{"id":1315,"date":"2024-07-02T08:55:04","date_gmt":"2024-07-02T06:55:04","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/el-aldeanismo-en-los-festivales-flamencos\/"},"modified":"2024-07-02T08:55:04","modified_gmt":"2024-07-02T06:55:04","slug":"el-aldeanismo-en-los-festivales-flamencos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/el-aldeanismo-en-los-festivales-flamencos\/","title":{"rendered":"El aldeanismo en los festivales flamencos","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>Inmersos ya en el periodo de festivales de verano, se nos vienen a la mente los responsables p\u00fablicos que ignoran c\u00f3mo afrontar una programaci\u00f3n; esa larga decena de artistas que no comparecen si no les paga por adelantado el golfo intermediario, o los organizadores inhabilitados por no quitar de una pu\u00f1etera vez de la escena a los tunantes comisionistas \u2013mi respeto a los agentes serios\u2013, esos que empobrecen y enmierdan cuanto tocan, por no recordar un a\u00f1o m\u00e1s el incumplimiento de la <strong>Ley de Espect\u00e1culos P\u00fablicos y Actividades Recreativas<\/strong>, con lo que m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s seguimos con festivales que persisten en ser una caricatura de cara al mundo cultural en la can\u00edcula.<\/p>\n<p>Los festivales en Andaluc\u00eda son un bien com\u00fan de primera necesidad y tan necesarios como el aire que respiramos. Son ineludibles para reflexionar sobre nosotros mismos. Imprescindibles para la integraci\u00f3n social. Obligatorios como <strong>motor econ\u00f3mico y de cohesi\u00f3n colectiva<\/strong>. Fomentan, adem\u00e1s, la presencia de profesionales, que no de novatos, y pese al analfabetismo pol\u00edtico, insisto, son inevitables como parte indisoluble de la identidad andaluza y, por tanto, de la cultura espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Escribo el t\u00e9rmino analfabeto sin \u00e1nimo de injuriar, s\u00f3lo por un prop\u00f3sito explicativo y definitorio amparados por el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola. Un festival no puede subordinarse al palurdo que se hace llamar aficionado sin conocer los cauces administrativos ni la legislaci\u00f3n vigente, o sin saber una papa de lo que dice presumir y menos a\u00fan de lo que nunca podr\u00e1 entender una mente singular, que <strong>el flamenco es plural<\/strong>. Ni someterse al mentiroso compulsivo que te enga\u00f1a hasta con el equipo de sonido. Y qu\u00e9 decir del imprudente concejal sabihondo, que obvia su responsabilidad porque con la subvenci\u00f3n de la Diputaci\u00f3n Provincial le sobra y le basta, cuando luego se da golpes de pecho como defensor de no se sabe qu\u00e9 mediante estrategias de manipulaci\u00f3n que estudia en cursos de comunicaci\u00f3n no verbal para bobos.<\/p>\n<p>Estamos ante un instrumento vivo de acci\u00f3n cultural, pero tambi\u00e9n frente a un fen\u00f3meno que ya en el siglo XXI desborda lo inaceptable, tal que esa piller\u00eda de portavoces de ayuntamientos se\u00f1alados por presunto cohecho \u2013art. 419 del C\u00f3digo Penal\u2013, y propiciada por p\u00edcaros desfasados que no pertenecen al mundo de las artes esc\u00e9nicas, personajes retr\u00f3grados que mantienen un modelo dejado atr\u00e1s hace ya tiempo y, en consecuencia, incapaces de materializar un proyecto de futuro, dado que sus <strong>planteamientos anacr\u00f3nicos son incompatibles con la historia<\/strong>.<\/p>\n<p>Los festivales de verano han de optar por la producci\u00f3n profesional y transformarse en profundidad. Quiero decir que necesitan un <strong>director art\u00edstico con capacidad de iniciativa<\/strong> para la b\u00fasqueda del elenco que demanda la sociedad, encontrar en la diversidad la variedad de las propuestas, y no programar a los mismos que d\u00edas antes dejaron sus credenciales en los pueblos colindantes s\u00f3lo por el m\u00e9rito de ser amigos de los amigos, de lo que se infiere que urge la presencia de un productor capaz de planificar el conjunto de lenguajes y oficios implicados en el proceso de la puesta en escena.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s. Si en este tiempo de flageladores de la Cultura, un director ha de <strong>gestionar el control presupuestario del proceso<\/strong>, la formalizaci\u00f3n de los contratos no se puede hacer con esos mediadores que s\u00f3lo tienen en el punto de mira la comisi\u00f3n a cambio de una llamada telef\u00f3nica, los mismos que mienten sobre la disponibilidad o no de los artistas en el mercado y que, a m\u00e1s inri, desconocen por completo el entramado y coordinaci\u00f3n del hecho esc\u00e9nico, aparte de las fuentes de informaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n de la normativa laboral y fiscal vigentes en el \u00e1mbito de la gesti\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEl flamenco ha de reflejar la verdadera personalidad de un pueblo a lo largo de decenios de su existencia. Es una obra cultural que tiene un valor hist\u00f3rico, social, influyente, est\u00e9tico y simb\u00f3lico. No aceptarlo al no disponer de un ordenamiento o regulaci\u00f3n moral que preserve su integridad testimonial es aldeanismo cultural\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los ayuntamientos, con grandes excepciones que confirman mi argumentario, no pueden ser c\u00f3mplices de esos mercenarios, y apremian, pues, cambiar, reflexionar l\u00facidamente sobre la cultura flamenca como expresi\u00f3n creativa, ant\u00edtesis de la reiteraci\u00f3n tipol\u00f3gica de cantaores que aburren con la misma rutina hasta hacer de sus repertorios un hartazgo, una sopor\u00edfera an\u00e1fora en constante letargo y sin cambiar de ritual, con lo que es absurdo esperar de ellos que asome su <strong>car\u00e1cter de exigencia de b\u00fasqueda de la libertad<\/strong>.