{"id":1727,"date":"2024-09-13T11:47:10","date_gmt":"2024-09-13T09:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/del-genio-al-duende-esbozo-de-una-teoria-i\/"},"modified":"2024-09-13T11:47:10","modified_gmt":"2024-09-13T09:47:10","slug":"del-genio-al-duende-esbozo-de-una-teoria-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/del-genio-al-duende-esbozo-de-una-teoria-i\/","title":{"rendered":"Del genio al duende: esbozo de una teor\u00eda (I)","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p><strong>El duende es algo que existe en la mitolog\u00eda de casi todos los pueblos antiguos<\/strong> y, por supuesto, en Espa\u00f1a y en toda Europa. Y aunque en esos esquemas mentales m\u00e1gicos estemos hablando de lo emocional y psicol\u00f3gico, la tradici\u00f3n imaginaria los presenta siempre, en todas las culturas y geograf\u00edas, con forma humanoide, como seres de baja estatura y de esp\u00edritu juguet\u00f3n y que habitan las casas, en las que ejercen una especie de gamberrismo que provoca enredos y molestias m\u00e1s que verdadero terror, lo que en cambio s\u00ed se da en otros <em>esp\u00edritus<\/em> que supuestamente horrorizan e incluso asesinan, lo que ha sido llevado con \u00e9xito al cine, adem\u00e1s de estar muy presentes en ciertas literaturas: pensemos, por ejemplo, en <strong>Poe <\/strong>o en <strong>Lovecraft.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y el Genio<\/strong>, que en esta primera ocasi\u00f3n lo cito con may\u00fascula para no mezclarlo con otros significados del t\u00e9rmino. Visto desde instancias cient\u00edficas, desde la psicolog\u00eda, la psiquiatr\u00eda o la neurolog\u00eda, por ejemplo, el genio resulta parad\u00f3jico en contraste con el duende: mientras que este, seg\u00fan la mitolog\u00eda popular posee realidad antropom\u00f3rfica (ya saben, el duendecillo de baja estatura y orejas puntiagudas) el genio, en cambio, pertenece m\u00e1s al \u00e1mbito de lo espiritual. No al \u00e1mbito de lo abstracto, porque para un griego o un romano antiguos el genio, aunque no corp\u00f3reo, ten\u00eda presencia real y participaba en la vida de las personas. El genio, en las culturas cl\u00e1sicas, tiene m\u00e1s que ver con el \u00e1ngel protector familiar o incluso personal, es decir, es un \u2018personaje\u2019 protector, frente al duende, que enreda y no protege.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed hablaremos de esas \u2018criaturas\u2019 en <strong>el \u00e1mbito del flamenco<\/strong>, y entonces ya estaremos en el cortijo de lo emocional, y si estamos en el campo de lo emocional, del sentimiento, consecuentemente no podemos decir que estemos en el terreno de lo irreal o de lo mitol\u00f3gico ni de lo fant\u00e1stico. Y ello es as\u00ed porque la emoci\u00f3n y el sentimiento existen, incluso son de alguna forma medibles, como lo son en la m\u00fasica la afinaci\u00f3n, la medida (comp\u00e1s para los flamencos) o el ritmo. Sabemos que hay una zona del cerebro que en los psic\u00f3patas est\u00e1 como apagada y que por ello no se activa ante una tragedia o ante un crimen cometido por ellos con total frialdad, y para medir esto en el cerebro de los humanos existen ya herramientas t\u00e9cnicas y cient\u00edficas. Pero para alguien con mente no psicop\u00e1tica la emoci\u00f3n y los sentimientos son algo existente.<\/p>\n<p>El cerebro de las personas (su coraz\u00f3n, decimos simb\u00f3licamente) siente de forma tan real como siente un dolor de cabeza, del est\u00f3mago o cualquier otra zona del cuerpo, y tenemos sentimientos de afecto, de odio, de ira o de amor. Sustancias qu\u00edmicas como la\u00a0 dopamina o serotonina son, por as\u00ed decirlo, \u2018drogas\u2019 naturales que el propio cerebro fabrica y libera cuando nos sentimos felices, son las sustancias de la felicidad. Con todo esto, por supuesto, no quiero descubrir nada nuevo, es algo sabido. Si lo traigo aqu\u00ed es para subrayar que cuando hablamos de duende o de genio en relaci\u00f3n con el flamenco no estamos hablando de algo ficticio, fant\u00e1stico o mitol\u00f3gico, sino de <strong>algo existente y real que<\/strong> <strong>a veces comparecen durante la experiencia flamenca<\/strong>, aunque no los veamos en una forma f\u00edsica determinada. No lo vemos, pero lo sentimos. De todos modos, si quieren saber m\u00e1s sobre esto les sugiero la lectura del libro <em>Arte flamenco y neurociencia: en busca del duende, <\/em>de los neur\u00f3logos andaluces <strong>Jes\u00fas Romero Imbroda <\/strong>y <strong>Crist\u00f3bal Carnero Pardo.