{"id":1683,"date":"2024-09-16T22:06:20","date_gmt":"2024-09-16T20:06:20","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/reorientar-los-festivales-flamencos\/"},"modified":"2024-09-16T22:06:20","modified_gmt":"2024-09-16T20:06:20","slug":"reorientar-los-festivales-flamencos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/reorientar-los-festivales-flamencos\/","title":{"rendered":"(Re)Orientar los festivales flamencos","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>El SOS que enviamos como <a href=\"https:\/\/expoflamenco.com\/prensa\/salvemos-a-los-festivales-flamencos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se\u00f1al de socorro<\/a> d\u00edas atr\u00e1s sobre algunos de los males que acarrean los festivales flamencos nos incita, a petici\u00f3n de organizadores responsables de estos eventos, a contextualizar el problema en el tiempo presente y dirigirnos, sobre todo, a quienes tienen la competencia de los mismos, a fin de dejar definitivamente en los anaqueles el bullicio verbenero de algunos encuentros y excluir, por supuesto, a quienes carecen de capacidad para llamarse profesional y a los que ejercen de <strong>promotores sin ideas<\/strong>, por no olvidar a aquellos que van de representantes y no sirven ni para pasear el perrito de los miembros de la Agencia de Promoci\u00f3n Musical.<\/p>\n<p>Al \u00faltimo grupo citado pertenece el comisionista, ese viejo operador en el mundo mercantil, a menudo con muy mala prensa, y que, a mayor deshonra, ni formula siquiera contratos de intermediaci\u00f3n, con lo que vulnera la libre y leal competencia con el a\u00f1adido de ejercer un acto de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero abundemos en ello. <strong>Si existe el comisionista es porque interesa al comisionado<\/strong>, en perjuicio siempre del artista (interesado o no), y de la puesta en escena del festival, que como no contrate a un profesional que haga de regidor, presentador y hasta de enlace con los camerinos, el esperpento es tan grotesco que deforma la realidad, al par que atenta contra la dignidad de la cultura andaluza.<\/p>\n<p>Claro que hay un a\u00f1adido m\u00e1s. La figura no especializada, ese que va de profesional y su prop\u00f3sito no se concreta m\u00e1s que en el cobro. Ni acude a la prueba de sonido, llega cuando le sale del alma y encima se cabrea por el lugar en que sale a escena, con el agravio de que para colmo de los colmos, tiene doblete y hasta triplete. Es decir, hablamos del <strong>personaje que la verg\u00fcenza se la deja en el caj\u00f3n de la mesita de noche<\/strong> y que, en connivencia con el comisionista y a veces hasta con los organizadores, comete el mayor agravio que se pueda imaginar: acompa\u00f1ar al presunto \u00e9xito personal de la maledicencia y el escarnio.<\/p>\n<p>Para ser llamado profesional hay que satisfacer las obligaciones que conlleva el t\u00e9rmino, reunir valores asociados a la pr\u00e1ctica de la actividad y actuar siempre a favor de la cultura a la que representa, a m\u00e1s de ofrecer un servicio de calidad que, indubitablemente, est\u00e1 vinculado a los conocimientos y a la destreza en ejercicio. Y aunque no ser\u00eda necesario traerlo a colaci\u00f3n, algo que se da por consabido: cumplir con los <strong>est\u00e1ndares de conducta establecidos en las artes esc\u00e9nicas<\/strong>, indisociables con el respeto al p\u00fablico receptor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abA lo largo de los a\u00f1os transcurridos, de la historia de los festivales hemos aprendido que \u00e9stos han de promoverse en tres ejes estrat\u00e9gicos que reitero: la competitividad, la dinamizaci\u00f3n y la cohesi\u00f3n del flamenco en la comarca\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otro orden de ideas, estamos en el siglo XXI, y los festivales demandan \u2013as\u00ed lo venimos propugnando hace ya cuarenta a\u00f1os\u2013 un trato cultural y una audici\u00f3n mucho m\u00e1s rigurosa, m\u00e1s \u00edntima y cercana, con la que se facilite la penetraci\u00f3n y la idoneidad de