{"id":2366,"date":"2025-01-07T12:46:10","date_gmt":"2025-01-07T11:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/el-manido-origen-del-termino-flamenco\/"},"modified":"2025-01-07T12:46:10","modified_gmt":"2025-01-07T11:46:10","slug":"el-manido-origen-del-termino-flamenco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-manido-origen-del-termino-flamenco\/","title":{"rendered":"El manido origen del t\u00e9rmino \u00abflamenco\u00bb","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>A d\u00eda de hoy se siguen sosteniendo diferentes hip\u00f3tesis sobre el origen del t\u00e9rmino <em>Flamenco<\/em> sin que parezca haber un consenso entre los investigadores, menos a\u00fan entre los aficionados. Pensamos que ya es hora de, si no al menos aceptar la tesis m\u00e1s sostenible desde la perspectiva ling\u00fc\u00edstica, sociol\u00f3gica e hist\u00f3rica, por lo menos descartar las que no tienen base cient\u00edfica demostrable. Pero antes, hay que intentar comprender el hecho art\u00edstico flamenco en su encuadre hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfQu\u00e9 entendemos por flamenco?<\/strong><\/h2>\n<p>El Flamenco, como arte, tiene unos c\u00f3digos expresivos y est\u00e9ticos concretos que hacen que podamos distinguirlo de la m\u00fasica cl\u00e1sica, el rock, el jazz y otros g\u00e9neros populares. Aunque el flamenco comparta ritmos, armon\u00edas, escalas musicales comunes a otras m\u00fasicas, la forma de interpretaci\u00f3n, la riqueza r\u00edtmica y expresiva, los acordes peculiares de la guitarra y la forma mel\u00f3dica del cante, lo dotan de <strong>un \u201ccolor\u201d especial, una forma de \u201csonar\u201d<\/strong> que todos tenemos identificada y que lo hace inconfundible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfDesde cu\u00e1ndo el flamenco suena a \u00abflamenco\u00bb y no a otra cosa?<\/strong><\/h2>\n<p>Pues este es el meollo de la cuesti\u00f3n, algo que algunos llevamos estudiando d\u00e9cadas, intentando poder desentra\u00f1ar ese supuesto origen del flamenco.<\/p>\n<p>Dentro de los estudios de la Flamencolog\u00eda que podemos llamar cient\u00edfica, por diferenciarla de la tradicional, basada en ideas personales o hip\u00f3tesis no demostradas, se admite que, a lo largo del siglo XIX, desde la d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta aproximadamente, partiendo de <strong>lo que se conoc\u00eda como canto y baile andaluz<\/strong>, comienza a hablarse de un g\u00e9nero flamenco, de tipos y actitudes flamencas, de cante, baile y toque flamenco.<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que, en un principio, el uso del t\u00e9rmino flamenco para referirse a una m\u00fasica o baile no implica ninguna diferencia musical especial, o forma de interpretaci\u00f3n que se aleje de lo que antes era calificado de andaluz. Es decir, el que <strong>se califique de \u00abcantante flamenco\u00bb a L\u00e1zaro Quintana en 1847<\/strong> no significa que su cante sonara a flamenco, tal y como lo entendemos ahora. En este sentido del uso del t\u00e9rmino o no, es muy elocuente la figura de <strong>Silverio Franconetti<\/strong> y ver c\u00f3mo se anunciaba en sus espect\u00e1culos. En pr\u00e1cticamente ning\u00fan cartel de los recitales de Silverio se habla de \u00abcante flamenco\u00bb, ni \u00abcantaor flamenco\u00bb. Silverio Franconetti, \u201cel creador del g\u00e9nero flamenco\u201d seg\u00fan <strong>Dem\u00f3filo<\/strong>, se anunciaba como \u00abcantador andaluz\u00bb desde que hay noticias de la apertura de su caf\u00e9, el 28 de abril de 1881, hasta los \u00faltimos mensajes de finales de 1888 <strong><sup>[1]<\/sup><\/strong>. Igualmente ocurre en los recitales que hizo en C\u00f3rdoba <strong><sup>[2]<\/sup><\/strong> desde 1871, donde encontramos siempre la denominaci\u00f3n g\u00e9nero andaluz\u00bb para los cantes y bailes de \u00e9l y su compa\u00f1\u00eda (<strong>Francisco Hidalgo<\/strong> y <strong>Jos\u00e9 Lorente<\/strong> como cantadores, <strong>Antonio el Raspador<\/strong>, <strong>Antonio P\u00e1ez El Pintor<\/strong> y <strong>Antonio Andrade<\/strong> como bailadores y <strong>Antonio P\u00e9rez<\/strong> como guitarrista, aunque tambi\u00e9n bailaba). Solo una vez se tilda de \u00abflamenco\u00bb su espect\u00e1culo en C\u00f3rdoba: en 1886, \u00e9poca en la que ya se hab\u00eda impuesto este t\u00e9rmino como gen\u00e9rico; y lo hace la prensa, no figura en su propia publicidad. Como muestra de esto que comentamos, fij\u00e9monos en este cartel <strong><sup>[3]<\/sup><\/strong> del 16 de octubre de 1865:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75528\" aria-describedby=\"caption-attachment-75528\" style=\"width: 1020px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/cartel-concierto-silverio-franconeti-octubre-1865.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75528\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/cartel-concierto-silverio-franconeti-octubre-1865.jpg\" alt=\"Concierto de Silverio Franconetti en San Fernando. 16 de octubre de 1865.\" width=\"1020\" height=\"1464\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75528\" class=\"wp-caption-text\">Concierto de Silverio Franconetti en San Fernando. 16 de octubre de 1865.