<\/strong><\/p>\n<p>En su precioso libro <em>Esa angustia llamada Andaluc\u00eda,<\/em> <strong>Luis Rosales, <\/strong>que precisamente fue amigo de <strong>Garc\u00eda Lorca<\/strong> en su juventud granadina, comenta de esta forma: todo el mundo se pregunta por el duende, pero nadie sabe lo que es. Para Rosales es muy sencillo: el duende es el vino. Dicho as\u00ed parece una ligereza de Rosales o una simple \u2018boutade\u2019, pero no lo es. Si bien miramos, esta afirmaci\u00f3n del poeta tiene mucho que ver con lo que hemos escrito m\u00e1s arriba sobre neuronas activadas en el cerebro o sobre sustancias qu\u00edmicas liberadas, como dopaminas y otras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abGarc\u00eda Lorca cita al Nietzsche de lo dionis\u00edaco, aquel que buscaba el duende sin saberlo, sin encontrarlo, en la m\u00fasica de Bizet y que seg\u00fan Federico hab\u00eda que rastrearlo en los viejos griegos, en las bailarinas de C\u00e1diz o en una seguiriya de Silverio. Quiz\u00e1s Nietzsche lo hubiese encontrado en el flamenco\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el campo de las depresiones, por ejemplo, puede que se d\u00e9 \u2013no soy experto\u2013 un d\u00e9ficit de esas \u2018drogas\u2019 naturales que libera el cerebro. Y en general, muchas veces necesitamos ayudas externas para activar nuestra sensaci\u00f3n de felicidad, como el alcohol.<\/p>\n<p>Las drogas que activan nuestras emociones, en este caso emociones agradables, han existido siempre. Se sabe que en la vieja Grecia, mucho antes de la llegada de la Tragedia y del teatro formalizado de los <strong>Eur\u00edpides<\/strong>, <strong>Jenofonte<\/strong> y otros, en los antiguos ritos dionis\u00edacos, con sus danzas intensas y extremas, los participantes en ellas tomaban determinadas sustancias para alcanzar antes el \u00e9xtasis, una forma extrema de \u2018duende\u2019, de \u2018enduendamiento\u2019. Siempre ha sucedido as\u00ed, cada cultura ha tenido sus excitantes externos, sus drogas buscadas en la naturaleza y durante siglos y milenios las han tomado de forma natural. El problema es cuando esas drogas han pasado a otras culturas que las han utilizado de forma compulsiva y, adem\u00e1s, a trav\u00e9s de mafias organizadas, como ocurre ahora en Europa y el mundo\u00a0 en general.<\/p>\n<p>Y as\u00ed ocurri\u00f3 siempre en Occidente con el vino. Todos conocemos <strong>el mito b\u00edblico de No\u00e9 embriagado y desnudo<\/strong> (G\u00e9nesis 9: 21). Y todos sabemos que mucho vino emborracha, pero que un par de buenos <em>finos <\/em>o <em>manzanillas <\/em>despu\u00e9s de ver torear a <strong>Curro <\/strong>\u00a0o a <strong>Paula <\/strong>en la Maestranza nos pon\u00eda contentos, si es que alguno de esos toreros no hab\u00eda tenido una buena tarde, porque si la hab\u00eda tenido buena, entonces sal\u00edamos ya enduendados de la plaza. Bueno, a quien le gusten los toros, claro. Y por supuesto, en ning\u00fan momento estoy queriendo decir que el flamenco sea un asunto de bebedores compulsivos, aunque, lamentablemente, todav\u00eda hay sectores de la sociedad espa\u00f1ola que as\u00ed lo piensan. Algo muy injusto.<\/p>\n<p>Voy ahora, modestamente, a establecer mi esbozo de teor\u00eda del duende confrontado con el genio\u2026 No intento sentar c\u00e1tedra (eso lo dejo para la Universidad), esto solo es una aproximaci\u00f3n y un primer esbozo. A este asunto le doy vueltas desde hace muchos a\u00f1os, pero en realidad, salvo en una conferencia que di hace mucho tiempo en la Fundaci\u00f3n La Caixa, en Barcelona, donde hablando de otras cosas deslic\u00e9 unos primeros esbozos sobre el duende, salvo en aquella ocasi\u00f3n, no hab\u00eda hablado ni escrito nunca sobre el tema. En realidad esta es la primera vez en que de manera m\u00e1s extensa y estructurada planteo una teor\u00eda sobre el duende y el genio, y lo hago gracias a la generosidad de <em>expoflamenco<\/em>, que me acoge. Pero insisto, es una primera tentativa que presento con humildad y aceptando objeciones y otras opiniones.