{"id":225,"date":"2026-01-01T13:19:45","date_gmt":"2026-01-01T12:19:45","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/2026\/01\/01\/encendamos-las-velas-por-manuel-vallejo\/"},"modified":"2026-01-16T08:45:39","modified_gmt":"2026-01-16T07:45:39","slug":"encendamos-las-velas-por-manuel-vallejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/encendamos-las-velas-por-manuel-vallejo\/","title":{"rendered":"Encendamos las velas por Manuel Vallejo","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Arrancamos 2026 con acontecimientos significativos que ning\u00fan cabal puede soslayar por proximidad andaluza, como el <strong>Festival de Jerez<\/strong>, los festivales de verano o la <strong>Bienal de Sevilla<\/strong>, entre muchos otros, pero tambi\u00e9n efem\u00e9rides que nos permiten explorar personajes que protagonizaron hechos que, a la postre, cambiar\u00edan el rumbo del flamenco.<\/p>\n<p>De los numerosos, me adelanto a los fastos que este a\u00f1o debemos al gran <strong>Manuel Vallejo<\/strong> (Sevilla, 1891 &#8211; 1960), referente ineludible dado que el 5 de octubre de 1926 recibi\u00f3 en Madrid la <strong>II Llave de Oro del Cante<\/strong>, galard\u00f3n que algunos, de forma tan interesada como laxa, pretendieron restar m\u00e9ritos acogi\u00e9ndose a que fue en desagravio por la concesi\u00f3n de la II Copa Pav\u00f3n a <strong>Manuel Centeno<\/strong>, para que as\u00ed no repitiera como premiado Vallejo, que ya la hab\u00eda ganado en 1925.<\/p>\n<p>El argumento es tan balad\u00ed que se desploma con s\u00f3lo sobrevolar por la obra del sevillano de la antigua barreduela de Padilla. Pero sin entrar en bober\u00edas, el objeto de este art\u00edculo es, insisto, recordar que en 2026 celebramos el a\u00f1o del centenario de tan importante reconocimiento a uno de los cantaores m\u00e1s completos de la historia, y, por el contrario, de los m\u00e1s desconocidos por la afici\u00f3n y menos ponderado por los analistas.<\/p>\n<p>Semejante contradicci\u00f3n acaso sea debida a que, salvados los honores que le rindi\u00f3 <strong>Antonio Mairena<\/strong> en 1982 y el homenaje que le brind\u00f3 <strong>Manuel Centeno Fern\u00e1ndez<\/strong> en el centenario de su nacimiento, all\u00e1 por 1991 en la sevillana <strong>Pe\u00f1a Flamenca Torres Macarena<\/strong>, sus partidarios bastardos se escondieron tras los fantasmas y lanzaron una cruel batalla contra supuestos enemigos, en lugar de estudiar y difundir su obra.<\/p>\n<p>Y as\u00ed lo explicamos en Sevilla junto al coleccionista de registros sonoros <strong>Antonio Hita Maldonado<\/strong> en la <strong>I Jornada Flamenco y Universidad<\/strong> (2006), y a la que a\u00f1ado la dedicatoria que la <strong>Federaci\u00f3n Provincial de Sevilla de Entidades Flamencas<\/strong> le hizo en el <strong>VI Circuito Entre Naranjos y Olivos<\/strong> (2010), colectivo que en 2012 public\u00f3 un pack de 13 ced\u00e9s con los 213 cantes que alberga su obra completa, conformada por 106 discos de pizarra, m\u00e1s uno compartido con <strong>El Cojo de M\u00e1laga<\/strong>, y registrados entre 1923 y 1950.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEn 2026 celebramos el a\u00f1o del centenario de la Llave de Oro del Cante a uno de los cantaores m\u00e1s completos de la historia, y, por el contrario, de los m\u00e1s desconocidos por la afici\u00f3n y menos ponderado por los analistas\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es el aval de una obra conmovedora y fuente inagotable de inspiraci\u00f3n debida a Manuel Vallejo, llamado as\u00ed por el segundo apellido del padre, ya que era hijo del jornalero <strong>Manuel Jim\u00e9nez Vallejo<\/strong> y de <strong>Manuela Mart\u00ednez de Pinillo y Varas<\/strong>, cuando, en sentido contrario, dej\u00f3 traslucir, a temprana edad, su timidez e inocencia, desde que correteaba por los alrededores de la Plaza de la Encarnaci\u00f3n, en cuyo mercado de abastos la familia regentaba un puesto de pescado.