{"id":1353,"date":"2024-08-01T19:58:34","date_gmt":"2024-08-01T17:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/el-pica-que-aspiro-a-la-eternidad\/"},"modified":"2024-08-01T19:58:34","modified_gmt":"2024-08-01T17:58:34","slug":"el-pica-que-aspiro-a-la-eternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-pica-que-aspiro-a-la-eternidad\/","title":{"rendered":"El Pica que aspir\u00f3 a la eternidad","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>\u00abOpa\u00edto Mart\u00edn, \u00bfya te vas? Bueno, pues ya nos veremos\u00bb. Fueron las \u00faltimas palabras que le o\u00ed decir a\u00a0<strong>Luis de la Pica<\/strong>. Era el amanecer del viernes 30 de julio de 1999. Hab\u00eda triunfado la noche anterior, junto a\u00a0<strong>Fernando Terremoto<\/strong>, en el Baluarte de La Candelaria, en aquellos incomparables \u2018Jueves Flamencos\u2019 de C\u00e1diz que fueron el mayor evento contempor\u00e1neo conocido en la tacita de plata hasta que, lamentablemente, fue arrasado por la indolencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Lo acostumbrado con Luis era celebrar sus \u00e9xitos hasta que llegara el lechero, como dec\u00eda mi amigo Manuel,\u00a0<strong>Sordera de Jerez<\/strong>. Aquella noche, junto a compa\u00f1eros de por vida como\u00a0<strong>Antonio Ben\u00edtez P\u00e9rez<\/strong>, organizador de los \u2018Jueves\u2019 de la Pe\u00f1a Enrique el Mellizo,\u00a0<strong>Pansequito<\/strong>\u00a0y su padre como recoge la foto de Antonio Torres, fue una de tantas en que constatamos que el placer del cante nace s\u00f3lo de la sensaci\u00f3n de identidad. El de la Pica no se parec\u00eda a nadie, y como relatamos entonces cant\u00f3 y bail\u00f3 con esa naturalidad y hondura que parec\u00eda olvidada, concediendo nuevas dimensiones a las melod\u00edas y llegando hasta la ra\u00edz misma del arrebato incontenible de los estilos.<\/p>\n<p>Cinco lustros ya de cuando aquel efecto r\u00edtmico de Luis de la Pica y su marcado tono po\u00e9tico le confirieron a su mensaje art\u00edstico la fuerza que daba el marco a una novedosa pintura sonora, la que deriva del alma del cantaor. Y por lienzo su melanc\u00f3lico coraz\u00f3n de enamorado que hallaba el mejor eco en la originalidad de su po\u00e9tica, lo que explica que en C\u00e1diz vertiera fantas\u00eda pura en la sole\u00e1, diera un matiz m\u00e1gico a los tangos y reivindicara la genialidad en unas buler\u00edas que, por situarse en el principio mismo de la creaci\u00f3n, le correspond\u00edan por derecho propio.<\/p>\n<p>Pero aquellas sus \u00faltimas palabras \u2013<em>ya nos veremos<\/em>\u2013 no eran la luz de un nuevo d\u00eda, sino el adi\u00f3s a la vida. Mi admirado y muy querido amigo Luis buscaba la creatividad y lo espont\u00e1neo, y viv\u00eda su vida de manera libre y relajada, pero tambi\u00e9n desordenada y ca\u00f3tica, sin atenerse a las convenciones sociales. Y no era dado, por tanto, a confiar en un entorno flamenco que, por lo general, le despertaba dudas, recelos.<\/p>\n<p>No era, pues, cr\u00e9dulo en las relaciones interpersonales salvo muy contadas excepciones, como Manuela,\u00a0<strong>Luis el Zambo<\/strong>, los cabales de la extinta asociaci\u00f3n Los Juncales, en cuya memoria quedaron momentos \u00fanicos con\u00a0<strong>Curro Romero<\/strong>,\u00a0<strong>Mora\u00edto Chico<\/strong>,\u00a0<strong>Chicharito<\/strong>,\u00a0<strong>Gregorio Fern\u00e1ndez<\/strong>,\u00a0<strong>Rafa Junquera<\/strong>\u00a0o quien firma, y se aislaba socialmente desde la desconfianza, tanto que cuando trascendi\u00f3 su nombre a\u00a0<strong>Canal Sur TV<\/strong>\u00a0volvi\u00f3 medio loco a\u00a0<strong>Jos\u00e9 Luis Montoya<\/strong>, dado que El Pica le insist\u00eda una y mil veces que hablara con\u00a0<em>Opa\u00edto Mart\u00edn<\/em>, hasta que por fin cay\u00f3 en la cuenta el compa\u00f1ero periodista y me llam\u00f3 para que yo le diera el ok de la presencia del artista en los estudios de la cadena andaluza.