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se compara el cante de Silverio con el de <strong>los Fillos y Pelaos<\/strong>, dinast\u00edas cantaoras gitanas. Por esas fechas Silverio ya dirig\u00eda una compa\u00f1\u00eda, apenas un a\u00f1o desde su llegada de su periplo americano, en la que figuran las hijas de <strong>Perico Pi\u00f1a<\/strong>, o sea, de <strong>El Viejo de la Isla (Pedro Fern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez)<\/strong>. Doce d\u00edas despu\u00e9s se anuncia la <em>Funci\u00f3n del Siglo <\/em>en el mismo sal\u00f3n de San Fernando, se\u00f1alando la contrataci\u00f3n del famoso <strong>Curro Dulce (Paco Fern\u00e1ndez)<\/strong> y del bailaor <strong>Enrique Ortega<\/strong> y del profesor de guitarra <strong>Pati\u00f1o<\/strong>. Nadie hoy discutir\u00eda que lo que practicaban estos artistas es cante, baile y toque flamenco. \u00bfPor qu\u00e9 no usa Silverio el calificativo de Flamenco?<\/p>\n<p>Pero vamos algo m\u00e1s atr\u00e1s. Si analizamos a fondo el repertorio de los estilos musicales que se interpretan en 1853 en una de las fiestas flamencas que se celebraron en los <strong>Salones Vensano<\/strong> de Madrid, encontraremos los mismos estilos que describ\u00eda <strong>El Solitario<\/strong> en sus famosas <em>Escenas Andaluzas<\/em>: ca\u00f1as, ronde\u00f1as, seguidillas\u2026:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00abLos protagonistas fueron lo m\u00e1s escogido entre los <strong><em>flamencos<\/em><\/strong> que se hallan actualmente en Madrid; as\u00ed es que los aficionados pudieron admirar <em>tres escuelas <\/em>diferentes a la vez. Ejecutaron con el m\u00e1s admirable y caracter\u00edstico primor, todo el <em>repertorio andaluz <\/em>de <em>playeras<\/em>, <em>ca\u00f1as<\/em>, <em>jarabes<\/em>, <em>ronde\u00f1as<\/em>, <em>seguidillas afandangadas<\/em>, etc., etc.\u00bb\u00a0<strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La prensa madrile\u00f1a s\u00ed que recoge la palabra flamenco; y se pregunta el cronista:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u201cPor qu\u00e9 se llamar\u00e1n Flamencos estas gentes? \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la escuela flamenca de los Ockeghem, Obrecht, Tinctor y Desprez, con lo que hacen estos cantadores?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin duda el periodista se sorprende del uso del apelativo \u00abflamenco\u00bb para una m\u00fasica que nada ten\u00eda que ver con la <strong>m\u00fasica flamenca oriunda de Flandes<\/strong>: la polifon\u00eda religiosa de la escuela conocida como Franco-Flamenca del siglo XV, donde destacaron aquellos compositores.<\/p>\n<p>Desde 1858 tenemos constancia de calificativos de \u201cflamenco\u201d para un jaleo en academias de Sevilla <strong><sup>[5]<\/sup><\/strong>. Por ello, sorprende igualmente que en el libro de <strong>Davillier<\/strong> tampoco aparezca el t\u00e9rmino flamenco en 1862, a su paso por esta ciudad, cuando visita tabernas como la del <strong>t\u00edo Mi\u00f1arro\u00a0<sup>[6] <\/sup><\/strong>y otros lugares donde se escuchaban ca\u00f1as, polos, tangos, seguidillas, etc. En Madrid ya se habla de acompa\u00f1amiento \u201cflamenco\u201d y cante \u201cflamenco\u201d en esa fiesta de 1853, ciudad donde se localiza, de momento, el primer dato que tenemos de un m\u00fasico calificado como tal en 1847, L\u00e1zaro Quintana:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00abUN <strong>CANTANTE<\/strong> <strong>FLAMENCO<\/strong>.- Hace pocos d\u00edas que ha llegado a esta corte donde piensa residir alg\u00fan tiempo, seg\u00fan nos han asegurado, el c\u00e9lebre cantante del g\u00e9nero gitano, L\u00e1zaro Quintana. El nombre de este c\u00e9lebre \u00abquirrabaor\u00bb es generalmente apreciado entre los aficionados de Sevilla, C\u00e1diz y el Puerto\u00bb (<em>El Clamor p\u00fablico<\/em>, 8 de junio de 1847). <strong><sup>[7]<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La noticia aparece con mayor contenido el 6 de junio de 1847 en el diario <em>El espectador <\/em>de Madrid <strong><sup>[8]<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75529\" aria-describedby=\"caption-attachment-75529\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/cantante-flamenco-en-gacetilla-madrid.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75529\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/cantante-flamenco-en-gacetilla-madrid.jpg\" alt=\"Gacetilla de Madrid, 1847. Diario El Espectador, 6 de junio de 1847.\" width=\"465\" height=\"618\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75529\" class=\"wp-caption-text\">Gacetilla de Madrid, 1847. Diario El Espectador, 6 de junio de 1847.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No parece haber muchas diferencias entre las escenas andaluzas del Solitario (<em>Un baile en Triana<\/em>, de 1842, o <em>Asamblea General<\/em>, de 1845), la fiesta madrile\u00f1a (1853) y las descripciones de Davillier (1862). Quedaban tan solo dos a\u00f1os para la llegada de Silverio de Am\u00e9rica, y no es posible que no existiera la m\u00fasica que llamamos flamenco mientras estuvo fuera Franconetti. El t\u00e9rmino se usa unas veces y otras no para referirse a las mismas m\u00fasicas y bailes, sin que est\u00e9 relacionado su uso todav\u00eda con una diferenciaci\u00f3n musical, sino m\u00e1s bien con el contexto social de los int\u00e9rpretes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El t\u00e9rmino de marras<\/strong><\/h2>\n<p>Ya hemos manifestado en otros trabajos <sup>[9]<\/sup> nuestra idea de que el origen del t\u00e9rmino \u00abflamenco\u00bb para referirse al cultivo de un arte estuvo en <strong>la sustantivaci\u00f3n de un adjetivo<\/strong>. Usado en un principio para denominar una forma de ser, actitud, manera, un comportamiento que debi\u00f3 ser com\u00fan en los artistas del g\u00e9nero: el \u201cechao pa\u00b4lante\u201d, el \u201carrogante\u201d, el personaje \u201cflamenco\u201d, pas\u00f3 luego a designar la m\u00fasica, los cantos, los bailes que ellos cultivaban, sin necesariamente tener que haber una diferencia musical en un principio. Esta diferenciaci\u00f3n musical es independiente al bautizo del g\u00e9nero, y se debe a las aportaciones de los artistas, proceso que tuvo lugar a lo largo del siglo XIX. En este caso, partir\u00edamos del sustrato musical de los calificados como \u2013\u201ccantos y bailes andaluces\u201d\u2013 populares en aquella \u00e9poca: Vito, Ole, Panaderos, Seguidillas, Boleros, Fandangos, Malague\u00f1as, Peteneras, etc., ya que lo que parece es que, a estos mismos estilos, a partir de mediados del siglo XIX se los empieza a calificar de \u201cflamencos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abDesde que un diccionario recoge el t\u00e9rmino como adjetivo despectivo y hasta que la Academia de la Lengua lo reconoce han pasado unos 75 a\u00f1os. Pero ya hemos visto que se aplica con este sentido de asociaci\u00f3n negativa desde, al menos, 1615, y con el sentido de flamante, desde el siglo XIII\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n del t\u00e9rmino con Flandes tuvo como detonante el libro de <strong>George Borrow<\/strong>\u00a0<em>The Zincali<\/em>\u00a0(libro que escribi\u00f3 el autor entre los a\u00f1os 1836 y 1849, cuando estuvo en Espa\u00f1a). Por entonces se comenzaba a asociar el t\u00e9rmino flamenco con gitano, asociaci\u00f3n que no ocurre antes del siglo XIX, cuando la palabra\u00a0<em>flamenco<\/em>\u00a0estaba ya en uso con un significado polis\u00e9mico. Por un lado, como un tipo de cuchillo en el siglo XVIII, el \u201ccuchillo flamenco\u201d, como explic\u00f3 <strong>Luis Su\u00e1rez \u00c1vila\u00a0<sup>[10]<\/sup><\/strong>. Por otro, como un tipo de sombrero, el sombrero Flamenco, desde el siglo XIV en Inglaterra, como explica <strong><strong>Rafael Castej\u00f3n <\/strong><sup>[11] <\/sup><\/strong>en tratantes y comerciantes, incluidos los gitanos. Por otro, como adjetivo de \u201carrogante\u201d, como localiz\u00f3 <strong><strong><strong>Faustino N\u00fa\u00f1ez <\/strong><sup>[12] <\/sup><\/strong><\/strong>en el teatro tonadillesco de finales del XVIII en Madrid:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00abParola; Romero: Ven ac\u00e1, Labapiesera \u00bfd\u00f3nde as estado? (ella) a empe\u00f1ar mi Basqui\u00f1a, (\u00e9l) \u00bfpara qu\u00e9?, (ella) y a ti qu\u00e9 te importa (\u00e9l) saberlo, (ella) pues yo no quiero decirlo, (\u00e9l) fixo?, cabal, me mene\u00f3, (ella) es con el <strong><em>ayre como tan flamenco est\u00e1s<\/em><\/strong>, (\u00e9l) mira ya te lo dir\u00e9, (ella) y a m\u00ed qu\u00e9 se me dar\u00e1, las penas y pesadumbres es lo que me engorda m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La causa de que el t\u00e9rmino \u00abflamenco\u00bb contenga ese significado de arrogante es algo que est\u00e1 en consonancia con la actitud comentada anteriormente y su asociaci\u00f3n con determinados grupos sociales desfavorecidos, discriminados o \u201cpeligrosos\u201d, a lo largo de la historia. Entre ellos hay que citar a los gitanos, los negros e ind\u00edgenas americanos y otros grupos de marginados. Gracias a <strong>Bernardo S\u00e1ez <sup>[13]<\/sup><\/strong> tenemos datos de que en el siglo XVII se usa la palabra \u00abflamenco\u00bb para referirse a los ind\u00edgenas de las Indias occidentales:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] y as\u00ed, por el discurso de Ra\u00e7on, al principio, y tambi\u00e9n por la experiencia, vieron serles necesario, hacer primero Cuevas, donde meterse, y ampararse del rigor del tiempo, e inclemencias Celestiales; y segun dicen, ochocientos A\u00f1os atr\u00e1s, vivian los <strong>Flamencos<\/strong> en ellas: com\u00edan primero Yerbas, y raices, y frutas Monteses, despues curaron de hacer Labran\u00e7as, sembrar y coger Grano, que hallaron nacido por el Campo [\u2026]\u00a0<strong><sup>[14]<\/sup><\/strong>\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75531\" aria-describedby=\"caption-attachment-75531\" style=\"width: 439px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/texto-juan-torquemada-indigenas-flamencos.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75531\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/texto-juan-torquemada-indigenas-flamencos.jpg\" alt=\"Texto de Juan de Torquemada en relaci\u00f3n a los Ind\u00edgenas como Flamencos.\" width=\"439\" height=\"457\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75531\" class=\"wp-caption-text\">Texto de Juan de Torquemada en relaci\u00f3n a los Ind\u00edgenas como Flamencos.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente Jes\u00fas Cosano localiza la referencia a los negros de Guinea como \u00abflamencos\u00bb en 1725 en C\u00e1diz\u00a0<strong><sup>[15]<\/sup><\/strong>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75532\" aria-describedby=\"caption-attachment-75532\" style=\"width: 639px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/villancico-1725-guineanos-flamencos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75532\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/villancico-1725-guineanos-flamencos.jpg\" alt=\"Villancico de 1725 con menci\u00f3n a los negros de Guinea como Flamencos.