{"id":2299,"date":"2025-01-23T23:57:13","date_gmt":"2025-01-23T22:57:13","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/la-juerga-de-abel-harana-o-el-age-del-baile-y-el-cante\/"},"modified":"2025-01-23T23:57:13","modified_gmt":"2025-01-23T22:57:13","slug":"la-juerga-de-abel-harana-o-el-age-del-baile-y-el-cante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/la-juerga-de-abel-harana-o-el-age-del-baile-y-el-cante\/","title":{"rendered":"La juerga de Abel Harana o el age del baile y el cante","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Fue por casualidad. En un d\u00eda de esos que uno est\u00e1 pa perderse, le falta el aire y busca el flamenco que lo alivia. Ni por obligaci\u00f3n ni de pensamiento. No iba a ir. Que no ten\u00eda yo idea de acabar otra vez preso de la magia que rezuman cada tres por dos los muros de la <a href=\"https:\/\/www.xn--peaflamencatorresmacarena-9nc.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena de Sevilla<\/strong><\/a>, donde entran ganas de quedarse a vivir. Es m\u00e1s: no hab\u00eda visto nunca a <strong>Abel Harana<\/strong> sobre las tablas. Y se rif\u00f3 con el cuadro los papeles al cante, el toque y el baile trocando lo que iba a ser un recital en una juerga improvis\u00e1 pa emborracharse de arte.<\/p>\n<p>Abel, <strong>El Galli<\/strong>, <strong>El Pechuguita<\/strong> y la guitarra briosa de <strong>Rub\u00e9n Romero<\/strong> trajeron el gozo, el age, la gracia y el desparpajo a los maderos de la ensolerada pe\u00f1a, que se convirti\u00f3 en un cuartito de cabales donde todo el que pis\u00f3 el escenario hizo lo que le dio la gana: cantar, bailar o tocar con indiferencia de que el cartel los anunciara a cada uno en su faceta.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 el bailaor desde el camerino endi\u00f1ando los primeros pellizcos por ton\u00e1s. Cantando. Sorprendiendo al respetable. Porque lo hace muy bien y sabe dolerse. Lo secund\u00f3 la voz gorda, plomiza y bronceada de El Pechuguita untando las mieles de su garganta. Y coron\u00f3 El Galli rajando su nuez de alfileritos hirientes. El baile se puso serio en la figura de Harana, que augur\u00f3 en sus primeros dibujos el deleite que vino despu\u00e9s. De pose sobria, recia y tradicional, pero cuajao de frescura. La buler\u00eda cop\u00f3 el solo de guitarra de Rub\u00e9n, que calent\u00f3 sus dedos para mojar en el guiso. Prosigui\u00f3 El Galli con la taranta minera de <strong>Chac\u00f3n <\/strong>y El Pechuguita con la levantica de <strong>El Cojo de M\u00e1laga<\/strong>. Pero donde lleg\u00f3 el colmo del sabor fue en el remate por tangos. Abel bail\u00f3 guas\u00f3n, irreverente, flamenco y colmao de enjundia y naturalidad. Respir\u00f3 el baile sin pensarlo. Solo sent\u00eda y disfrutaba como un ni\u00f1o de una reuni\u00f3n de verdaderos aficionaos que les apasiona el veneno que el flamenco les jinca. As\u00ed culmin\u00f3 la primera parte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abY no solo demostr\u00f3 Abel Harana que tiene buenos pies, sino que gir\u00f3 con garbo, elevaba los brazos con gallard\u00eda, gesticul\u00f3 lo que ped\u00eda el cante, redoblaba los desplantes, pint\u00f3 de renaceres las escobillas y pari\u00f3 el baile con espontaneidad a cada momento, bailando as\u00ed porque sabe, lo tiene, puede y quiere, tributando con su cuerpo al cante y a la guitarra\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la segunda tanda los nudillos sobre la mesa hicieron comp\u00e1s de sole\u00e1 por buler\u00eda con la guitarra redonda de El Pechuguita \u2014hab\u00e9is le\u00eddo bien\u2014, a quien se la rob\u00f3 El Galli espurreando la cal \u2014segu\u00eds leyendo bien\u2014. Y cantaron los tres pa pegarse chocazos por las esquinas. Abel se luci\u00f3 ligando unos cuantos tercios de m\u00fasica y letra propias cabalgando entre los aires de Utrera, Lebrija y Jerez, regados con manzanilla de Sanl\u00facar, de donde es este polifac\u00e9tico flamenco que <strong>despert\u00f3 la envidia cochina de mi afici\u00f3n por tener tant\u00edsimo paladar y talento<\/strong>. \u00a1Ole, jo\u00e9! Luego bail\u00f3 por alegr\u00edas sobrao de comp\u00e1s, con figuras completas sacadas de otros tiempos pero tamizadas por un conocimiento tremendo que se transparent\u00f3 en su baile, quintaesencia de muchos bailaores en un mismo discurso danc\u00edstico que aprovech\u00f3 a su manera dejando la impronta de una particular\u00edsima personalidad. Espont\u00e1neo y jondo, sabio, antiguo y nuevo. Y no solo demostr\u00f3 que tiene buenos pies, sino que gir\u00f3 con garbo, elevaba los brazos con gallard\u00eda, gesticul\u00f3 lo que ped\u00eda el cante, redoblaba los desplantes, pint\u00f3 de renaceres las escobillas y pari\u00f3 el baile con espontaneidad a cada momento, bailando as\u00ed porque sabe, lo tiene, puede y quiere, tributando con su cuerpo al cante y a la guitarra, paseando cuando hay que pasear y par\u00e1ndose en el segundo justo. <strong>Pesta\u00f1eaba y le brotaba el flamenco. Salpic\u00f3 sal del tac\u00f3n al flequillo.<\/strong> Junto al cuadro de categor\u00eda que lo acompa\u00f1\u00f3, hizo disfrutar a la pe\u00f1a de lo lindo porque ellos lo pasaron de lujo en este bendito entarimao.<\/p>\n<p>De postre un fin de fiesta por buler\u00edas al que se sumaron el tocaor <strong>Daniel Mej\u00eda El Carqui<\/strong>, el bailaor <strong>Pablo Egea<\/strong> y la jovenc\u00edsima y arrebatadoramente flamenca <strong>Yaiza Trigo<\/strong>. Y as\u00ed me robaron las penas estos canallas, tatu\u00e1ndome en la talega de mis desvelos la juerga de Abel Harana o el age del cante y el baile, que es lo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ficha art\u00edstica<\/strong><br \/>\nRecital de baile de Abel Harana<br \/>\nPe\u00f1a Flamenca Torres Macarena, Sevilla<br \/>\n22 de enero de 2024<br \/>\nBaile: Abel Harana<br \/>\nCante: El Galli y El Pechuguita<br \/>\nGuitarra: Rub\u00e9n Romero<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>El bailaor Abel Harana con el cante de El Galli y El Pechuguita y la guitarra de Rub\u00e9n Romero formaron una juerga sobre las tablas de la Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena de Sevilla.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":63,"featured_media":2300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"bottom","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"no-crop","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Trending","sponsored_post_label":"Sponsored by","disable_ad":"0","subtitle":"El bailaor Abel Harana con el cante de El Galli y El Pechuguita y la guitarra de Rub\u00e9n Romero formaron una juerga sobre las tablas de la Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena de Sevilla."},"jnews_primary_category":{"id":"248"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[46],"tags":[2048,2049,195],"class_list":["post-2299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","tag-torres-macarena","tag-abel-harana","tag-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/63"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}