{"id":1223,"date":"2024-06-10T08:41:53","date_gmt":"2024-06-10T06:41:53","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revistanew\/dolores-de-ausencias-en-la-puebla-de-cazalla\/"},"modified":"2024-06-10T08:41:53","modified_gmt":"2024-06-10T06:41:53","slug":"dolores-de-ausencias-en-la-puebla-de-cazalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/dolores-de-ausencias-en-la-puebla-de-cazalla\/","title":{"rendered":"Dolores de ausencias en La Puebla de Cazalla","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>En un a\u00f1o cargado de efem\u00e9rides relacionadas con grandes nombres que favorecieron al prestigio de lo jondo, acogemos la sorpresa de las programaciones institucionales con estupor, pero tambi\u00e9n con exasperaci\u00f3n, sobre todo cuando la relacionamos con la frustraci\u00f3n de las expectativas.<\/p>\n<p>Los cen\u00e1culos flamencos son muy dados a eludir aquellos nombres que han aportado un valioso testimonio de vida vivida con los ojos abiertos. Y no lo digo en sentido figurado cuando me refiero a\u00a0<strong>La Ni\u00f1a de la Puebla<\/strong>, una voz olvidada que, al parecer, no todos hemos consolidado en la memoria, algo que est\u00e1 siendo habitual en la cultura flamenca de este tiempo, que a\u00f1o tras a\u00f1o amenaza con disolverse y dejar en el limbo los recuerdos irrepetibles que conforman una vida.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo 14 de junio se conmemora el 25\u00ba aniversario del adi\u00f3s de La Ni\u00f1a de la Puebla, ocurrido una semana antes de la despedida de este mundo de\u00a0<strong>Francisco Moreno Galv\u00e1n<\/strong>, otro ilustre morisco sin cuyo concurso ser\u00eda imposible configurar la identidad jonda de\u00a0<strong>La Puebla de Cazalla<\/strong>.<\/p>\n<p>Ambos aniversarios me han espoleado a consultar en la web de la Junta de Andaluc\u00eda la programaci\u00f3n de la\u00a0<strong>LV Reuni\u00f3n de Cante Jondo<\/strong>, a celebrar del 5 al 13 de julio, y hago de menos tem\u00e1ticas que aborden las Bodas de Plata de los ausentes, como si se desconociera su paradero o se abandonaran los recuerdos, cuando la memoria se manifiesta en las evocaciones, que, a la larga, son los fundamentos de nuestra identidad.<\/p>\n<p>A ambos los tengo muy presentes. A Francisco lo considero como el mayor artista del expresionismo andaluz, el que m\u00e1s cabalmente ha reflejado en el arte el universo dram\u00e1tico de lo jondo.<\/p>\n<p>As\u00ed lo record\u00e1bamos aquel 21 de junio de 1999, no m\u00e1s conocer que a las siete y media de la tarde nos dijo adi\u00f3s por mor de una par\u00e1lisis cerebral. Se encontraba en su domicilio, en su traves\u00eda de la Molineta, de La Puebla de Cazalla, y, calladamente, para no molestar ni siquiera al advenimiento de la can\u00edcula, nos dej\u00f3 en la mudez de tristes silencios uno de los m\u00e1s firmes puntales de la comunicaci\u00f3n flamenca.<\/p>\n<p>Con tan ilustre calvo universal como\u00a0<strong>Picasso<\/strong>,\u00a0<strong>Antonio Mairena<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>Rafael el Gallo<\/strong>, tuvimos en 1983 unas vivencias extraordinarias en Granada durante el\u00a0<strong>XI Congreso Nacional de Actividades Flamencas<\/strong>. Comprometido con su pueblo en lo urban\u00edstico, bifurc\u00f3 su ideario entre la pintura y la poes\u00eda. Escrib\u00eda como pensaba, y todo lo sacrific\u00f3 por el flamenco con la creaci\u00f3n de la\u00a0<strong>Reuni\u00f3n de Cante Jondo<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abFrancisco se fue alejando, con su ojo tapado, y no vio crecida su reputaci\u00f3n hasta que el rumor de sus recuerdos lleg\u00f3 envuelto en el aroma de los nardos muertos. Dolores se ausent\u00f3 despu\u00e9s de quedar condenada desde ni\u00f1a por la ceguera de un maldito colirio prescrito por un m\u00e9dico negligente. Han pasado 25 a\u00f1os, y enfrente todo sigue confuso\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1992 ilustramos en\u00a0<strong>Paradas<\/strong>\u00a0su homenaje junto a\u00a0<strong>Jos\u00e9 Merc\u00e9<\/strong>. Meses despu\u00e9s de su fallecimiento, dedicamos a su memoria la\u00a0<strong>XXVII Noche Flamenca Ecijana<\/strong>. En 2016 le rendimos honores en Algeciras, y en 2023 clausuramos el curso de la\u00a0<strong>Real Academia V\u00e9lez de Guevara<\/strong>\u00a0abordando la vida y obra de quien siempre tuvimos como el predicador de una est\u00e9tica, la\u00a0<em>morenogalvan\u00eda<\/em>, que tanto contribuy\u00f3 a que La Puebla de Cazalla figurara de por siempre en el mapa del arte.