\" width=\"639\" height=\"493\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75532\" class=\"wp-caption-text\">Villancico de 1725 con menci\u00f3n a los negros de Guinea como Flamencos.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por cierto, los oriundos de Flandes, los \u201cflamencos\u201d de Flandes, tambi\u00e9n ten\u00edan muy mala fama por su car\u00e1cter pendenciero y violento. L\u00e9ase la <em><strong>Moxiganga de moxigangas<\/strong>, papel\u00f3n de papelones, manifiesto de manifiestos, idea de ideas, reflexi\u00f3n de reflexiones, cuento de cuentos\u00a0<\/em><strong><sup>[16]<\/sup><\/strong> (ca. 1705), en donde se narran las perrer\u00edas, asesinatos, robo y trato vejatorio de los flamencos hacia los espa\u00f1oles, sin que hubiera justicia, cuando empez\u00f3 a reinar la casa de Austria en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75533\" aria-describedby=\"caption-attachment-75533\" style=\"width: 840px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/moxiganga-1705.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75533\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/moxiganga-1705.jpg\" alt=\"Moxiganga de moxigangas ca. 1705.\" width=\"840\" height=\"336\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75533\" class=\"wp-caption-text\">Moxiganga de moxigangas ca. 1705.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero si queremos irnos m\u00e1s atr\u00e1s en el uso del t\u00e9rmino flamenco como adjetivo, podemos remontarnos al siglo XIII, en la obra\u00a0<em><strong>El roman de Flamenca<\/strong>\u00a0<\/em>(escrito entre 1240-1270) en la que la protagonista, que se llama \u00abFlamenca\u00bb, es referida como una mujer \u201cardiente\u201d, \u201cluminosa\u201d.<\/p>\n<p>Los diferentes diccionarios de la lengua espa\u00f1ola que han recogido la voz \u00abFlamenco\u00bb lo hacen en el sentido del ave zancuda en las diferentes ediciones desde 1611 en el <strong><em>Tesoro de la lengua <\/em><\/strong>de <strong>Covarrubia<\/strong>s: \u201cEspecie de ave que se cr\u00eda cerca de las lagunas [\u2026] que por ser encendidas y flameos se llamaron Flamencos\u201d; y 1732 en el <strong><em>Diccionario de Autoridades<\/em><\/strong>: \u201cAve que se cr\u00eda en los lagos [\u2026] llaman los Franceses Flambat o Flamann, los espa\u00f1oles Flamenco\u201d. Desde 1804 se a\u00f1ade el significado de oriundo de Flandes: \u201cEl natural de Flandes y lo que pertenece a los estados de este nombre\u201d. En 1825, el Diccionario de <strong>N\u00fa\u00f1ez de Taboada<\/strong> incluye el flamenco como un idioma.<\/p>\n<p>El Diccionario de <strong>Gaspar y Roig<\/strong> de 1853 recoge todos estos y a\u00f1ade el calificativo despectivo de la voz \u00abflamenco\u00bb como apodo burlescamente depresivo y asociado a los extranjeros venidos de Flandes en la \u00e9poca de Carlos V. Vean:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75534\" aria-describedby=\"caption-attachment-75534\" style=\"width: 367px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/diccionario-gaspar-y-roig.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75534\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/diccionario-gaspar-y-roig.jpg\" alt=\"Diccionario de Gaspar y Roig de 1853.\" width=\"367\" height=\"475\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75534\" class=\"wp-caption-text\">Diccionario de Gaspar y Roig de 1853.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1895, el <strong>Diccionario Enciclop\u00e9dico Zerolo<\/strong> ya incluye como tercera acepci\u00f3n: \u201cAchulado, gitanesco. Se dice de cierto g\u00e9nero de canto y baile, andaluces\u201d.<\/p>\n<p>El <strong>Diccionario de Rodr\u00edguez Navas<\/strong> de 1918 es muy ilustrativo. Recogemos solo lo relacionado con nuestro tema: \u201cFlamenco: [\u2026] Concerniente a los gitanos o propio de ellos, como baile <em>flamenco<\/em>; lenguaje, traje o porte flamenco. Designaci\u00f3n de los gitanos por suponer que proced\u00edan de Flandes al invadir Espa\u00f1a. Chulo. Se dice de cierto cante y baile sumamente descarado y obsceno muy usado entre gentes bajas, de mal vivir\u201d.<\/p>\n<p>No ser\u00e1 hasta 1925 que el diccionario oficial de la <strong>RAE<\/strong> recoja algo relacionado con nuestro peculiar arte y sus cultivadores, a partir de la 3\u00aa acepci\u00f3n: \u201c3. D\u00edcese de lo andaluz que tiende a hacerse agitanado. <em>Cante, aire, tipo FLAMENCO<\/em>. 4. Achulado. 5. Apl\u00edcase a las personas, especialmente mujeres, de buenas carnes, cutis terso y bien coloreado\u201d.<\/p>\n<p>Como se puede ver, desde que un diccionario recoge el t\u00e9rmino como adjetivo despectivo y hasta que la Academia de la lengua lo reconoce han pasado unos 75 a\u00f1os. Pero ya hemos visto que se aplica con este sentido de asociaci\u00f3n negativa desde, al menos, 1615; y, con el sentido de flamante, desde el siglo XIII.