{"id":1543,"date":"2024-08-04T17:36:08","date_gmt":"2024-08-04T15:36:08","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/el-club-de-los-ninguneados\/"},"modified":"2024-08-04T17:36:08","modified_gmt":"2024-08-04T15:36:08","slug":"el-club-de-los-ninguneados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-club-de-los-ninguneados\/","title":{"rendered":"El Club de los Ninguneados","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p class=\"p2\">Incre\u00edble, pero cierto. Lo que voy a comentar en este art\u00edculo veraniego es, por obvio, doblemente injusto. Cu\u00e1ntos flamencos hay que pertenecen a ese club por desgracia numeroso de los ninguneados, artistas de gran altura pero que pasan sin conocer de verdad la gloria debida. De no ser flamencos, de haber practicado cualquier otro g\u00e9nero de m\u00fasica habr\u00edan saboreado las mieles del \u00e9xito. Son muchos los que han corrido y corren esa suerte.<\/p>\n<p class=\"p2\">Me refiero a nombres se\u00f1eros del flamenco a los que medio mundo les da la espalda mientras el otro medio pasa de ellos. Algunos son muy conocidos en el \u00e1mbito del flamenco. \u00bfQui\u00e9n no conoce por ejemplo a <strong>Serranito<\/strong>, a <strong>Pilar L\u00f3pez<\/strong> o a <strong>Manolete<\/strong>? Pregunten en la calle por ellos y las respuestas oscilar\u00e1n entre un bocadillo de filete con pimiento verde, una joven actriz de segundo apellidada de Ayala, y un torero o bien un tipo de pieza de pan muy t\u00edpica en C\u00e1diz. \u00a1No hay derecho! \u00bfPor qu\u00e9 cualquier cosa que huela a flamenco es ninguneada por los medios, y por qu\u00e9 en la mayor\u00eda de los casos se encargan de hacer convenientemente gracietas a su costa? \u00bfPor qu\u00e9 sonr\u00eden cuando comentan algo referido a cantar, tocar o bailar, trat\u00e1ndose de artistas flamencos, una de las profesiones m\u00e1s serias y sacrificadas? Molesta sobremanera que todo lo que tenga que ver con el flamenco sea motivo de befa y mofa, intentando empeque\u00f1ecer lo que por naturaleza y derecho propio es enorme, <strong>Arte Mayor donde lo haya<\/strong>. Para colmo de males no cejan en esforzarse por mostrar lo flamenco ligado a la delincuencia de barrio, escuchen sino las bandas sonoras de tantas y tantas pel\u00edculas espa\u00f1olas que se empe\u00f1an en usar las palmas, quej\u00edo y jaleo como fondo sonoro para ilustrar escenas a punta de navaja y delincuencias varias. Arquetipos mentales que explotan sin ser conscientes de estar carg\u00e1ndose un g\u00e9nero apreciado en el mundo entero, excepto en su patria chica, que es ocultado con af\u00e1n por la mayor parte de los medios. Como aquella serie que dirig\u00ed hace unos a\u00f1os y se emiti\u00f3 en TVE de madrugada, \u201cFlamenco para tus ojos\u201d, no fuera a ser que gustara y tuvi\u00e9ramos un problema con la potenciad\u00edsima m\u00fasica pop patria, siempre adorada por la prensa, radio y televisi\u00f3n, promocionando sin cesar grupos \u201cpopeiros\u201d de \u00ednfima calidad, mientras se olvidan de grandes figuras que est\u00e1n llenando teatros por el mundo entero todos los d\u00edas del a\u00f1o, <strong>la aut\u00e9ntica y verdadera \u201cMarca Espa\u00f1a\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"p2\">Esos d\u00edas en Barcelona comentaba tambi\u00e9n con un amigo, gran guitarrista, el caso de un maestro de Jerez, y, con la vehemencia que me caracteriza, afirmaba que si el flamenco fuese un g\u00e9nero musical respetado como debiera en su pa\u00eds de origen <strong>Paco Cepero<\/strong> al salir de su casa estar\u00eda rodeado de periodistas como si del mism\u00edsimo <strong>Sting<\/strong> se tratase. C\u00f3mo es posible que una figura de su talla art\u00edstica pasee por la Gran V\u00eda madrile\u00f1a sin que le paren a cada paso. Sin embargo, todo hay que decirlo, todo esto tambi\u00e9n tiene su cara positiva para los aficionados ya que, a los que nos gusta juntarnos con los artistas, esa actitud hacia ellos los hace muy accesibles. Confieso emocionarme cuando estoy junto a <strong>Tomatito<\/strong> o <strong>Vicente Amigo, Fosforito<\/strong> o <strong>El G\u00fcito, Pepe Habichuela<\/strong> o <strong>Diego Carrasco<\/strong>. Puedes encontrarlos por la calle y no solo hablar con ellos sino que incluso, si se tercia, te metes en una fiesta de esas de presumir ante los tuyos de por vida. No hay mal que por bien no venga, dice el adagio, y qu\u00e9 verdad es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\"><em><span class=\"s1\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 cualquier cosa que huela a flamenco es ninguneada por los medios, y por qu\u00e9 en la mayor\u00eda de los casos se encargan de hacer convenientemente gracietas a su costa? \u00bfPor qu\u00e9 sonr\u00eden cuando comentan algo referido a cantar, tocar o bailar?