La raíz jonda tiene una cita de honor en Castilla. El festival Alma y Jaleo irrumpe en Valladolid el próximo 22 de noviembre —a tan solo un mes—, prometiendo una noche de fuego en la Plaza de Toros de Arroyo Esfera. Con un cartel que navega entre la estirpe de Kiki Morente, el magnetismo de Raule y la audacia de Fraderita, este encuentro es el crisol donde el duende se funde con la vanguardia más electrizante.
Un nuevo eco, cargado de quejío y compás, resuena en el corazón de Castilla. Apenas un mes nos separa de la cita más ardiente del calendario musical: el festival Alma y Jaleo, que el próximo 22 de noviembre levantará el telón en la Plaza de Toros de Arroyo Esfera de Valladolid. Este encuentro no es una simple suma de conciertos, sino un verdadero crisol donde la raíz más jonda se abraza sin complejos a la vanguardia, demostrando que el flamenco, lejos de ser un vestigio, es pura dinamita joven y electrizante.
Alma y Jaleo es la fragua donde se forja el futuro del arte. Desde las 17:00 y hasta la medianoche, el coso taurino se convertirá en el epicentro de la fusión con un cartel que es una declaración de intenciones. La noche se anuncia como un torrente imparable de cante, guitarra, baile y puro duende.
Irrumpe en el escenario el magnetismo de Raule, un maestro de la fusión que ha sabido entrelazar el pulso flamenco con la energía del pop más actual, demostrando una conexión con el público que roza lo telúrico. Con él, llegará la estirpe y la elegancia de Kiki Morente, digno heredero del arte de su padre, Enrique Morente, y portador de una voz personal que renueva el cante sin traicionar la herencia. Kiki se consagra, con cada nota, como una de las voces más imprescindibles de su generación.
La propuesta se enriquece con la frescura transgresora de Fraderita, el artista madrileño que se atreve a desafiar los límites del género, explorando fusiones vibrantes con los ritmos urbanos, señal de que el flamenco se atreve a mirar de frente a su tiempo. Y en un reconocimiento fundamental al arte que florece en la tierra, la vallisoletana Saray López Mendoza inundará el escenario con su emocionante trayectoria en el flamenco-fusión y la canción española. El broche final a esta jornada de fuego lo pondrá la Escuela Castilla Cristina Redondo con un espectáculo de baile que promete desatar el jaleo en cada rincón.
Alma y Jaleo es la prueba irrefutable de que el duende no entiende de fronteras ni de museos, sino de valentía y talento. A falta de un mes para el toque de queda de este arte mayor, las entradas están ya a la venta, asegurando una noche donde la tradición mira de frente a la vanguardia.