<\/p>\n<p>Corominas, en su diccionario etimol\u00f3gico (3\u00aa edici\u00f3n de 1987), propone un origen germano del t\u00e9rmino flamenco:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_75535\" aria-describedby=\"caption-attachment-75535\" style=\"width: 677px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/diccionario-etimologico-de-corominas-1987.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-75535\" src=\"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2025\/01\/diccionario-etimologico-de-corominas-1987.jpg\" alt=\"Diccionario etimol\u00f3gico de Corominas, 1987.\" width=\"677\" height=\"538\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-75535\" class=\"wp-caption-text\">Diccionario etimol\u00f3gico de Corominas, 1987.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queda patente y constatada la polisemia del t\u00e9rmino, con los m\u00faltiples significados que est\u00e1n asociados a \u00e9l. Todos ellos recogidos en diferentes documentos y diccionarios, aunque estos \u00faltimos nunca llegan a recoger el uso completo de las voces que el pueblo maneja, siempre m\u00e1s amplio que el que la Academia reconoce oficialmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El contexto social de los llamados \u00abgitanos\u00bb<\/strong><\/h2>\n<p>Por otro lado, dentro del grupo social de los llamados \u201cgitanos\u201d tambi\u00e9n se encontraban personas de muy diferente origen. <strong>Jos\u00e9 Mercado<\/strong> advierte de la confusi\u00f3n que existi\u00f3 en el pasado sobre los rasgos diferenciadores de los gitanos con otros grupos sociales que, al estar perseguidos, adoptaron una vida errante similar a estos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00ab[\u2026] los nombres afrentosos de egipcio, rufi\u00e1n y monf\u00ed, indiscriminadamente se aplicaron a individuos que ejercitaban profesiones y h\u00e1bitos de la vida n\u00f3mada, recorriendo gran parte de Espa\u00f1a, en continua y obstinada lucha contra las \u00f3rdenes reales y las justicias locales. Cuando se redoblaba la persecuci\u00f3n, teniendo el peligro demasiado inminente, se acercaban al mar y procuraban embarcarse para \u00c1frica; pero si notaban alguna flojedad en la ejecuci\u00f3n de las \u00f3rdenes, las bandas penetraban de nuevo en el interior, uni\u00e9ndose moriscos descontentos, vagabundos de toda especie y soldados desertores.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">La confusi\u00f3n tambi\u00e9n se da en las Constituciones de Catalu\u00f1a en donde a estas bandas indiscriminadas se las denomina de griegos o bohemios\u00bb\u00a0<strong><sup>[17]<\/sup><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el edicto de 5 de octubre de 1611 se utiliz\u00f3 una com\u00fan denominaci\u00f3n para todos los individuos vagabundos y errantes: <em>egipcios o gitanos\u00a0<sup>[18]<\/sup><em>.<\/em><\/em><\/p>\n<p><strong>Sancho de Moncada<\/strong> en el <em>Discurso de la expulsi\u00f3n de los Gitanos<\/em><a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a> dirigido al rey <strong>Felipe IV<\/strong> en 1631 considera y se plantea:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00ab\u00bfQUI\u00c9NES SON LOS GITANOS? [\u2026] La segunda y la cierta opini\u00f3n es que los que andan por Espa\u00f1a no son gitanos, sino exhambres de Z\u00e1nganos y hombres ateos y sin ley ni religi\u00f3n alguna, espa\u00f1oles que han introducido esta vida o secta del gitanismo, y que admiten a ella cada d\u00eda gente ociosa y rematada de toda Espa\u00f1a, y lo reconoci\u00f3 todo el Reino de la Cortes desde a\u00f1o de 1619, en la condici\u00f3n 49, diciendo de los Gitanos: \u00abQue pues no lo son de naci\u00f3n, quede perpetuamente este nombre y uso confundido y olvidado\u00bb <strong><sup>[20]<\/sup><\/strong> [\u2026] son gente ociosa, vagabunda e in\u00fatil a los reinos [\u2026] Mucho m\u00e1s in\u00fatiles que los moriscos, pues estos serv\u00edan en algo a la Rep\u00fablica y a las Rentas Reales [\u2026] confiriendo entre si en lenguaje con que se entienden sin ser entendidos, que en Espa\u00f1a se llama GERIGONZA\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Carlos III<\/strong>, en sus <em>Reglas para contener y castigar la vagancia y otros excesos de los llamados gitanos<\/em>, dentro de la Pragm\u00e1tica-Sanci\u00f3n de 19 de septiembre de 1783, declara:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00ab[\u2026] que los que se llaman y se dicen gitanos, no lo son por origen ni por naturaleza, ni provienen de ra\u00edz infecta alguna [\u2026] por tanto mando que ellos, y cualquiera de ellos no usen de la lengua, traje y m\u00e9todo de vida vagante, de que hayan usado hasta de presente, bajo las penas abajo contenidas\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan parece, bajo la denominaci\u00f3n de \u201cgitanos\u201d subsist\u00eda una clase social de lo m\u00e1s baja, con un uso de lenguaje de german\u00eda, y dados a la picaresca, conglomerado social que debi\u00f3 aglutinar a gitanos verdaderos junto a moriscos, jud\u00edos y cristianos espa\u00f1oles desheredados y vagabundos. Mercado considera que este fen\u00f3meno se produjo m\u00e1s abiertamente en Andaluc\u00eda <strong><sup>[21]<\/sup><\/strong>, donde no desaparecieron del todo, hecho que ocurri\u00f3 igualmente en el resto de Espa\u00f1a, pues posteriormente se sucedieron nuevos edictos en contra de los gitanos, hasta <strong>la pragm\u00e1tica de Carlos III de 1783<\/strong> que intentaba mejorar la suerte de estos con medidas algo m\u00e1s ben\u00e9volas.