las propuestas art\u00edsticas. Y para ello, es obligado subrayar que los equipos de organizaci\u00f3n han de fijar su estrategia teniendo en cuenta las mayor\u00edas y las minor\u00edas; disponer acciones de calidad con los artistas m\u00e1s destacados conjugando maestr\u00eda y juventud; afianzar la diversidad estil\u00edstica desde la libertad expresiva, y, a medida que los encuentros crezcan en a\u00f1os, enriquecer sus contenidos sin l\u00edmites territoriales, con lo que se lograr\u00e1 que la localidad que lo organice se convierta en el foro que avive las relaciones humanas y <strong>uno de los lugares m\u00e1s aptos de Espa\u00f1a para la difusi\u00f3n del flamenco<\/strong>.<\/p>\n<p>Decimos esto porque para nuestros pueblos y ciudades espa\u00f1olas, el flamenco tiene que ser algo m\u00e1s que un mero objeto de intercambio comercial. La localidad, si se quiere convertir en un eficaz soporte institucional de apoyo al mundo art\u00edstico, jam\u00e1s ha de <strong>anteponer el amiguismo y el compadreo a la variedad y la calidad profesional<\/strong>. Debe brindar, igualmente, una mirada abierta a la tipolog\u00eda, generar nuevos valores, incitar a la recreaci\u00f3n, difundir sus resultados y propiciar el encuentro entre los individuos y los colectivos relacionados con este arte, de ah\u00ed que sea un punto de encuentro para el disfrute pero tambi\u00e9n para que la reflexi\u00f3n afecte al g\u00e9nero en cada una de sus manifestaciones.<\/p>\n<p>Y un nuevo a\u00f1adido. Si el flamenco quiere ser una aportaci\u00f3n real a la cultura de los pueblos, se ha de mover en <strong>terrenos de libertad expresiva e indagaci\u00f3n en el problema de la identidad<\/strong>, elementos que superan, por regla general, la valoraci\u00f3n del espectador medio y la apreciaci\u00f3n de las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de estas apreciaciones que en la boca de quien firma ya resultan cansinas, a lo largo de los a\u00f1os transcurridos, de la historia de los festivales hemos aprendido que \u00e9stos han de promoverse en tres ejes estrat\u00e9gicos que reitero: la competitividad, la dinamizaci\u00f3n y la cohesi\u00f3n del flamenco en la comarca. Y me explico.<\/p>\n<p><strong>La competitividad<\/strong> es un aspecto crucial para posicionar el evento hacia el \u00e9xito. En un mundo interconectado como el que vivimos, los festivales tienen que \u201cviajar\u201d por distintos paisajes culturales para atender de manera efectiva con la demanda popular, pero tambi\u00e9n para aprovechar los matices propios (arquitect\u00f3nicos y criterios organizativos) para obtener una ventaja competitiva en el mercado.<\/p>\n<p>El segundo aspecto que destaco es<strong> la dinamizaci\u00f3n<\/strong>, que es fomentar la partici\u00f3n activa de los ciudadanos en la vida cultural del entorno, porque el gran motor de reactivaci\u00f3n de Espa\u00f1a no es s\u00f3lo el sol y el turismo, sino la cultura patrimonial de nuestros pueblos, principalmente aquellos que encuentran, adem\u00e1s, en el flamenco el mayor reclamo\u00a0 como valoraci\u00f3n social y cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEl flamenco ha pasado de ser un arte \u00edntimo proveniente de las clases m\u00e1s modestas de nuestra sociedad a convertirse en una industria, y, por tanto, forma parte de las industrias culturales espa\u00f1olas, ya que cumple con los requisitos para considerarlo dentro del \u00e1mbito cultural y de la industria cultural\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y apuntaba, por \u00faltimo, a <strong>la cohesi\u00f3n<\/strong>. Los festivales flamencos han de aspirar a mejorar la conexi\u00f3n social a trav\u00e9s del fomento de la cultura y, por tanto, de la vida cultural de la ciudadan\u00eda, pero tambi\u00e9n del refuerzo permanente al acceso al flamenco mediante la participaci\u00f3n ciudadana, la promoci\u00f3n de iniciativas culturales y el desarrollo de un sentimiento de empoderamiento local y de conciencia democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>He remarcado, en consecuencia, estos tres atributos porque el flamenco ha pasado de ser un arte \u00edntimo proveniente de las clases m\u00e1s modestas de nuestra sociedad, a convertirse en una industria, y, por tanto, forma parte de las industrias culturales espa\u00f1olas, ya que cumple con los tres requisitos para considerarlo dentro del \u00e1mbito cultural y de la industria cultural, como son creatividad en su producci\u00f3n, significado simb\u00f3lico y capacidad para ser protegido mediante mecanismos de propiedad intelectual.