<\/p>\n<p>No es, sin embargo, acumular las experiencias personales la clave de este art\u00edculo, sino resaltar a trav\u00e9s de ellas los rasgos propios de un artista espec\u00edfico. Porque Luis no era cantaor al uso ni bailaor de h\u00e1bito. Era artista. Pero no uno cualquiera, sino de los intransferibles, de esos necesarios en este tiempo e imposibles de imitar por su singularidad \u00fanica. Y como amigo, de los llamados irreemplazables.<\/p>\n<p>Me esperaba en el Arco de Santiago. Y all\u00ed inici\u00e1bamos la ruta, fijada a botella tras botella de T\u00edo Pepe, atados al grito de\u00a0<em>\u00a1Viva Paula y Terremoto!<\/em>\u00a0y con un itinerario improvisado, s\u00f3lo condicionado por la libertad, llevados por el ritmo acelerado del cante, el baile y el \u00e1ngel de las charlas, conectando con el tiempo presente como si no existiera un futuro del que poder disfrutar. Acumulando, en suma, las experiencias que vivifican los recuerdos que hoy quedan encadenados a los fantasmas del pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abTen\u00eda tanto comp\u00e1s interior \u2013voracidad r\u00edtmica, m\u00e1s bien\u2013 y dispon\u00eda de un peculiar lenguaje tan cargado de im\u00e1genes espeluznantes que hasta los m\u00e1s exigentes cabales fueron presa del aguij\u00f3n estremecedor de su arte inalterable\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos hab\u00edamos despedido en C\u00e1diz hac\u00eda una semana. Y a mediod\u00eda del s\u00e1bado 7 de agosto de 1999 me comunicaron el fallecimiento de Luis Cort\u00e9s Barca. Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, reconozco que me cost\u00f3 responder al proceso de duelo con la urgencia de un obituario en\u00a0<em>mi pedi\u00f3rico<\/em>, como as\u00ed llamada Luis a\u00a0<em>El Mundo<\/em>.<\/p>\n<p>Un paro card\u00edaco hab\u00eda acabado con su vida en el Hospital de la Seguridad Social de su localidad natal. Se hab\u00eda sentido indispuesto en el domicilio familiar de la calle La Sangre, en el coraz\u00f3n del barrio de Santiago, cuando, a eso de las once de la ma\u00f1ana, fue trasladado al centro hospitalario. Ni la sabidur\u00eda de la ciencia pudo alargar la vida de este ser vitalista hasta la exasperaci\u00f3n que, a las 12,35 horas, expiraba ante su venerada madre,\u00a0<strong>Mar\u00eda la Pica<\/strong>, y su hermana, a la que iba a apadrinar en su ya inminente enlace matrimonial.<\/p>\n<p>Pasadas las tres de la tarde, sus restos mortales fueron trasladados al Tanatorio. Pudimos acompa\u00f1ar a sus seres m\u00e1s queridos, que a lo largo de la noche recibieron las condolencias de los compa\u00f1eros, amigos y admiradores. Y al d\u00eda siguiente, ya domingo, recibi\u00f3 cristiana sepultura en el cementerio jerezano tras la celebraci\u00f3n de una misa por su alma que se ofici\u00f3 a las once y media de la ma\u00f1ana, en la iglesia de Santiago, a los pies de\u00a0<em>su<\/em>\u00a0Se\u00f1or del Prendimiento.<\/p>\n<p>El Pica, cantaor predilecto de\u00a0<strong>Camar\u00f3n de la Isla<\/strong>,\u00a0<strong>Rafael de Paula<\/strong>\u00a0y Curro Romero, entre otros genios, a m\u00e1s de referencia inexcusable por aquellas calendas, junto a Luis el Zambo, de quienes convocaban a los duendes imposibles en Los Juncales de la calle Nueva, dej\u00f3 en la fatalidad a la aut\u00e9ntica afici\u00f3n de la intimidad flamenca, con tan s\u00f3lo 48 a\u00f1os de edad y muchos meses \u2013naci\u00f3 el 31 de julio de 1951\u2013, y en lo mejor de su carrera compositiva y cantaora.