<\/p>\n<p>De La Ni\u00f1a de la Puebla conservo, igualmente, muchas vivencias porque compartimos escenarios en numerosas ocasiones. Pero aparte de que en cada encuentro me cautivaba con sus grandes inquietudes por la lectura y la cultura en general, hay un hecho que nos dej\u00f3 marcado a todos sus amigos, seguidores, compa\u00f1eros y aficionados. Y lo relato.<\/p>\n<p>La Ni\u00f1a de la Puebla se despidi\u00f3 de todos cantando por sole\u00e1. Ella falleci\u00f3 en M\u00e1laga el 14 de junio de 1999, pero el s\u00e1bado anterior, el d\u00eda 10, estuvo en la\u00a0<strong>Pe\u00f1a Flamenca de Huelva<\/strong>\u00a0para recibir un homenaje. Minutos antes hab\u00eda comentado que le gustar\u00eda morir en el escenario, y no estaba previsto en absoluto que cantara, aunque s\u00ed lo hicieron sus hijos,\u00a0<strong>Adelfa<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Pepe Soto<\/strong>, con la guitarra de\u00a0<strong>Paco de Antequera<\/strong>.<\/p>\n<p>No obstante, cuando subi\u00f3 al escenario, Dolores no encontr\u00f3 mejor forma de agradecer el homenaje que regalarle a los presentes un cante por sole\u00e1. Pero hete aqu\u00ed que, no m\u00e1s arrojar luz sobre las oscuras melod\u00edas lebrijanas\u00a0<em>(El querer que te ten\u00eda \/ era poquito y ya se acab\u00f3. \/ Era un castillo mu chico \/ y el viento se lo llev\u00f3<\/em>), cay\u00f3 al suelo, fue atendida por dos amigos\u00a0<strong>Manuel L\u00f3pez Mart\u00edn<\/strong>, alias El M\u00e1laga, y por el socio y m\u00e9dico\u00a0<strong>Eduardo Fern\u00e1ndez Jurado<\/strong>, con lo que hubo de ser trasladada de inmediato a un centro hospitalario, al Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez concretamente.<\/p>\n<p>La dolencia, como el equipo m\u00e9dico dio a conocer a sus seres m\u00e1s cercanos, revest\u00eda una gravedad extrema, por lo que fijaron de inmediato rumbo a Sevilla, al Hospital Virgen del Roc\u00edo. La situaci\u00f3n amenazaba lo peor, de ah\u00ed que se produjera el urgente traslado al\u00a0<strong>Hospital Carlos Haya<\/strong>, de M\u00e1laga, donde, a causa de una embolia cerebral, falleci\u00f3 a las cinco y veinte de la tarde de aquel 14 de junio de 1999.<\/p>\n<p>Dolores se despidi\u00f3, pues, de este mundo en M\u00e1laga, donde resid\u00eda desde 1942, y lo hizo con el cari\u00f1o, el respeto y la admiraci\u00f3n de todos, ya que no cabe duda que en sus a\u00f1os de vida art\u00edstica el mundo flamenco reconoci\u00f3 la actitud imperturbable de esta gran se\u00f1ora del cante, a la que todos tuvimos como portadora de los sentimientos m\u00e1s humanos del pueblo andaluz.<\/p>\n<p>Llegados a estos cinco lustros de la defunci\u00f3n de Francisco y Dolores, lo habitual ser\u00eda que la memoria reclamara miradas concretas que desencadenaran justicia. Pero no. En el mundo del flamenco no hay peor subjetividad ni gesto m\u00e1s amn\u00e9sico que la ojeada pret\u00e9rita.\u00a0<strong>Tenemos dos conmemoraciones de Bodas de Plata a la vista y las debi\u00e9ramos de aceptar como evidentes.<\/strong>\u00a0Empero, nada m\u00e1s indescifrable que mirar a los ojos que reflejan lo que llevamos dentro.<\/p>\n<p>Francisco se fue alejando, con su ojo tapado, y no vio crecida su reputaci\u00f3n hasta que el rumor de sus recuerdos lleg\u00f3 envuelto en el aroma de los nardos muertos. Dolores se ausent\u00f3 despu\u00e9s de quedar condenada desde ni\u00f1a por la ceguera de un maldito colirio prescrito por un m\u00e9dico negligente. Han pasado 25 a\u00f1os, y enfrente todo sigue confuso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Imagen superior: portada del ced\u00e9 \u2018Con personalidad propia\u2019<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras cinco lustros de las defunciones de Francisco Moreno Galv\u00e1n y Dolores Jim\u00e9nez Alc\u00e1ntara &#8216;La Ni\u00f1a de la Puebla&#8217;, lo habitual ser\u00eda que la memoria reclamara miradas concretas que desencadenaran justicia. Pero no. 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