<\/p>\n<p>Que nos acerquen unos y otros al siglo XXI. Ansiamos <strong>ver el flamenco con ojos nuevos, con visi\u00f3n de otros contextos, y no anquilosarnos en lo que no debemos ser.<\/strong> Queremos que cambien para que permanezcan; que tomen la realidad del cante, el baile y la guitarra de concierto como fuente de inspiraci\u00f3n, por m\u00e1s que reconozcamos que, en esta \u00e9poca, las creaciones art\u00edsticas les quedan muy limitadas a la inmensa mayor\u00eda.<\/p>\n<p>En definitiva, hay que reinventarse, definir las formas y encontrar una peculiaridad como la que propiciaron sus antecesores, que en tanto ensamblaban alas rotas para recubrir tantos vac\u00edos sin nombres, decidieron designar <strong>un conjunto de valores hasta crear una comunidad, inventarla y reconocerla<\/strong>, con la que abrieron los ojos en un mundo que no les era ajeno, pero que lo expresaron desde el deseo de la posesi\u00f3n y la participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed naci\u00f3 el sentimiento colectivo de <strong>la \u00e9poca de oro de los festivales flamencos<\/strong>. Tambi\u00e9n as\u00ed surgi\u00f3 la conciencia de ser lo que se es, el sentimiento de identidad con ribetes de apropiaci\u00f3n, de pertenencia, y matizar las diferencias entre lo original y lo imitado, lo aut\u00f3ctono y lo for\u00e1neo.<\/p>\n<p>Pero no avanzamos. Seguimos sumidos en la estrechez intelectual o tosquedad propias de una sociedad cerrada en s\u00ed misma. Es decir, estamos inmersos en <strong>el aldeanismo, que es no mirar m\u00e1s all\u00e1 de las narices de uno mismo<\/strong>, de nuestros pueblos y del entorno inmediato. Hay todav\u00eda un elevado porcentaje que prefiere no enterarse de para qu\u00e9 sirve eso del Google Maps mientras siguen encerrados en las cavernas. Prolongamos los clich\u00e9s porque estamos encasillados en el fraude, cuando el mundo real es m\u00e1s complejo y mucho m\u00e1s el de la creaci\u00f3n. Hay que aspirar, por tanto, a m\u00e1s. Y esto no implica estar todo el d\u00eda en carretera, sino <strong>salir de la mediocridad y de nuestros esquemas r\u00fasticos<\/strong>.<\/p>\n<p>Lo lamentable de todo es que son los organismos p\u00fablicos los que siguen fomentando este tipo de actitudes, los que engordan a los chapuceros timadores y los que ni tan siquiera se han preocupado, desde la instauraci\u00f3n de la democracia, de la custodia documental. Y escribo en primera persona, porque he tenido que auxiliar con mi archivo personal a tres ayuntamientos para que puedan aportar la documentaci\u00f3n que evidencia la antig\u00fcedad de sus festivales, ese procesamiento de informaci\u00f3n que les permite acceder a la categor\u00eda de la subvenci\u00f3n p\u00fablica a que tienen derecho.<\/p>\n<p>El flamenco ha de reflejar, a este respecto, la verdadera personalidad de un pueblo a lo largo de decenios de su existencia, y es, por consiguiente, una obra cultural que tiene un valor hist\u00f3rico, social, influyente, est\u00e9tico y simb\u00f3lico. No aceptarlo al no disponer de un ordenamiento o regulaci\u00f3n moral que preserve su integridad testimonial con independencia de quienes sean en cada legislatura sus guardianes, es aldeanismo cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Inmersos ya en el periodo de festivales de verano, se nos vienen a la mente los responsables p\u00fablicos que ignoran c\u00f3mo afrontar una programaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"author":44,"featured_media":1316,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_override_bookmark_settings":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_review":[],"enable_review":"","type":"","name":"","summary":"","brand":"","sku":"","good":[],"bad":[],"score_override":"","override_value":"","rating":[],"price":[],"jnews_override_counter":[],"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[1156,1157,195],"class_list":["post-1315","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-aldeanismo-cultural","tag-festivales-de-verano","tag-flamenco","pmpro-has-access"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"gt_translate_keys":[{"key":"link","format":"url"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1315\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1316"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}