\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p2\">Un lugar de honor en el Club de los Ninguneados, pude vivirlo muy de cerca, est\u00e1 reservado a la gran Pilar L\u00f3pez. Do\u00f1a Pilar, como la llamaba <strong>Mario Maya<\/strong>, estaba en sus \u00faltimos a\u00f1os agriada, entiendo que era a causa del ninguneo al que estaba sometida. Ignorar a una artista de su nivel es imperdonable. Y muri\u00f3 centenaria sin ser reconocida como debiera. A\u00fan hoy hay que explicar a noventa y nueve de cada cien si preguntas qui\u00e9n era esta maestra de maestros. Algo parecido viv\u00ed con <strong>Enrique Morente<\/strong> durante los a\u00f1os en los que no estaba bien visto decir que te gustaba su cante. Es algo que he vivido en muchas ocasiones con muchos grandes que sorprenden por su cercan\u00eda cuando la procesi\u00f3n va por dentro. La humildad, caracter\u00edstica de los grandes de verdad, contiene una cierta amargura interior inconfesable.<\/p>\n<p class=\"p2\">Pero el ninguneado por antonomasia fue el gran <strong>Manolo Sanl\u00facar<\/strong>. Contar\u00e9 una triste an\u00e9cdota que comparti\u00f3 conmigo otro grande de la sonanta, <strong>Juan Carlos Romero<\/strong>. Hacen unos a\u00f1os se organizaron una serie de conciertos por las pe\u00f1as flamencas andaluzas en las que participan ambos maestros. Mientras Juan Carlos probaba sonido, Manolo colocaba su micr\u00f3fono. Y, mire usted por d\u00f3nde, el presidente de la pe\u00f1a le pregunta a Juan Carlos: Cusha \u2013se\u00f1alando al maestro Sanl\u00facar\u2013, \u00bfel cantaor canta de pie? !!!???? Todo un presidente de una pe\u00f1a no hab\u00eda reconocido a una de las principales figuras de la guitarra flamenca de todos los tiempos. Y lo peor es que Manolo lo escuch\u00f3. \u00a1Pa llorar! Tendr\u00eda razones el maestro para estar triste y, por qu\u00e9 no decirlo, un tanto amargado. Amargado de haber entregado su vida entera a dignificar la cultura de su tierra y tener que pasar por cosas as\u00ed. Imperdonable lo que el mundo de la cultura le est\u00e1 haciendo al flamenco en las ultimas d\u00e9cadas, digan lo que digan. Y hoy me entero de la muerte de otro ilustre ninguneado, el pobrecito de <strong>Antonio Puerto<\/strong>. D.E.P. Siempre he dicho que <strong>si el flamenco fuera franc\u00e9s tendr\u00eda un edificio de diez plantas en la ciudad universitaria de la Sorbona<\/strong>. Pero es espa\u00f1ol, y mucho espa\u00f1ol.<\/p>\n<p class=\"p2\">M\u00e1s conocido es el feo que le hicieron a\u00a0<strong>Paco de Luc\u00eda<\/strong>\u00a0al poner su nombre en un cartel m\u00e1s peque\u00f1o respecto al de los dos ilustres colegas con quien compart\u00eda escenario, el tenor\u00a0<strong>Pl\u00e1cido Domingo<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Julio Iglesias<\/strong>. Fue en el festival \u201cSo\u00f1adores de Espa\u00f1a\u201d de 1989. El genio de Algeciras declar\u00f3: \u201dMi nombre fue anunciado junto a los precios; sent\u00ed que se ofend\u00eda a mi cultura y dije que no tocaba. No s\u00e9 si me he equivocado o no, pero creo que he hecho bien. Ya no paso m\u00e1s por el aro. Creo que no es arrogancia. Intento reivindicar el flamenco, reconocido en todo el mundo como una de las m\u00fasicas m\u00e1s importantes, y ya es hora de que en Espa\u00f1a se trate con dignidad\u201d. Palabra de Paco. No hay m\u00e1s que decir.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Serranito, Pilar L\u00f3pez o Manolete pertenecen a ese club por desgracia numeroso de los ninguneados, artistas flamencos de gran altura pero que pasan sin conocer de verdad la gloria debida.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":21,"featured_media":1544,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"256"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[98,38,94,73],"tags":[1344,1345,1346],"class_list":["post-1543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-a-cuerda-pela","category-en-portada","category-firmas","category-opinion","tag-manolete","tag-pilar-lopez","tag-serranito","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1543\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}