<\/p>\n<p>Flamencos y gitanos \u2013 gitanos y flamencos. Una asociaci\u00f3n de lo m\u00e1s l\u00f3gica. <strong>Gerhard Steingress<\/strong> es quien mejor ha sabido explicar los or\u00edgenes sociol\u00f3gicos del g\u00e9nero. En su impagable libro <strong><em>Sociolog\u00eda del cante flamenco<\/em><\/strong> describe c\u00f3mo el t\u00e9rmino \u201cflamenco\u201d tambi\u00e9n estaba asociado al uso de una determinada jerga o lenguaje de german\u00eda. Este autor explica c\u00f3mo el hablar en una jerga \u201cagitanada\u201d, con palabras en cal\u00f3, se hab\u00eda puesto de moda en el \u00faltimo tercio del XVIII en sainetes y tonadillas teatrales, compar\u00e1ndose con el habla de un \u201cflamenco\u201d (quiz\u00e1s oriundo de Flandes) antes de que \u201cflamenco\u201d fuese sin\u00f3nimo de \u201cgitano\u201d. Aparece en un sainete de 1831 titulado <strong><em>Los Gitanos de C\u00e1diz o sea El T\u00edo Conejo<\/em><\/strong>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u201cDice el director de origen franc\u00e9s al T\u00edo Conejo (gitano que le quiere ense\u00f1ar el cal\u00f3):<br \/>\nMi estar comer encontronfios, viva el Cachucha:<br \/>\nConeco mi saber parlar <em>Quitano<\/em>, \u00bfeh?<br \/>\nY el t\u00edo Conejo le responde:<br \/>\nLo mismito que un <em>flamenco<\/em>\u201d <a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que se compara al \u201cgitano\u201d con el \u201cflamenco\u201d y no al rev\u00e9s, independientemente de qui\u00e9n fuese el \u201cflamenco\u201d. Pero m\u00e1s importante a\u00fan, es su reflexi\u00f3n sobre una gacetilla de 1858 en el mismo libro:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00ab[\u2026] Ponderaba un <em>gitano flamenco<\/em> de la raza m\u00e1s pura [\u2026]\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alando que el absurdo del pleonasmo no es tal, porque en realidad, lo que est\u00e1 describiendo es que el gitano ten\u00eda formas o maneras \u201cflamencas\u201d. Por ello, est\u00e1 claro que el t\u00e9rmino apareci\u00f3 en el ambiente bohemio no para referirse a los gitanos en s\u00ed primero, sino como identificaci\u00f3n de un determinado ambiente de artistas. Hubo gitanos <em>flamencos<\/em> y gitanos no flamencos, ya que no tendr\u00eda sentido decir \u201c<em>gitano gitano<\/em> de la raza m\u00e1s pura\u201d.<\/p>\n<p><strong>Manuel Boh\u00f3rquez\u00a0<sup>[23] <\/sup><\/strong>localiz\u00f3 un relato de <strong>Modesto Lafuente Zammalloa<\/strong>, quien asisti\u00f3 a un bautizo de un ni\u00f1o gitano en Triana en 1841, en el cual se describe un coro de gitanas \u201cflamencas\u201d. Con el ep\u00edgrafe de <strong><em>Un bautizo de gitanos<\/em><\/strong>, se public\u00f3 el 21 de abril de 1841 en <em>El Constitucional<\/em> el siguiente relato, del cual insertamos una parte:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px\">\u00abLa noche siguiente nos fuimos Tirabeque, y mi reverenda persona \u00e1 un bautizo de jitanos en Triana que es una de las funciones m\u00e1s c\u00e9lebres entre ellos, para lo cual hab\u00edamos sido atenta y personalmente convidados por el gitano Juan Rodr\u00edguez (a) el Gallego, que era el jefe de la tribu bautizante, tuerto, azabachado, pero saleroso y hombre de buenas partidas [\u2026] El baile principi\u00f3 al grito de \u00ab\u00a1Vira Fra Geriundo! Otros dec\u00edan: \u00abviva el Pae Geriendo! Viva su inc\u00f3lito Tirabeque!\u00bb A los cuales se mezclaba de vez en cuando el de: \u00abViva el empresor mas flor\u00edo de Espa\u00f1a!\u00bb Los instrumentos m\u00fasicos eran un guitarrillo, que parec\u00eda guitarra de hacienda nacional, las palmas de las manos que tocaba \u00e1 comp\u00e1s todo el coro de <strong>v\u00edrgenes flamencas<\/strong> y el canto de dos \u00f3 tres de las mas acreditadas de filarm\u00f3nicas. El baile es gracioso y animado, muy gest\u00edculoso y muy m\u00edmico, pero soberbiamente lascivo \u00e9 incitador al desorden. An\u00e1rquica y bullanguera estuvo la Niestra, y sediciosa en demas\u00eda; pero la que se pronunci\u00f3 completamente por la total desorganizaci\u00f3n del cuerpo social fue la Juana Vargas: esta era la Tersicore de aquel Parnaso: desconyunt\u00e1base fieramente, y contone\u00e1base de un modo energ\u00fameno y argadillesco\u00bb.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<h2><strong>Las ideas de Blas Infante<\/strong><\/h2>\n<p>Al respecto de la teor\u00eda de <strong>Blas Infante<\/strong> del <strong><em>Felah Mengu<\/em><\/strong> o <strong><em>Falah<\/em>\u00a0<em>mankub<\/em><\/strong>\u00a0como base del origen del t\u00e9rmino flamenco expuesta en su obra <em>Or\u00edgenes de lo Flamenco y Secreto del Cante Jondo<\/em>, de 1929, <strong>Manuel Garc\u00eda Matos<\/strong> la considera ya superada en 1958 en su\u00a0<em>Bosquejo Hist\u00f3rico del Cante Flamenco<\/em>. El insigne music\u00f3logo demuestra la incorrecci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de esta asociaci\u00f3n, que a\u00fan hoy muchos ignoran, apuntando al uso de un t\u00e9rmino de origen jergal, en uso desde finales del siglo XVIII. Las ideas de Blas Infante sobre el andalucismo, como pueblo de identidad propia, y la defensa del legado de Al-Andalus le hicieron imaginar un trasvase musical morisco asimilado a trav\u00e9s de los gitanos, proponiendo una teor\u00eda sobre la aparici\u00f3n y consolidaci\u00f3n del t\u00e9rmino que hoy