{"id":2325,"date":"2025-01-16T09:34:59","date_gmt":"2025-01-16T08:34:59","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/fernanda-y-paquirri-unidos-en-el-cante\/"},"modified":"2025-01-16T09:34:59","modified_gmt":"2025-01-16T08:34:59","slug":"fernanda-y-paquirri-unidos-en-el-cante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/fernanda-y-paquirri-unidos-en-el-cante\/","title":{"rendered":"Fernanda y Paquirri unidos en el cante","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Hace 19 a\u00f1os, en agosto del 2006, <strong>Fernanda Jim\u00e9nez Pe\u00f1a<\/strong> nos dej\u00f3 hu\u00e9rfanos de su arte. <strong>Fernanda de Utrera<\/strong>, cantaora cortita dicen algunos incultos: sole\u00e1, buler\u00eda, fandangos, tangos, alguna siguiriya\u2026 En las reuniones de Utrera como yo las recuerdo de los a\u00f1os setenta, cantar\u00eda alguna cosa m\u00e1s, pero incluso dentro de ese repertorio, no limitado sino concentrado, la sole\u00e1 tuvo una importancia mucho mayor que la de los dem\u00e1s cantes. No es que su repertorio no estuviera a la altura, ni much\u00edsimo menos, sino que su <strong>casamiento espiritual, art\u00edstico y an\u00edmico con la sole\u00e1<\/strong> fue total y absoluto. En una entrevista por radio de los a\u00f1os setenta, Fernanda afirma sentirse \u201ccasada con el cante\u201d e \u201cidentificada con la sole\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Dentro de este cante b\u00e1sico, ella volv\u00eda siempre a unos diez o doce estilos, una cantidad abundante si tenemos en cuenta que otros especialistas en la sole\u00e1, como <strong>Manolito de Mar\u00eda, Juan Talega<\/strong> o <strong>Perrate<\/strong> se limitaban, generalmente, a cinco o seis estilos, que es lo t\u00edpico en cualquier cantaor. Fernanda no fue una creadora en el sentido estricto, sino que empleaba las creaciones de otros como veh\u00edculos expresivos. En su repertorio por sole\u00e1, los estilos que relacionamos con ella son de <strong>la Serneta, de la Andonda, de Joaqu\u00edn de la Paula o del Juaniqu\u00ed de Lebrija<\/strong> entre otros, casi ning\u00fan estilo de Jerez, y solamente uno de C\u00e1diz, pero un cante absolutamente emblem\u00e1tico en ella, la que <strong>Luis<\/strong> y <strong>Ram\u00f3n Soler<\/strong> denominan en su sistema de clasificaci\u00f3n <strong>\u201cPaquirri 3\u201d<\/strong>, el m\u00e1s popular y conocido de los cuatro cantes por sole\u00e1 atribuidos a <strong>Paquirri el Guant\u00e9<\/strong>, uno de los pilares fundamentales de la escuela gaditana.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, familiares de <strong>los Pinini<\/strong> cantan este estilo de Paquirri. Tambi\u00e9n fue cantado y grabado por maestros como <strong>Aurelio Sell\u00e9s, Jos\u00e9 Cepero, El Cojo de Huelva, Peric\u00f3n de C\u00e1diz, Pepe de la Matrona, el Flecha de C\u00e1diz, La Perrata, el Lebrijano o Antonio Mairena<\/strong>. Pero Fernanda alcanz\u00f3 un nivel de perfecci\u00f3n que lo convirti\u00f3 en una aut\u00e9ntica obra de arte. Ella lo transforma en el estilo m\u00e1s dram\u00e1tico y desgarrador que conocemos de la sole\u00e1. Los cantes de sole\u00e1 se pueden agrupar en funci\u00f3n de sus respectivos registros: los versos de inicio, que son llanos y comedidos, luego los de transici\u00f3n que son m\u00e1s din\u00e1micos y acumulan tensi\u00f3n, y finalmente, los que alcanzan y mantienen un registro alto y son de remate o cierre. En este \u00faltimo grupo se sit\u00faa el dram\u00e1tico \u201cPaquirri 3\u201d. Fernanda sac\u00f3 el m\u00e1ximo provecho de la brillantez de este registro y la pelea con sus facultades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abSi el cante de Fernanda es \u00fanico e irrepetible, y sus soleares son personal\u00edsimas, su versi\u00f3n del \u201cPaquirri 3\u201d roza lo sublime. Aparte de la ligaz\u00f3n de los tercios, y la peculiar partici\u00f3n de las palabras, un rasgo importante es su empleo del inestable \u201cs\u00e9ptimo grado\u201d en los primeros tercios, reiterado con insistencia\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Soler expresan su creencia de que tuvo que ver en la difusi\u00f3n de este