La seguidilla es, junto a la cuarteta octosílaba o copla, la estrofa más utilizada por los flamencos en sus cantes. Esta estrofa tiene cuatro versos de 7-5-7-5 sílabas y ocasionalmente lleva unido un refrán o bordón de tres versos de 5-7-5 sílabas. Lo encontramos en múltiples estilos, sobre todo en livianas, serranas, cantiñas, sevillanas y como macho de bulerías y tangos.
Por Faustino Núñez
Espisodio #08


Muy bien descrito, aunque has tratado la seguidilla más como estrofa literaria que como palo flamenco. Solamente la he reconocido «musicalmente» en el último ejemplo, el de ‘Reverte’