<\/p>\n<p>Si un festival se quiere consolidar, por consiguiente, y seguir prosperando, ha de persistir en la revisi\u00f3n permanente del modelo de gesti\u00f3n cultural. Esto es, ofertar una programaci\u00f3n que concilie a los artistas que est\u00e1n en el \u201chit parade\u201d de la actualidad con la aportaci\u00f3n de los locales que satisfagan las necesidades del festival, a m\u00e1s de ampliar el ciclo formativo, crear ofertas para todos los sectores de la poblaci\u00f3n, reclamar un mayor esfuerzo a las instituciones p\u00fablicas, buscar m\u00e1s apoyos en los patrocinadores y hacer de la localidad un referente cultural.<\/p>\n<p>Hay que convertir a nuestros pueblos en un destino fundamental, no s\u00f3lo por sus infraestructuras tur\u00edsticas, su inigualable patrimonio arquitect\u00f3nico, su gastronom\u00eda o la acogida de sus gentes, sino por <strong>encontrar en la actividad art\u00edstica un nuevo motor tur\u00edstico<\/strong>, y por mantener una identidad definida y hacer del flamenco un valor diferencial respecto a otros destinos.<\/p>\n<p>Que as\u00ed sea, porque si hoy d\u00eda contamos con festivales hist\u00f3ricos con un presente la mar de flamenco, el futuro les pertenecer\u00e1 siempre que los del lugar persistan en la belleza de sus sue\u00f1os. Solo es cuesti\u00f3n, pues, de <strong>reorientarse para inventar el ma\u00f1ana<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>El SOS que enviamos como se\u00f1al de socorro d\u00edas atr\u00e1s sobre algunos de los males que acarrean los festivales flamencos nos incita, a petici\u00f3n de organizadores responsables de estos eventos, a contextualizar el problema en el tiempo presente y dirigirnos, sobre todo, a quienes tienen la competencia de los mismos.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":1684,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard","override":[{"template":"2","parallax":"1","fullscreen":"1","layout":"right-sidebar","sidebar":"default-sidebar","second_sidebar":"default-sidebar","sticky_sidebar":"1","share_position":"bottom","share_float_style":"share-monocrhome","show_share_counter":"1","show_view_counter":"1","show_featured":"1","show_post_meta":"1","show_post_author":"1","show_post_author_image":"1","show_post_date":"1","post_date_format":"default","post_date_format_custom":"Y\/m\/d","show_post_reading_time":"1","post_reading_time_wpm":"250","post_calculate_word_method":"str_word_count","show_zoom_button":"1","zoom_button_out_step":"2","zoom_button_in_step":"3","show_post_tag":"1","show_prev_next_post":"1","show_popup_post":"1","number_popup_post":"1","show_author_box":"1","show_post_related":"1","show_inline_post_related":"1"}],"image_override":[{"single_post_thumbnail_size":"crop-500","single_post_gallery_size":"crop-500"}],"trending_post_position":"meta","trending_post_label":"Tendencias","sponsored_post_label":"Patrocinado por","disable_ad":"0","subtitle":"El SOS que enviamos como se\u00f1al de socorro d\u00edas atr\u00e1s sobre algunos de los males que acarrean los festivales flamencos nos incita, a petici\u00f3n de organizadores responsables de estos eventos, a contextualizar el problema en el tiempo presente y dirigirnos, sobre todo, a quienes tienen la competencia de los mismos."},"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[1355,1467],"class_list":["post-1683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-festivales-flamencos","tag-gestion-cultural-del-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1683\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}