no tiene ning\u00fan sentido y que se fund\u00f3 bajo un discurso ideol\u00f3gico y no cient\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abSolo as\u00ed se explica que el t\u00e9rmino flamenco se usara en contextos de gente social desfavorecida, como gitanos y otros grupos sociales calificados de inferiores, y no lo usaran artistas como Silverio, por la connotaci\u00f3n negativa que ten\u00eda el ser un \u00abflamenco\u00bb, quien se empe\u00f1\u00f3 en mantener la denominaci\u00f3n de \u00abandaluz\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<h2><strong>En conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El arte que llamamos flamenco no se origina por el cante de un campesino huido o errante. El flamenco, adem\u00e1s, <strong>no puede reducirse a esa visi\u00f3n tan estereotipada del grito desesperado como detonante del cante<\/strong> y luego de todo un arte, aunque esto de gritar tambi\u00e9n forme parte de la est\u00e9tica del flamenco. El flamenco es un arte de exhibici\u00f3n, y de profesionales, en \u00e9l entra tanto lo dram\u00e1tico como la fiesta, algo de lo que no puede desprenderse. Es como un Ying unido a su Yang, y siempre fue as\u00ed, los documentos hist\u00f3ricos son inequ\u00edvocos en este aspecto, aunque la imagen que m\u00e1s vende en el flamenco es el grito, claro.<\/p>\n<p>No tiene ning\u00fan sentido pensar en que <strong>la asociaci\u00f3n de dos t\u00e9rminos como <em>Felah-mengu <\/em>o <em>Falah<\/em>\u00a0<em>mankub<\/em><\/strong>, que ni siquiera est\u00e1n documentados en nuestra lengua oral, ni en ning\u00fan documento escrito (el que lo tenga que lo aporte, por favor), <strong>sirva para bautizar un arte porque un campesino errante cante su pena<\/strong>. \u00bfD\u00f3nde estaban estos t\u00e9rminos? \u00bfCu\u00e1ndo se funden o forman la susodicha palabra? No se puede ser tan simple en este razonamiento. Y todo esto, ocurriendo a mediados del siglo XIX, \u00e9poca en la que no hay moriscos ni poblaci\u00f3n que hable \u00e1rabe en nuestra Espa\u00f1a querida. No se puede afirmar algo as\u00ed hoy en d\u00eda, disponiendo de otros muchos datos y estudios que muestran otras hip\u00f3tesis mucho m\u00e1s consistentes. Por ello, pensamos que ya es hora de no seguir insistiendo en esta teor\u00eda como una hip\u00f3tesis v\u00e1lida.<\/p>\n<p>Hay que preguntarse por qu\u00e9, <strong>a mediados del siglo XIX, deja de decirse cante y baile andaluz y de forma paulatina se va consolidando cante y baile flamenco<\/strong>. Y lo m\u00e1s inteligente es comprender el contexto social en el que el cante, baile y toque flamenco se manifiestan y las personas que se dedican a definir esta manifestaci\u00f3n art\u00edstica, hacia 1840, que es cuando aparece asociado el t\u00e9rmino flamenco a ciertos int\u00e9rpretes. Solo as\u00ed se explica que el t\u00e9rmino flamenco se usara en contextos de gente social desfavorecida, como gitanos y otros grupos sociales calificados de inferiores, y no lo usaran artistas como Silverio, por la connotaci\u00f3n negativa que ten\u00eda el ser un \u00abflamenco\u00bb, quien se empe\u00f1\u00f3 en mantener la denominaci\u00f3n de \u00abandaluz\u00bb. Una vez impuesto el t\u00e9rmino flamenco a finales del siglo XIX, identificado ya como una forma de expresi\u00f3n art\u00edstica peculiar, se abandon\u00f3 el calificativo de andaluz de forma paulatina, quedando el t\u00e9rmino asociado con la m\u00fasica, el cante y el baile del que hoy disfrutamos todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> L\u00e9anse las reflexiones a este respecto de Jos\u00e9 Luis Ortiz Nuevo en \u201cEntre italiano y flamenco. Una p\u00e1gina que cambia el curso de las cosas\u201d <em>Silverio Franconetti. Cien a\u00f1os que muri\u00f3 y a\u00fan vive<\/em>. Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1989. P\u00e1gs. 141 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> STEINGRESS, Gerhard: <em>La presencia del g\u00e9nero flamenco en la prensa local de Granada y C\u00f3rdoba desde mitades del siglo XIX hasta el a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de Los Cantes Flamencos de Antonio Machado y \u00c1lvarez (1881)<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"https:\/\/www.juntadeandalucia.es\/cultura\/flamenco\/content\/la-presencia-del-g%C3%A9nero-flamenco-en-la-prensa-local-de-granada-y-c%C3%B3rdoba\">https:\/\/www.juntadeandalucia.es\/cultura\/flamenco\/content\/la-presencia-del-g%C3%A9nero-flamenco-en-la-prensa-local-de-granada-y-c%C3%B3rdoba<\/a><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Tomado del libro de Jos\u00e9 Blas Vega: <em>Silverio. Rey de los cantaores<\/em>. Ediciones La Posada. C\u00f3rdoba 1995.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> SNEEUW, Arie C.: <em>Flamenco en el Madrid del XIX<\/em>, Virgilio M\u00e1rquez Editor, C\u00f3rdoba, 1989. P\u00e1g. 16.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> ORTIZ NUEVO, Jos\u00e9 Luis: <em>\u00bfSe sabe algo? Viaje al conocimiento del arte flamenco seg\u00fan los testimonios de la prensa sevillana del XIX. Desde comienzos del siglo hasta el a\u00f1o en que muri\u00f3 Silverio Franconetti (1812-1889), <\/em>Ediciones El Carro de la Nieve, Sevilla, 1990<em>. <\/em>P\u00e1g. 47.