Vivimos desde hace unas décadas, el triunfo inapelable del compás, que se ha convertido en la vara de medir de todo lo flamenco. El compás, el ritmo, el tiempo, ese es el rotundo triunfador de nuestra época. Hay un antes y un después del prodigioso dueto que todo lo cambió para siempre, y más en lo relacionado con el ritmo y el compás, me refiero claro está a Paco y José.


Suscribo. Lo que pasa es que para mí el flamenco es a partir de 1973. Y yo que creía que era un ‘estudioso’ del flamenco. Me reconozco analfabeto del flamenco de ‘los cafés ‘. Soy de 1960 y aparte de las primeras representaciones en tv, los sábados por la mañana de aquellos programas que daban voz a los aficionados, mí primer conocimiento de flamenco fue sobre el 74, cuando escuché ‘entre 2 aguas’ por primera vez y a Lole y Manuel casi a la vez. Yo nací en la era del compás, aunque para los del Norte, la mayor dificultad era tanto la mano ducha,como la izda, cómo demontre salía aquel sonido mágico de aquellas guitarras…