{"id":1425,"date":"2024-07-21T18:34:58","date_gmt":"2024-07-21T16:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/dos-dias-con-antonio-gades\/"},"modified":"2024-07-21T18:34:58","modified_gmt":"2024-07-21T16:34:58","slug":"dos-dias-con-antonio-gades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/dos-dias-con-antonio-gades\/","title":{"rendered":"Dos d\u00edas con Antonio Gades","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Solo habl\u00e9 con\u00a0<strong>Antonio Gades<\/strong>\u00a0dos veces y no me hizo falta m\u00e1s para darme cuenta de que era un elegido. Una vez fue en C\u00f3rdoba, donde me lo present\u00f3\u00a0<strong>Pilar L\u00f3pez<\/strong>, y la otra, cuando vino a la\u00a0<strong>Bienal de Sevilla<\/strong>\u00a0a hacer un espect\u00e1culo de un ensayo, algo fant\u00e1stico y muy original. Fue en el\u00a0<strong>Lope de Vega<\/strong>\u00a0y tuve la suerte de que se sentara a mi vera, en la butaca de al lado. Impon\u00eda su enorme personalidad y su fuerte car\u00e1cter. Un d\u00eda le dije a\u00a0<strong>Mario Maya<\/strong>\u00a0que ten\u00eda cara de bailaor y me dijo con gracia: \u201cMe has confundido con Gades; \u00e9l s\u00ed que ten\u00eda cara de bailaor\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, ten\u00eda cara y f\u00edsico, en general, de bailaor. Sin duda, naci\u00f3 para el baile y la historia de la danza le ha reservado\u00a0<strong>un sitio de honor entre los privilegiados<\/strong>. Si te pones a repasar sus obras, su legado, es abrumadoramente apabullante. No me atrever\u00eda a decir que fue el bailaor y core\u00f3grafo m\u00e1s importante del mundo del flamenco, porque nadie est\u00e1 por encima de\u00a0<strong>Antonio<\/strong>, al menos para m\u00ed, pero est\u00e1 al menos entre los cinco m\u00e1s grandes de todos los tiempos. Creo que nadie tuvo su cabeza, aquella colocaci\u00f3n que rozaba la arquitectura, y que mir\u00f3 como nadie. En el baile la mirada es fundamental y Gades te clavaba los ojos desde el proscenio como no se hab\u00eda visto nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abGades era un gran artista, de los mejores del mundo, y se muri\u00f3 si\u00e9ndolo. Verlo sobre un escenario era algo m\u00e1s que ver bailar, porque su compromiso con la cultura, con la danza, era total\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hablando en C\u00f3rdoba con Pilar L\u00f3pez, Mario y \u00e9l, me di cuenta de que miraban los tres de manera muy parecida:\u00a0<strong>clavando los ojos como dos pu\u00f1ales<\/strong>. Pero Gades adem\u00e1s ten\u00eda otras muchas cosas que llamaron la atenci\u00f3n de alguien tan observador como yo. Nunca descompon\u00eda la figura, ni siquiera fuera del escenario. Parec\u00eda una escultura de\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel<\/strong>. Era perfecto, compensado. Y no era el cl\u00e1sico flamenco presumido, fanfarr\u00f3n, que tanto detesto: para lo grande que era, sab\u00eda mostrarse siempre natural. Eso s\u00ed, sin dejar nunca de ser artista.<\/p>\n<p>Pilar sol\u00eda decir que un artista no deb\u00eda ir siempre de artista, pero que nunca ten\u00eda que dejar de serlo y, sobre todo, parecerlo. Gades era un gran artista, de los mejores del mundo, y se muri\u00f3 si\u00e9ndolo. Verlo sobre un escenario era algo m\u00e1s que ver bailar, porque su compromiso con la cultura, con la danza, era total. Los grandes creadores, y \u00e9l lo fue, son siempre mucho m\u00e1s que servidores del p\u00fablico, que jornaleros de un arte: son seres geniales llenos de rarezas y excentricidades, generalmente aficionados a complicarse la vida.\u00a0<strong>Amantes de la Cultura, con may\u00fascula<\/strong>, aunque no solo de la acad\u00e9mica, sino de la del pueblo.<\/p>\n<p>Me dijo aquel d\u00eda en C\u00f3rdoba que era un verdadero enamorado de los bailes folcl\u00f3ricos espa\u00f1oles, de las danzas del campo, agr\u00edcolas.\u00a0<em>Fuenteovejuna<\/em>, una de sus mejores obras, que vi dos veces, es una prueba de eso, de\u00a0<strong>su amor por el folclore espa\u00f1ol<\/strong>. Se han cumplido veinte a\u00f1os de su muerte y no quer\u00eda dejar pasar la efem\u00e9ride.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Se han cumplido veinte a\u00f1os de la muerte del bailar\u00edn y core\u00f3grafo alicantino Antonio Gades. Creo que nadie tuvo su cabeza, aquella colocaci\u00f3n que rozaba la arquitectura, y que mir\u00f3 como nadie.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":7,"featured_media":1426,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"38"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[227,73],"tags":[306,118],"class_list":["post-1425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bordonazo","category-opinion","tag-aniversario-muerte","tag-antonio-gades","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}