<\/p>\n<p>Pese a ello, rompe la cortedad cuando apareci\u00f3 con el apodo de <strong>Vallejillo<\/strong> a los 15 a\u00f1os de edad (1906), en el <strong>Kiosko de Pinto<\/strong>, o cuando debut\u00f3 ya en serio en 1910 en el <strong>Puesto del Agua<\/strong>, tambi\u00e9n en la Alameda de H\u00e9rcules, con el seud\u00f3nimo de <strong>El Colorao II<\/strong>.<\/p>\n<p>Esta presentaci\u00f3n, auspiciada por el <strong>Ni\u00f1o de las Marianas<\/strong>, le abri\u00f3 las puertas de los colmaos de la Alameda de H\u00e9rcules y las ventas de las afueras, as\u00ed como la del Sal\u00f3n Variedades, donde figur\u00f3 el a\u00f1o 1919 en el homenaje tributado a <strong>Antonio el Portugu\u00e9s<\/strong>, a m\u00e1s de otros caf\u00e9s cantantes sevillanos, logrando por tanto la mejor de las credenciales para dar el salto hasta Madrid y debutar en el <strong>Eden Concert<\/strong>, de la calle Aduana.<\/p>\n<p>En esta primera cita madrile\u00f1a, la climatolog\u00eda hizo que Vallejo fracasara por mor de una afon\u00eda que lo tuvo cuatro a\u00f1os sin cantar. No obstante, reapareci\u00f3 el 22 de septiembre de 1922 en el <strong>Caf\u00e9 Ideal Concert<\/strong>, de Sevilla, y d\u00edas despu\u00e9s, el 5 de octubre, en el <strong>Teatro Lara<\/strong> de M\u00e1laga, donde actu\u00f3 durante diez d\u00edas a raz\u00f3n de 100 pesetas diarias.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, se le localiza en Barcelona, donde graba sus primeros discos e impone su ley hasta primeros de 1925, a\u00f1o que queda marcado por su vuelta a Madrid, bautiz\u00e1ndolo la afici\u00f3n de la Capital del Reino como \u00abprimera figura del cante flamenco\u00bb\u00a0por su grandes \u00e9xitos, siendo el m\u00e1s notorio de ellos el alcanzado el 24 de agosto de 1925, la I Copa Pav\u00f3n en el Teatro Pav\u00f3n, de la calle Embajadores, compitiendo con <strong>Manuel Escacena<\/strong>, <strong>Angelillo<\/strong>, <strong>Pepe Marchena<\/strong>, El Cojo de M\u00e1laga y <strong>El Mochuelo<\/strong>, entre otros.<\/p>\n<p>El trofeo lo recibi\u00f3 Vallejo de manos de <strong>don Antonio Chac\u00f3n<\/strong>, que presidi\u00f3 el jurado, quien quince d\u00edas despu\u00e9s le dir\u00eda en una fiesta celebrada en <strong>Villa Rosa<\/strong> con motivo del galard\u00f3n: \u00abTe he dao la copa porque la mereces, pero la Vieja \u2013por Marchena\u2013 ganar\u00e1 m\u00e1s dinero que t\u00fa\u00bb.<\/p>\n<p>Pese a este presagio, Vallejo sienta de nuevo c\u00e1tedra en Madrid, donde el 29 de agosto cant\u00f3 en el <strong>Teatro Olimpia<\/strong> en un homenaje a <strong>La Coquinera<\/strong>, as\u00ed como dos meses m\u00e1s tarde en el Romea, junto a <strong>Manuel Centeno<\/strong>, pero tambi\u00e9n en Barcelona, donde se mantuvo hasta septiembre de 1926 en que regres\u00f3 a la capital para participar de nuevo en el concurso Copa Pav\u00f3n, triunfando en esta segunda edici\u00f3n su paisano Manuel Centeno, merced tanto a una soberbia saeta cuanto a los intereses empresariales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>\u00abManuel Vallejo se caracteriz\u00f3 no por rizar el rizo del belcantismo, sino por una voz destinada a crear belleza, por