<\/p>\n<p>Garc\u00eda Lorca, desde el \u00e1ngulo m\u00e1s po\u00e9tico y emocional, en su c\u00e9lebre conferencia <em>Juego y teor\u00eda del duende <\/em>plante\u00f3 una visi\u00f3n llena de amor, delicadeza, intuici\u00f3n y acierto, de manera que en ning\u00fan momento quiero confrontar mi aportaci\u00f3n a la suya: \u00e9l lo dijo muy bien y ya est\u00e1, y lo dijo, en cierto modo, desde <em>fuera <\/em>del flamenco, que es en donde algunas veces he encontrado yo las miradas m\u00e1s l\u00facidas sobre lo jondo, precisamente por estar fuera se puede ver con mayor claridad y perspectiva, mientras que la excesiva cercan\u00eda, en ocasiones, embota los sentidos y el entendimiento. Es el problema de los \u2018entendidos\u2019, que dec\u00eda el pintor <strong>Ram\u00f3n Gaya <\/strong>refiri\u00e9ndose al mundo de las artes pl\u00e1sticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\"><em><span class=\"s1\">\u00abPlat\u00f3n rechazaba el teatro tr\u00e1gico griego porque en \u00e9l el espectador dejaba aflorar en presencia de todos sus emociones. (&#8230;) \u00bfNo era aquello que rechazaba el fil\u00f3sofo ateniense un \u2018enduendamiento\u2019 colectivo? Hay fen\u00f3menos que emocionalmente son lo mismo, aunque solo en Espa\u00f1a y en el \u00e1mbito del flamenco lo llamemos duende\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Garc\u00eda Lorca cita al <strong>Nietzsche<\/strong> de lo dionis\u00edaco, aquel que buscaba el duende sin saberlo, sin encontrarlo, en la m\u00fasica de <strong>Bizet<\/strong> y que seg\u00fan Federico hab\u00eda que rastrearlo en los viejos griegos, en las bailarinas de C\u00e1diz o en una seguiriya de <strong>Silverio. <\/strong>Quiz\u00e1s Nietzsche lo hubiese encontrado en el flamenco, pero, hasta donde yo s\u00e9, no conoci\u00f3 esta m\u00fasica enduendada por naturaleza. Sin embargo, lo que s\u00ed conoci\u00f3 fue la \u00f3pera <em>Carmen<\/em>. Lorca nombra a Bizet y su m\u00fasica, pero no va m\u00e1s all\u00e1 y no cita su obra cumbre, la que enamor\u00f3 y fascin\u00f3 a Nietzsche: la \u00f3pera <em>Carmen, <\/em>inspirada en la novela de <strong>Prosper M\u00e9rim\u00e9e<\/strong>, y que el fil\u00f3sofo alem\u00e1n vio en G\u00e9nova poco despu\u00e9s de su estreno.<\/p>\n<p>Cuando Nietsche rompi\u00f3 sonoramente con <strong>Wagner<\/strong>, en su texto <em>El caso Wagner<\/em> arremeti\u00f3 duramente contra el m\u00fasico. Nietzsche hab\u00eda admirado profundamente al Wagner de sus primeras obras, en las que crey\u00f3 ver la representaci\u00f3n de su filosof\u00eda, es decir, el renacimiento de la tragedia griega antes de la formalizaci\u00f3n que trajo <strong>Eur\u00edpides. <\/strong>Pensamos en \u00f3peras de Wagner como <em>Trist\u00e1n e Isolda.<\/em> El fil\u00f3sofo ve\u00eda en Wagner el esp\u00edritu de lo dionis\u00edaco, del amor a la vida tal como esta es, alegr\u00eda y dureza al mismo tiempo, sin adornos, sin asideros, sin fe en otra cosa que no fuese esta vida real, la que tenemos. Y todo ello frente a lo apol\u00edneo (de Apolo) que supone algo as\u00ed como lo establecido, lo ordenado, lo m\u00e1s racional o cerebral. Haciendo un paralelismo no tan forzado podr\u00edamos decir que <strong>en el flamenco Camar\u00f3n, por ejemplo, ser\u00eda lo dionis\u00edaco frente a Mairena, que ser\u00eda lo apol\u00edneo<\/strong>. Despu\u00e9s me referir\u00e9 a esto con m\u00e1s detalle.