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> DOR\u00c9 y DAVILLIER: <em>Viaje por Espa\u00f1a<\/em>, Ediciones Grech, Madrid, 1988. [1\u00aa Edici\u00f3n 1874]. P\u00e1gs. 488 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> RODR\u00cdGUEZ, Alberto: \u201cUn cantante flamenco, 1847\u201d. <em>Blog Flamenco de Papel.<\/em> Entrada del 25 de marzo de 2009. <a href=\"https:\/\/flamencodepapel.blogspot.com\/2009\/03\/un-cantante-flamenco.html\">https:\/\/flamencodepapel.blogspot.com\/2009\/03\/un-cantante-flamenco.html<\/a><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> N\u00da\u00d1EZ, Faustino: \u201cUn cantante flamenco. L\u00e1zaro Quintana con Dolores la Gitana\u201d, <em>El Afinador de noticias<\/em>. <a href=\"http:\/\/elafinadordenoticias.blogspot.com\/2012\/06\/lazaro-quintana-con-dolores-la-gitana.html\">http:\/\/elafinadordenoticias.blogspot.com\/2012\/06\/lazaro-quintana-con-dolores-la-gitana.html<\/a><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Recomendamos el apartado \u00ab\u201cLo flamenco\u201d como forma de expresi\u00f3n art\u00edstica\u00bb de mi libro <em>G\u00e9nesis Musical del Cante Flamenco. De lo remoto a lo tangible en la m\u00fasica flamenca hasta la muerte de Silverio Franconetti<\/em>. Sevilla: Libros con Duende, 2014, p\u00e1gs. 18 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> SU\u00c1REZ \u00c1VILA: Flamenco: motivaci\u00f3n meton\u00edmica y evoluci\u00f3n cultural del nombre de los gitanos y de su cante\u201d. <em>Culturas Populares. Revista Electr\u00f3nica <\/em>7 (julio-diciembre 2008).<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.culturaspopulares.org\/textos7\/articulos\/suarez.htm\">http:\/\/www.culturaspopulares.org\/textos7\/articulos\/suarez.htm<\/a><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> Investigaci\u00f3n en curso. Tambi\u00e9n Faustino N\u00fa\u00f1ez comenta la relaci\u00f3n entre un tipo de sombrero, El Chambergo, y los flamencos y gitanos. <a href=\"https:\/\/elafinadordenoticias.blogspot.com\/2013\/05\/sombrero-chambergo-tambien-llamado.html\">https:\/\/elafinadordenoticias.blogspot.com\/2013\/05\/sombrero-chambergo-tambien-llamado.html<\/a><\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> N\u00da\u00d1EZ, Faustino:<em> Gu\u00eda comentada de m\u00fasica y bailes preflamencos (1750-1808), <\/em>Ediciones Carena, Barcelona, 2008. P\u00e1g. 630. Figura en la tonadilla de Pablo del Moral titulada \u201cLa discordia\u201d.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a> Agradezco la cesi\u00f3n de este dato a Bernardo S\u00e1ez. Recomendamos encarecidamente la lectura su trabajo<em> La tararira flamenca. Confluencias sem\u00e1nticas en el lenguaje popular y art\u00edstico desde la Edad Moderna hasta la eclosi\u00f3n del flamenco <\/em><a href=\"https:\/\/www.sinfoniavirtual.com\/revista\/047\/tararira.pdf\">https:\/\/www.sinfoniavirtual.com\/revista\/047\/tararira.pdf<\/a>, sobre todo las p\u00e1ginas 65 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a> TORQUEMADA, Juan de: <em>Los veinte ivn libros rituales i Monarchia Indiana, con el origen y guerras de los Indios Occidentales, de sus poblazones, descubrimientos, conquista, conversi\u00f3n y otras cosas maravillosas de la mesma tierra, mejor conocida con su t\u00edtulo abreviado de Monarqu\u00eda Indiana<\/em>, Sevilla 1615.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[15]<\/a> <em>Letra de los Villancicos que se cantaron en la Santa Iglesia Catedral de C\u00e1diz\u2026 <\/em>a\u00f1o de 1725. P\u00e1g. 11. BNE VE\/1302\/34.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[16]<\/a> BNE 2\/50659(30). P\u00e1gs. 24 y 25. Documento cedido por Bernardo S\u00e1ez.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[17]<\/a> <em>La seguidilla gitana<\/em>, Taurus ediciones, Madrid, 1982. P\u00e1gs. 28 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[18]<\/a> <em>Historia de los gitanos<\/em> <em>por J.M.<\/em> (Bar\u00f3n Fran\u00e7ois Jacques Jaubert de Passa, 1785-1856), Impr. de A. Bergnes y Ca., Barcelona, 1832. P\u00e1g. 69.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[19]<\/a> Consultado en HIDALGO, Juan: <em>Romances de german\u00eda de varios autores<\/em>, Madrid, 1779. P\u00e1gs. 203 y ss.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[20]<\/a> Se refiere a la Real C\u00e9dula de Felipe III de 28 de junio de 1619. En ella, se ordena la expulsi\u00f3n de los gitanos en un plazo de seis meses, salvo los que quisieran quedarse aceptando abandonar el uso de su lengua, traje y nombre, siendo integrados en poblaciones de m\u00e1s de mil habitantes.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\">[21]<\/a> Ib\u00edd.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\">[22]<\/a> STEINGRESS, Gerhard: <em>Sociolog\u00eda del Cante Flamenco<\/em>, Centro Andaluz de flamenco, Jerez de la Frontera, 1993. P\u00e1g. 330<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\">[23]<\/a> Fue publicado en <em>El Correo de Andaluc\u00eda<\/em> el 23 de febrero de 2018. <a href=\"https:\/\/www.elcorreoweb.es\/opinion\/2018\/02\/23\/bautizo-gitanos-104708829.html\">https:\/\/www.elcorreoweb.es\/opinion\/2018\/02\/23\/bautizo-gitanos-104708829.html<\/a><\/h6>\n<h6><\/h6>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>A d\u00eda de hoy se siguen sosteniendo diferentes hip\u00f3tesis sobre el origen del t\u00e9rmino Flamenco sin que parezca haber un consenso entre los investigadores, menos a\u00fan entre los aficionados. 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