{"id":1491,"date":"2024-08-13T10:02:24","date_gmt":"2024-08-13T08:02:24","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/sigamos-criticandolo\/"},"modified":"2024-08-13T10:02:24","modified_gmt":"2024-08-13T08:02:24","slug":"sigamos-criticandolo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/sigamos-criticandolo\/","title":{"rendered":"Sigamos critic\u00e1ndolo\u2026","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>\u2026Mientras el Flamenco languidece en muchos festivales por la actitud irrespetuosa del p\u00fablico y\/o log\u00edstica lamentable. El jueves 8 de agosto\u00a0<strong>Miguel Poveda<\/strong>\u00a0consigui\u00f3 cautivar a m\u00e1s de dos mil personas con su\u00a0<em>Poema del Cande Jondo.\u00a0<\/em>Fue en Marbella, en el prestigioso\u00a0<a href=\"https:\/\/starlitefestival.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Starlite Occident<\/a>, y ante un silencio realmente emocionante. Y digo esto puesto que la noche anterior acud\u00ed a un t\u00edpico festival veraniego para escuchar a cuatro grades cantaores\/as, del que sal\u00ed con un cabreo considerable ante la falta de respeto que all\u00ed se derroch\u00f3 hacia nuestra m\u00fasica jonda. Sonido deficiente, ruido insoportable en los exteriores, numerosos\u00a0<em>aficionados\u00a0<\/em>con incontinencia verbal y carencias organizativas destacaron a pesar de \u2013me consta\u2013 las buenas intenciones de los responsables.<\/p>\n<p>No se vea este art\u00edculo como una cr\u00edtica art\u00edstica. Se trata de\u00a0<strong>una improvisada reflexi\u00f3n sobre la dignificaci\u00f3n del arte flamenco<\/strong>\u00a0producto de mi asistencia consecutiva a ambos eventos. S\u00e9 que recibir\u00e9 interminables cr\u00edticas al no ser Poveda, en general, un cantaor del gusto del purismo, algo, por otro lado, muy respetable.<\/p>\n<p>Llevo tres lustros, como aficionado y desde mi \u00e1mbito profesional, divulgando la idea de que el Flamenco es un arte musical de primer nivel, una m\u00fasica que trasciende lo vivencial y tradicional para ingresar de lleno en el \u00e1mbito de lo culto. Un \u00e1mbito que exige, en lo esc\u00e9nico, un tratamiento acorde a lo experimentado en el concierto del cantaor catal\u00e1n. Sonido espectacular, entorno muy cuidado y organizaci\u00f3n exquisita son las premisas b\u00e1sicas que Miguel exige en cada una de sus actuaciones. En contrapartida, \u00e9l y sus m\u00fasicos ofrecen un pulcr\u00edsimo espect\u00e1culo musical, repleto de profesionalidad y entrega, en el que la autoexigencia es su principal virtud. Todo ello aderezado con una\u00a0<strong>impresionante capacidad de transmisi\u00f3n y gracia natural que embelesan al espectador<\/strong>\u00a0desde el primer minuto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abMi mujer, que jam\u00e1s me ha acompa\u00f1ado a un recital, estuvo conmigo en el concierto. Y me confes\u00f3 que ha sido la primera vez que ha sentido atracci\u00f3n por el Flamenco, argumentado que Miguel Poveda consigue que el cante guste\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Centr\u00e1ndonos en el evento referido, Poveda ofreci\u00f3 el contenido de su \u00faltimo disco. Un repertorio absolutamente flamenco de principio a fin, con\u00a0<strong>Federico Garc\u00eda Lorca<\/strong>\u00a0como gran protagonista. Y lo hizo con flamencura, entrega y buen gusto. No me considero povedista, pero s\u00ed que me gusta su cante. Que s\u00ed, que por seguiriya no iguala a\u00a0<strong>Caracol<\/strong>, por sole\u00e1 no se acerca a\u00a0<strong>Mairena<\/strong>\u00a0y por grana\u00ednas se queda lejos de\u00a0<strong>Morente<\/strong>, pero \u00bfy qu\u00e9 m\u00e1s da? En mi opini\u00f3n, Miguel canta bien, conoce el pa\u00f1o y, lo m\u00e1s importante, se deja todo en el escenario, es decir, es un artista de los pies a la cabeza. Y canta con verdad, la suya, claro, pero como hacen todos los cantaores. Seguro que, para algunos, con esto que estoy diciendo habr\u00e9 perdido muchos puntos como aficionado, pero a estas alturas me da igual.<\/p>\n<p>En el Flamenco, el libro de los gustos no est\u00e1 escrito, y cada aficionado tiene derecho a expresarlos, faltar\u00eda m\u00e1s. Pero esto no justifica la inquina con la que algunos lo tratan hasta extremos insoportables, con argumentos tan sonrojantes como su lugar de nacimiento, orientaci\u00f3n sexual y capacidad de convocatoria. Por cierto, \u00a1bendita capacidad de convocatoria!, la misma que, en su d\u00eda, genios como\u00a0<strong>Valderrama<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>Camar\u00f3n<\/strong>\u00a0generaron, recibiendo, casualmente, enormes cr\u00edticas por ello. Sin duda, prefiero un auditorio de dos mil personas felices y respetuosas a un\u00a0<em>selecto<\/em>\u00a0grupo de amargados\u00a0<em>aficionados\u00a0<\/em>con actitud chulesca y sentando c\u00e1tedra ruidosa.<\/p>\n<p>Mi mujer, a la que no le gusta el Flamenco \u2013alg\u00fan defecto ten\u00eda que tener, jejeje\u2013 y jam\u00e1s me ha acompa\u00f1ado a un recital, estuvo conmigo en el concierto. Y me confes\u00f3 que ha sido la primera vez que ha sentido atracci\u00f3n por el Flamenco, argumentado que Miguel consigue que el cante guste. \u00bfNo es este el principal objetivo de un cantaor o cantaora cuando sube a un escenario? No importa, sigamos critic\u00e1ndolo\u2026<\/p>\n<p>Saludos flamencos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin duda, prefiero un auditorio de dos mil personas felices y respetuosas a un selecto grupo de amargados aficionados con actitud chulesca y sentando c\u00e1tedra ruidosa.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":14,"featured_media":1492,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[194,1300,195],"class_list":["post-1491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-miguel-poveda","tag-defensa-del-cantaor","tag-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1491\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}