<\/p>\n<p>Con S\u00f3crates-Plat\u00f3n llegar\u00e1 el fin del esp\u00edritu tr\u00e1gico, llega lo racional y ordenado, lo bello sin carnalidad, sin abismo, sin sufrimiento, sin amor a la vida, el racionalismo socr\u00e1tico en definitiva. Sabido es que en su obra central, el Di\u00e1logo <em>La Rep\u00fablica, <\/em>Plat\u00f3n ordena de manera expl\u00edcita la expulsi\u00f3n de los poetas de la rep\u00fablica del saber, incluido nada menos que el mism\u00edsimo <strong>Homero. <\/strong>Sabemos que en la antigua Grecia la poes\u00eda era el canto, la poes\u00eda siempre se escrib\u00eda para ser cantada, no para ser le\u00edda \u00edntimamente, como ocurre ahora. Dicho de forma jocosa: lo que hac\u00eda Plat\u00f3n negando la poes\u00eda era una especie de \u201cse proh\u00edbe el cante\u201d, ese aviso que se colgaba en algunas de nuestras viejas tabernas.<\/p>\n<p>Plat\u00f3n, desde luego, rechazaba el teatro tr\u00e1gico griego porque en \u00e9l el p\u00fablico sufr\u00eda el fen\u00f3meno de la catarsis, una especie de depuraci\u00f3n interior, es decir, el espectador dejaba aflorar en presencia de todos sus emociones, algo que en la mentalidad racionalista de alguien como Plat\u00f3n resultaba vergonzante. Pensemos ahora un momento: \u00bfno era aquello que rechazaba el fil\u00f3sofo ateniense un \u2018enduendamiento\u2019 colectivo? Hay fen\u00f3menos que emocionalmente son lo mismo, aunque solo en Espa\u00f1a y en el \u00e1mbito del flamenco lo llamemos duende. En definitiva, <strong>Nietzsche pensaba que Wagner se hab\u00eda alejado de todo eso tan humano y carnal.<\/strong> Y su admiraci\u00f3n y amor por el m\u00fasico se torn\u00f3 en rabia y furor contra \u00e9l. Y en obras como la citada y en otras le recomendaba buscar en la \u00f3pera <em>Carmen <\/em>el verdadero amor, un amor fatal, abismal, por encima de todo, <em>m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, <\/em>como el t\u00edtulo de una de sus obras<\/p>\n<p>Y el fil\u00f3sofo de <em>La voluntad de poder<\/em> llegar\u00e1 a pedir una pasi\u00f3n \u201cm\u00e1s morena\u201d, m\u00e1s \u201cmeridional\u201d, m\u00e1s \u201cafricana\u201d. Yo dir\u00eda que m\u00e1s espa\u00f1ol, m\u00e1s sevillano. Lo dicho, si llega a conocer el flamenco seguro que en muchos aspectos hubiese encontrado en \u00e9l la encarnaci\u00f3n de su filosof\u00eda, la vida intensa que reclamaba, como le ocurri\u00f3 casi dos siglos m\u00e1s tarde al tambi\u00e9n fil\u00f3sofo <strong>Cl\u00e9ment Rosset. <\/strong>Tanto Nietzsche como Wagner admiraban y se inspiraban en algunos aspectos de la filosof\u00eda de Schopenhauer, quien precisamente reclamaba una raz\u00f3n m\u00e1s pasional y una pasi\u00f3n m\u00e1s racional, algo que me recuerda la letra flamenca por Caracoles: \u201cel conocimiento la pasi\u00f3n no quita\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>* Continuar\u00e1&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed hablaremos de esas \u2018criaturas\u2019 \u2013el genio y el duende\u2013 en el \u00e1mbito del flamenco, y entonces ya estaremos en el cortijo de lo emocional, y si estamos en el campo de lo emocional, del sentimiento, consecuentemente no podemos decir que estemos en el terreno de lo irreal o de lo mitol\u00f3gico ni de lo fant\u00e1stico.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":28,"featured_media":1728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"bottom","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_prev_next_post":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"crop-500","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Tendencias","sponsored_post_label":"Patrocinado por","disable_ad":"0","subtitle":"Aqu\u00ed hablaremos de esas \u2018criaturas\u2019 \u2013el genio y el duende\u2013 en el \u00e1mbito del flamenco, y entonces ya estaremos en el cortijo de lo emocional, y si estamos en el campo de lo emocional, del sentimiento, consecuentemente no podemos decir que estemos en el terreno de lo irreal o de lo mitol\u00f3gico ni de lo fant\u00e1stico."},"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[1510,170,1511,1512],"class_list":["post-1727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-arte-flamenco","tag-duende-flamenco","tag-eduende-y-genio","tag-genio-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1727\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}