertorio lib\u00e9rrimo, una sucesi\u00f3n de cantes sin vertebraci\u00f3n aparente, pero la ruta trazada es clara: <strong>toda una memoria sentimental, una banda sonora de siglos que el bailaor y los suyos no se resignan a olvidar<\/strong>, pero tampoco quieren en estado f\u00f3sil. As\u00ed, apunt\u00e1bamos al principio, se llena un escenario: invocando a los que fueron antes y dejando que sigan iluminando el camino.<\/p>\n<p>Eso incluye acabar haciendo un rescate del folklore canario como <em>El baile del vivo<\/em> con final por buler\u00edas (y qu\u00e9 buler\u00edas) as\u00ed como un cl\u00e1sico latinoamericano como las <em>Preguntitas sobre Dios<\/em> de <strong>Atahualpa Yupanqui<\/strong>. El viaje entre lo festivo y lo lit\u00fargico concluye ah\u00ed, pero despu\u00e9s de haberlo acompa\u00f1ado de un derroche de comp\u00e1s y de arte que deja de nuevo bien alto el list\u00f3n de la irregular programaci\u00f3n de Jerez. Y pone de manifiesto, por si alguien quer\u00eda echarle una cuerda a Marco Flores y los suyos, que esta compa\u00f1\u00eda es sencilla y gozosamente indomable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ficha art\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p><em>Tierra virgen<\/em>, de Compa\u00f1\u00eda Marco Flores<br \/>\nXXIX Festival de Jerez<br \/>\nTeatro Villamarta<br \/>\n5 de marzo de 2025<br \/>\nBaile: Marco Flores<br \/>\nCante: Manuel de la Nina, Enrique Remache, Chelo Pantoja<br \/>\nGuitarra: Jos\u00e9 Tom\u00e1s<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>El bailaor arcense da una lecci\u00f3n magistral de gracia y comp\u00e1s en el Festival de Jerez con su espect\u00e1culo \u2018Tierra virgen\u2019, un canto a lo ancestral y lo tel\u00farico. <\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":13,"featured_media":2672,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"bottom","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"no-crop","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"El bailaor arcense da una lecci\u00f3n magistral de gracia y comp\u00e1s en el Festival de Jerez con su espect\u00e1culo \u2018Tierra virgen\u2019, un canto a lo ancestral y lo tel\u00farico."},"jnews_primary_category":{"id":"248"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[46,38,1888],"tags":[294,909,473,2294],"class_list":["post-2671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-en-portada","category-jerez-2025","tag-festival-de-jerez","tag-marco-flores","tag-teatro-villamarta","tag-tierra-virgen","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}