{"id":10930,"date":"2026-10-14T08:40:34","date_gmt":"2026-10-14T06:40:34","guid":{"rendered":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/?p=10930"},"modified":"2026-10-14T08:40:34","modified_gmt":"2026-10-14T06:40:34","slug":"manuel-oliver-otro-cantaor-silenciado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/expoflamenco.com\/revista\/manuel-oliver-otro-cantaor-silenciado\/","title":{"rendered":"Manuel Oliver, otro cantaor silenciado","gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"text"}]},"content":{"rendered":"<p>No soy cuidador de panteones, pero de vez en vez gozo d\u00e1ndole voz a los silenciados, a flamencos que quedaron en mi memoria pero que provocan, incomprensiblemente, olvidos intemporales, acaso porque salvo personajes medi\u00e1ticos, la informaci\u00f3n procesada no se retiene en el mundo flamenco y, obviamente, las huellas se debilitan.<\/p>\n<p>Frente a esa patolog\u00eda s\u00f3lo queda la obligada restauraci\u00f3n de nuestros hist\u00f3ricos, como el caso de <strong>Manuel Oliver<\/strong>, al que, aprovechando que este 14 de octubre se cumple el 120 aniversario de su nacimiento, traemos hoy a <strong><em>ExpoFlamenco<\/em><\/strong>, pero no para rescatar su biograf\u00eda, que est\u00e1 al alcance del lector, sino para agitar conciencias.<\/p>\n<p>Me centrar\u00e9, por tanto, en una grabaci\u00f3n que, producida por <strong>Diego Pizarro Fern\u00e1ndez<\/strong>, edit\u00f3 el sello <strong>Pasarela SL<\/strong> en 1989 y que, junto a otra dom\u00e9stica que bien antes circulaba sobre <strong>Emilio Abad\u00eda<\/strong>, alcanza el rango de trascendental. Ambos son genuinos firmes puntales que sosten\u00edan a la Triana del Zurraque, dos puntos de referencia m\u00e1s que rigurosos por ser fieles a las mismas formas que caracterizaron sus comienzos.<\/p>\n<p>Rese\u00f1emos que Oliver de Triana, como contamos no m\u00e1s conocer su publicaci\u00f3n, siempre se neg\u00f3 al sometimiento de un estudio de grabaci\u00f3n. Jam\u00e1s permiti\u00f3 que la sole\u00e1 de Triana entrara en los comercios de persas porque nunca consinti\u00f3 la alcahueter\u00eda: <strong><em>Tres cosas tiene Triana \/ que no se pueden igualar. \/ El Cachorro, La Esperanza \/ y el cante por sole\u00e1<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando por fin decidi\u00f3 aceptar la solicitud formal de Pasarela, una traicionera enfermedad acab\u00f3 con las ilusiones de muchos. Mas el aficionado trianero <strong>Manuel Cerrej\u00f3n<\/strong> \u2013al que en su d\u00eda felicitamos efusivamente\u2013 permiti\u00f3 culminar el objetivo, aunque se trate de un recital realizado, junto a la guitarra de <strong>Antonio Sousa<\/strong>, en la <strong>Pe\u00f1a Flamenca de Huelva<\/strong> el a\u00f1o 1977.<\/p>\n<p>En el panorama de la Triana del Zurraque, Manuel Oliver aparece como un maestro apasionante. Para \u00e9l la m\u00fasica flamenca fue siempre una necesidad y sus soleares locales tienen ese aire de dulzura arqueol\u00f3gica que nace de la fidelidad total, de la perfecta identificaci\u00f3n entre el pensamiento de la Cava de los Civiles y su concepci\u00f3n musical.<\/p>\n<p>Los temas del disco en cuesti\u00f3n est\u00e1n concebidos con gran libertad r\u00edtmica e importan m\u00e1s los estilos y el tono de su realizaci\u00f3n que la inspiraci\u00f3n del cantaor. No cabe dudar que utiliza el documento musical de sus predecesores y coet\u00e1neos, acusando la fuerte presencia de ellos en unas variantes que parecen no ser imitadas, sino plenamente absorbidas.<\/p>\n<p>Aunque la sole\u00e1 es su confidente art\u00edstico y est\u00e9tico, Oliver de Triana nos brinda unos cantes que emanan el calor que han aspirado durante el d\u00eda. An\u00f3tese que aludimos a un guardador de valores incalculables; un tesorero de unos matices que expresan sonidos percibidos en la distancia, pero que establecen la diferencia entre lo que es y lo que hubiera podido ser.