Bienvenidos/as a una nueva edición del Festival Rosa Fina, donde el flamenco, el arte y las músicas andaluzas se viven en Casares.
Este año celebramos los 50 años en el cante de Diego Reyes en los que ha mantenido vivo el eco de su tío abuelo El Niño de la Rosa Fina de Casares.
Os invitamos a disfrutar de los espectáculos producidos especialmente para el festival y de las actuaciones que capturan la esencia del flamenco y de las músicas andaluzas.
Festival de flamenco y músicas andaluzas
El festival Rosa Fina continúa su apuesta por una experiencia total alrededor del flamenco y las músicas andaluzas, con una programación que combina actuaciones de el cante, el baile, el folclore y la fusión en un lugar tan especial como Casares, un pueblo andaluz enclavado en un excepcional entorno natural, entre la sierra y el mar, que imprime un carácter muy especial a su gente.
Tradición y vanguardia
En Casares conviven de manera natural los ecos de la antigua fiesta campesina de los bailes de fandango con el flamenco y el gusto por las músicas populares. Este espíritu guía un festival abierto a los retos del presente que defiende el talento de nuestros aficionados a la vez que incorpora artistas y profesionales con fórmulas innovadoras y emocionantes que contribuyen a mantener viva la afición al flamenco.
Casares, un escenario vivo
Cada año, por unos días de verano, Casares se convierte en un laboratorio de ideas y vibrantes experiencias propiciando el encuentro entre aficionados y artistas, entre la música y otras artes, con propuestas originales que exploran las posibilidades del flamenco más allá de la música y que, respetando sus raíces, lo acompaña hacia nuevos territorios. Quedáis invitados/as a disfrutar de la fiesta.

Un homenaje al Niño de la Rosa Fina
El festival recibe su nombre en honor de Francisco Doncel Quirós, Niño de la Rosa Fina (1896-1981). Cantaor de origen humilde, conquistó el éxito en los años 30 grabando 13 placas de pizarra.
Rosa Fina representa a una generación de grandes artistas truncados por la Guerra Civil. De ser presentado en Madrid en 1933 como el coloso del cante andaluz, pasó con su familia al final de la contienda por un campo de concentración para exiliados republicanos en Francia.
Paisano y coetáneo de Blas Infante; compañero de La Niña de los Peines, Angelillo o Carbonerillo; amigo de Corruco y Fosforito; enamorado hasta el final del cante y de su pueblo. Su vida y obra pertenecen a la memoria de Casares y a la historia del Flamenco.