su forma de modular, su sorprendente comp\u00e1s y capacidad de jugar con los tiempos musicales, y por la capacidad para transmitir y emocionar\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal ser\u00eda el debate provocado que aquella pol\u00e9mica decisi\u00f3n, qued\u00f3 revocada el 5 de octubre de 1926, cuando Vallejo, por acuerdo un\u00e1nime de todos sus compa\u00f1eros artistas, recibi\u00f3 de manos de <strong>Manuel Torre<\/strong> la Llave de Oro del Cante, galard\u00f3n que entonces carec\u00eda de toda significaci\u00f3n, pero con el que el maestro sevillano continu\u00f3 dejando muestras de su destreza cantaora en <em>troupes<\/em>, hasta conformar propia compa\u00f1\u00eda, con la que recorri\u00f3 todo el territorio espa\u00f1ol y Marruecos.<\/p>\n<p>Vallejo se erige, pues, en s\u00edmbolo de toda una \u00e9poca, la \u00d3pera Flamenca, y sobresale en toda la geograf\u00eda tanto por su cante como por su baile por buler\u00edas, t\u00f3nica que mantuvo hasta despu\u00e9s de la guerra civil.<\/p>\n<p>Estamos, no obstante, ante un cantaor hist\u00f3rico con un manejo extraordinario de la respiraci\u00f3n y con unas condiciones vocales impresionantes, pues sobresali\u00f3 por una voz espaciosa en potencia, de tesitura generosa y con una flexibilidad muy especial, adem\u00e1s de una media voz dispuesta a cualquier altura y un hermoso color expresivo que no sufr\u00eda merma en los extremos del registro, lo que explica que conciliara como pocos la ternura llevada a la m\u00e1xima expresi\u00f3n con la regularidad en la concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al tiempo de celebrar este a\u00f1o el centenario de la Llave de Oro del Cante a Manuel Vallejo, reivindicamos, por tanto, a uno de los cantaores m\u00e1s completos de todos los tiempos que se caracteriz\u00f3 no por rizar el rizo del belcantismo, sino por una voz destinada a crear belleza, por su forma de modular, su sorprendente comp\u00e1s y capacidad de jugar con los tiempos musicales, y por la capacidad para transmitir y emocionar, de ah\u00ed que para <strong>quienes no logran llenarse de j\u00fabilo con los cantaores de este tiempo, la mejor combinaci\u00f3n aconsejable sea la de salir de un concierto y escuchar a Manuel Vallejo<\/strong>.<\/p>\n<p>Escuchen y disfruten, pero enciendan las velas de 2026 a fin de soplarlas el 5 de octubre. Tenemos, pues, diez meses por delante para describir los pasajes sonoros del gran Manuel Vallejo, que, a d\u00eda de hoy, siguen siendo historia; examinarlos, mismamente, explicarlos en profundidad y revelar sus consecuencias, que pasan, sin duda alguna, por <strong>narrar momentos claves en la historia del mejor cante de todos los tiempos<\/strong> y, por tanto, vinculados a la cultura identitaria de Espa\u00f1a. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>De los numerosos acontecimientos, me adelanto a los fastos que este a\u00f1o debemos al gran Manuel Vallejo (Sevilla, 1891 &#8211; 1960), referente ineludible dado que el 5 de octubre de 1926 recibi\u00f3 en Madrid la II Llave de Oro del Cante.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":226,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[38,73],"tags":[54,128,129],"class_list":["post-225","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-portada","category-opinion","tag-cantaor-flamenco","tag-centenario-llave-de-oro-del-cante","tag-manuel-vallejo","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=225"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225\/revisions\/374"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}