<\/p>\n<p>Y es que como cantautor, poeta y artista de los pies a la cabeza, y contumaz bohemio, a m\u00e1s del flamenco m\u00e1s noble y humano que he conocido, hab\u00eda puesto voz a muchas figuras que cantaban sus composiciones, temas en los que sintonizan la funci\u00f3n moral de la belleza que oprime con la armon\u00eda del viejo esp\u00edritu jerezano y el m\u00e1s alto ejercicio homogeneizador de la libertad expresiva.<\/p>\n<p>As\u00ed era Luis de la Pica, uno de los cantaores m\u00e1s originales que dio Jerez en el \u00faltimo tercio del siglo XX y un bailaor del que destacamos sus remates y aquellos recortes con las manos que eran como medias ver\u00f3nicas de Paula y Curro Romero. Y es que ten\u00eda tanto comp\u00e1s interior \u2013voracidad r\u00edtmica, m\u00e1s bien\u2013, y dispon\u00eda de un peculiar lenguaje tan cargado de im\u00e1genes espeluznantes, que hasta los m\u00e1s exigentes cabales fueron presa del aguij\u00f3n estremecedor de su arte inalterable.<\/p>\n<p>Tras su muerte le fueron dedicados numerosos festivales a su memoria, pero recuerdo con nostalgia, tres meses despu\u00e9s de su deceso, aquel 6 de noviembre en la VII Exaltaci\u00f3n a la Buler\u00eda, compromiso que ten\u00edamos apalabrado con la\u00a0<strong>Pe\u00f1a La Buler\u00eda<\/strong>\u00a0de Jerez porque el arriba firmante ser\u00eda escoltado por Luis de la Pica y Luis el Zambo, algo in\u00e9dito con mis dos compa\u00f1eros de fiestas jerezanas. Pero no pudo ser. Y aquella noche la ilustr\u00f3\u00a0<strong>Juan el Torta<\/strong>, contando el acto con una invitada muy especial, Mar\u00eda la Pica, la madre y patriarca del amigo a quien la muerte nos revel\u00f3 tambi\u00e9n, a su manera, el misterio de la vida personal.<\/p>\n<p>Aquella noche la calle Mari\u00f1\u00edguez n\u00famero 15, la otrora sede social de la pe\u00f1a, se pobl\u00f3 de aficionados que no cupieron en el local. Todos fuimos conscientes que el sentido \u00faltimo del vivir humano lo hall\u00f3 el \u201chermano\u201d y artista jerezano en el amor. Ahora confirmo que el arte de Luis de la Pica pertenece a un tiempo pasado que, 25 a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento, sigue aspirando a la eternidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Imagen superior: La \u00faltima actuaci\u00f3n de Luis de la Pica. Fue en los \u2018Jueves Flamencos\u2019 de C\u00e1diz, 1999. De izqda a dcha, Luis de la Pica, Manuel Mart\u00edn Mart\u00edn, Pansequito, Antonio Benitez y Panseco Padre. Foto: Antonio Torres<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis de la Pica fue uno de los cantaores m\u00e1s originales que dio Jerez en el \u00faltimo tercio del siglo XX y un bailaor del que destacamos sus remates. 25 a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento, sigue aspirando a la eternidad.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":1354,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":null,"jnews_primary_category":{"id":"3463"},"jnews_override_bookmark_settings":{"override_bookmark_button":"0","override_show_bookmark_button":"0"},"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"percentage","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":{"view_counter_number":"0","share_counter_number":"0","like_counter_number":"0","dislike_counter_number":"0"},"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[1192],"class_list":["post-1353","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-luis-de-la-pica","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1353\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}