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abEn el panorama de la Triana del Zurraque, Manuel Oliver aparece como un maestro apasionante. Para \u00e9l la m\u00fasica flamenca fue siempre una necesidad y sus soleares locales tienen ese aire de dulzura arqueol\u00f3gica que nace de la fidelidad total, de la perfecta identificaci\u00f3n entre el pensamiento de la Cava de los Civiles y su concepci\u00f3n musical\u00bb<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El anverso del disco contempla y define los estilos soleareros del Zurraque, donde denota la influencia \u2013\u00a1y esto es importante!\u2013 de <strong>Ram\u00f3n el Ollero<\/strong> en la sole\u00e1 grande de <strong>La Serneta<\/strong> y en la de alivio de <strong>Joaqu\u00edn el de la Paula<\/strong>, <strong>Garfia, La G\u00f3mez<\/strong> o las versiones que <strong>El Sordillo<\/strong> y <strong>Joaqu\u00edn Costillares<\/strong> asimilaron de Emilio Abad\u00eda y <strong>El Pancho<\/strong>, respectivamente, concluyendo con las seguiriyas de <strong>Joaqu\u00edn la Cherna, Paco la Luz y Frasco el Colorao<\/strong>.<\/p>\n<p>En el reverso encontramos rotulados los martinetes de <strong>Cagancho<\/strong> \u2013en realidad responden a los estilos de <strong>Pepe el Culata<\/strong> y <strong>El Malino<\/strong>\u2013 y dos grupos de soleares apol\u00e1s. De un lado, las llamadas del Zurraque que fueron desempolvadas por El Pancho, y por otra parte, las etiquetadas como apol\u00e1s de <strong>Silverio<\/strong> \u2013nos parecen m\u00e1s valientes y fidedignas las del <strong>Tenazas de Mor\u00f3n<\/strong>\u2013, que cierran con lo que los aficionados conocen por sole\u00e1 petenera.<\/p>\n<p>Los temas abordados comprend\u00edan por aquellas calendas un acercamiento sin ruptura al pasado, un hallazgo que debe propiciar el rechazo a la ornamentaci\u00f3n balad\u00ed, la grandilocuencia y la farragosidad a que se estaban sometiendo. Se trata, en resumen, de expresiones \u00edntimas, enormemente objetivas, que responden a m\u00faltiples ramificaciones de un mismo tronco: el esp\u00edritu trianero.<\/p>\n<p>Todos los cantes aut\u00f3ctonos referidos se arropan mediante ins\u00f3litas armon\u00edas que merced a Oliver de Triana, a su generosidad, maestr\u00eda y esfuerzo, imped\u00edan en la \u00e9poca que el vac\u00edo no se convirtiera en abismo. La ternura, sin angustia ni quejas, de aquella sole\u00e1 de Triana donde el intelecto prevalec\u00eda sobre el instinto musical y la realidad vivida encubr\u00eda a la inspiraci\u00f3n, despert\u00f3 de su callada soledad.<\/p>\n<p>Afortunadamente, con la vuelta de nuevo a los surcos de esta grabaci\u00f3n, la versatilidad creadora que siempre distingui\u00f3 a Triana sigue cargada de est\u00edmulos visuales y vivencias. <strong>Manuel Oliver, el menos presumido y m\u00e1s humilde de los trianeros, cual Cid Campeador, gan\u00f3 aquel a\u00f1o la guerra tras la \u00faltima batalla.<\/strong><\/p>\n<p>Y as\u00ed lo afirmamos porque son cantes que, desde aquel a\u00f1o de 1989, reposan en el rinc\u00f3n de la historia merced a una tarea hermosa y fructuosa, una satisfacci\u00f3n que redescubre caminos plet\u00f3ricos de rastros evidentes, que son los que se abren a nuevas lecturas de una historia en la que se atisba que a\u00fan hay mucho que rescatar del olvido. \u2666<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false,"gt_translate_keys":[{"key":"rendered","format":"html"}]},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 14 de octubre se cumple el 120 aniversario del nacimiento de Manuel Oliver. 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