estilo la cantaora <strong>Josefa Castrero, la \u201cRubia de C\u00e1diz\u201d<\/strong>, tambi\u00e9n conocida como <strong>\u201cLa Rubia de La Vi\u00f1a\u201d<\/strong>, que, seg\u00fan <strong>Fernando el de Triana<\/strong>, fue \u201cla segunda edici\u00f3n\u201d de Paquirri el Guant\u00e9. Tambi\u00e9n mencionan al cantaor <strong>Chiclanita<\/strong> como posible difusor de este cante que lleg\u00f3 a popularizarse hasta en Triana. Es probable que el mismo Juaniqu\u00ed de Lebrija terminara de exportar el \u201cPaquirri 3\u201d a Utrera. Una influencia mutua en los cantes de Utrera y Lebrija es atribuible en gran parte a los lazos familiares que unen ambos pueblos a trav\u00e9s de la saga de los Pe\u00f1a Pinini, y siempre debemos tener en cuenta la convivencia de las familias cantaoras de C\u00e1diz y provincia con la gente de Utrera en los cortijos de la campi\u00f1a, m\u00e1s notablemente, en el enorme <strong>Cortijo La Zangarriana<\/strong>, cerca de Lebrija, donde, en la primera mitad del siglo veinte, y hasta la d\u00e9cada de los sesenta, tendr\u00eda lugar un intenso intercambio de cantes en las fiestas y reuniones diarias como he podido documentar en mi investigaci\u00f3n <em><strong>Flamencos de ga\u00f1an\u00eda<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p>En el cante de la Fernanda no se detectan influencias de <strong>los Pavones<\/strong>, ni de <strong>Manuel Torre, Caracol<\/strong> o <strong>Antonio Mairena<\/strong>, los cantaores que conjuntamente han inspirado a toda una generaci\u00f3n. Si el cante de Fernanda es \u00fanico e irrepetible, y sus soleares son personal\u00edsimas, su versi\u00f3n del \u201cPaquirri 3\u201d roza lo sublime. Aparte de la ligaz\u00f3n de los tercios, y la peculiar partici\u00f3n de las palabras, un rasgo importante es su empleo del inestable \u201cs\u00e9ptimo grado\u201d en los primeros tercios, reiterado con insistencia. Esta entrada luego se derrumba entre una cascada de notas que se caen de su propio peso para resolver en el tono base. <strong>En menos de 45 segundos, se despliega una antolog\u00eda de las emociones humanas, desde la m\u00e1s insoportable tensi\u00f3n y drama, hasta la catarsis<\/strong>.<\/p>\n<p>Fernanda de Utrera no ten\u00eda miedo a arriesgarse en el cante. Al contrario, <em>todo <\/em>era riesgo en ella, con esa voz basada en la superaci\u00f3n de una insuficiencia constante, y a punto de romperse en pedazos en cualquier momento. No fing\u00eda el sufrimiento como hacen otros queriendo d\u00e1rselas de \u201cexpresivos\u201d, sino que <strong>la suya fue una batalla aut\u00e9ntica cada vez que se pon\u00eda a cantar<\/strong>, y precisamente en su forma de librar la batalla encontramos la clave y el misterio de su cante, y de su profundo poder comunicativo que no deja indiferente a nadie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>En el repertorio por sole\u00e1 de Fernanda de Utrera, los estilos que relacionamos con ella son de la Serneta, la Andonda, Joaqu\u00edn de la Paula o Juaniqu\u00ed de Lebrija entre otros, casi ning\u00fan estilo de Jerez, y solamente uno de C\u00e1diz, el denminado \u201cPaquirri 3\u201d.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":35,"featured_media":2326,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"bottom","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"no-crop","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"En el repertorio por sole\u00e1 de Fernanda de Utrera, los estilos que relacionamos con ella son de la Serneta, la Andonda, Joaqu\u00edn de la Paula o Juaniqu\u00ed de Lebrija entre otros, casi ning\u00fan estilo de Jerez, y solamente uno de C\u00e1diz, el denominado \u201cPaquirri 3\u201d."},"jnews_primary_category":{"id":"69"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,95,94],"tags":[2068,2069,2070,2071,2072],"class_list":["post-2325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-estela-flamenca","category-firmas","tag-fernanda-de-utrera","tag-fernanda-jimenez-pena","tag-josefa-castrero","tag-la-rubia-de-cadiz","tag-paquirri-el-guante","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2325\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}